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20sep22
Texto del requerimiento fiscal impulsando la investigación de la persecución de docentes y funcionarios de la Universidad Nacional del Sur (Bahía Blanca)
MINISTERIO PÚBLICO FISCAL
Expediente N° 15000005/2007Requerimiento de instrucción
Juez Federal:
Miguel Ángel PALAZZANI, Fiscal General -Res. MP N° 3073/14-, en la causa de referencia caratulada "IMPUTADO: ABELLEIRA, HÉCTOR JORGE Y OTROS s/PRIVACION ILEGAL LIBERTAD PERS.(ART.142 BIS INC.5), TORTURA, HOMICIDIO AGRAVADO P/EL CONC.DE DOS O MAS PERSONAS y ASOCIACION ILICITA VICTIMA: ABERASTURI, MIRNA EDITH Y OTROS", digo:
1.- OBJETO
En los términos del art. 188 del C.P.P.N., este Ministerio Público Fiscal requiere la instrucción de los hechos descriptos a continuación, que tuvieron como víctimas a Sergio Gustavo CUSTODIO, Rodolfo Humberto CASANOVA, Eduardo Alfredo VILLAMIL, Dolio Heraldo SFASCIA, Héctor PISTONESI, Miguel Angel ARIAS, Anahí Silvia RODRÍGUEZ, Heber Nazareno TAPPATÁ, Victorio Manuel SCHILLIZZI, Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA, Mario Carlos AGGIO, Luis Alberto RODRÍGUEZ, Alberto Constante BARBEITO, Horacio CIAFARDINI, Mario Arnaldo USABIAGA, Carlos Alberto CRISTIÁ, Juan Pedro DRISALDI, Hugo Reinaldo SARTISON, Hugo Osvaldo DEL CAMPO, Ana María Francisca PUCCIARELLI, Edgardo Arturo TRIGO, Carlos Bernardo DARTIGUELONGUE, Félix Gustavo SCHUSTER, Marta Natividad PANTANO de BOSCO, Daniel VILLAR, Marcos Luís ISABAL, Walter Enrique DAUB, Oscar Julio GALFRE y María Gabriela SARTORI.
En relación a los mismos, se amplía la imputación penal contra Osvaldo Bernardino PÁEZ, Osvaldo Lucio SIERRA, Enrique José DEL PINO, Jorge Horacio GRANADA, Carlos Alberto TAFFAREL, Norberto Eduardo CONDAL, Víctor Raúl AGUIRRE, Antonio Miguel SEGHIGHI, Roberto Carlos BRUNELLO, Raúl Esteban ANDRÉS, Alejandro LAWLESS, Héctor Luis SELAYA, Hugo Mario SIERRA y Vicente Gonzalo MASSOT, de acuerdo a los fundamentos que se desarrollarán en el correspondiente apartado.
2.- INTRODUCCIÓN
El presente requerimiento de instrucción tiene como objeto el secuestro, cautiverio y sometimiento a torturas de veintiocho docentes y personal de la Universidad Nacional del Sur (en adelante, UNS) a partir del mes de junio de 1976, con motivo de calificar su actividad de cátedra como práctica subversiva.
Las víctimas fueron secuestradas por personal de la Policía Federal Argentina, transitaron un primer período de cautiverio y violentos interrogatorios en la delegación de esa fuerza de la ciudad de Bahía Blanca, para ser luego trasladadas a la Unidad Penitenciaria n° 4 de Villa Floresta. En algunos de los casos, el prolongado cautiverio continuó en otras unidades carcelarias del país.
Como habrá de observarse a partir de los fundamentos desarrollados en los próximos apartados, la empresa criminal se sostuvo a partir de la actuación consustanciada de tres estamentos:
• el Comando Vto. Cuerpo de Ejército, y las fuerzas de seguridad bajo su control operacional: los órganos de inteligencia locales, bajo dirección del Destacamento de Inteligencia 181 y -por encima de éste- del Departamento II Inteligencia del Estado Mayor del Comando, ejecutaron la actividad de espionaje, vigilancia y registro de la actividad de los docentes universitarios hasta la consumación de los secuestros.
A partir de esa actividad de fijación y selección del blanco, las autoridades del Comando -a cargo de la planificación del programa de terrorismo de Estado en la Zona 5 y Sub-zona 51- diseñaron el plan criminal sobre los docentes universitarios en su faz operativa y de acción psicológica, interviniendo -para la ejecución de este último componente de la empresa delictiva-órganos de los estamentos judiciales y mediáticos.
• El Juzgado Federal de Bahía Blanca:
La apariencia de legalidad impresa a los secuestros, interrogatorio y tortura de las víctimas, fue procurada mediante la intervención en las actuaciones del Juzgado Federal de esta ciudad, el que -como se verá, por encargo del Comandante del Vto. Cuerpo- impulsó activamente las dos causas judiciales en las que se enmarcó su persecución penal; permitiendo de este modo la correlativa difusión pública de los hechos (bajo su versión oficial), para la culminación del plan de acción psicológica.
En el mismo expediente, además de los veintiocho secuestrados, fueron sindicados como responsables de un supuesto "plan de adoctrinamiento" otros treinta docentes declarados prófugos, sobre los cuales circularon órdenes de captura en todo el país.
• El monopolio multimedios La Nueva Provincia:
El plan de acción psicológica no sólo previó la canalización formal de los secuestros a través de causas judiciales, sino también la difusión masiva del curso de esas "investigaciones judiciales" a través del aparato de comunicación de la subzona 51, a cargo del monopolio La Nueva Provincia, para el cumplimiento de los requerimientos reglamentarios de la acción psicológica, en torno a: a) instalar en el público el convencimiento de que la universidad estaba siendo usada para formar subversivos, ejemplificada mediante la criminalización de la actividad de los docentes detenidos; b). consolidar la apariencia de que el accionar antisubversivo se llevaba a cabo en términos legales; y c). exhortar a la población a participar en tarea de persecución y fijación de los blancos, mediante la vigilancia y delación de las personas sospechadas de subversivos, en los distintos espacios sociales e institucionales.
Por otra parte, el carácter delictivo de los hechos se sostiene en los siguientes extremos, que habrán de desarrollarse a lo largo de esta presentación:
• La materialidad del cautiverio, los padecimientos y las torturas sufridas por las víctimas.
• El origen de estas acciones como parte de un plan de ataque y de acción psicológica contra un grupo de blancos previamente identificados, predefinido por las autoridades militares de la Subzona 51 y coordinado con los estamentos policiales, judiciales y mediáticos.
• La utilización de funcionarios del estamento judicial para ocultar la criminalidad de los actos y la violencia utilizada de manera clandestina; y del estamento mediático para diseminar -a través del "caso judicial"- la incitación a participar en la empresa de genocidio.
3.- RELATO DE LOS HECHOS
3.1 Reseña de las causas judiciales
A. Persecución a docentes y personal del Departamento de Economía canalizada en la causa "Ramírez".
Las primeras víctimas en ser secuestradas fueron Stella Maris RAMÍREZ y su hijo Sergio Gustavo CUSTODIO |1|.
El caso de RAMÍREZ se encuentra requerido en esta misma causa, y ha sido tratado en el auto de mérito del 15 de diciembre de 2015, por el que se procesó a los imputados Juan Manuel BAYÓN, Norberto Eduardo CONDAL, Jorge Horacio GRANADA, Héctor Luis SELAYA, Carlos Andrés STRICKER, Carlos Alberto TAFFAREL, Walter Bartolomé TEJADA y Osvaldo Bernardino PÁEZ.
Como se describió en el acto del requerimiento, Stella Maris RAMÍREZ era trabajadora social y se desempeñaba como directora interina del Hogar del Niño de la Municipalidad de Bahía Blanca.
El 30 de junio de 1976, personal de la Policía Federal irrumpió en su domicilio y secuestró a RAMÍREZ junto a su hijo Sergio Gustavo Custodio de 14 años, quien sería liberado dos días más tarde.
La falsedad de la hipótesis declarada en el expediente para simular la motivación de las detenciones, quedó rápidamente evidenciada. Luego de agregar a las actuaciones una serie de supuestas declaraciones testimoniales, que incluían como testigo a Neil Lorenzo BLAZQUEZ -2do. jefe del Destacamento de Inteligencia 181- y que involucraban a Sergio Custodio con la tenencia y tráfico de estupefacientes, el 2do. jefe de la Delegación local de la Policía Federal, Subcomisario Félix Alejandro ALAIS, ordenó el allanamiento de su domicilio.
Concretado el acto, la única sustancia secuestrada en aquella morada resultó ser bicarbonato de sodio, de acuerdo a los peritajes realizados.
Sin embargo, la puesta en escena permitió blanquear y poner en marcha la verdadera finalidad del plan de persecución: la bibliografía secuestrada a Stella Maris RAMÍREZ (material de estudio de la carrera de Asistencia Social) fue calificada como subversiva, circunstancia que decantó inmediatamente en el programa de secuestros contra los docentes de la U.N.S., de acuerdo a la siguiente secuencia.
RAMÍREZ fue interrogada en la sede policial y, acto seguido, esa misma fuerza procedió a allanar el Hogar de Niños, en busca de más bibliografía vinculada con la víctima.
Lo que siguió fue una ola de 17 secuestros concretados por la policía federal durante el mes de julio de 1976, invocando la hipótesis una empresa de penetración y adoctrinamiento subversivo, primero en la Escuela de Asistencia Social, y luego en la UNS |2|.
Para ello, la policía se encargó de individualizar en el expediente quiénes eran los docentes universitarios que suministraban la bibliografía secuestrada en ambas instituciones. Entre los primeros profesores señalados como blanco de ataque, aparecen Eduardo VILLAMIL, Heber TAPATTÁ, Dolio SFACIA y Alberto BARBEITO.
Por la noche del 1° de julio, se ejecutó el secuestro de Eduardo Alfredo VILLAMIL, mediante agentes que actuaron de civil [hojas 52 y 53].
Al día siguiente, en horas de la madrugada, personal de la Superintendencia de Seguridad Federal privó de la libertad a Dolio Heralio SFASCIA en Capital Federal.
En la noche del 6 de julio fue secuestrado Luis Alberto RODRÍGUEZ, y horas más tarde, en la madrugada del día siguiente, hacen lo propio con Héctor PISTONESSI.
En los días que siguieron, en el mes de julio, fueron secuestrados Hugo Reinaldo SARTISON (que queda privado de la libertad al presentarse en la delegación de la policía federal), Alberto Constante BARBEITO (en la localidad de Avellaneda), Miguel Ángel ARIAS, Heber Nazareno TAPPATA y Anahí Silvia RODRÍGUEZ (estos dos últimos en la localidad de Villa Mercedes, provincia de San Luis), Victorio Manuel SCHILLIZZI (en la ciudad de Viedma), Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA (en la ciudad de Neuquén), Horacio CIAFARDINI (en Capital Federal), Mario Carlos AGGIO, Mario Arnaldo USABIAGA y Carlos Alberto CRISTIÁ (este último en la ciudad de Santa Fe).
A la brevedad, el Juez Federal Guillermo Federico MADUEÑO interrogó a los detenidos y fue convirtiendo las detenciones en prisión preventiva en los casos de RAMÍREZ, TAPPATÁ, RODRÍGUEZ, VILLAMIL y PISTONESI (el 17 de julio), de USABIAGA, BARRERA, BARBEITO y CIAFARDINI (el 12 de agosto), y CRISTIÁ (el 18 de octubre).
El 12 de julio de 1976 se allanó el domicilio de Víctor BENAMO -víctima en esta misma causa-, quien para entonces se encontraba en la cárcel de Villa Floresta, luego de ser brutalmente torturado en "La Escuelita".
También por aquellos días, se ejecutaron los allanamientos de los domicilios y los intentos de secuestro de otros docentes y personas ligadas a la universidad, los cuales no prosperaron por no encontrarse las víctimas presentes en el lugar. Tal fue lo que sucedió en los casos de Roberto Noel DOMECQ, Héctor GAMBAROTTA, Osvaldo FEINSTEIN, Gabriela SARTORI, Carlos CASTIA. Gustavo MALEK, José María ARANGO, Ernesto BILDER, Hugo Mario ZILIANI, José Luis CHIARAMONTI, Gustavo MARQUEZ MOSCONI, Víctor Ángel MORON, Alicia Susana BIDART, Gregorio DÍAZ, Bruno SUSANI, Jorge Cristian DEMITRIU, José Luis CORAGGIO, Oscar BRAUN, Mario Alberto FEDERICO y José Carlos CHIARAMONTE.
Además de los nombrados, en el expediente se hizo figurar como prófugos con orden de captura, a Antonio TRIDENTI, Augusto Manuel Clave PÉREZ LINDO, Miguel TEUBAL, Hugo Osvaldo DEL CAMPO, Enrique Rubén MELCHIOR, Roberto Aníbal SALA, Silvia Elena MORILLA de FACCHINI, María Teresa BRUZZO, Luis María FERNÁNDEZ, Jorge Oscar SCOCCIA, Lorenzo Clemente FERRETJANS, Oscar Armando TASSARA, Nora SPERGUINER y a las víctimas en esta causa Ana María GERMANI y José Luis PERALTA.
Recordemos que tanto GERMANI como PERALTA sufrieron secuestro y cautiverio en el CCDyT "La Escuelita" y que en el caso de este último, su cuerpo sin vida fue hecho aparecer a través de la puesta en escena de un enfrentamiento con las fuerzas armadas, junto con el de Alberto GARRALDA.
En relación todos ellos, el 10 de julio se ordenó a la Dirección General de Interior que realizara averiguaciones sobre su posible actividad en el Consejo Federal de Inversiones, el Instituto de Investigaciones Económicas del Banco Interamericano de Desarrollo, la Fundación Bariloche, la Universidad de Comahue, la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires y en el Instituto Trelew.
A su vez, se dispuso -de ser individualizados- "proceder a su detención e incomunicación […] efectuándoseles una amplia inspección domiciliaria en busca de material de apuntes y/o bibliografía de IZQUIERDA REVOLUCIONARIA".
El 3 de agosto, MADUEÑO dictó el procesamiento de DIMITRIU, ZILIANI, FEDERICO, SUSANI, MARQUEZ MOSCONI, PEREZ LINDO, GAMABAROTTA, CHIARAMOENTE, DEL CAMPO, BRAUN, CORAGGIO, DOMEC, MORON, BILDER y SALA, ordenando la inmediata detención de todos ellos.
La ramificación de la empresa de persecución fue tal que pronto comenzó a plantearse la hipótesis de que la penetración ideológica alcanzaba a otras casas de estudio, donde se actuaba en coordinación con los grupos investigados en la universidad del sur.
Así es que el 13 de octubre de 1976, el jefe de la delegación de la Policía Federal hizo saber al Juez que en la ciudad de Santa Rosa se encontraban detenidas otras personas que "desarrollaban abierta propaganda ideológica izquierdista en el Instituto 'José Ingenieros' de la localidad de Jacinto Arauz, provincia de La Pampa", individualizando a Carlos José SAMPRÓN, Ángel Julián ÁLVAREZ, Victorio Aldo POZO y Luis Valentín CARLINO. Además, se señala que "[d]ichas personas, junto con Stella Maris BARRAZA […] y con Guillermo QUARTUCCI […] tendrían vinculación con elementos de la Universidad Nacional del Sur".
Con idéntico tenor, el 19 de octubre de 1976 el Juez MADUEÑO remitió copia de las actuaciones al Juzgado Federal de Neuquén.
En el mes de agosto, se había agregado al expediente una misiva enviada por un ciudadano de Bariloche, Juan MALER, donde denunciaba la existencia de un "nido grande de marxistas en esta 'Fundación Bariloche' y organismos en Bariloche (INTA)", e indicaba como "recomendable ponerse en contacto con el señor RUBEN EHARA, actualmente trabajando en el Gobierno de la Provincia de Río Negro, y ya en contacto permanente con la Policía Federal".
Como dato ilustrativo, Juan MALER era el nombre de cobertura utilizado por Reinhard KOPPS, oficial de inteligencia de las S.S. de la Alemania Nazi durante la 2da. Guerra Mundial, refugiado desde fines de la década del '40 en la ciudad de Bariloche, desde donde continuó produciendo y editando publicaciones antisemitas.
Frente a la información arrimada al expediente, MADUEÑO optó por recibir declaración de MALER, quien prestó testimonio mediante exhorto, en la ciudad de Viedma, el 15 de septiembre de 1976.
El 27 de mayo de 1977, la Cámara Federal confirmó los procesamientos de USABIAGA, BARRERA, VILLAMIL, PISTONESI CASTELLI, BARBEITO Y CIAFARDINI, anulando a su vez la prisión preventiva de CRISTIÁ (hoja 844). El 8 de junio del mismo año, volvió a ordenarse la prisión preventiva de este último (hoja 903).
Para la segunda mitad del año, el ritmo de la persecución no había disminuido. El 18 de octubre de 1977, MADUEÑO procedió a recabar las nóminas completas de alumnos, a fin de interrogarlos a todos ellos en relación al plan de penetración subversiva. Para ello, mediante oficio suscripto por el secretario SIERRA, requirió a las autoridades de la Universidad del Sur un listado con los nombres y domicilios de todos los alumnos que cursaron la Carrera de Economía durante el año 1974 |3|.
La contestación de las autoridades universitarias puso de manifiesto el desmesurado esfuerzo que implicaba la tarea requerida, que exigía la compulsa de cada uno de los legajos de alumnos en particular. Para la realización de dicha tarea, MADUEÑO destacó a dos empleados del Juzgado (hoja 1865 vta.).
De modo contemporáneo, se libró una batería de oficios a la misma casa de estudios, requiriendo informes y antecedentes de los imputados, copia de los programas curriculares y nómina de alumnos de los distintos cursos.
Por citar un ejemplo, el 27 de enero de 1978, se solicitaron los nombres y domicilios de los alumnos que durante el año 1974 cursaron materias con los docentes procesados (hoja 1802).
El 2 de octubre de ese año, se solicitó la nómina de profesores y ayudantes de las carreras de licenciatura en economía y contador público que se hubieran desempeñado en el año 1974, y copia de los legajos personales de los alumnos graduados aquel año en la licenciatura en economía. Además, se consultó si por entonces los alumnos o agrupaciones político-estudiantiles debían solicitar autorización para realizar asambleas o reuniones y, en su caso, qué autoridad debía otorgarla.
A partir de las nóminas obtenidas, desfilaron como testigos en el expediente más de un centenar de alumnos de aquellas carreras, a los cuales se los interrogaba en relación a cada uno de los docentes secuestrados acerca de si orientaban la "cátedra dentro de determinados postulados ideológicos", si oyeron "reflexiones sobre la necesidad de crear condiciones hacia la transición revolucionaria, sobre el papel de la universidad tradicional en el contexto de un país capitalista dependiente y de cómo debía ser la Universidad para […] la liberación revolucionaria", si se realizaban "enfoques críticos y evaluativos de instituciones socio-económicas".
Con todo, a pesar de que la incriminación giraba en torno de un supuesto fenómeno de infiltración ideológica, y de que los sospechados se encontraban privados de su libertad o bajo orden de captura, para diciembre de 1977 MADUEÑO expresaba que por entonces se hacía "imprescindible conocer con exactitud la corriente ideológica seguida por los autores en las obras citadas como bibliografía, como así también otros puntos relativos a los programas reservados", disponiendo en consecuencia el peritaje de tales aspectos, encargado a los profesores por asignatura que propusieran los rectores de las Universidades de Córdoba y Buenos Aires (hoja 1789).
Mientras tanto, la orden de cese de las detenciones por parte del Juzgado se volvió una aletargada espera para las víctimas, quienes para entonces se encontraban asimismo bajo arresto del Poder Ejecutivo Nacional, en función de las mismas acusaciones judiciales.
De esta forma, a pesar de que el 29 de abril de 1977, la Cámara Federal de esta ciudad revocó el auto de prisión preventiva de RAMÍREZ, TAPPATTA y Anahí RODRÍGUEZ, las víctimas continuaron detenidas por cuenta del P.E.N..
En los casos de VILLAMIL, BARBEITO, CIAFARDINI, BARRERA, PISTONESI y CRISTIÁ, el Juez dictó el sobreseimiento total y provisional recién el 2 de marzo de 1979.
A pesar de encontrar que los elementos probatorios no permitían avanzar penalmente contra los nombrados, tanto el Juzgado como el Ministerio Público Fiscal continuaron justificando la amplitud de la persecución ejercida. En efecto, la fiscalía señalaba en sus dictámenes que "[e]establecidas las metas y propósitos de la ideología en que aparecía encauzada la transmisión del conocimiento científico desde ciertos claustros de la U.N.S. (izquierda revolucionaria), una posición interpretativa limitativa de los alcances del art. 1° de la ley 20.840, que impone penalidades para las actividades subversivas en todas sus manifestaciones, llevaría a no conjurar riesgos previsibles y a no cohibir acciones eventualmente dolosas. No se trataría en la especie de hacer conocer al estudiantado una entre otras doctrinas, sino de intentar arraigar en su mente una en particular y que lleva ínsita actos perturbadores".
En el mismo sentido se expresaba el juez en los autos de sobreseimiento: "en ese año 1973, la UNIVERSIDAD NACIONAL DEL SUR vive su época más 'negra' […] o de disloque académico […] convirtiéndose esa Casa de Estudios, en un verdadero 'comité político' […] que permitía la implantación o cambio de su estructura educativa, con los fines tendenciosos que se mencionan".
La decisión de MADUEÑO se esforzó en dejar en claro que el plan de penetración ideológica subversiva existió como tal, más allá de reunirse las pruebas en relación concreta con los procesados, entre otros motivos, porque "no ha resultado posible aún, recibir declaración a quienes aparentemente resultan los importantes cabecillas, desde el punto de vista ideológico, por encontrarse prófugos dentro o fuera del país, como Coraggio, Federico, Susani, Morón, Márquiz Mosconi, por nombrar a algunos de ellos".
Con estas distinciones, la sentencia habla de "lo que ha sido llamada como la época del disloque académico y a juzgar por diversas manifestaciones permite interpretar al suscripto, como una falta de autoridad a nivel tanto directivo como docente, llegándose a extremos tales como la impune y tácita autorización de muchos docentes para que sus clases sean interrumpidas por turbas cuyo único fin evidentemente era el de perturbar el buen funcionamiento de las clases universitarias y obstruir la enseñanza […] Esas turbas con marcada tendencia ideológica, tenían libre circulación frente a directivos y docentes que dejaban hacer y pocos eran los que, ante una interrupción de esa naturaleza, con su autoridad ganada, impedían se cumpliera el cometido".
Concluía, entonces, la resolución, en que "[b]ien pudo tratarse este relajamiento de la autoridad, de uno de los pasos de aquel que llamamos plan orquestado por el grupo de ECONOMÍA de BAHÍA BLANCA".
En el caso de BARBEITO, la detención a disposición de las autoridades militares había cesado con anterioridad al sobreseimiento, de modo que la víctima continuaba en cautiverio por orden exclusiva del Juez. En efecto, el acta de soltura labrada por las autoridades penitenciarias dejó constancia de que el efectivo otorgamiento de la libertad respondía a que el Comando del Vto. Cuerpo de Ejército ya había autorizado -por su parte- el egreso del detenido (hoja 2880).
En los casos de PISTONESSI y CIAFARDINI, los nombrados continuaron detenidos a disposición del Poder Ejecutivo (conf. hojas 2860, 2873 y 2879). Tampoco recuperó su libertad Carlos BARRERA (conf. hoja 2866).
Cabe efectuar una aclaración al respecto. Uno de los factores decisivos para que el P.E.N. resolviera el cese del arresto, consistía precisamente en lo que se hubiera resuelto en sede judicial, de modo que la demora del Juez se trasladaba a aquel otro poder.
En este sentido, resulta ilustrativo el caso de la víctima CIAFARDINI, quien para el año 1980 continuaba privado de la libertad. En marzo de aquel año, CIAFARDINI planteó ante la Cámara Federal de esta ciudad una queja por las dificultades que le generaban las demoras en el tratamiento de los recursos de apelación contra el carácter provisorio del auto de sobreseimiento.
Denunció entonces, justamente, que esa falta de definición judicial de la situación de los detenidos era uno de los factores que obstaculizaba que se dejara sin efecto la detención por parte del Poder Ejecutivo, a pesar de haber transcurrido más de un año desde la orden de liberación judicial (hojas 2936/38).
Pese a ello, el Tribunal se tomó dos años más, para pronunciarse recién el 16 de abril de 1982, desechando los recursos de apelación y rechazando de esta forma el otorgamiento del sobreseimiento definitivo.
A pesar del voto en disidencia del doctor Ignacio Larraza - quien señaló que ya habían transcurrido más de seis años desde el cese en la docencia de los imputados, superando el máximo legal de la pena-, los docentes continuaban vinculados al proceso, habilitando la eventual reanudación de la empresa persecutoria
Para entonces, el Ministerio del Interior había solicitado al Juzgado, en reiteradas oportunidades, que informara sobre la situación procesal de CIAFARDINI, quien continuaba detenido a disposición del Poder Ejecutivo (conf. hojas 2973, 2977), circunstancia que daba cuenta de que, efectivamente, la situación judicial era uno de los factores que ponderaba el gobierno de facto para determinar la suerte de la víctima.
En aquella línea, en mayo de 1982, el Ministerio de Interior consultó al Juez "si el sobreseimiento provisorio impuesto al detenido CIAFARDINI HORACIO en causa 612/76 se encuentra firme o fue modificada por la Cámara Federal de Apelaciones BBlanca".
De esta manera, se evidenciaba en el Poder Ejecutivo una desactualización de la información de más de tres años, y una escandalosa falta de comunicación entre las instancias responsables de privar a la víctima de la libertad, puesto que el sobreseimiento total había quedado firme para la parte acusadora, la cual no apeló la decisión, mientras que lo que se discutía en segunda instancia era el carácter provisorio otorgado (conf. hoja 2954).
Para el 6 de julio de 1982, CIAFARDINI continuaba en cautiverio en la Unidad Penitenciara 9 de La Plata (conf. hoja 3043). El 25 de agosto de ese año, el juzgado ordenó comunicar al Ministerio del Interior que la causa se encontraba finalizada, remitiendo copia del sobreseimiento provisorio y del auto de revisión de la alzada.
El 5 de noviembre de 1982, el Juez Jorge Francisco SUTER reanudó la persecución, solicitando a la Universidad del Sur "con carácter de preferente urgencia" los antecedentes como docente de Carlos José CHIARAMONTE. Por otra parte, a foja 3066, el Ministerio de Interior informó que el nombrado registraba, para febrero de 1977, un pedido de captura a solicitud del Jefe del área Militar 181 con asiento en Bahía Blanca (conf. hojas 3070). A hoja 3071, se agregó una ficha de CHIARAMONTE con la inscripción manuscrita de "extremista".
Recién para el año 1983, algunas de las víctimas procesadas lograron que se convirtiera el sobreseimiento en definitivo, a través de la presentación de excepciones por prescripción de la acción penal, resueltas favorablemente hacia diciembre de ese año.
En cuanto a aquellos procesados que no habían logrado capturar, el 11 de marzo de 1983 el juez dictó el sobreseimiento parcial y definitivo de Augusto Manuel PÉREZ LINDO (hoja 3125). Idéntica medida dictó el 29 de junio de ese año, respecto a José Carlos CHIARAMONTE. La propio se dispuso el 26 de septiembre de 1983 respecto a ZILIANI y SUSANI, el 24 de febrero de 1984 en relación a DIMITRIU (expte. 60/83), el 12 de abril de 1984 en relación a CRISTIÁ (expte. 53/83) y el 26 de septiembre de 1984 en favor de GAMBAROTTA (expte. 63/84).
En cuanto a Oscar BRAUN, Víctor Manuel MORÓN, Roberto Aníbal SALA y Gustavo Alberto MARQUEZ MOSCONI, el sobreseimiento parcial y definitivo fue dictado recién el 10 de septiembre de 1985 (hoja 3225).
Luego de esta breve reseña del trámite de la causa "RAMÍREZ…", nos detendremos en las circunstancias padecidas por cada una de las víctimas, en el marco de la empresa de persecución descripta:
1. Stella Maris RAMÍREZ
2. Sergio Gustavo CUSTODIOLos hechos padecidos por Stella Maris RAMÍREZ fueron requeridos por este Ministerio Público Fiscal mediante presentación del 25 de octubre de 2013 |4|, habiéndose ampliado las correspondientes imputaciones en relación al caso en los requerimientos del 31 de octubre |5| y 12 de diciembre |6| de 2012.
Reiteramos en el presente la descripción del caso.
Stella Maris RAMÍREZ era Trabajadora Social y ejercía el cargo de Directora Interina del Hogar del Niño de la Municipalidad de Bahía Blanca, en Villa Rosas.
Por entonces, RAMÍREZ vivía junto a su hijo Sergio Gustavo CUSTODIO (de 14 años de edad), en Alsina 534, departamento 2.
El 30 de junio de 1976, ambas víctimas fueron secuestradas en esa finca a través de un operativo efectuado en su domicilio por la Policía Federal local, a cargo del sub comisario Félix ALAIS, órgano que actuaba bajo control operacional del Comando Vto. Cuerpo de Ejército.
El pretendido fundamento que tuvieron las autoridades policiales para encubrir y dar una apariencia de legalidad, a la violación de domicilio y el secuestro de RAMIREZ, fue que su hijo estaría involucrado en el tráfico de estupefacientes -tal como lo había insinuado una menor compañera de colegio de su hijo-, ardid que sirvió de excusa para realizar el allanamiento de su hogar y allí secuestrar material bibliográfico de la víctima.
Luego del secuestro, las víctimas fueron trasladadas a la delegación local de la Policía Federal, donde permanecieron encerradas en calabozo. Luego de permanecer más de 12 horas en cautiverio, Sergio Gustavo CUSTODIO fue entregado a su padre, Haroldo Omar CUSTODIO.
En cuanto a RAMÍREZ, durante el período de cautiverio, se le impidió higienizarse, e ir al baño. Asimismo, sufrió amenazas con armas.
El 7 de julio de ese año, se presentaron el juez federal Guillermo Federico MADUEÑO y la secretaria Gloria GIROTTI quienes, ante la presencia de ALAIS y BALDOVINO, le tomaron declaración indagatoria.
Luego fue traslada inmediatamente a la Unidad Penitenciaria Nº4 de Villa Floresta, donde continuó el cautiverio. Allí fue sometida a tacto vaginal, junto a otras mujeres de un operativo militar, por el médico de dicha unidad, de apellido SUTTORA.
El 17 de julio de 1976 le decretaron la prisión preventiva; el 13 de agosto de ese mismo año fue puesta a disposición del P.E.N por decreto 1681.
En diciembre de 1976 fue traslada a la Unidad Penitenciaria Nº2 de Devoto.
Finalmente, fue liberada el 05 de junio de 1977.
Pruebas:
- Declaraciones testimoniales de Stella Maris RAMIREZ: agregadas a la causa Nº 15000005/20007 (hojas 26.785/87), y declaración de fecha 26 de agosto de 2013, acompañada en oportunidad del requerimiento del caso (ver hs. 97 y 98 vta. Expte. 15000005/2007/37); en el marco de la causa Nº 93001067/2011, ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal subrogante, en la audiencia día 6 de agosto de 2013.
- Causa 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima.
- "Nómina de Internos Especiales con Fecha de Ingreso y Egreso" de esa Unidad, obrante a fs. 272/7 de la causa N° 94 del registro de la CFABB.
3. Rodolfo Humberto CASANOVA
Con 14 años de edad, al momento de los hechos Rodolfo Humberto CASANOVA era estudiante secundario del Colegio Nacional de esta ciudad, compañero de curso de Sergio Gustavo CUSTODIO.
Apenas 4 horas más tarde del horario de recepción de la supuesta denuncia que dio inicio a la causa "RAMÍREZ", donde CASANOVA era relacionado -junto con CUSTODIO- con la distribución de estupefacientes, en la medianoche del 30 de junio de 1976, la víctima del acápite fue secuestrada por agentes de la delegación local de la Policía Federal en el domicilio familiar, Ángel Brunel 318, el cual fue allanado en el acto.
El mismo día, CASANOVA fue interrogado por personal policial en la sede de la mencionada fuerza. Luego de más de 12 horas de cautiverio en esa dependencia, fue entregado a su padre Juan Humberto CASANOVA, quedando en libertad.
Pruebas:
- Declaraciones testimoniales de Stella Maris RAMIREZ: agregadas a la causa Nº 15000005/20007 (hojas 26.785/87), y declaración de fecha 26 de agosto de 2013, acompañada en oportunidad del requerimiento del caso (ver hs. 97 y 98 vta. Expte. 15000005/2007/37); en el marco de la causa Nº 93001067/2011, ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal subrogante, en la audiencia día 6 de agosto de 2013.
- Causa 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
4. Eduardo Alfredo VILLAMIL
Con anterioridad a su secuestro, Eduardo VILLAMIL había sido secretario académico de la carrera de Economía en la UNS.
El 2 de julio de 1976, fue secuestrado de su casa ubicada en la calle 12 de octubre 131 de Bahía Blanca, por miembros de la delegación local de la Policía Federal, y trasladado a la sede de esa fuerza en esta ciudad.
Ese mismo día, fue interrogado bajo la simulación de una declaración "espontánea", la cual fue ampliada en dos oportunidades, en los días 3 y 5 de ese mes.
El 9 de julio, el juez MADUEÑO, junto al secretario Hugo Mario SIERRA, lo interrogó bajo la forma de una declaración indagatoria, la que fue ampliada al día siguiente.
Como una práctica metódica en la que nos detendremos más adelante, las actas de las declaraciones fueron confeccionadas mediante la falsa atribución a los declarantes de manifestaciones que no habían efectuado realmente, como medio para construir su culpabilidad y la del resto del grupo perseguido. Esta mecánica se utilizó con todos los docentes secuestrados.
El 10 de julio, VILLAMIL fue trasladado a la Unidad Penitenciaria N°4 de Bahía Blanca. El 17 de julio se dictó su procesamiento por aplicación de la ley 20.840 y fue puesto a disposición del P.E.N..
El 26 de noviembre de aquel año, se lo trasladó a la Unidad Penitenciaria N° 9 de La Plata. Allí permaneció hasta el 22 de febrero de 1978, fecha en que fue nuevamente trasladado a la Unidad Penitenciaria 4 de esta ciudad.
Ese mismo año, por el decreto 2810/78, se dispuso el cese de arresto a disposición del PEN.
El 2 de marzo de 1979, el juzgado dictó el sobreseimiento total y provisional, siendo liberado ese mismo día.
Pruebas:
- Declaración testimonial de Eduardo Alfredo VILLAMIL, de fecha 29 de agosto de 2014, obrante en hoja 34.714 de la causa 15000005/2007; y declaración ampliatoria, acompañada por este Ministerio Público Fiscal mediante oficio obrante a hjs. 39.859/60.
- Declaración testimonial brindada en sede de esta Unidad Fiscal por Gabriela María José VILLAMIL el 14 de agosto de 2014, obrante en hoja 34.702 de la causa 15000005/2007.
- Declaración testimonial de Dolio Herario SFASCIA agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 21.236/8 y 21.239).
- Declaración testimonial de Daniel VILLAR agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 15.839/15.845).
- Declaración testimonial de Pedro Roberto MIRAMONTE, agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 19.132/19.138)
- Declaración testimonial de Stella Maris RAMIREZ, obrante a hojas 26.785/87 de la causa Nº 15000005/2007
- Declaración testimonial de Alberto Constante BARBEITTO, en la Causa Nro. 13 caratulada "Causa originariamente instruida por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas en cumplimiento del Decreto 158/83 del P.E.N.", audiencia del 12 de julio de 1985 (hojas 5345/5357).
- Causa N° 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Nómina de Internos Especiales con Fecha de Ingreso y Egreso" de esa Unidad obrante a fs. 272/7 de la causa N° 94.
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima.
5. Dolio Heraldo SFASCIA
Dolio Heraldo SFASCIA ejerció la docencia en el Departamento de Ciencias Comerciales de la UNS, hasta la cesantía dispuesta por el interventor Remus Tetu el 31 de marzo de 1975.
Al momento de su secuestro, SFASCIA se desempeñaba en el Consejo Federal de Inversiones de la ciudad de Buenos Aires.
En esa ciudad, el 30 de Junio de 1976 fue secuestrado y encerrado en la sede de la Superintendencia de Seguridad Federal, para ser, más tarde, trasladado a la delegación Bahía Blanca de la Policía Federal, donde fue sometido a torturas.
En esa dependencia, el comisario Carlos BALDOVINO lo interrogó bajo tormentos, declaración agregada al expediente como manifestación espontánea.
El 12 de julio, MADUEÑO y SIERRA le tomaron declaración indagatoria, bajo la aludida metodología de consignar en el acta manifestaciones que no habían sido emitidas por el declarante.
Dos días más tarde, SFASCIA fue trasladado a la Unidad Penitenciaria N°4.
En tanto, el 17 de julio fue retirado del penal y conducido junto a Miguel Ángel ARIAS y Luis Alberto RODRÍGUEZ, al centro clandestino de detención que funcionaba en la sede del Batallón de Comunicaciones N° 181. Allí permanecieron cautivos hasta ser reintegrados a la unidad carcelaria el 6 de agosto de aquel año.
Si bien el 21 de septiembre de 1977 se dictó su sobreseimiento, SFACIA continuó privado de la libertad a disposición del P.E.N..
El 26 de noviembre de noviembre de 1976, fue trasladado a la unidad carcelaria n° 9 de la ciudad de La Plata, donde continuó su cautiverio hasta el mes de enero de 1979, cuando fue liberado.
Prueba:
- Declaración testimonial de Dolio Herario SFASCIA agregada a la causa N° 15000005/2007, del 30 y 31 de agosto de 2010 (hojas. 21.236/8 y 21.239).
- Declaración testimonial de Herman Oscar USABIAGA agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 20.481/82).
- Declaración testimonial de Daniel VILLAR agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 15.839/15.845)
- Declaración testimonial de José PARTNOY ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal subrogante, audiencia del día 28 de septiembre de 2011, en causa N° 93000982/2009.
- Declaración testimonial de Osvaldo SFASCIA ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal subrogante, audiencia del día 27 de septiembre de 2011, en causa N° 93000982/2009.
- Causa 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N° 4 relativa a la víctima.
6. Héctor PISTONESI
Héctor PISTONESI era docente de la carrera de economía en la Universidad Nacional del Sur, actividad que ejerció hasta ser cesanteado por el rector interventor Remus Tetu el 28 de febrero de 1975.
El 7 de julio de 1976, PISTONESI fue secuestrado en su domicilio, mediante un operativo efectuado por efectivos de la policía federal, siendo trasladado, luego, a la sede de esa fuerza en esta ciudad.
Ese día, tal como aconteció con las restantes víctimas, se le tomó declaración, agregada al expediente como manifestación espontánea.
En esa misma sede, el 14 de julio fue indagado por MADUEÑO y SIERRA, con la misma metodología empleada con las otras víctimas.
Ese mismo día, PISTONESI fue trasladado a la Unidad Penitenciaria N° 4 de Bahía Blanca.
Tres días después, el Juzgado Federal decretó su prisión preventiva, y el 13 de agosto se dispuso su detención a disposición del P.E.N por decreto n° 1681.
El 26 de noviembre de 1976, fue traslado a la Unidad n° 9 de La Plata. El 22 de febrero de 1978 regresó a la Unidad de Villa Floresta, donde continuó privado de su libertad hasta que el 2 de marzo de 1979 recuperó la libertad.
Prueba:
-Declaración testimonial de Daniel VILLAR agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 15.839/15.845).
- Declaración testimonial de Dolio Herario SFASCIA, agregada a hojas 21.236/8 y 21.239 de la causa N° 15000005/2007.
- Declaración testimonial de Antonio GARCÍA MEDINA agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 16.254).
-Declaración testimonial de Alberto Constante BARBEITTO, en la Causa Nro. 13 caratulada "Causa originariamente instruida por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas en cumplimiento del Decreto 158/83 del P.E.N.", audiencia del 12 de julio de 1985. (hojas 5345/5357).
- Declaración testimonial de José PARTNOY en la audiencia del día 28 de septiembre de 2011, en causa N° 93000982/2009.
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima.
7. Miguel Angel ARIAS
Miguel Ángel ARIAS se graduó como Licenciado en Economía en la Universidad Nacional del Sur y al momento de los hechos se desempeñaba como asistente de docencia en la materia Economía Política III.
El 13 de julio de 1976, mientras transitaba por la vía pública, fue secuestrado por miembros de la policía federal y trasladado a la sede de dicha fuerza.
Pasados dos días de cautiverio -al igual que en otros casos reseñados- se le tomó declaración espontánea, y luego indagatoria. Esta última con la presencia del juez MADUEÑO y el secretario Hugo Mario SIERRA.
En esa misma fecha, fue trasladado a la Unidad Penitenciaria N°4.
Durante la noche del 17 de julio, la víctima de este apartado fue trasladada -junto a SFASCIA y RODRÍGUEZ- al centro clandestino de detención del Batallón de Comunicaciones 181. Ese mismo día, el juzgado había decretado la libertad de la víctima, la que no se hizo efectiva. Una semana más tarde, se dictó el decreto de detención de ARIAS a disposición del P.E.N..
La permanencia de las tres víctimas en la sede militar se extendió hasta el 6 de agosto de 1976, fecha en que fueron reingresados a la Unidad Penitenciaria Nº 4.
El 11 de septiembre ARIAS, junto a un grupo numeroso de detenidos, fue trasladado a la Unidad 6 de Rawson, donde continuó su cautiverio.
Prueba:
- Declaración testimonial de Dolio Herario SFASCIA agregada a hojas 21.236/8 y 21.239) de la causa N° 15000005/2007.
- Declaración testimonial de Alberto Constante BARBEITTO, en la Causa Nro. 13 caratulada "Causa originariamente instruida por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas en cumplimiento del Decreto 158/83 del P.E.N.", audiencia del 12 de julio de 1985. (hojas 5345/5357)
- Causa 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima.
8. Anahí Silvia RODRÍGUEZ
9. Heber Nazareno TAPPATÁ
Ambas víctimas habían sido militantes de Juventud Universitaria Peronista durante el tiempo de estudiantes de Economía en la Universidad Nacional del Sur. Luego de graduarse, se fueron de la ciudad en busca de empleo.
El 1 de julio de 1976, RODRÍGUEZ y TAPPATÁ fueron secuestrados en su domicilio de la localidad de Villa Mercedes, provincia de San Luis, por requerimiento de la Policía Federal de Bahía Blanca, y trasladados a esta ciudad.
El 15 de julio ambos fueron interrogados en la sede local de la Policía Federal, bajo la apariencia de una manifestación espontánea. Al día siguiente, Anahí Silvia RODRÍGUEZ prestó declaración indagatoria ante MADUEÑO y SIERRA, sucediéndole su esposo el día 17 de julio.
En esa misma fecha, el juzgado decretó la prisión preventiva de ambas víctimas, siendo trasladadas a la Unidad Penitenciaria N°4.
El 13 de agosto, fueron puestos a disposición del P.E.N por decreto 1681.
El 11 de septiembre, TAPPATA fue trasladado a la Unidad 6 de Rawson, junto a otros detenidos.
El 28 de septiembre RODRÍGUEZ efectuó una ampliación de su indagatoria en la Unidad Penitenciaria Nº 4, estando presentes MADUEÑO, SIERRA y la defensora oficial Susana MONACCHELI DE LOUGE. El 14 de diciembre del mismo año, fue trasladada a la Unidad Penitenciaria N° 2 de Villa Devoto.
Si bien en marzo de 1978, el Juzgado dictó el sobreseimiento definitivo, ambas víctimas continuaron en cautiverio a disposición del P.E.N..
Prueba:
- Declaración testimonial de Stella Maris RAMIREZ agregada a la causa Nº 15000005/2007 (hojas 26.785/87).
- Declaración testimonial de Graciela Iris JULIÁ en la audiencia del día 27 de septiembre de 2011, en causa N° 93000982/2009.
- Causa N° 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Declaración testimonial de José PARTNOY, en la causa caratulada "PARTNOY, José s/ denuncia privación ilegal de la libertad" Expte N° 284/87 (hojas 6/7).
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a las víctimas del apartado.
10. Victorio Manuel SCHILLIZZI
La víctima era docente de la Escuela de Servicio Social y de las Escuelas Medias de la UNS. En este último cargo fue dejado cesante durante la intervención de Remus TETU, junto a un numeroso grupo de docentes.
El 13 de julio de 1976 fue secuestrado de su domicilio en la localidad de Viedma, por la Policía Federal de esa ciudad.
A los tres días, fue trasladado a esta ciudad para permanecer cautivo en la delegación local de esa fuerza. En esta sede, el 20 de julio de aquel año fue interrogado por las autoridades policiales -acto que fue agregado a las actuaciones bajo la forma de manifestación espontánea-, y dos días después fue trasladado a la Unidad Penitenciaria N°4 de Bahía Blanca.
Allí se hicieron presentes el juez MADUEÑO y el secretario Hugo Mario SIERRA para tomarle declaración indagatoria.
El 13 de agosto fue puesto a disposición del PEN y al día siguiente amplió su declaración ante los funcionarios judiciales.
El 26 de noviembre, fue trasladado junto a otros detenidos a la Unidad Penal 9 de La Plata.
El 28 de diciembre de 1976, el Juzgado Federal, dictó el sobreseimiento parcial y provisorio de la víctima, ordenando su inmediata liberación, la cual no se efectivizó por encontrarse vigente el arresto por parte del PEN.
Si bien no se ha podido establecer la fecha de liberación, cabe tener en cuenta que la resolución judicial del 6 de julio de 1977 por la que el Juez sobreseyó definitivamente a SCHILLIZZI, fue notificada a la víctima en la Unidad Penitenciaria 9 siete días más tarde.
Prueba:
- Declaración testimonial de Stella Maris RAMÍREZ obrante a hojas 26.785/87 de la causa Nº 15000005/2007.
- Causa 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a las víctimas del apartado.
11. Rafael Luis LAPLAZA
De profesión abogado, fue secretario académico del Departamento de Enseñanza Media de la Universidad Nacional del Sur, asesor letrado de la Facultad Regional de la Universidad Tecnológica Nacional, y ejerció la docencia en el Colegio Nacional de Bahía Blanca y en la Escuela de Servicios Sociales.
En el año 1975, fue cesanteado por el rector interventor Remus TETU.
El 19 de julio de 1976, LAPLAZA fue secuestrado de su vivienda por miembros de la Policía Federal de Bahía Blanca y trasladado a la sede de esa fuerza donde la víctima fue interrogada, el 21 de julio de 1976, lo que quedó documentado en el expediente bajo la forma de manifestación espontánea.
Al día siguiente fue llevado a la Unidad Penitenciaria N°4. El 26 de julio se hicieron presentes MADUEÑO y SIERRA para tomarle declaración indagatoria, la que posteriormente fue ampliada.
El 13 de agosto fue puesto a disposición del P.E.N por decreto 1681 lo que impidió que, pese haber sido sobreseído, quede en libertad.
El 26 de noviembre de 1976, fue trasladado en la Unidad Penitenciaria N°9 de La Plata junto a otros detenidos, donde permaneció hasta el 22 de enero de 1980.
Prueba:
- Declaración testimonial de Mario Carlos AGGIO agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 19.454/19.457; 20.055 y 34.716/17).
- Declaración testimonial de Antonio GARCÍA MEDINA agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 16.254).
- Declaraciones testimoniales de Pedro Roberto MIRAMONTE, agregadas a la causa N° 15000005/2007 (hojas 19.132/19.138).
- Causa 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a las víctimas del apartado.
12. Carlos Adolfo BARRERA
La víctima se desempeñó como docente de la carrera de Economía de la Universidad Nacional del Sur hasta el 28 de febrero de 1975, fecha en que fue cesanteado por Remus TETU.
Al momento de los hechos vivía en Bariloche. El 16 de julio de 1976, agentes de la policía federal fueron a buscarlo a esa ciudad, para luego trasladarlo a Bahía Blanca. Allí fue interrogado por autoridades policiales. En las actuaciones labradas se encuentra agregada un acta de manifestación espontánea, que lleva fecha 24 de julio de 1976.
El día 29 de ese mismo mes, en ese mismo lugar, MADUEÑO y SIERRA le tomaron declaración indagatoria, siendo luego trasladado a la UP 4.
El 12 de agosto el Juzgado Federal decretó la prisión preventiva de BARRERA. El 26 de noviembre, fue trasladado a la UP 9 de La Plata. En febrero de 1978, MADUEÑO y SIERRA se hicieron presentes en ese penal para ampliar su declaración indagatoria.
El 24 de abril de 1978, y el 18 de enero de 1979, el Juzgado Federal, le negó, en ambas oportunidades, la opción de abandono del país.
El 26 de enero de 1979 mediante decreto Nº 208 se dejó sin efecto el arresto a disposición del P.E.N.
El 2 de marzo de 1979, el Juzgado Federal, dictó la sentencia que dispuso el sobreseimiento total y provisional de la víctima. Su liberación no se hizo efectiva por "no haberse resuelto su situación personal" en la causa "USABIAGA, Mario Arnaldo y otros s/privación ilegal de la libertad" que tramitó ante el mismo Juzgado.
Posteriormente, fue liberado.
Prueba:
- Declaración testimonial de Daniel VILLAR agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 15.839/15.845)
- Declaración testimonial de Alberto Constante BARBEITTO, en la Causa Nro. 13 caratulada "Causa originariamente instruida por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas en cumplimiento del Decreto 158/83 del P.E.N.", audiencia del 12 de julio de 1985 (hojas 5345/5357)
- Causa N° 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima.
13. Mario Carlos AGGIO
De profesión médico, hasta la intervención de Remus Tetu, Mario Carlos AGGIO se desempeñó como secretario académico y director normalizador del Departamento de Biología de la Universidad Nacional del Sur.
El 23 de julio de 1976 fue secuestrado de su domicilio por miembros de la Policía Federal, que lo alojaron en la sede local de esa fuerza. Allí fue interrogado el 28 de julio de 1976 por autoridades policiales, e indagado, un día después, por SIERRA y MADUEÑO.
El 30 de julio de 1976, AGGIO fue alojado en Unidad Penitenciaria N°4, sede en la que el 16 de agosto siguiente amplió su declaración indagatoria, nuevamente ante MADUEÑO y SIERRA.
Tres días antes -13 de agosto de 1976- se había dispuesto su arresto a disposición del P.E.N mediante decreto 1681.
Durante su cautiverio, la víctima sufrió una severa crisis depresiva, de la cual existen incluso constancias en el expediente judicial seguido en su contra.
El 15 de diciembre de 1976, el Juzgado Federal dictó el sobreseimiento parcial y definitivo de la víctima, quien recuperó la libertad el 24 del mismo mes y año.
Prueba:
- Declaración testimonial de Mario Carlos AGGIO agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 19.454/19.457; 20.055 y 34.716/17).
- Declaración testimonial de Pedro Roberto MIRAMONTE, agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 19.132/19.138).
- Declaración testimonial de Daniel VILLAR agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 15.839/15.845).
- Declaración testimonial de Antonio GARCÍA MEDINA agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 16.254).
- Declaración testimonial de Herman Oscar USABIAGA agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 20.481/82).
- Declaración testimonial de Stella Maris RAMÍREZ agregada a la causa Nº 15000005/2007 (hojas 26.785/87)
- Causa N° 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima del apartado.
14. Luis Alberto RODRÍGUEZ
Con el título de licenciado en economía, al momento de los hechos Luis Alberto RODRÍGUEZ era docente de esa carrera en la Universidad Nacional del Sur.
La víctima fue secuestrada de su domicilio el 6 de julio de 1976, y trasladada a la sede local de la policía federal.
Al día siguiente, fue sometido a interrogatorio, siendo indagado por MADUEÑO y SIERRA el 10 de julio.
Un día más tarde, fue trasladado a la Unidad Penitenciaria N°4 de Bahía Blanca.
Si bien el 17 de julio el juez decretó su liberación, esa misma noche fue trasladado junto a las víctimas ARIAS y SFASCIA, al centro clandestino de detención que funcionó en el Batallón de Comunicaciones 181.
El 6 de agosto las tres víctimas fueron reingresadas a la Unidad Penitenciaria Nº4.
Mediante decreto N° 1681, el 13 de agosto de 1976 se ordenó el arresto de RODRÍGUEZ a disposición del P.E.N.
A fines de noviembre de 1976, RODRÍGUEZ fue trasladado a la Unidad Penitenciaria 9 de La Plata, donde permaneció cautivo hasta enero del año 1979.
Prueba:
- Declaración testimonial de Luis Alberto RODRÍGUEZ, brindada mediante videoconferencia desde el consulado argentino en MADRID, el 23 de octubre de 2014, agregada a la causa N° 15000005/2007 (reservada en Secretaría del Juzgado Federal N°1 cfr. hs 39.913/4).
- Declaración testimonial de Daniel VILLAR agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 15.839/15.845).
- Declaración testimonial de Dolio Herario SFASCIA agregada a la causa N° 15000005/2007, del 30 y 31 de agosto de 2010 (hojas. 21.236/8 y 21.239).
- Causa 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- "Nómina de Internos Especiales con Fecha de Ingreso y Egreso" de la Unidad Penal N° 4" y "Nómina de Internos Especiales que estuvieron alojados en la Unidad 4 cuya ficha médica consta en la Unidad" agregadas a Causa N° 94 caratulada: "IZURIETA, María Graciela s/Habeas Corpus", hojas. 272/7 y 278/9.
15. Alberto Constante BARBEITO
Licenciado en Economía, con anterioridad a los hechos descriptos BARBEITO ejerció la docencia en la Universidad del Sur.
La víctima fue secuestrada de su domicilio en la localidad de Avellaneda, el 17 de julio de 1976, por la policía federal de esa ciudad y alojado en la Dirección General del Interior, para ser trasladado luego a la delegación de la Policía Federal de Bahía Blanca.
En ese lugar, el 26 de julio fue interrogado por autoridades policiales, y el 30 del mismo mes, fue indagado por las autoridades judiciales MADUEÑO y SIERRA.
Ese mismo día, fue alojado en la UP N°4.
El 12 de agosto el juzgado federal ordenó su prisión preventiva y un día más tarde fue puesto a disposición del P.E.N por decreto 1681.
El 11 de septiembre, fue trasladado junto a un numeroso grupo de detenidos a la Unidad Penitenciaria n° 6 de Rawson, sede en la que fue indagado nuevamente por MADUEÑO y SIERRA en febrero de 1978. En esa audiencia, la víctima relató las torturas que padecía en la cárcel, lo que no fue consignado en el acta.
BARBEITO permaneció cautivo hasta el 2 de marzo de 1979.
Prueba:
- Declaración testimonial de Alberto Constante BARBEITO brindada en sede la Procuraduría de Lesa Humanidad, el 18 de septiembre de 2014, agregada a la causa 15000005/2007 (hojas 34.725/26); declaración testimonial brindada en el marco de la Causa Nro. 13 caratulada "Causa originariamente instruida por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas en cumplimiento del Decreto 158/83 del P.E.N.", audiencia del 12 de julio de 1985. (hojas 5345/5357)
- Declaración testimonial de Mario Carlos AGGIO agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 19.454/19.457; 20.055 y 34.716/17).
- Causa N° 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- "Nómina de Internos Especiales con Fecha de Ingreso y Egreso" de la Unidad Penal N° 4 y "Nómina de Internos Especiales que estuvieron alojados en la Unidad 4 cuya ficha médica consta en la Unidad" agregadas a Causa N° 94 caratulada: "IZURIETA, María Graciela s/Habeas Corpus", hojas. 272/7 y 278/9.
16. Horacio CIAFARDINI
De profesión Contador Público, se desempeñó como docente de la carrera de Economía en la Universidad del Sur hasta febrero de 1975, cuando fue cesanteado de su cargo.
El 21 de julio de 1976, la víctima fue secuestrada por personal de la policía federal en la sede del Concejo Federal de Inversiones ubicado en Alsina 1407 de Capital Federal donde se desempeñaba, para ser conducido a la Superintendencia de Seguridad Federal.
Tres días más tarde, fue trasladado a la delegación de la policía federal de Bahía Blanca, donde el 28 de julio fue interrogado por personal policial, y más tarde -el 30 de ese mes- fue indagado por los funcionarios judiciales MADUEÑO y SIERRA.
Al día siguiente, fue trasladado en la UP n°4 de Bahía Blanca.
El 12 de agosto de ese mismo año, el juzgado federal decretó su prisión preventiva y al día siguiente fue puesto a disposición del P.E.N mediante decreto N°1681.
Posteriormente, el 11 de septiembre de 1976, fue trasladado junto a un grupo de detenidos a la unidad carcelaria de Rawson, donde MADUEÑO Y SIERRA se hicieron presentes para recibir la ampliación de su declaración indagatoria.
El 2 de marzo de 1979, el juzgado dictó el sobreseimiento total y provisional, no efectivizándose su liberación por encontrarse la víctima a disposición del PEN.
Posteriormente, fue llevado a la UP 9 de La Plata, donde continuó detenido hasta al menos el año 1982.
Prueba:
- Causa 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Declaración testimonial de Alberto Constante BARBEITTO, en la Causa Nro. 13 caratulada "Causa originariamente instruida por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas en cumplimiento del Decreto 158/83 del P.E.N.", audiencia del 12 de julio de 1985. (hojas 5345/5357).
17. Víctor BENAMO |7|
Víctor BENAMO fue secuestrado el 23 de abril de 1976 en la localidad de Banfield, provincia de Buenos Aires, cuando se encontraba trabajando como abogado, a la salida de un juzgado penal de esa jurisdicción, por miembros de la "Brigada Avellaneda", siendo llevado a la sede de esa fuerza.
Desde allí fue trasladado a esta ciudad, al CCDyT "La Escuelita" en donde fue sometido a varias jornadas en las que se le aplicó tortura física y psicológica.
El 26 de mayo de 1976 fue trasladado a la Unidad N° 4 de Villa Floresta, permaneciendo allí hasta que el 2 de agosto de 1976 se lo trasladó a la Unidad Penal de Rawson junto con otras personas.
Previo al traslado, ese mismo día, BENAMO fue interrogado en la sede de la Delegación local de la Policía Federal por el comisario BALDOVINO y, acto seguido, los funcionarios MADUEÑO y SIERRA le recibieron declaración indagatoria.
Tras permanecer detenido por más de un año, con fecha 21 del mes de septiembre de 1977, el juez federal Guillermo Federico MADUEÑO dictó el sobreseimiento parcial y definitivo de BENAMO en el marco de la causa "Ramírez, Stella Maris y otros p/ infracción a la ley 20.840". Sin perjuicio de ello, no se hizo efectiva la "inmediata libertad" ordenada en dicho auto, toda vez que el entonces Director del Penal comunicó a dicho magistrado que, si bien se había notificado al detenido, éste se hallaba aún privado de libertad a disposición del Poder Ejecutivo Nacional por decreto N° 57l/76.
Prueba:
- Declaraciones testimoniales de Stella Maris RAMIREZ: agregadas a la causa Nº 15000005/20007 (hojas 26.785/87), y declaración de fecha 26 de agosto de 2013, acompañada en oportunidad del requerimiento del caso (ver hs. 97 y 98 vta. Expte. 15000005/2007/37); en el marco de la causa Nº 93001067/2011, ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal subrogante, en la audiencia día 6 de agosto de 2013.
- Causa 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
18. Mario Arnaldo USABIAGA
Licenciado en Letras y docente de la carrera de Licenciatura en Letras del departamento de Humanidades de la Universidad del Sur, con motivo de haber sido cesanteado de la UNS en febrero de 1975 y amenazado en reiteradas ocasiones, había decidido irse de su domicilio.
Pese a ello, el 21 de julio de 1976, cuando estaba de visita en la casa de su padre, fue secuestrado por miembros de la Policía Federal y trasladado a la sede de esa fuerza.
Desde el momento mismo de su detención, sus familiares comenzaron a concurrir al Juzgado Federal para obtener respuestas. En una de tales oportunidades, el hermano de la víctima fue intimidado por el juez MADUEÑO y hostigado por el secretario SIERRA.
Durante su cautiverio, el 24 de julio USABIAGA fue interrogado por persona policial, y cuatro días después fue indagado por MADUEÑO y SIERRA.
El 29 de julio fue llevado a la UP 4.
El 12 de agosto, el juzgado federal decretó su prisión preventiva, siendo puesto a disposición del PEN al día siguiente.
El 26 de noviembre, la víctima fue trasladada a la Unidad Penitenciaria N° 9 de La Plata, sede en la que volvió a ser interrogado por MADUEÑO y SIERRA el 28 de abril de 1977.
Finalmente, USABIAGA fue liberado en el transcurso del año 1978.
Prueba:
- Causa 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Declaración testimonial de Herman Oscar USABIAGA agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 20.481/82).
- Declaración testimonial de Daniel VILLAR agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 15.839/15.845).
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima.
19. Carlos Alberto CRISTIÁ
De profesión Contador, CRISTIÁ se desempeñó como docente en la carrera de Economía en la Universidad Nacional del Sur hasta el 31 de marzo de 1975, fecha en que fue cesanteado por el rector interventor Remus TETU.
Su secuestro se produjo el 16 de agosto de 1976, en su domicilio de la provincia de Santa Fe, llevado a cabo por miembros de la policía federal. A continuación, la víctima fue trasladada a la Unidad Regional I de la ciudad de Santa Fe y desde allí a la delegación Bahía Blanca de la policía federal, a donde arribó el 30 de agosto del mismo año.
El 2 de septiembre, en esta sede, fue interrogado por personal policial, y dos días después, fue indagado por MADUEÑO y SIERRA, siendo luego trasladado horas más tarde a la Unidad Penitenciaria N°4.
Mediante Decreto n° 2035, del 13 de septiembre se ordenó su detención a disposición del PEN. El 18 de octubre, el juzgado decretó su prisión preventiva.
CRISTIA fue trasladado a la UP 9 de La Plata el 26 de noviembre de 1976, donde continuó su cautiverio hasta ser liberado el 3 de marzo de 1979.
Prueba:
- Causa 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Declaración testimonial de Dolio Herario SFASCIA agregada a la causa N° 15000005/2007, del 30 y 31 de agosto de 2010 (hojas. 21.236/8 y 21.239).
- Declaración testimonial de Pedro Roberto MIRAMONTE, agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 19.132/19.138)
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima.
20. Juan Pedro DRISALDI
Tras cursar sus estudios y graduarse como Licenciado en Economía en la UNS en el año 1974, comenzó a dar clases en esa casa de estudios, siendo cesanteado por Remus TETU en marzo de 1975.
Fue secuestrado el 9 de agosto de 1976, mientras cumplía el servicio militar en el Regimiento de Infantería Nº 24 de la ciudad de Río Gallego, siendo trasladado el 13 de octubre a la UP 4 de esta ciudad.
En cuanto al lugar de cautiverio en el período comprendido entre el secuestro en Río Gallego y el ingreso a la cárcel de Villa Floresta, DRISALDI fue visto encerrado en el Batallón de Comunicaciones 181 por la víctima Lilian Noemí LARROSA, durante el cautiverio de esta última en esa sede: "Había una habitación enfrente y vi a un muchacho que estaba desaparecido, que era de Médanos y hacía muchísimo tiempo que estaba desaparecido, la madre ya lo había dado por muerto: su nombre era Juan DRISALDI, quien ahora vive en España, se casó con una médica creo. Su caso era conocido, estudiaba medicina creo que en La Plata. Un día me pasaron por debajo de la puerta un papel que decía que si salía le avisara a Olga DRISALDI, fallecida ahora, su mamá, que estaba vivo y que estaba ahí". Tal como se ha tenido por acreditado en los autos de mérito donde se analizó el caso de LARROSA, su secuestro se llevó a cabo el 09 de septiembre de 1976, siendo más adelante trasladada al Batallón de Comunicaciones 181, donde permaneció en cautiverio hasta el 20 y 21 de septiembre de 1976. Es en dicho período que la víctima tuvo contacto con DRISALDI en la unidad militar, el cual -por otra parte- coincide con las circunstancias temporales del cautiverio de este último.
El 1 de octubre, MADUEÑO y SIERRA le tomaron indagatoria en la sede del Juzgado Federal N°1 de Bahía Blanca.
El 3 de noviembre de 1976 se dictó el decreto Nº 2776 que lo puso a disposición del P.E.N, lo que impidió -pese a ser sobreseído el 5 de enero de 1977- que se efectivice su libertad, la que recién recuperó el 20 de abril de ese año.
Seguimos los mismos criterios de imputación mencionados.
Prueba:
- Causa 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Declaraciones testimoniales de Lilian Noemí LARROSA en la causa 15000005/2007 (hojas 15.682/15.687) y ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal subrogante, audiencia del 18 de octubre de 2011, en la causa N° 93000982/2009.
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima de Juan Pedro DRISALDI.
21. Hugo Reinaldo SARTISON
Con 25 años de edad, SARTISON era estudiante de la carrera de contador en la UNS, y administraba una imprenta en su domicilio de Blandengues 179 de esta ciudad, donde se elaboraban copias de apuntes de docente de la universidad, distribuidas entre los estudiantes.
El 8 de julio de 1976, la víctima quedó privada de su libertad al presentarse en la delegación local de la Policía Federal.
Al día siguiente, SARTISON fue interrogado por personal policial, y el 12 de julio fue indagado en la misma sede policial donde permanecía en cautiverio por el juez MADUEÑO y el secretario SIERRA.
Al día siguiente, la víctima fue trasladada a la Unidad Penitenciaria 4, donde continuó privado de la libertad hasta el 17 de septiembre de 1976, fecha en que se ejecutó su liberación ordenada por el juez federal.
Prueba:
- Causa 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima de Hugo Reinaldo SARTISON
B. Persecución a docentes y personal del Departamento de Humanidades canalizada en la causa "Del Campo"
La causa n° 1016/76 caratulada "DEL CAMPO, Hugo Osvaldo y otros s/Inf. Ley 20.840", constituye una derivación de la causa "RAMÍREZ", a partir de la decisión del Juez Federal MADUEÑO, de canalizar la persecución de los docentes del Departamento de Humanidades de la Universidad del Sur, en un trámite judicial independiente.
Fuera de aquella particularidad procesal, los secuestros concretados en esta causa forman parte de la misma empresa de persecución dentro de la Casa de Altos Estudios, ordenada por el Comando del Vto. Cuerpo de Ejército, y ejecutada entre el Juzgado Federal y la Delegación de la Policía Federal.
Tal es así que el expediente se inicia con un acta labrada por el Subcomisario Félix Alejandro ALAIS, donde con fecha 22 de septiembre de 1976, expresa que "prosiguiendo con la investigación realizada en la Universidad Nacional del Sur en el Departamento de Economía y [siendo] que en la tarea de búsqueda de pruebas en dicha Universidad se logra aportar a la causa material que indicaría que el trabajo ideológico-subversivo, también se llevó a cabo en el Departamento de Humanidades de dicha casa de estudios, por tal causa se procede a afectar a las presentes nuevas actuaciones una copia mimeografiada del acta labrada con motivo de la comisión constituida por docentes y estudiantes con el fin de cambiar el plan de la carrera de Historia de dicho departamento […]". Luego, el acta reseña el resto de la documentación secuestrada en el marco de la causa "RAMÍREZ…", relacionada con docentes de Humanidades, y básicamente consistente en copia de distintos programas curriculares que vinieron a reemplazar a los programas vigentes con anterioridad, durante la primera mitad de la década del '70.
Continúa el acta: "[a]tento a ello, se promueve consulta al Señor Juez Federal Dr. Guillermo Federico MADUEÑO, quien constituido en esta Delegación y habiendo tomado vista de las pruebas instrumentales, dispone aprobar la afectación de las pruebas enunciadas a la causa, que se prosiga con la investigación y detención de los responsables, cuyo grado de afectación a los presentes obrados se resolverá oportunamente".
Con idéntica fecha, se inicia la cacería contra este nuevo grupo de blancos, lo que se observa en el informe -de aquel día- del Inspector Jorge Castro, donde explicita que "practicó diversas diligencias tendientes a establecer las identidades de las personas que habiéndose desempeñado en los distintos departamentos de la Universidad Nacional del Sur, hubieran infringido la ley antes mencionada [20.840]". Como resultado de esas averiguaciones, informa "que no habría sido extraño al desenvolvimiento de actividades de infiltración ideológica marxista-leninista dentro del ámbito universitario el ex-asistente de docencia en el Departamento de Matemáticas de la mencionada casa de estudios Licenciado Pablo LEJARRAGA con domicilio en Zapiola 318 de esta ciudad".
Al día siguiente, el personal de la policía federal intentó secuestrar a LEJARRAGA en el domicilio de sus padres, pero para entonces el blanco se encontraba radicado en Brasil junto a su esposa.
El 5 de octubre, se incorpora una declaración de Remus TETU, ex rector interventor de la Universidad del Sur. El rol desempeñado por TETU dentro del plan represivo ilegal puesto en marcha en los dos últimos años anteriores al golpe de Estado de 1976, fue ampliamente descripto en el requerimiento de instrucción, y en las sucesivas ampliaciones de la acusación penal, en el marco de la causa FBB 15000165/2013 que tramita ante este mismo Juzgado Federal.
A título de síntesis, como interventor, TETU introdujo en la sede universitaria, dirigió y proveyó de medios, al grupo paraestatal a cargo de la persecución y asesinato de militantes políticos, gremiales y estudiantiles de la región. Entre éstos, se encuentra el homicidio del estudiante David CILLERUELLO, para cuya ejecución en los pasillos del edificio universitario, el grupo paraestatal se trasladó en el vehículo del rectorado.
El mismo esquema represivo fue utilizado simultáneamente por TETU como interventor de la Universidad del Comahue, quien además integraba las Comunidades Informativas de Neuquén y de esta ciudad.
En la declaración referida, TETU señala los nombres de las personas que luego fueron secuestradas.
Se refiere al cierre de los Departamentos de Humanidades y Economía, decisión que adoptó como interventor en febrero de 1975, y que significó la expulsión en masa de docentes universitarios, entre los que se encontraban los imputados en las causas "Ramírez" y "Del Campo". Al respecto, expresa que tal medida resultó de "un diagnóstico preciso de la situación y el análisis del proceso de toma de poder en la Argentina por la subversión internacional a través del dominio de las Universidades". Habla de una "guerra cultural no declarada", consistente en "la culturalización de la juventud comenzando por la Universitaria en el marxismo para que, una vez esta juventud convertida en élite del país y por ende defensora del poder haga caer como fruto maduro el país en el mundo comunista".
Luego, comienza, en su declaración, el desfile de nombres - en mayúscula y subrayados- de las personas a las que le adjudica esta actividad en la Universidad del Sur: MAFFEI, Pablo LEJARRAGA, Elba PINO de ARATA, CIOCHINI Cristina OCKIER, Carlos CRISTIÁ, Roberto ETCHEPAREBORDA, MALEK, Pedro MORAN OBIOL, Jorge CRESPI, Graciela FACCHINETTI, ZAMUDIO de PREDAN, Lidia PAGLIALUNGA, Duilio BIANCUCCI, Mónica PERALTA RAMOS, Oscar Rubén BAG, Benito CAMARERO, Ángel VILANOVA, IRIARTE, USABIAGA, GIUSTI, Jaime REST, Virginia ERHARDT, Mario MERLINO, Eva Beatriz OCAMPO, GARAVAGLIA, Víctor BENAMO, Augusto PÉREZ LINDO, Honorio SÁNCHEZ AGUILAR, Ana María ARELLI, Héctor ALIMONDA, Lidia HENALES, Nora BARBA, Alicia DAMIANI, María Angélica SEMILLA, Ana María DAMIANI, Walter DAUB, Enrique SUARDIAZ, Alicia ZILIANI, Mario Carlos AGGIO, María Teresa BRUZZO, Jorge Oscar SCOCCIA, Luis Alberto RAVIZZINI, Alicia POLONIATO, Luis IURMAN, Darío PICCO, Raúl BARRAL, Eduardo MONTESERIN, Miriam NAJT, Alfredo CORTE, Augusto CALMELS, Eduardo Martín GELOZ, Beatriz Thelma SAGARZAZU, Lorenzo FERRET JANS, Dolio SFASCIA, CARRANZA MUJICA, Pablo VEAS, Néstor BUENO, Christian DIMITRIU, Carlos BARRERA, Héctor PISTONESSI, José CHIARAMONTE, Alberto BARBEITO, Horacio CIAFARDINI, Héctor GAMBARROTA, Alberto FEDERICO, Enrique MELCHIOR, Roberto SALA, Jorge GINOBILLI, Ernesto BILDER, Eduardo VILLAMIL, Osvaldo FEINSTEIN, Edgardo TRIGO, María Elena FASSANI, Regina CUTUK, Heber TAPPATTA, Anahí RODRÍGUEZ, José Luis PERALTA, Simón MAGUITMAN, Rafael Luis LAPLAZA, Victorio SCHILLIZZI, Fructuosa DE LA FLOR, Ana María DE LASA, Liberto BOCANEGRA, Horacio DI BLASIO, Manuel Omar RODRÍGUEZ, Humberto Luis BAZAN, Alicia GOENAGA, Teddy HUTTON, Alicia DIEZ, Gregorio DÍAZ, Hugo ZILIANI, Daniel MAIDANA, Marcelo SANSEAU, Arturo ROSES, Gabriel PRADO, Oscar Amílcar BERMÚDEZ, Graciela BENEDETTI, Hugo SING CHUAN, Silvia MOCHEN, Ramón MINIERI, César LARREA, Guillermo MAC COUBREY, Edgardo ARTOLLA, Ignacio GETTE, Norberto RANDAZZO, Graciela LEIVA, Graciela LUSKY, Daniel BOMBARA, María Esther SARDIÑA, Dardo HERRRA, Hudy HERRERO, Nilda GIANNETTI de BATISTONI, Luis Alberto SOTUYO, Miguel ROSAL, S. CHAVEY, Estela IGLESIA, Jorge Eduardo FERNÁNDEZ, Juan Carlos RITCHER, Lidia GODOY, Mónica OLIVER, María Teresa CUTZZOIARO, Elvira BRITOS, Andrés PILKOWICZ, Raúl PÉREZ, Patricia GINER, Alberto ZUBIA, Cristina RIVAS, Oscar GALFRE, Félix SCHUSTER y Hugo DEL CAMPO.
El 7 de octubre de 1976, el Juez Federal designa al Subcomisario ALAIS, para que se encargue de la investigación, y acto seguido el instructor del sumario designa a ALAIS "'en comisión' de servicio al tribunal del señor Juez Federal de esta ciudad doctor Guillermo Federico MADUEÑO, a los fines de que prosiga la investigación, y por el tiempo imprescindible e indispensable que demande la misma".
Por aquella fecha, se reclama a la Universidad del Sur el legajo personal de más de cincuenta de los docentes y alumnos identificados por Remus TETU.
El 11 de octubre, TETU amplía su declaración: "habiendo encontrado material que a su juicio resulta interesante para la investigación que se practica sobre la penetración ideológica marxista en la Universidad Nacional del Sur, se presenta a la instrucción aportando el mismo, y formulando las siguientes consideraciones sobre dicho material".
El 14 de octubre, se hace constar en acta que Hugo Osvaldo DEL CAMPO se encontraba privado de su libertad, en la delegación de la policía federal, desde el día anterior.
En los días siguientes, se practicaron los secuestros de los docentes de Humanidades Eduardo TRIGO, Ana María PUCCIARELLI Martha Natividad PANTANO, Daniel VILLAR, Félix SCHUSTER (en Capital Federal, por parte de la Superintendencia de Seguridad Federal), Marcos ISABAL, Carlos DARTIGUELONGUE, Oscar GALFRE, Walter DAUB (en la ciudad de Santa Rosa),
Salvo los casos de PUCCIARELLI, DARTIGUELONGUE y GALFRE -respecto a quienes se decretó la libertad-, el resto fue trasladado unos días después a la Unidad Penitenciaria 4 de Villa Floresta.
En dicho período, también se realizaron procedimientos en los domicilios de Lidia HENALES, Hugo SINGH CHUHAM, María Elena FASSANI, Fructuosa DE LA FLOR, Mario Jorge MERLINO, Nora BARBA, Ana María DAMIANI, María Angélica SEMILLA, Mirian NAJT, Jaime REST, María Teresa BRUZZO, Sergio GIUSTI, Lucio IURMAN, Alicia POLONIATO, Walter DAUB, Lucía TORRES, Esther IGLESIAS, Juan Carlos GARAVIGLIA, Ruth ESCALAR y María Rosa BALDUCCI (los últimos tres, en la ciudad de Mar del Plata), a quienes no pudieron secuestrar por encontrarse ausentes.
A continuación, y luego de los interrogatorios policiales, las víctimas fueron sucesivamente interrogadas por el Juez Federal MADUEÑO y el Secretario SIERRA.
El interrogatorio seguía la misma dinámica inculpatoria utilizada en la causa "Ramírez".
El 29 de noviembre, se decretó la libertad de PANTANO, la que no se efectivizó por encontrarse detenida a disposición del PEN.
El 6 de diciembre, el Juez ordena a las Universidades de Buenos Aires y Córdoba, la realización de pericia sobre los programas de las materias de Humanidades y la bibliografía utilizada.
Ese mismo día, se dicta el sobreseimiento parcial y definitivo de VILLAR. Al día siguiente, se dispuso la "inmediata libertad" de la víctima, aunque esta orden se comunicó a la Unidad Penal n° 9 de La Plata -donde VILLAR se encontraba- recién el 7 de marzo de aquel año.
9 de marzo de 1977 se decreta la libertad de ISABAL.
El 17 de enero de 1977, MADUEÑO le ordena a la policía federal, averiguar el nombre y el domicilio de los alumnos de la materia de Finanzas Públicas durante los años 1974 y 1975, con el fin de que de manera urgente se procediera a interrogarlos sobre el ayudante de cátedra del profesor TRIGO, y para determinar si "preconizó o adoctrinó sobre determinados postulados ideológicos especificando en su caso cuáles". La lista de alumnos, correspondiente al año 1974, fue aportada ante el juez por el profesor Ricardo BARA, y luego girada a la policía federal para que cumplieran con el encargo.
El 16 de marzo, el juez requiere a la Universidad del Sur que informe el domicilio de los docentes auxiliares de la cátedra de DEL CAMPO, Lilian Sonia CALDERONI, María Jorgelina CAVIGLIA y Lucía TORRES.
El 12 de abril de 1977, la delegación local de la policía federal recibe, de parte de la Dirección General de Interior, a María Gabriela SARTORI, privada de su libertad en la ciudad de Buenos Aires. El mismo día, la víctima es trasladada a la Unidad Penal de Villa Floresta, siendo indagada por MADUEÑO el 16 del mismo mes en esa sede. Al día siguiente, el Juez pidió antecedentes sobre la detenida a la Universidad del Sur. Su cautiverio se extendió hasta el 18 de mayo, fecha en el que el juez dispuso su libertad.
El 19 de abril, MADUEÑO decreta la libertad de TRIGO. Tres días después, ordena la indagatoria de Mario USABIAGA, detenido en el marco de la causa "Ramírez…", acto que se realiza el 28 del mismo mes, en la sede de la Unidad Penitenciaria 9 de La Plata.
El 21 de septiembre de 1977, se dispuso la libertad de SCHUSTER, la que no se hizo efectiva por encontrarse a disposición del Poder Ejecutivo Nacional mediante el decreto 2850/76.
El 19 de enero de 1978, MADUEÑO convirtió en prisión preventiva la detención de DEL CAMPO.
El 26 de abril de ese año, el juez requirió información a la Universidad del Sur en relación a la existencia de un seminario dictado por Mario USABIAGA bajo la denominación de "Requisitos para una socialización de la literatura", solicitando -como en los casos anteriores- la nómina de alumnos y profesores correspondientes, con nombre y domicilio. En la misma medida, se requirió la nómina de alumnos que cursaron materias a cargo de DEL CAMPO durante el año 1974.
Acompañadas las listas de alumnos de ambos profesores. El 16 de octubre de 1978 se ordenó la citación de todos ellos en calidad de testigos.
En el mes de mayo de 1978, PANTANO -de quien ya se había dispuesto la libertad por falta de mérito- solicitó que se dictara su sobreseimiento definitivo. El pedido motivó que se requirieran a la UNS los antecedentes de la actividad docente de la víctima en el año 1974. Remitida la documentación solicitada, recién el 31 de agosto de 1978 el juez dictó el sobreseimiento parcial y definitivo de PANTANO.
El 2 de noviembre de 1978, el Juez informó a la Alzada, que aún no había finalizado el período de instrucción, por estarse cumpliendo con diversas medidas de prueba necesarias para la investigación.
El 6 de julio de 1979, el juez Jorge Francisco SUTER dicta el sobreseimiento parcial y provisional de Mario Arnaldo USABIAGA.
El 18 de septiembre, la fiscal María del Carmen VALDUNCIEL formuló acusación contra Hugo Osvaldo DEL CAMPO, insistiendo - como lo había hecho en la causa "RAMÍREZ…", de acuerdo a lo citado precedentemente- en el deber de aplicar un criterio amplio del tipo penal del art. 1° de la ley 20.840, por aquello de que debían despejarse riesgos previsibles: "una tal interpretación non trae consigo lesión […] al incuestionable derecho a la libertad de cátedra, porque tratándose de conjurar riesgos previsibles y cohibir acciones eventualmente dañosas, no es el derecho a la libertad de cátedra el que se cercena sino el ejercicio irregular y anómalo del mismo, porque […] no se trataría en el caso de hacer conocer al estudiantado una entre otras doctrinas, sino de intentar arraigar en su mente una en particular, que lleva ínsitos actos perturbadores".
Más de un año después -el 29 de diciembre de 1980-, SUTER condenó a DEL CAMPO -quien para entonces continuaba en la Unidad Penitenciaria n°9- a cinco años de prisión, e inhabilitación absoluta y perpetua, una pena que incluso sobrepasaba el pedido de la fiscalía, de tres años y nueve meses.
Los títulos del escrito judicial son elocuentes: "EL PAÍS FRENTE A LA SUBVERSIÓN", "LA SUBVERSIÓN EN EL ÁMBITO UNIVERSITARIO", "PANORAMA EXISTENTE EN LA U.N.S., en los AÑOS 1973/74"; "LA LIBERTAD DE CÁTEDRA Y LA INFILTRACIÓN IDELÓGICA".
"Sabemos que el accionar subversivo tuvo también efecto, para alcanzar la meta que se había propuesto, en el ámbito cultural, laboral, político y educacional, en sus niveles secundarios y terciarios, bien por la vía de la acción o del adoctrinamiento".
"Mientras familias argentinas, anhelando un futuro mejor para sus hijos, los enviaban a la Universidad, jamás podrían imaginar que en tal ámbito, profesores, también argentinos (y extranjeros), utilizaban la cátedra para inocularles el virulento germen marxista- leninista, que precisamente, es totalmente contrario, -como hemos dicho-, a nuestro modo de vida occidental y cristiano, apuntando a la destrucción de la célula primera de la sociedad: la familia. Deviene así, una paradójica situación: el joven enviado a estudiar a la Universidad - vaya a saber con cuánto sacrificio de la familia- por la influencia de tales docentes (ocupados en transmitirle esas ideologías y pagados por el Estado), se ve de pronto, enfrentado con la misma y con la sociedad que la integra, en una puja demencial orientada a destruirlas".
Luego, habla de un "accionar totalitario", en referencia a la gestión del ministro de educación Jorge Taiana, para arremeter a continuación contra la libertad de cátedra: "la autonomía universitaria, tradicional en nuestro país y la libertad de cátedra, de no menos tradición acuñada a nuestro modo de vida, a la democracia y a la libertad, resultaban canales abiertos para viabilizar, primero, la infiltración y toma de posiciones y luego, para iniciar el adoctrinamiento del alumnado universitario, conforme las concepciones filosóficas- leniniesta".
En pleno proceso de genocidio, el juez exclamaba que "[t]odo lo acontecido en los años 1973/74, debe prevenirnos para que nunca más, sucedan en nuestro país, los hechos que nos tocó vivir en las áreas del quehacer nacional. No es posible que 'so capa' de la autonomía universitaria, autonomía de cátedra, o como quiera llamársele, se pretenda el cambio de mentalidad de nuestros hijos".
Situación, ésta, que el magistrado encontraba sintetizada en que el "hecho en que tres Profesores extranjeros [individualizados en la sentencia con nombre y apellido], con total impunidad, pero con medios facilitados por argentinos, pudieron actuar en la Universidad local, ejerciendo, por lo visto tranquilamente, su actividad docente de marcado corte izquierdista".
Finalmente, concluye SUTER que "[d]ada la gravedad del delito mencionado, el que cobra aún más relieve, atento el ámbito donde tuvo efecto su cometido, -aulas universitarias-, la edad del alumnado, la influencia ulterior de los mismos en todos los aspectos de la dinámica social, el propósito distorsivo premeditado de DEL CAMPO, aprovechándose del alto ministerio docente, -que era su actividad-, para transmitir concepciones políticas y filosóficas, cuyos fines ulteriores son los de suprimir o alterar el orden institucional y la paz social de la Nación, por vías contrarias a la Constitución, y que la conducta ilícita desplegada por DEL CAMPO, ha quedado palmaria y objetivamente demostrada, considero que el monto punitivo propugnado por el Ministerio Fiscal, debe elevarse a la pena de CINCO AÑOS (5) DE PRISIÓN".
Nos detenemos en esta sentencia, para ilustrar el tenor de los autos que vinculaban a las víctimas al proceso y, en este caso, ordenaba el castigo de la privación de la libertad, el cual -cabe recordar- se venía ejecutando sobre DEL CAMPO desde hacía, entonces, más de cuatro años.
El 15 de julio de 1981, se dejó sin efecto el arresto de DEL CAMPO a disposición del Poder Ejecutivo, mediante el decreto 665/81, de modo que, desde entonces, la privación ilegal de la libertad continuó exclusivamente por disposición del juez federal, que recién el 12 de octubre de aquel año otorgó la libertad a la víctima, por vencimiento de la pena impuesta.
Con todo, recién el 29 de diciembre de 1983 -reinstaurado el gobierno democrático-, la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca se pronunció sobre el recurso de apelación interpuesto por DEL CAMPO, revocó la sentencia condenatoria, y absolvió a la víctima, "por no hallarse acreditado el cuerpo del delito".
1.- Hugo Osvaldo DEL CAMPO
La víctima se desempeñó como docente del profesorado y la licenciatura en Historia del departamento de humanidades de la de Universidad Nacional del Sur, hasta el mes de diciembre de 1974, fecha en que fue declarado cesante.
El 7 de octubre de 1976, DEL CAMPO fue secuestrado en su domicilio de Capital Federal por miembros de la policía federal, siendo luego conducido a la Dirección General del Interior de dicha fuerza.
El 13 de ese mismo mes, fue trasladado a la delegación Bahía Blanca de la Policía Federal. En los días siguientes, fue interrogado por personal policial, y el 19 de octubre fue indagado por MADUEÑO y SIERRA.
Tres días más tarde, fue llevado a la Unidad Penitenciaria 4 de Villa Floresta, donde permaneció hasta el mes de noviembre de 1976, cuando se lo trasladó a la UP 9 de La Plata.
En esta sede, fue nuevamente indagado en dos oportunidades por MADUEÑO y SIERRA -18 de febrero y 14 de julio de 1977-.
El 19 de enero de 1978 se dictó su procesamiento, y el 29 de diciembre de 1980 fue condenado a 5 años de prisión e inhabilitación absoluta y perpetua.
El 15 de julio de 1981, se dictó el decreto n° 665 por el cual se dispuso el cese del arresto a disposición del P.E.N., continuando la víctima privada de la libertad, en función de la sentencia judicial condenatoria.
El 12 de octubre de 1981, recuperó la libertad por haber cumplido la pena impuesta. Dos años después, la Cámara Federal de Apelaciones local, revocó la sentencia condenatoria absolviendo a DEL CAMPO de todos los cargos efectuados.
Prueba:
- Expte. 1016/76 caratulado "DEL CAMPO, Hugo Osvaldo y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Declaración testimonial de Daniel VILLAR agregada a la causa N° 15000005/2007 (hojas 15.839/15.845).
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima.
2. Ana María Francisca PUCCIARELLI
Profesora de Letras, la víctima se desempeñó como docente de la Universidad Nacional del Sur, hasta ser cesanteada el 28 de febrero de 1975 por el rector interventor Remus TETU.
El 20 de octubre de 1976, PUCCIARELLI fue detenida al presentarse en la delegación local de la Policía Federal. Al día siguiente, fue interrogada por el comisario BERNOTAS, por entonces jefe de la delegación.
El 22 de octubre de 1976, por disposición del Juzgado Federal, se le concedió la libertad provisoria.
Prueba:
- Expte. 1016/76 caratulado "DEL CAMPO, Hugo Osvaldo y otros s/ infracción a la ley 20.840".
3.- Edgardo Arturo TRIGO
De profesión contador, la víctima se desempeñaba como docente en la cátedra de Finanzas Públicas de la carrera de Economía de la UNS. En el año 1975, fue cesanteado por decisión del rector interventor Remus TETU.
TRIGO fue víctima de dos secuestros. El primero de ellos se llevó a cabo el 20 de julio de 1976, mediante un operativo efectuado por personal del ejército y civiles que se identificaron como policías, siendo la víctima trasladada a un lugar que no pudo identificar, en el que permaneció cautivo hasta el día 30 de ese mes.
El 20 de octubre de 1976, TRIGO fue nuevamente privado de su libertad por medio un operativo llevado a cabo por miembros de la Policía Federal de esta ciudad, y alojado en la sede local de esa fuerza, donde al día siguiente fue interrogado bajo la forma de una "manifestación espontánea".
El día 27 de ese mes, fue indagado por SIERRA y MADUEÑO y trasladado a la Unidad Penitenciaria N° 4 de Villa Floresta.
Por decreto N° 2849/76, el 15 de noviembre de 1976 fue puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.
El 26 de noviembre, Edgardo Arturo TRIGO fue trasladado a la Unidad Penitenciaria N° 9 de La Plata, donde continuó detenido hasta su efectiva liberación, el 19 de abril de 1977, dispuesta por Mensaje Militar Conjunto N° 3468/77 de fecha 11 de abril de 1977.
Prueba:
- Declaración de Edgardo Arturo TRIGO, de fecha 12 de noviembre de 2014, remitida en copia al Juzgado Federal mediante oficio obrante a hojas 39.859/60 de la presente causa.
- Expte. 1016/76 caratulado "DEL CAMPO, Hugo Osvaldo y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Causa N° 193 (CFABB) caratulada "TRIGO, Edgardo Arturo s/recurso de habeas corpus interpuesto en su favor por Mónica Haydee Echenique de TRIGO"
- Expte. N° 241 (CFABB) caratulado "TRIGO, Edgardo Arturo víctima de privación ilegítima de la libertad en Bahía Blanca".
- Expte. administrativo por solicitud de beneficio Ley 24.043.
- Ficha individual Unidad Penitenciaria N° 4 correspondiente a la víctima.
4.- Carlos Bernardo DARTIGUELONGUE
La víctima se desempeñó como docente de filosofía en la Universidad del Sur entre agosto y diciembre de 1973.
El 22 de octubre de 1976, DARTILONGUE fue secuestrado de su casa de la localidad de Ituzaingó, provincia de Buenos Aires, por integrantes de la policía federal de la delegación de San Martin, y trasladado a la Dirección General del Interior.
El 4 de noviembre de 1976, fue conducido a la delegación Bahía Blanca de la Policía Federal, donde un día más tarde, fue interrogado por personal policial y, a continuación, indagado por MADUEÑO y SIERRA, disponiéndose tras aquél acto su liberación.
Prueba:
- Expte. 1016/76 caratulado "DEL CAMPO, Hugo Osvaldo y otros s/ infracción a la ley 20.840".
5.- Félix Gustavo SCHUSTER
Profesor de lógica matemática en la Universidad Nacional del Sur, desempeñó el cargo hasta el mes de enero de 1975.
El 22 de octubre de 1976 fue secuestrado en su domicilio de Capital Federal, por integrantes de la Superintendencia de Seguridad Federal de la policía federal, y alojado en la Dirección General del Interior de esa fuerza.
El 30 de octubre, fue trasladado a la delegación local de la policía federal, donde el 1° de noviembre fue interrogado por personal policial. Ese mismo día, se hicieron presentes MADUEÑO y SIERRA para recibirle declaración indagatoria.
Al día siguiente fue trasladado a la UP4.
El 15 de noviembre de 1976, fue puesto a disposición del P.E.N por decreto 2849. El 26 del mismo mes, se lo trasladó a la Unidad Penitenciaria N° 9 de La Plata.
El 21 de Septiembre de 1977, el juzgado federal decretó su libertad, la que no se efectivizó hasta el dictado del decreto n° 317 por el que se dejó sin efecto su sujeción a disposición del PEN el 14 de febrero de 1978.
Prueba:
- Expte. 1016/76 caratulado "DEL CAMPO, Hugo Osvaldo y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Declaración testimonial de Dolio Herario SFASCIA del 30/8/10 y del 31/8/10 (fs. 21.236/8 y fs. 21.239) en la causa N° 15000005/2007.
- Declaración testimonial de Daniel VILLAR en la causa N° 15000005/2007 (hojas 15.839/15.845 y Hoja 20.037).
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima de Félix Gustavo SCHUSTER.
- Decreto del P.E.N. N° 2591.
- Decreto del P.E.N. N° 317.
6.- Marta Natividad PANTANO
La víctima se desempeñó como docente de la carrera de Letras en la Universidad del Nacional Sur, hasta que el 28 de febrero de 1975 fue dejada cesante por parte del interventor Remus TETU.
El 23 de octubre de 1976, fue detenida al presentarse en la delegación local de la policía federal, donde quedó reducida a cautiverio.
En esa sede, el 27 de octubre de 1976 fue interrogada por personal policial y, al día siguiente, indagada por MADUEÑO y SIERRA. Tras el acto, fue trasladada a la UP4.
El 29 de noviembre de ese año, el juzgado federal decretó su libertad por falta de mérito, la que no fue efectivizada por pesar sobre la víctima un decreto de puesta a disposición del PEN.
PANTANO fue liberada el 14 de diciembre de 1976. Su sobreseimiento definitivo se dictó el 31 de agosto de 1978.
Prueba:
- Expte. 1016/76 caratulado "DEL CAMPO, Hugo Osvaldo y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Declaración testimonial de Dolio Herario SFASCIA del 30/8/10 y del 31/8/10 (fs. 21.236/8 y fs. 21.239) en la causa N° 15000005/2007.
- Declaración testimonial de Stella Maris RAMIREZ obrante a hojas 26.785/87 de la causa Nº 15000005/2007.
- Declaración testimonial de Daniel VILLAR en la causa N° 15000005/2007 (hojas 15.839/15.845 y Hoja 20.037).
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima de Marta Natividad PANTANO de BOSCO.
- "Nómina de Internos Especiales con Fecha de Ingreso y Egreso" de la Unidad Penal N° 4 y "Nómina de Internos Especiales que estuvieron alojados en la Unidad 4 cuya ficha médica consta en la Unidad" agregadas a Causa N° 94 caratulada: "IZURIETA, María Graciela s/Habeas Corpus", hojas. 272/7 y 278/9.
7.- Daniel VILLAR
Docente en la carrera de Profesorado y Licenciatura en Historia del Departamento de Humanidades de la de Universidad Nacional del Sur, VILLAR ejerció dicho cargo hasta el 28 de febrero de 1975, fecha en fue declarada cesante por el interventor Remus TETU.
El 27 de octubre de 1976, la víctima quedó detenida al presentarse en la delegación local de la policía federal, donde se lo encerró con el cuerpo desnudo en un calabozo durante dos días, sometido a torturas.
El 31 de octubre, fue interrogado por personal policial, y un día más tarde, indagado en esa misma sede por MADUEÑO y SIERRA.
El 2 de noviembre, fue trasladado a la UP4, donde volvió a ser interrogado por ambos funcionarios judiciales el 25 del mismo mes. Durante ese período fue puesto a disposición del P.E.N.
El 26 de noviembre, fue trasladado a la Unidad Penal N° 9 de La Plata, donde volvió a ser indagado por MADUEÑO y SIERRA el 15 de enero de 1977. Dos días después, el juzgado federal lo sobreseyó parcial y definitivamente.
Finalmente, el 7 de marzo de 1977 fue liberado.
Prueba
- Declaración testimonial de Daniel VILLAR en la causa N° 15000005/2007 (hojas 15.839/15.845 y Hoja 20.037).
- Declaración testimonial de Daniel VILLAR ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal, audiencia del día 19 de octubre de 2011, en la causa N° 93000982/2009.
- Expte. 1016/76 caratulado "DEL CAMPO, Hugo Osvaldo y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima de Daniel VILLAR.
8.- Marcos Luís ISABAL
La víctima se desempeñó como docente de filosofía de la Universidad Nacional del Sur, hasta el 28 de febrero de 1975, cuando fue cesanteado por Remus TETU.
El 2 de noviembre de 1976, fue detenido al presentarse en la delegación local de la policía federal, donde al día siguiente fue interrogado por personal policial.
El día 4 de noviembre, MADUEÑO y SIERRA se hicieron presentes para efectivizar la declaración indagatoria, la que fue ampliada al día siguiente.
Dos días más tarde, fue trasladado a la UP4, siendo colocado a disposición del P.E.N el 15 de noviembre de 1976 por decreto 2849.
El 26 del mismo mes, ISABAL fue trasladado a la Unidad Penal Nº 9 de la ciudad de la Plata, sede en la que fue interrogado nuevamente por MADUEÑO y SIERRA el 18 de febrero de 1977.
El 9 de marzo de ese año, el juzgado federal decretó la inmediata libertad de la víctima, la que se efectivizó el 17 del mismo mes.
Prueba
- Expte. 1016/76 caratulado "DEL CAMPO, Hugo Osvaldo y otros s/ infracción a la ley 20.840".
- Ficha individual de la Unidad Penitenciaria N°4 correspondiente a la víctima de Marcos Luis ISABAL.
9.- Walter Enrique DAUB
De profesión ingeniero químico, DAUB se desempeñó como docente y director del Departamento de Física de la Universidad Nacional del Sur hasta el año 1975.
El 23 de noviembre de 1976, fue secuestrado por la personal de la policía federal de Santa Rosa, y dos días más tarde trasladado a la delegación Bahía Blanca de esa fuerza.
Ese mismo día, MADUEÑO y SIERRA le tomaron declaración indagatoria, sin que obren constancias en el expediente del curso de procedimiento a su respecto, ni de las condiciones de lu liberación.
Prueba
- Expte. 1016/76 caratulado "DEL CAMPO, Hugo Osvaldo y otros s/ infracción a la ley 20.840".
10.- Oscar Julio GALFRE
Licenciado en Sociología, la víctima se desempeñó como docente de la Carrera de Filosofía en la Universidad Nacional del Sur.
El 21 de octubre de 1976, en el marco de la instrucción de la causa DEL CAMPO, se ordenó la detención de la víctima, la cual se presentó el 17 de noviembre en la delegación local de la policía federal, quedando detenida en el acto.
Ese mismo día, fue interrogado por personal policial, y dos días más tarde, indagado MADUEÑO y GIROTTI en la misma sede, decretándose a continuación su libertad.
El 9 de noviembre de 1979, fue autorizado para abandonar el país.
Prueba
- Expte. 1016/76 caratulado "DEL CAMPO, Hugo Osvaldo y otros s/ infracción a la ley 20.840".
11.- María Gabriela SARTORI
Licenciada en psicología, la víctima integró el gabinete de psicopedagogía social en las escuelas medias de la Universidad Nacional del Sur, cargo al que renunció a fines de 1973, trasladando a la ciudad de Buenos Aires. Desde 3 de diciembre de 1974, se encontraba detenida en la Unidad Penitenciaria N° 2 de Villa Devoto, siendo colocada a disposición del PEN.
El 12 de abril de 1977, a requerimiento del juzgado federal, fue trasladada a la Dirección General del Interior de la policía federal, y luego a la delegación Bahía Blanca de esa fuerza.
En esta última sede fue interrogada por personal policial y luego trasladada a la UP4, donde permaneció hasta el 18 de mayo del mismo año.
El 16 de abril, MADUEÑO y SIERRA le tomaron indagatoria en esa dependencia carcelaria. El 18 de mayo, el juzgado ordenó su liberación por falta de mérito.
Prueba
- Expte. 1016/76 caratulado "DEL CAMPO, Hugo Osvaldo y otros s/ infracción a la ley 20.840".
4.- EL CASO DE LOS DOCENTES DE LA UNS COMO FENÓMENO DE PERSECUCIÓN
La empresa criminal investigada, constitutiva del delito de persecución en el marco de un genocidio, formó parte de un programa definido expresamente por los perpetradores como una guerra cultural y como el plano cultural de la denominada lucha contra la subversión.
En el presente capítulo, se expondrá sobre el período histórico que antecedió a los hechos investigados en el ámbito universitario, en el que tuvo lugar la conformación identitaria del grupo de docentes perseguidos y secuestrados (punto 4.1).
El extremo resulta relevante en función de que fue precisamente la destrucción de esos lazos identitarios uno de los objetivos trazados por el plan criminal de genocidio como parte del propósito de destruir un grupo nacional, bajo la consigna de que la empresa de aniquilamiento debía abarcar tanto a la subversión armada como a la ideológica.
Este aspecto se aprecia con claridad en el modo en que la acusación formulada contra las víctimas de haber llevado a cabo un plan de adoctrinamiento subversivo en la Universidad del Sur, se refería justamente a la actividad de cátedra ejercida y a su participación en los procesos de transformación y modernización de los currículas académicas, como observamos en la reseña de los expedientes "RAMÍREZ" y "DEL CAMPO".
En el punto 4.2. se fundamentará el encuadramiento de los hechos requeridos en la figura del crimen de persecución y, en particular, se describirán las circunstancias que determinan la existencia de una identidad de grupo, la grave privación de derechos fundamentales sobre las víctimas y su efecto acumulativo y extendido en el tiempo, especialmente en lo que implicó la muerte civil como castigo.
Por último, debe tenerse presente que la existencia del plan criminal sistemático de persecución y ataque contra opositores políticos se encuentra ampliamente reconocido en numerosos autos de mérito dictados en estas actuaciones principales, así como en las sentencias definitivas emitidas por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal en los tramos elevados a juicio. Por otra parte, la pertenencia de los hechos aquí tratados a este plan criminal general, también ha sido reconocida al menos en el caso de Stella Maris RAMÍREZ, en relación al cual se ha dictado auto de procesamiento sobre numerosos imputados (auto del Juzgado Federal, de fecha 15 de diciembre de 2015), donde el hecho ha sido calificado como crimen de lesa humanidad.
En esa oportunidad, ese Juzgado Federal dijo que "[d]e las distintas constancias obrantes en la causa, […] se acredita que fue secuestrada el 30/06/1976, luego de un allanamiento realizado en su domicilio por miembros de la Policía Federal (encabezados por Félix Alais), siendo posteriormente trasladada a la sede de dicha fuerza en esta ciudad, lugar en que fue sometida a interrogatorios bajo amenaza de muerte y sometida a condiciones de cautiverio […] Por su parte, se debe señalar que las vicisitudes del proceso que se le siguió a la víctima en el marco de la Causa 612/76 (antes citada), difundido a través de La Nueva Provincia, en la que se informó la disposición de su prisión preventiva (ediciones del 11/08/1976 y del 13/08/1976) y la postura de la Universidad Nacional del Sur frente a la causa que se le seguía a la misma y a otros profesores (edición del 12/08/1976), y se enmarcó a dicho expediente dentro de la 'tarea' de 'llevar adelante, hasta las últimas consecuencias, la ofensiva destinada a combatir las causas y efectos del accionar subversivo'".
4.1. Inicio y etapas previas de la empresa de persecución en el ámbito universitario
Las víctimas de este requerimiento -catalogadas por el Estado terrorista como subversión ideológica- comparten la circunstancia de haber ejercido la docencia universitaria y de haber participado en la vida académica en una casa de altos estudios -la Universidad Nacional del Sur- en el mismo período histórico, comprendido entre el fin de la dictadura cívico-militar de Juan Carlos Onganía y el golpe de Estado de 1976.
Período 1966-1974
Como explica la historiadora Patricia Orbe |8|, hasta el año 1966 la convivencia universitaria estuvo sustentada por un régimen de autonomía relativa con respecto a las políticas oficiales, que imponían restricciones que limitaban, pero no impedían, la participación de docentes, graduados y estudiantes en la toma de decisiones.
Tras el golpe de estado de Juan Carlos Onganía, y al ser las universidades argentinas una de las pocas instituciones en las que aún existían las condiciones mínimas para que los disidentes expusieran sus ideologías opositoras al ordenamiento económico-social vigente, las casas de altos estudios devinieron en uno de los principales espacios de lucha política |9|.
Según la autora |10|, aquellos últimos años de la década del ´60 se caracterizaron por una profundización de los procesos de radicalización y ruptura en el seno de las diversas instituciones, tales como los partidos políticos, los sindicatos y los sectores eclesiásticos, fenómeno que alcanza su cúspide en el episodio del "Cordobazo". A este contexto no fueron ajenos los movimientos universitarios, máxime a partir de la supresión de la autonomía y la proscripción de la participación estudiantil en la toma de decisiones dentro de las universidades, en un inédito proceso de "partidización" de la vida universitaria |11| al que Orbe refiere del siguiente modo, en lo que refiere al plano local:
Como en otras universidades nacionales, en la UNS las asambleas de alumnos se consolidaban como una nueva forma organizativa, constructora de nuevas legitimidades, y nuevas jerarquías. En 1969, las principales peticiones realizadas al interventor de la UNS, ingeniero Manuel Gómez Vara consistieron en demandas de retiro de la presencia policial dentro de los claustros, de respeto por el derecho de reunión y libre expresión de los estudiantes. A comienzos de 1970 algunos representantes de estas tendencias políticas se entrevistaron con el interventor para solicitarle que el sufragio estudiantil no fuera obligatorio en franco rechazo a la política universitaria de la dictadura que comenzaba a promover una tibia participación de los estudiantes en los Consejos Académicos. Al mismo tiempo, requirieron la flexibilización del reglamento que determinaba la situación de los alumnos inactivos y dados de baja y la separación de los cargos de dos profesores por haberse considerado arbitrario su accionar como docentes. De estas peticiones, las dos primeras fueron concedidas después de consultar su Consejo Asesor, integrado por docentes e investigadores de la casa.
Con el gobierno de Roberto Levingston, al asumir la intervención de la institución Gustavo Malek, se intentó un infructuoso acercamiento hacia los distintos grupos existentes al interior de los claustros. La situación no habría de variar cuando Malek fue sucedido por Roberto Etchepareborda, al pasar aquél a desempeñarse como ministro de educación de la cartera del gobierno de Lanusse, aunque los intentos de acercamiento se vieron dificultados por la tensión existente entre el movimiento estudiantil y el gobierno dictatorial.
La autora citada explica que para agosto de 1971, tomó estado público el desbaratamiento en la ciudad de una "célula extremista" integrada por estudiantes de la UNS, con posesión de "material subversivo". Para entonces, el convulsionado escenario ya enmarcaba una profusa actividad represiva, en persecución de los distintos grupos de protesta, que Orbe reseña en los siguientes términos:
Luego de que se produjera un atentado en el Comedor Universitario, se multiplicaron los allanamientos en domicilios de estudiantes y de algunos profesores por orden del juez doctor Munilla Lacasa. La escalada de violencia ascendió: a las manifestaciones callejeras en reclamo por la libertad de los presos, el levantamiento de clases y los actos relámpago les respondió la represión policial. La situación empeoró al punto de unificar a la dirigencia de distintas agrupaciones juveniles que actuaban en la UNS, para manifestar su repudio a la represión indiscriminada "contra los militantes del pueblo", en un comunicado del "Movimiento Estudiantil de Bahía Blanca" estaba firmado por Oscar Giménez del FEN (Frente Estudiantil Nacional), Andrés Murano de la TERS (Tendencia Estudiantil Revolucionaria Socialista), Mirtha López de Grupos Socialistas, Gustavo Díaz de AER (Agrupación Estudiantil Reformista), Guillermo Domínguez de FAE (Frente Acción Estudiantil) y Ricardo Vizzotti de AUDAL-FAUDI (Agrupación Universitaria de Acción Liberadora - Frente de Agrupaciones Universitarias de Izquierda). Estas denuncias fueron reiteradas en distintos actos públicos en las semanas subsiguientes, durante las cuales los reclamos estudiantiles y consignas partidarias quedaron plasmadas con aerosol en las paredes del aula magna y la fachada del domicilio del vicerrector.
Con el retorno del gobierno peronista, en mayo de 1973 el Ministro Jorge Taiana designó como nuevo interventor a Víctor Benamo, cuya gestión estuvo caracterizada por la revisión de medidas adoptadas por las autoridades precedentes en el cargo, y la introducción de amplias modificaciones en la organización de institución, tendientes a incorporar a los sectores de la comunidad universitaria a la vida de la casa de estudios.
Para la conformación de su equipo de trabajo, Benamo designó en calidad de funcionarios a referentes de la Juventud Peronista que apoyaba su gestión, entre los cuales figuraban algunos nombres que luego aparecerían en la lista de prógugos con orden de captura en las causas "DEL CAMPO" y "RAMÍREZ", como son los casos de Augusto Pérez Lindo (nombrado Secretario de Asuntos Académicos), Christian Dimitriu (Delegado interventor del Departamento de Economía) y Everardo Facchini (Secretario de Asuntos Estudiantiles).
Orbe efectúa la siguiente reseña sobre las medidas adoptadas durante la gestión de Benamo:
Con gran celeridad, las nuevas autoridades comenzaron a mostrar sus primeras medidas de gobierno. Se abonaron los descuentos realizados al personal no docente en 1972 durante el período de huelga por reclamos salariales y se declaró que habrían de reconsiderarse todos los subsidios extranjeros a la UNS para analizar si comprometían la autonomía y la liberación nacional. Se realizaron las Jornadas de Reconstrucción Universitaria en las que participaron los distintos sectores de la comunidad de la UNS con el fin de discutir la elaboración de un proyecto común que permitiera convertir a la institución en uno de los baluartes del proceso revolucionario que se creía inminente.
El interventor insistió en la necesidad de que luego de estas Jornadas se constituyeran asambleas para elegir, en cada departamento, un Comité de Gestión que estuviera integrado por un representante de los docentes, otro por los no docentes y un tercero por los estudiantes. La función de estos Comités sería el control de la conducción y la participación en el proceso de toma de decisiones bajo la forma de consulta, discusión o asesoramiento. Para lograr consenso en el convulsionado ambiente que dominaba los claustros en los últimos tiempos, el doctor Benamo delegó en estos sectores la responsabilidad de acordar con las agrupaciones estudiantiles y el gremio no docente la nueva nómina de autoridades que regirían los departamentos: delegado-interventor, secretario académico y comité de gestión tripartito, compuesto por un representante de cada una de estas partes.
El Departamento de Economía en el período histórico analizado
En el marco del proceso de transformación que vivió la Universidad Nacional del Sur durante el período analizado, cabe hacer especial referencia al fenómeno de renovación académica que tuvo lugar -entre otros- en el Departamento de Economía, durante la primera mitad de la década del '70.
En palabras de los economistas Carlos Fidel, Bruno Susani y Miguel Teubal |12| (protagonistas del período en cuestión), se trató de un movimiento que perseguía modificar el Plan de estudios de la Licenciatura en Economía (PELE), en el contexto histórico de la evolución del pensamiento económico:
El cambio del PELE estaba acompañado de una concepción transformadora que perseguía varios objetivos simultáneamente: a) frente a la orientación académica monopolizada por la teoría económica ortodoxa abría espacio a un amplio debate teórico sobre diversas teorías económicas alternativas, incluyendo teoría marxista y keynesiana; b) promovía una orientación multidisciplinaria integrando otras disciplinas: la historia, la sociología, la antropología, las matemáticas, la filosofía; c) proponía alcanzar una verdadera excelencia científica a través de una modernización de la enseñanza introduciendo los debates económicos que tenían curso en Europa y los Estados Unidos; d) trataba de insertar dicha enseñanza en el marco de las necesidades específicas de la región de Bahía Blanca y del país, y e) proponía realizar estudios de casos con una previa elaboración teórica de las variables más significativas, a fin de dotar dichos estudios de una reflexión teórica que sirviera a la formación del estudiante como investigador.
Según los autores, el proceso de modificación curricular contó con la intervención de un destacado jurado de economistas de las principales universidades nacionales e internacionales |13|, muchos de los cuales integran la nómina de víctimas de este requerimiento, y la lista de prófugos con orden de captura en las causas "Ramírez" y "Del campo".
Período 1974-1976: implementación del plan de ataque general contra una parte de la población
A partir del año 1974, comienza a advertirse un salto de intensidad en la escala de violencia que rodeaba las tensiones y conflictos existentes entre el movimiento universitario y las autoridades estatales; fenómeno que desembocará en la formación de un grupo paraestatal enquistado principalmente en el ámbito gremial (delegaciones locales de la CGT, UOCRA y los sindicatos ligados a las actividades portuarias) y en las dos universidades de la ciudad (UNS y Facultad Regional de la Universidad Tecnológica Nacional -en adelante FRUTN-).
La actuación de esta organización criminal, como parte de un programa de ataque contra un sector de la población a nivel nacional, ha sido descripta en los requerimientos de instrucción y de elevación a juicio formulados por esta Fiscalía en el marco de la causa N° FBB 15000165/2013, donde se encuentran imputados distintos agentes como integrantes de la asociación ilícita.
Remitimos en lo general a aquellas presentaciones, sin perjuicio de reseñar algunas circunstancias que marcan el hilo conductor que se extiende desde el proceso de transformación académica recién descripto hasta el programa de persecución y exterminio desatado con el golpe de Estado de 1976, pasando -como etapa previa al gobierno militar- por la introducción del grupo paraestatal al recinto universitario y la expurgación masiva del plantel docente mediante el cierre de carreras en el año 1975.
En ese contexto, fue en marzo de 1974, con la sanción de la ley universitaria 20.654, que el Estado declaró la proscripción de la actividad política-universitaria |14|.
Patricia Orbe enumera los nuevos hechos de violencia en la ciudad que marcan el clima social existente para comienzos de aquel año:
En febrero de 1974 se produjeron una serie de atentados que preanunciaban una escalada de violencia. Desde un automóvil en marcha, intentaron balear a un grupo de militantes que estaban reunidos en el jardín del Comedor Universitario. A los pocos días, una bomba de alto poder estalló en el domicilio de un dirigente estudiantil del Departamento de Ingeniería, sin provocar víctimas, así como también fue encontrada una granada de mano en el zaguán de la casa del doctor Benamo. Las paredes de los pensionados universitarios aparecieron pintadas con leyendas amenazadoras hacia los simpatizantes de la tendencia revolucionaria del peronismo y la izquierda en general, lo que generó un clima de tensión extrema.
A mediados de 1974, con el trasfondo del reemplazo de Jorge Taiana por Oscar Ivanissevich, se produjo la renuncia de Benamo como interventor universitario, sucedido por Antonio Tridenti, quien procuraría adoptar un estatuto que se ajustara a la nueva ley universitaria. Durante la gestión de este último, continuó la escalada de violencia, lo que según Orbe tuvo expresión en hechos tales como las detenciones de varios alumnos de la UNS, el atentado contra un profesor universitario en agosto de 1974, la circulación en septiembre de notas y volantes con amenazas contra docentes y directores de departamentos académicos suscriptos por la Alianza Anticomunista Argentina.
En octubre de 1974, tras la renuncia de Tridenti por motivos de salud, fue designado en su lugar Héctor Arango con carácter provisorio.
Para entonces, al trasfondo de atentados, amenazas de muerte y detenciones masivas por motivos de "subversión" se adicionó el control armado de las universidades locales por parte del grupo paraestatal liderado por Rodolfo Antonio PONCE (primero en la FRUTN y luego en la UNS), organización que al mismo tiempo dio inicio al programa de secuestros y asesinatos alevosos sobre opositores políticos, gremiales y universitarios.
En efecto, entre agosto y octubre de 1974, el grupo armado de PONCE, auto-identificándose en volantes y pintadas como las A.A.A., tomó por la fuerza las instalaciones de la FRUTN, promoviendo de tal modo la continuidad en el cargo del interventor Emilio Garófoli. Haciendo base operativa en aquél edificio, de allí partió en vehículo, el 21 de septiembre de aquel año, el grupo armado que ejecutó el secuestro y asesinato del militante de la construcción Luis Jesús GARCÍA, tal como se encuentra acreditado en la causa n° 15000165/2013.
En febrero, el rector interventor Remus TETU -sucesor de ARANGO-, entre sus primeros actos de gestión, contrató como personal de vigilancia y seguridad al mismo grupo paraestatal dirigido por PONCE, mientras este último intervenía la Asociación de Trabajadores de la Universidad del Sur (ATUNS), desplazando a los dirigentes opositores.
Para aquel entonces, TETU manifestaba a La Nueva Provincia:
" …resulta imperioso ante la proximidad de la iniciación de las clases, depurar la estructura curricular de la UNS de todo lo tendencioso, unilateral y partidista, de todo lo reñido con las exigencias elementales del acto de enseñar y de aprender, así como de todo lo que pueda atentar contra la seguridad del país, su paz interior -de hoy y sobre todo del mañana- y la armoniosa convivencia, aún en discrepancia entre los argentinos de todos los credos políticos, religiosos o ideológicos, independientemente de su origen geográfico, raza o extracción social, lo que es definitorio y esencial de toda universidad que merezca este nombre…" (2/02/1975).
En esta línea, TETU practicó un cesanteo masivo de personal no docente y procedió al cierre de carreras y la eliminación de los departamentos de Economía, Humanidades y Geografía, fusionados en el nuevo Departamento de Ciencias Comerciales.
Estas medidas revisten profundo interés para el presente requerimiento de instrucción, porque implicaron la disposición de la baja de decenas de docentes de las carreras clausuradas, entre ellos precisamente las víctimas cuyos hechos forman parte de este requerimiento. En efecto, la expulsión del medio académico representó el primer acto de privación efectiva en los derechos fundamentales del grupo perseguido, que caracteriza al crimen de persecución.
Para entonces, los servicios de inteligencia enfatizaban en que "la UNS, es considerada como uno de los pocos reductos marxistas que aún permanece intactos" |15|, y el foco de persecución ya estaba puesto sobre la comunidad de docentes y estudiantes de los Departamento de Economía y Humanidades.
En esta dirección, un informe de la Sección Informaciones de la Prefectura Naval de Zona del 14 de marzo de 1975, hablaba sobre "[l]a aplicación de las medidas adaptadas [por TETU] orientadas a la eliminación de activistas izquierdistas de la UNS considerada como uno de los principales focos marxistas de la zona" |16|.
Un informe del mismo organismo de inteligencia, del 25 de marzo de 1975 (Memorandum 8687-IFI N° 32/975), daba cuenta de las siguientes intervenciones públicas realizadas por el rector:
En relación al cierre de los departamentos de Humanidades, Economía y Geografía, TETU remarcó 'la gravedad de que el Departamento y la carrera de Economía habíase transformado, casi en su totalidad, en una escuela de marxismo'. …lo más grave y notorio es que el departamento y la carrera de Economía se había transfigurado, casi en su totalidad en una ESCUELA DEL MARXISMO. La suspensión de dicha carrera obedeció en consecuencia a razones inherentes a las causales de la intervención de la UNS, referentes al estado de SUBVERSIÓN en su medio'.
Asimismo, la política represiva de TETU era descripta en esos informes del siguiente modo:
"Este accionar, si bien a nivel superficie aparentan no tener contacto entre sí, se han establecido que las dos tendencias mantienen reuniones a efectos de programar sus planes de lucha […] Ante esta acción, el Rector Interventor, con previa autorización de las autoridades educacionales […] ha dispuesto […] Creación de un denominado 'Departamento de Seguridad', a los fines de respaldar el orden y la normalidad en la UNS […] Prohibición de realizar asambleas y/o reuniones de cualquier índole dentro del ámbito de la UNS. Clausura de los Centros Estudiantiles" |17|.
El grupo paraestatal dirigido por Rodolfo PONCE y Remus TETU
Como se describe en la requisitoria de elevación a juicio formulada en la causa N° 15000165/2013, el esquema represivo "antisubversivo" instalado entre fines de 1974 y 1975 en la ciudad de Bahía Blanca, respondía -en rasgos generales- a los siguientes lineamientos:
A la cabeza se encontraba el Comando Vto. Cuerpo y, como órgano técnico subordinado, el Destacamento de Inteligencia 181, que para entonces ya dirigía la Comunidad Informativa integrada por representantes de los servicios de inteligencia de todas las fuerzas armadas, policiales y de seguridad de la región. Además, a las reuniones de la Comunidad Informativa también concurría el rector interventor Remus TETU, a fin de señalar a los blancos que actuaban en el ámbito universitario.
Por debajo del Destacamento de Inteligencia 181, funcionaban dos instancias ejecutivas: una de carácter estatal representada principalmente por las policías federal y provincial con sede en la ciudad, y otra de carácter paraestatal, encarnada por el grupo civil armado encabezado por Rodolfo PONCE e introducido a la UNS y dirigido en ese ámbito por Remus TETU.
Todos estos elementos -estatales y no estatales- cooperaban mutuamente en la inteligencia sobre el blanco, concentrada en la Comunidad Informativa y canalizada hacia el Destacamento 181.
En lo que se refiere a la ejecución del blanco seleccionado, las instancias ejecutivas actuaban de manera separada aunque coordinada.
Las fuerzas policiales (instancia ejecutiva estatal) lo hacían a través de la detención de opositores políticos que eran conducidos a sedes policiales, donde eran interrogados bajo tortura y luego encarcelados. Estos procedimientos se realizaban con intervención judicial, utilizando los expedientes penales como pantalla de legalidad.
Por su parte, el grupo paraestatal se encargaba la actividad no asumida como propia por parte del Estado: los operativos de secuestro y asesinato de las víctimas mediante procedimientos alevosos (v.g. acribillamiento y abandono de los cadáveres en la vía pública), o bien operativos de asesinato alevoso en el lugar donde fueren halladas y en presencia del público.
Esta última modalidad fue la utilizada para el asesinato del estudiante David Hover CILLERUELO, para cuya concreción los agentes del grupo de TETU partieron del edificio del rectorado de Av, Colón (tomada como base operativa) en el vehículo oficial del rector, se dirigieron hasta el edificio principal de la UNS sobre Av. Alem, y en su interior abrieron fuego contra la víctima indefensa, mientras se encontraba repartiendo volantes junto a sus compañeros de militancia, entre los estudiantes que hacían filas para inscribirse en las materias del ciclo lectivo, para marcharse en el mismo vehículo y regresar al rectorado luego de cumplir con su objetivo.
La empresa de amplia persecución que culminó con el homicidio de CILLERUELO, puede desandarse a través de la lectura de los siguientes documentos de inteligencia que forman parte de la prueba de esta causa:
Un informe de la Sección Informaciones de la PZAN, titulado "SITUACIÓN ACTUAL EN LA U.N.S.", señalaba:
"El día 6-3-75, entre las 1900 y 2045 hs en aula 72 -c- de la UNS. Sito Avda. Alem 1253, con asistencia estimada de unos 250 alumnos, se llevó a cabo una asamblea auspiciada por activistas estudiantiles de distintas tendencias, haciendo uso de la palabra alumnos de la JUP, PC, y otras tendencias políticas, como así profesores y representantes del personal no docente. Todos coincidieron en agudas críticas contra el rector interventor Remus Tetu por las decisiones adoptadas".
"El día 10, los exámenes y la inscripción de alumnos fueron suspendidos, por el accionar de unos 35 alumnos aproximadamente, quienes convencieron a los alumnos de la necesidad de respaldar al movimiento reivindicativo de las carreras de Humanidades, Economía y Geografía. Hasta el momento, los activistas continúan con su accionar de impedir a ingreso de exámenes e instituciones".En idéntico sentido, otro informe agregaba lo siguiente: "El día 6-3-75 a hs. 1900 se llevó a cabo una asamblea general de personal docente y alumnos en el aula 72 "C" de la UNS, a la que asistieron aproximadamente unas 250 personas |18|.
Para entonces, los activistas ya eran identificados con nombre y apellido, entre ellos, "DAVID WATU CILLERUELO":
"Sus oradores entre los que se menciona a JUAN CARLOS CARAVIGLIA, GREGORIO MARTIRENA, DAVID WATU CILLERUELO, JORGE RIGANTI y JUAN CARLOS HERRERO coincidieron en líneas generales en iniciar de inmediato una firme lucha en contra del Rector-Interventor TETU quién a manifestado [sic] que en su gestión cuenta con el apoyo de la Armada. De sus exposiciones, se menciona las de: WATU CILLERUELO: quién acuso al Interventor REMUS TETU de implantar la misión Ivanisevich, que no era otra cosa que la introducción del Imperialismo en la UNS con el apoyo de la Marina, que era la única arma que había bombardeado al pueblo indefenso y la consideraba el brazo armado del imperialismo. Propuso el estado de movilización total".
La detección del blanco, en cada uno de sus pasos, continuó del siguiente modo:
"[…] sectores estudiantiles y docentes enquistados en el accionar izquierdista, continúan en firme oposición a su gestión, habiéndose observado el día 25-3-75 la aparición de carteles de la FUBB pegados en el recinto de la UNS en los que el sector aludido convocaba para el día siguiente a las 17 hs. a una asamblea general en el hall central de la UNS para manifestar su desacuerdo con la política universitaria, que no se llevó a cabo dado que el profesor REMUS TETU en conocimiento de lo planificado dispuso un cese de actividades hasta el día 31-3-75.
Asimismo se tomó conocimiento de que para el día 31, la autodenominada COORDINADORA DE DOCENTES (en su mayoría docentes declarados en comisión) tenían previsto realizar una reunión a hs. 1900 en el aula de Química Orgánica de la UNS, figurando entre los principales propiciadores el Dr. PABLO LEJARRAGA y el profesor CESAR RAFAEL PROZZI. La misma tampoco se llevó a cabo debido al control permanente de personal de seguridad de la UNS". |19|Como se dijo, la respuesta operativa no se hizo esperar: el de abril de 1975, agentes del grupo paraestatal -entre los que fueron identificados, Francisco ARGIBAY, Pablo ARGIBAY y Raúl ACEITUNO- se trasladaron en el vehículo del rectorado hasta donde se encontraba CILLERUELO y lo ultimaron en el lugar donde fue hallado, en presencia de decenas de estudiantes que habían concurrido a la UNS por ser el último día de inscripción en las materias del ciclo.
El episodio es relatado por la Sección Informaciones de la PZAN en estos términos:
"el día 3 del corriente a 0930 hs., se ha tomado conocimiento que, en oportunidad de que el activista estudiantil y militante de la Federación Juvenil Comunista DAVID CILLERUELO procedía a la distribución de panfletos de la F.J.C., personal del Departamento de Seguridad de la UNS (de reciente creación), le impartió voz de alto y exigió credenciales; CILLERUELO entregó sus documentos e intentó huir del lugar, circunstancia en la cual le fue efectuado un disparo de arma de fuego que lo hirió gravemente en la cabeza. Internado en el Hospital Municipal de esta ciudad, falleció aproximadamente a 1110 hs. del mismo día".
Al cesanteo de docentes y personal administrativo, en el mes de julio se sumó la expulsión de veintitrés alumnos, como reacción a un acto de repudio -bajo la denominación de tribunal popular- en el vinculaban a Remus TETU con el asesinato de CILLERUELO |20|. Por dicho acto, los estudiantes fueron encarcelados y sometidos a procedimiento penal en el marco de la ley antisubversiva 20.840.
Concluido el período de intervención de TETU -reemplazado por Julio REYNOSO en octubre de 1975-, los propios organismos de inteligencia daban cuenta del éxito obtenido en la tarea represiva:
"Del análisis de lo acontecido hasta el presente, se estima que en el período que se extiende desde el día 20-4-75 al 31-5-75, (fecha en que el profesor REMUS TETU finaliza su mandato), las actividades en la U.N.S. se desarrollarán con normalidad como hasta el presente
[en manuscrito se lee: "(Hasta el 30 de septiembre de 1975)"].
Ello estaría avalado por las distintas medidas aplicadas por Profesor TETU […] reconocimiento de la nueva Comisión Directiva de ATEUNS y por las funciones que presta el denominado 'Departamento de Seguridad', el que se caracteriza por resguardar el orden y seguridad en esta casa de altos estudios. No se descarta la posibilidad, de que al finalizar el período de mandato del profesor TETU y, tras la asunción de un nuevo funcionario, recrudecería el activismo por el accionar de elementos de izquierda, bajo todas sus formas en el ámbito de la Universidad Nacional del Sur, para cristalizar sus objetivos de recuperar su centro de acción en dicho ámbito […] Su principal objetivo sería el de retomar el poder y el gobierno de la UNS, en todos los estamentos. En ellos tendría principal gravitación el PCA, FJC, PCR, Franja Morada y Montoneros". |21|"Es de hacer notar, que estos Centros Estudiantiles, actualmente no actúan en superficie, luego de que el Rector-Interventor Profesor REMUS TETU, aplicara distintas medidas con el firme propósito de anular el accionar de los mismos y de elementos de izquierda enquistados en sectores estudiantiles, docentes y no docentes de la U.N.S., y debido al control permanente que efectúa el personal de seguridad de la misma". |22|
Tal era el modo en que el ataque en marcha contra una parte de la población, era vivido en el ámbito de la Universidad Nacional, que marca el contexto en que los docentes universitarios de las carreras de Economía y Humanidades fueron erradicados de esa institución.
Lo que vendría luego del golpe de Estado sería una sistematización y profundización del programa de persecución y ataque contra el mismo grupo de identidad.
Este breve recorrido histórico demuestra que la Universidad del Sur constituyó el foco en torno el cual giró la actividad de inteligencia estatal desde antes de que tuviera comienzo la década del '70.
Como correlato, los archivos de la D.I.P.B.A. contienen una carpeta completa destinada al ámbito estudiantil universitario de la ciudad de Bahía Blanca, cuyo Legajo N° 1 contaba con 17 tomos y 2979 fojas, y comprende el período 1957/1975.
Del mismo modo, los archivos de la Sección Informaciones de la P.Z.A.N. ofrecen un vasto registro de la actividad de militancia política-universitaria de docentes, no docentes y estudiantes de la U.N.S., para cuya ilustración alcanza con mencionar las Carpetas nro. 97 (de 398 hojas) y 97 bis (de 57 hojas), que se remontan al año 1970. Además, el factor universitario constituía uno de los capítulos infaltables de los informes anuales de dicho órgano de inteligencia.
En aquellos registros, obran listas y planillas de personas, indicando la actividad política desarrollada, el grado de peligrosidad, y su intervención en actos concretos (asambleas, movilizaciones, comicios, etc.), entre los que figuran muchas de las víctimas del presente requerimiento.
La llegada del General Vilas a la Sub-zona 51
En 1976, este proceso de fijación y persecución dentro de la comunidad universitaria, pasó a conformar uno de los pilares de programa de genocidio ejecutado por la dictadura cívico-militar, de modo que el despliegue de la violencia estatal adquirió un marcado grado de sistematicidad, oficializándose la incorporación al plan criminal de todas las agencias estatales: fuerzas armadas y de seguridad, servicio de justicia, órganos académicos, etc.
Al asumir la jefatura de la Subzona 51, el general de brigada Adel Edgardo VILAS declaró como misión específica un programa de limpieza ideológica, consistente en la eliminación de lo que definía como el reducto de la subversión cultural en el país, al que ubicaba precisamente en la ciudad de Bahía Blanca, de acuerdo a lo que relata en su artículo "Bahía Blanca. El Hecho Histórico".
"En la ceremonia de asunción del mando definí nuevamente mi concepción de la lucha contra la subversión, la misma que había aplicado cuando fuera Comandante del Operativo Independencia de la Provincia de Tucumán".
"La zona era considerada no prioritaria en materia operativa. Funcionaba en cambio como escuela de preparación de elementos que luego se enviaban a los principales centros subversivos del país. En esta primera evaluación ya aparece mencionado como objetivo fundamental de la subversión la infiltración en las distintas Universidades del Sur".
"Ya en junio podía afirmarse que la victoria militar estaba asegurada […] En la mayor parte de los numerosos hechos acaecidos […] surgía injerencia directa o indirecta de docentes, alumnos, funcionarios e ideólogos ligados a diversas casas de estudio universitarias. Las investigaciones iban convergiendo progresivamente sobre el núcleo central de la subversión. Las autoridades militares responsables de la lucha y los numerosos civiles consustanciados con el espíritu nacional de la misma, comenzaban a tener la certidumbre de que el verdadero campo de lucha, donde se decidía la suerte final de la victoria o la derrota, estaba en el plano cultural".El cuadro de situación al que aludía Vilas respondía al diagrama de misiones plasmado ya en la Directiva del Comandante General N° 404/75, que para el caso de la Zona de Defensa 5, asignaba como tarea -en las primeras fases- la de "[a]islar del apoyo desde su jurisdicción a las organizaciones subversivas que operan en la Z Def 3 (TUCUMÁN - CÓRDOBA)", y sólo como fase final y para todas las zonas de defensa, "[a]niquilar en sus jurisdicciones los elementos residuales de las organizaciones subversivas".
La idea de desarrollar la tarea de exterminio en la región de Bahía Blanca bajo la consigna de que ésta era una zona de apoyo a los principales centros de subversión armada, explica hasta qué punto el plan genocida, en su escala local, se centró en la Universidad Nacional del Sur.
La contundencia de los pasajes citados -en torno a los cuales gira el resto del texto de VILAS- no deja margen a duda de que la persecución sobre los docentes universitarios (aquellos los "ideólogos" formadores de "subversivos") fue la consigna fundamental de la tesis que el represor postulaba tanto en la teoría como en la práctica: si el monte tucumano fue el ensayo de laboratorio sobre cómo debía aniquilarse al "subversivo" armado (la guerrilla), la ciudad de Bahía Blanca pasó a ser el campo de experimentación y ejemplificación en la persecución y aniquilación de la "subversión ideológica":
Se trataba entonces de la necesidad impostergable no sólo de erradicar el cáncer cultural de la Universidad del Sur, sino de ejemplificar con la máxima claridad e intensidad posibles, posibilitando que todo el país y muy especialmente los responsables en la toma de decisiones, tuvieran acabada conciencia de qué es lo fundamental de la subversión, cómo se desarrolló y cómo puede destruirse si existe una decisión nacional de llevar adelante la lucha hasta las últimas consecuencias.
Estas expresiones grafican que, si existían discusiones y diferencias al interior del esquema represivo sobre el alcance y la profundización que debía asignarse al accionar genocida, el accionar desplegado en esta jurisdicción no sólo se inclinó por la modalidad más extrema sino que procuró configurar un modelo que fuera imitado en todo el país, para ilustrar que la eliminación del "enemigo" debía perpetrarse en todos los ámbitos del tejido social, hasta las últimas consecuencias y de manera necesaria e impostergable |23|.
Sin embargo, la vinculación específica y directa con el caso de los docentes de la Universidad Nacional del Sur, es reconocida por el propio Vilas a renglón seguido:
"En este convencimiento se acordó que la Delegación Regional de la Policía Federal pusiere en ejecución un plan de investigaciones a los efectos de acumular pruebas sobre la infiltración ideológica en el ámbito integral de la educación […] Esto es solamente el ejemplo de lo ocurrido en Economía, donde una vez que se iniciaron las actuaciones judiciales hubo 17 profesores detenidos y 30 prófugos. En el Departamento de Humanidades fueron 8 los profesores detenidos y 28 los implicados".
La primera derivación del texto citado es la falsedad de la coartada utilizada por las autoridades policiales -con el aval del Juez- para iniciar y promover la persecución penal contra los docentes universitarios. Recordemos que al sumario se le dio inicio por una supuesta denuncia de un ciudadano, en la que se vinculaba al hijo de Stella Maris RAMÍREZ con el tráfico de estupefacientes, hipótesis que pronto quedó descartada, pero que "justificó" la batería de allanamientos y detenciones concretados. Como reconoce VILAS en la obra consultada -así como también en su declaración indagatoria- el secuestro de los profesores fue un plan pergeñado por el Comando Vto. Cuerpo y ejecutado por la Policía Federal y el Juzgado Federal de esta ciudad.
Estas premisas dan forma al núcleo neurálgico del caso de los docentes universitarios como crimen de persecución y genocidio, porque de ellas se deriva con precisión que el plan de secuestro y torturas al que fueron sometidos, no se motivaba en una causa sino en una finalidad: no se trató de aplicar una sanción porel hecho de haber realizado actividad académica subversiva, sino de practicar un castigo para instalar ante la población que la universidad pública era un centro de formación de la subversión, y utilizar a los docentes como una prueba de esa tesis represiva.
Los docentes no fueron secuestrados y torturados sino como un medio para desarrollar la empresa de acción psicológica.
Como quedó expuesto al describir los hechos, esta empresa de acción psicológica tuvo dos facetas:
La faceta pública, configurada por la versión de los hechos de acuerdo a como fueron falsificados y presentados en el expediente judicial. Según esta versión, la investigación tuvo inicio en una denuncia sobre tráfico de estupefacientes, que permitió dar de manera casual con un plan de adoctrinamiento subversivo en la UNS. Como consecuencia, los docentes involucrados fueron privados legalmente de la libertad, mediante actos revisados y avalados por la autoridad judicial. Naturalmente, esta versión de los hechos -masificada a través de La Nueva Provincia- estaba dirigida a la población, con el objeto de demonizar al colectivo de identidad como enemigo interno, y justificar ante la opinión pública su persecución a ultranza.
La faceta clandestina estuvo dada por la verdadera naturaleza de los secuestros (desarrollados de manera nocturna y violenta), las condiciones inhumanas de cautiverio en las celdas policiales, los interrogatorios bajo tortura y la falsificación de declaraciones. Como plan de acción psicológica, esta metodología estuvo destinada al interior del propio grupo de identidad, es decir, el de los docentes e integrantes de la población universitaria, con un mensaje marcado a fuego: el desarrollo de una actividad de cátedra libre, crítica y/o con tintes sociales, traía como consecuencia efectiva -cuando no la desaparición física- el secuestro, el cautiverio, la tortura y la muerte civil.
En este aspecto reside en toda su esencia el componente de discriminación que exige el tipo penal del crimen de persecución, conforme se explicará en el próximo apartado.
Al concluir sus servicios militares en la jurisdicción, VILAS se despidió con el mismo énfasis con que había arribado, y siempre apuntado a la Universidad del Sur como el centro de sus esfuerzos. Para tal cometido, publicó una carta -difundida por el diario La Nación el 26 de mayo de 1977- donde destacaba la lucha en esa casa de altos estudios como un hito cuya ejemplaridad él aspiraba a que le deparase el reconocimiento y la compensación que correspondía y que, sin embargo, no suscitó la respuesta debida:
Saludo y despedida a mis camaradas del Ejército y las Fuerzas Armadas
…tuve la satisfacción de haber probado en los montes de Tucumán y en la ciudad de Bahía Blanca que las palmas a mí conferidas por la Patria se llenarían de polvo y sangre en la modesta tienda de campaña y el duro trajinar de la batalla. Tuve, en resumidas cuentas, el honor de ser un general combatiente y vencedor y de empuñar las armas argentinas para derrotar a la subversión allí donde ésta se encontrase.
… Quizás… el haber descubierto el más vasto plan de infiltración ideológica trotskista de nada haya servido. Si es así, he de bajar la cabeza y marcharme a mi casa avergonzado… Pero si no es de esta manera: si el Operativo Independencia resume el triunfo más notable de las armas argentinas en el presente siglo y mi actuación en el Sur hubiese ayudado a combatir la subversión cultural, entonces me impondré… un silencio absoluto…
Creyendo que la dura experiencia obtenida me confería los títulos necesarios para luchar, pedí un destino en el frente; creyendo además que la perspectiva y la serena frialdad que me otorgó esta guerra inmisericorde y artera eran buena carta de presentación, demande, haciendo de lado deseos y ambiciones personales, un puesto en el campo donde se sustancias las hostilidades. Por toda respuesta he recibido la orden de retiro".De esta forma, de todos los actos de exterminio y persecución desplegados en la Subzona 51, Vilas elegía por blandir el combate a la subversión cultural en Bahía Blanca, como su carta de presentación en el marco del genocidio perpetrado en el país.
A continuación, se analizará dicha empresa de persecución a la luz del derecho penal internacional e interno.
4.2. Encuadramiento jurídico en el delito de persecución
a) Calificación jurídicaComo se viene señalando, los hechos requeridos en el presente acto encuadran típicamente en el delito de persecución, legislado en el derecho internacional como la privación intencional y grave de derechos fundamentales en contravención del Derecho internacional en razón de la identidad del grupo o la colectividad.
La conexidad lógica-criminal que guardan todos los actos descriptos en perjuicio de las víctimas de este requerimiento, nos conduce a efectuar algunas precisiones en torno a la persecución por motivos políticos como crimen contra la humanidad.
En el presente apartado se analizarán los tres aspectos que nos permiten avanzar en la imputación penal del delito de persecución:
• que al momento de los hechos el delito en cuestión se encontraba contemplado como tipo penal en el derecho internacional;
• que los hechos requeridos se subsumen en ese tipo penal, y que al mismo tiempo;
• cumplen con el requisito de doble subsunción, al resultar conductas típicas para nuestro derecho interno.
En cuanto a los dos primeros presupuestos, debe tenerse presente que ya el Estatuto del Tribunal Militar de Nuremberg de 1945 (al que remite -entre otros instrumentos- la Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad, como definición del delito de lesa humanidad, de 1968) establece como "CRIMENES CONTRA LA HUMANIDAD" a "la persecución por motivos políticos, raciales o religiosos en ejecución de aquellos crímenes que sean competencia del Tribunal o en relación con los mismos, constituyan o no una vulneración de la legislación interna de país donde se perpetraron".
En tales términos, se advierte que, con bastante anterioridad al momento de los hechos (al menos, tres décadas), la persecución no sólo ya era contemplada como una de las variantes que podía adoptar el tipo de crimen internacional en cuestión, sino que abarcaba incluso expresamente, como una de las modalidades tipificadas, a la motivación política.
A su vez, ya desde entonces la persecución era tipificada como un delito en sí mismo y su configuración no quedaba supeditado a que esa actividad delictiva implicara simultáneamente la constitución de otro de los delitos del catálogo (sea un crimen contra la paz, de guerra o contra la humanidad), sino que -incluso cuando esto último no sucedía- había delito de persecución, siempre cuando tales actos guardan una mera relación con los crímenes internacionales, es decir, cuando pertenecían a un mismo contexto delictivo.
En lo que concierne al presente requerimiento de instrucción, de la mera lectura del relato de los hechos requeridos surge con absoluta claridad que éstos se inscriben en el primer supuesto referido: los actos de persecución ejecutados contra las víctimas, configuraron simultáneamente delitos de lesa humanidad, constitutivos de genocidio, en donde esa finalidad persecutoria se manifiesta tanto en los actos mismos de secuestro y torturas, como en el modo en que esos actos fueron utilizados como canal para atentar contra el colectivo de identidad (empresa de acción psicológica).
Retomando el análisis histórico de la figura delictiva bajo análisis, el tipo penal del delito de persecución se mantuvo vigente a lo largo de las décadas trascurridas hasta el presente, en todos los instrumentos internacionales que se fueron plasmando los crímenes contra los derechos humanos (Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda -arts. 3, inc. h-, Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la Ex Yugoslavia -5, inc. h-, Estatuto de la Corte Penal Internacional -7.1, inc. h-).
Este último instrumento define el tipo en los términos expresados al inicio de este apartado, que volvemos a citar: la privación intencional y grave de derechos fundamentales en contravención del Derecho internacional en razón de la identidad del grupo o la colectividad.
Este texto vino a insistir en la vigencia del conjunto de conceptos determinantes del delito, desarrollados en los instrumentos precedentes mencionados y la jurisprudencia internacional.
En este sentido, los fallos de los Tribunales internacionales brindan pautas claras sobre los alcances del tipo penal, así como criterios de valoración de la prueba, que abonan en el encuadramiento de los hechos examinados en el supuesto del delito de persecución, como pasamos a exponer.
Uno de los parámetros indica cuál es el grado de gravedad o severidad que deben reunir los actos privativos, para deslindar aquellos que constituyen persecución de los que no lo hacen. En este sentido, el Tribunal Internacional Penal para la Ex Yugoslavia efectuó un aporte significativo al expresar que "los actos de persecución no deben ser evaluados aisladamente sino en su contexto y observando su efecto acumulativo. Aunque actos individuales podrían no ser inhumanos, sus consecuencias generales podrían ofender a la humanidad de tal modo que deberían calificarse como inhumanos", y que -en ese contexto- "el Tribunal no excluye la posibilidad de que un simple acto pueda constituir persecución" |24|.
Explica el fallo que "si un acto constituye una flagrante y ostensible denegación de un derecho humano fundamental, y, si es cometido con motivos discriminatorios, este constituiría persecución" |25|.
Estos conceptos básicos -reiterados en innumerables sentencias de todos los tribunales penales internacionales |26|- pueden enumerarse en los siguientes presupuestos: a). que haya una denegación de derecho humano fundamental; b) que lo sea con carácter grave o severo, lo que se manifiesta tanto en actos que lo expresan por sí mismos de manera flagrante y ostensible, como en actos que lo hacen tomados en su contexto y en su dimensión acumulativa; y c) que sean cometidos con motivo discriminatorio, es decir, con la finalidad de atentar en función de la pertenencia a un grupo de identidad determinado.
En el apartado siguiente, se señalará la manera en que los casos que forman parte de este requerimiento de instrucción satisfacen todos los presupuestos señalados.
En cuanto a la doble subsunción de las conductas, la configuración de dicha condición en los hechos requeridos no ofrece mayores dificultades, toda vez que las víctimas fueron -cada una de ellas- privadas ilegalmente de la libertad y sometidas a condiciones inhumanas de encierro, acciones que se encontraban penalmente sancionadas al momento de los hechos.
Por su parte, otros de los aportes desarrollados para la consumación de la empresa criminal también se encontraban penados por entonces por la ley argentina, como ocurre con los graves incumplimientos de los deberes del funcionario público, como se fundamentará al tratar el tema específico.
Finalmente, en relación a la existencia del tipo penal al momento de los hechos y de la doble subsunción de los hechos, resulta pertinente lo sostenido -obiter dictum- por la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal en el fallo "RICCHIUTI…" |27|.
En ese precedente, al ratificar una condena dictada en un caso de apropiación de menores, el Tribunal señaló, respecto a los hechos padecidos tanto por la menor nacida en cautiverio como por sus progenitores asesinados, que si bien "los instrumentos internacionales de derechos humanos que cristalizaron las normas penales del jus cogens sin duda incluían la proscripción de hechos como los aquí denunciados bajo la tipificación del delito de desaparición forzada de personas, creo oportuno mencionar a modo ilustrativo que esas conductas también pueden ser consideradas a la luz de la tipificación del crimen de persecución por motivos políticos (arts. 3, inc. h del Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, 5, inc. h del Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la Ex Yugoslavia y 7.1, inc. h del Estatuto de la Corte Penal Internacional)" |28|.
Para ello, el fallo se detuvo en que "los hechos que motivaron este juicio no se produjeron de modo aislado, sino que han sido parte de un sistema complejo de represión estatal ilegal y de persecución por razones políticas", ponderando -para arribar a tales conclusiones- la "vulneración de los derechos humanos fundamentales", así como el "carácter repetido de este tipo de actos denunciados en perjuicio de personas que resultaban perseguidas en virtud de su (real o ficta) pertenencia a la así llamada 'subversión' [lo que] permite en la especie inferir el 'motivo político' al que alude la norma internacional que sanciona el crimen de persecución por razones de esa clase".
Se trata -en conjunto- de pautas que deben aplicarse en el presente juicio de subsunción, y de interpretación de la prueba, y que -consecuentemente- conducen a concluir en que los hechos descriptos configuran delito de persecución, tal cual se desarrollará a continuación.
b). Los elementos típicos en el caso de los docentes universitarios
Sentados los distintos presupuestos del delito de persecución, no resulta difícil advertir que el caso de los profesores expresa de modo cabal todos los extremos precedentemente indicados.
En primer lugar, no ofrece ninguna duda la existencia de una grave privación de derechos fundamentales sobre las víctimas, las que -insistimos- fueron perseguidas, secuestradas, torturadas, privadas de su libertad por amplios períodos, privadas del derecho a trabajar y expuestas al público como peligrosos delincuentes terroristas, lo que les significó el truncamiento de la muerte civil, al menos hasta el regreso de la democracia.
A su vez, existe certeza en cuanto a que esa grave e intencionada privación de derechos tuvo lugar en razón de la identidad del grupo, lo que determina en el caso de los docentes universitarios el motivo discriminatorio que caracteriza al delito de persecución.
Como observamos en el fallo de la Cámara de Casación, esta última característica emana del propio encuadramiento de los hechos en un plan complejo de represión y persecución por motivos políticos, lo que se colige de la circunstancia de que las víctimas eran perseguidas por su "pertenencia" a la "subversión".
No obstante, como se adelantó, el carácter discriminatorio y -correlativamente- la identidad del grupo, se encuentran marcadamente acentuados en el caso de los docentes de la U.N.S., no sólo porque a esa calificación de "subversivos" o -más específicamente- de "ideólogos de la subversión" se adunaba la pertenencia de todos ellos (así como las decenas de profesores con orden de captura) a un mismo espacio institucional (Departamentos de Economía y Humanidades), sino además -y esencialmente- porque, como lo reconociera el General Vilas y lo estableciera públicamente el diario La Nueva Provincia, la supresión de dicho grupo era un objetivo del plan operativo criminal trazado para la Subzona 51.
En este sentido, consideramos que de la simple lectura del relato de los hechos, así como del contexto desarrollado en el presente capítulo en orden a la exhaustiva y minuciosa inteligencia centrada en la Universidad del Sur, la implementación progresiva de distintos grupos y esquemas operativos dentro del recinto universitario, y finalmente la operación de acción material y psicológica planificada y ejecutada por Vilas y el entramado criminal subordinado y/o coordinado con las fuerzas armadas, demuestran el ensañamiento manifiesto que existió sobre la colectividad de alumnos, docentes y empleados de la Universidad del Sur, cuya máxima expresión en el plano de la acción directa la encontramos principalmente en las numerosas víctimas desaparecidas, ultimadas y/o torturadas en centros clandestinos (la mayoría de ellos, alumnos y militantes en la UNS, la UTN o escuelas secundarias), y en el plano de la acción psicológica en el caso de las víctimas de este requerimiento.
Por otra parte, el caso analizado constituye prácticamente un paradigma del efecto acumulativo y la extensión en el tiempo, que la jurisprudencia internacional apunta como una de las pautas para valorar el requisito de la gravedad en la privación de derechos.
En efecto, la lesión de las libertades básicas no se limitó a los actos de secuestro y torturas (que en sí mismos reúnen la gravedad que exige el tipo penal), sino que se extendió en una serie de actos conectados y acumulados que tuvieron inicio con anterioridad al secuestro, y continuaron produciéndose luego de que recuperaran la libertad.
En ese orden, recordamos que tan sólo meses antes de la serie de secuestros, los docentes habían sido expulsados de la UNS y privados del derecho a trabajar mediante cesantías masivas, en las que eran señalados como "subversivos" que representaban un peligro para la seguridad de la Nación.
Luis Alberto RODRÍGUEZ relató que antes de su detención "era docente en la Universidad, me habían echado. Así que estaba parado como se dice. Me cesanteó Remus Tetu. E intervino un Capitán de apellido González que me dijo que yo era un peligro para la seguridad nacional. Eso lo dice en un escrito de contestación a un escrito presentado por mi abogado de entonces, Luis De Mira durante el cuestionamiento de mi cesantía".
A su vez, Edgardo TRIGO trazó un nexo entre la gestión de Remus TETU y su detención posterior: "cuando solicité entrevista con Remus Tetu para pedir por unos compañeros que habían sido cesanteados, como Heber Tapata, entrevista que fue muy breve y me dijo 'yo sé en qué andás vos' y me echó. Y me llamó la atención que mientras estuve detenido en la Federal lo vi a Remus Tetu pasar hacia un cuarto contiguo del que yo me encontraba" |29|.
Durante dicho período, y como consecuencia de las cesantías, los docentes ya comenzaron a sufrir amenazas constantes y el ostracismo social y laboral, de modo que los operativos de secuestro constituyeron un modo de dar continuidad y mayor intensidad a un proceso previo de persecución y una misma empresa delictiva.
A continuación, se examinará más detenidamente aquel orden de afectación que trascendió a la lesión de la libertad y la integridad física de las víctimas (secuestros y torturas), para persistir en el tiempo y extenderse a todos los planos de su existencia civil.
c) La muerte civil como grave privación de derechos fundamentales
Sin perjuicio de los actos de secuestro y tortura padecidos, el grado terminante de supresión de las posibilidades de desarrollo de una vida civil, social y profesional, constituyó un castigo cuya entidad y gravedad resultan subsumibles, en sí mismas, en el delito de persecución, en función de que lo consumado no fue únicamente una privación del derecho al trabajo, sino una completa reducción del individuo como sujeto de derecho.
Para ponderar la entidad de ese plano de privación de derechos fundamentales en su justa medida, son imprescindibles los testimonios de las propias víctimas, que coincidieron en resaltar las graves consecuencias y secuelas que les acarreó la empresa de persecución a la que fueron sometidos, llegando incluso a señalar que esa gravedad fue mayor que las dolencias físicas y el encierro padecido.
En tal sentido, Daniel VILLAR fue verdaderamente explícito:
"Pasado el tiempo recibí golpes, duchas y lo que habitualmente se hacía en el marco de estos procedimientos. No es lo que recuerdo como más negativo, lo más negativo fueron las consecuencias inmediatas que tuvo esa puesta en escena que afecto a muchas personas más. Una verdadera operación de inteligencia para presentar a la UNS como un lugar que albergaba subversivos peligrosos organizados en una actividad común, se difundieron fotografía de personas sin condena, fuimos expulsados de nuestros puestos de trabajo, sacado de la jurisdicción del juez Madueño que no hizo nada para evitar eso, con gran apoyo periodístico".Luego agregó: "el armado de la causa fue muy rápido, fuimos escrachados de inmediato. En el caso mío se podría haber resuelto en dos días, y hubiéramos quedado en libertad inmediatamente. Para ello Madueño se tomó cinco meses, estuve preso, me quede sin trabajo, mi mujer se quedó sin trabajo […] La palabra tormento hay que darle un contenido, también es tormento someter injustamente a alguien".
"Daños concretos a la persona, sus bienes su profesión, en aras de una maniobra de contenido político y de una calidad insufrible, hecho con una torpeza que sólo por la fuerza pudieron llevar adelante por tanto tiempo. Yo tenía 30 años, estaba por empezar con el doctorado, mi mujer igual, nos quedamos los dos sin trabajo. Exiliados encerrados en nuestras casas. Cuando intenté volver a la Universidad de La Pampa, pedí que reconsideren mi cesantía y el rector me dijo que no porque debía actuar de acuerdo al temperamento de las fuerzas armadas en el marco del proceso".
"Hasta principios de marzo de 1977 estuve en esa cárcel. Creo que hasta el 9 de marzo de 1977. En el mes de enero de 1977 me sobreseyeron y recuperé la libertad una vez que me levantaron la disposición del Poder Ejecutivo. Volví a Bahía Blanca, seguí viviendo aquí, habiendo perdido todos mis trabajos en la universidad tanto yo como mi señora".
"Mi esposa en un momento dado empezó a recibir información de que se iba se a terminar pero la impresión era que se manejaba en dos planos: uno judicial y otro de inteligencia militar. Y la sensación era que ambos estaban muy vinculados".
Se entiende, entonces, que el máximo castigo padecido por las víctimas fue la muerte civil.
Por su parte, Alberto BARBEITO describió del siguiente modo el período posterior a quedar cesante en 1975: "[e]n febrero y marzo hay protestas, pero las amenazas eran cotidianas así que resuelvo volver a Bs. As. A mi antiguo domicilio en Avellaneda, retornar al sector público fue imposible, aparecía como no recomendable para ingresar al sector público".
Luis Alberto RODRÍGUEZ describió una situación similar, aunque fue aún más gráfico en cuanto a cómo funcionaba el sistema de expulsión del mercado laboral: "Bahía Blanca Refrescos me contrató para poner en funcionamiento el departamento de sistemas. El gerente de apellido Moure me comentó que se había complicado el que me incorporaran, por un informe que habían presentado los servicios de inteligencia, que se ve que colaboraban con la elección de personal. Tuve acceso al informe, lo vi. Allí relataban cosas reales de mi militancia en un partido político de izquierda […] Lo recuerdo porque me llamó la atención, que un informe de un servicio de inteligencia se entregara a una empresa".
También Stella Maris RAMÍREZ se refirió a este aspecto: "quisiera agregar que me fue muy difícil volver a trabajar, estuve seis meses hasta que pude volver y yo era el sostén económico de mi hogar".
No se refiere al ámbito público (que ya les quedaba vedado), sino incluso al privado.
Se observa en el testimonio el modo en que -entre otras consecuencias- la empresa de persecución forzaba a las víctimas al desarraigo y el traslado a otras ciudades, con fines de seguridad (como en el caso de BARBEITO) o por la imposibilidad de reintegrarse al mundo laboral y truncamiento de proyectos profesionales y de vida (como sucedió con VILLAR, RODRÍGUEZ o RAMÍREZ).
En el mismo sentido, Herman USABIAGA, hermano de Mario USABIAGA, dijo en relación a la víctima que "varios de sus compañeros ya antes los habían detenido, amenazado y algunos habían emigrado. Luego de que lo cesantearon, mi hermano no residía ni en la casa que vivía ni en ningún sitio permanente porque a él también lo habían amenazado".
"Finalmente mi hermano fue liberado de la cárcel de La Plata en 1978 sin haber finalizado la causa, razón por la cual durante más de un año no le dieron el pasaporte, por lo que no pudo salir del país ni tampoco podía trabajar acá. El sentir que teníamos los familiares de las víctimas era que éramos personas rehenes del aparato militar y judicial, que actuaban en forma coordinada y en el caso de la justicia sometida a las disposiciones de los militares. Esa es la impresión que yo me llevé".
De este modo, el testigo señaló otro plano de la grave privación de derechos, consistente en la transcendencia del castigo que, demás está decir, no se trataba de una pena legítima sino de crímenes cometidos por el aparato estatal. Al respecto, explica Zaffaroni: "El terror político siempre piensa que la familia puede vengar al enemigo muerto o que es bueno extender la pena a los parientes para incentivar la delación. Estas penas se imponían en función de una supuesta corrupción de la sangre" |30|.
Otras víctimas también se refirieron a ese aspecto lesivo:
Así, Dolio SFASCIA expresó: "Quiero agregar que durante todo el proceso que relaté yo estuve preso pero también nuestras familias lo estuvieron de alguna manera también. Pasaban horas haciendo colas para tratar de obtener alguna información sobre nosotros y sobre las condiciones en las que estábamos. En el caso del Regimiento pasaban horas muertas esperando ser recibidos por este Mayor DELMÉS, quien luego les respondía cualquier cosa, o generaba falsas expectativas, e incluso intentaba crear alguna duda nuestra conducta. Estando ya en la cárcel lo terrible eran las requisas previas y posteriores a las visitas, tanto de nuestros familiares y sobre nosotros mismos".En el caso de Stella Maris RAMÍREZ, la víctima no sólo sufrió su detención, sino además la de su hijo de 13 años, hecho -este último- que fue utilizado como pretexto para dar pie a la serie de procedimientos de detención. A tales niveles llegaba el despliegue de violencia y sometimiento.
Corresponde destacar que el grado de supresión de derechos que relataron las víctimas en sus testimonios posteriores a los hechos, se encuentra refrendado en las mismas actuaciones que sirvieron de base (ilegal) para la citada empresa de persecución. Es decir, en forma contemporánea a la ejecución de los delitos.
Así, a hoja 587 de la causa N° 612/76 "RAMIREZ, Stella Maris y otros p/ Inf. Ley 20.840", se informa que la víctima Mario AGGIO, detenida en la Unidad Penal N° 4, padecía en el mes de septiembre de 1976 un severo estado depresivo de marcada intensidad y gravedad con ideas de autoeliminación, lo que ameritó incluso un pedido de traslado a otro establecimiento (hojas 913/14, 920 y 924 |31|).
En el informe obrante a hojas 913, textualmente se describe, con carácter de urgencia, que "he examinado una vez más al interno AGGIO MARIO, quien padece una gravísima DEPRESION de características existenciales presentando serias y reiteradas amenazas de suicidio; llegando incluso a solicitar los medios para lograr su fin […] su situación emocional se hace incontrolable en esta Unidad".
En igual sentido, de hoja 860 de la misma causa, surge que, mientras permanecía privado ilegalmente de su libertad en la Unidad Penal N° 6 de Rawson, Heber Nazareno TAPATTA tuvo que ser internado y medicado por un síndrome psiquiátrico agudo, individualizándose que "Se trató de una Reacción Angustiosa con fuerte rol catatímico en su sintomatología (Despersonalización, Insomio pertinaz, anorexia, etc.)", lo que motivó la necesidad de traslado de sus familiares hacia la provincia de Chubut (hoja 860).
Incluso, los padecimientos económicos quedaron plasmados en esa misma causa, tal como se advierte de la presentación obrante a hoja 754, por la que María Inés OLIVELLA (esposa de Horacio CIAFARDINI) le solicitó al Juzgado Federal que notifique en forma urgente a la unidad penal en la que se encontraba detenido el mismo, la autorización previamente concedida para que éste confiera un poder para disponer de sus bienes. En esa oportunidad, textualmente indicó "Le ruego para este trámite la mayor celeridad posible debido a que me veo en urgencias económicas de índole doméstica que no puedo hacerle frente con mi único sueldo, por tanto me urge vender por lo menos el auto, el que se ha transformado en un artículo de extremo lujo que obviamente no puedo mantener sin afectar considerablemente las necesidades primarias de nuestra hija, a quien tengo a mi cargo" |32|.
Por su parte, a hojas 1368/69 de la causa citada, obra una nota en que la víctima Stella Maris RAMIREZ relató, con fecha 02/05/1977, el estado depresivo que sufría, la imposibilidad de mantener contactos con sus hijos en virtud de la distancia y de los costos económicos que implicaría el traslado de los menores hacia La Plata (localidad en la que se encontraba privada de su libertad), que los mismos se encontraban bajo el cuidado de su abuelo materno cuyo único ingreso era una jubilación y la estigmatización desde los medios de comunicación. Así en dicha presentación, que en rigor es una verdadera súplica, la víctima relata "Me dirijo a V.S. a efectos de plantearle mi profunda preocupación por la demora en la resolución de mi causa. El verme separada de mis hijos, durante casi un año, sin poder verlos por razones económicas y de distancia, hallándose éstos a cargo de mis padres ancianos y siendo yo hasta el momento de mi detención quién mantenía mi hogar, ya que soy separada y no recibo alimentos por parte de mi esposo y en estos momentos mi padres solo con su jubilación no puede hacer frente a los gastos; acusada de una supuesta infracción de la cual me considero inocente […] como así también soy inocente de los cargos que se me han hecho por los medios de difusión […] Todo esto me produce una gran desesperanza y una profunda depresión que resulta muy difícil superar. He trabajado durante ocho años en el mismo empleo, con una asistencia perfecta, trabajando la mayoría de los días, doce, catorce o a veces más horas, o a veces más horas, entregando lo mejor de mí, nunca imaginé que mi destino sería la cárcel. Creo profundamente en Dios y es esto lo que me permite poder sobrellevar hasta ahora todo esto tan injusto e incomprensible para mí" |33|.
Las constancias reseñadas a título ejemplificativo, no agotan ni la cantidad ni la entidad de los padecimientos sufridos en virtud de la persecución sobre las víctimas de este requerimiento, pero son una muestra cabal de los mismos, que se vieron plasmados en los angostos contornos de la causa penal iniciada como parte de esa empresa delictiva.
La entidad penal de todos estos planos de privación sobre la vida civil de las víctimas, se encuentra recogida en el propio tipo penal de acuerdo con el texto de los instrumentos internacionales, el que establece que no sólo hay crimen de persecución cuando esta última práctica se comete en ejecución de otros delitos imprescriptibles (como sucede con los secuestros y las torturas de los docentes), sino que también resulta típica las actividad persecutoria que, sin implicar la ejecución de otro delito del catálogo, simplemente guarda relación con estos últimos (como sucede con la supresión de los derechos civiles, sociales y culturales).
En relación a la muerte civil, resulta un marco de examen adecuado el análisis que realiza Zaffaroni sobre las distintas expresiones que puede adoptar el poder punitivo del Estado: "[s]on penas o manifestaciones del poder punitivo abstractamente crueles […] las penas realmente perpetuas, una capitis diminutio (marcación o registro imborrable en la vida de la persona) y mucho más la muerte civil" (cursiva en el original) |34|.
Fontán Balestra también trata el concepto de muerte civil, y traza un paralelo con la pena actual de inhabilitación. Explica el autor que "[e]n las antiguas legislaciones eran sumamente usuales las penas conocidas bajo la denominación de 'infamantes', que llegaban hasta la 'muerte civil', consistentes en la privación total de los derechos civiles de un hombre, por efecto de una pena […] El que estaba 'muerto civilmente', perdía la honra" |35|.
Luego, advierte que, aun cuando en la actualidad la pena de muerte civil ha sido abolida, aquella incapacitación total subsiste parcialmente en las sanciones de inhabilitación: "Las inhabilitaciones todas, aun las más benignas, constituyen en cierto modo penas limitadoras de la libertad, si no de la de locomoción, por no entrañar encierro, sí de la libertad de elegir y ejercer las propias actividades. Ciertas inhabilitaciones, las de cargo y distinciones de carácter público, pueden ser consideradas como afectando al honor, y así se las denominan en la terminología alemana Ehrenstrafen. Las inhabilitaciones especiales de tipo profesional, en fin, constituyen también, efectivas penas pecuniarias, al privar temporalmente al condenado de su habitual medio de vida".
En los hechos requeridos, el conjunto de inhabilitaciones aplicadas formalmente y/o de facto a las víctimas en su vida civil, constituyó un auténtico y efectivo ejercicio (delictivo) del poder de castigo del aparato terrorista.
No fue simbólico sino que se trató de la máxima expresión de la vivencia personal, el sufrimiento experimentado por personas que fueron marcadas no sólo en los archivos de inteligencia, sino por todas las voces públicas (es decir, los medios masivos de comunicación de La Nueva Provincia) como criminales extremos y enemigos de la sociedad que debían ser erradicadas como malezas y aniquiladas de todos los ámbitos de la sociedad, y que -como un fiel cumplimiento de aquel deseo- vieron eficazmente desaparecer sus puestos y oportunidades de trabajo, y arruinarse sus carreras profesionales y sus proyectos de vida.
En síntesis, la denegación de la categoría de ser humano - para pasar a ser el otro- se extendió a todos los espacios, en todos los órdenes de la vida y de la libertad (económico, laboral, profesional, social, cultural, etc.), y por un período de años (en gran parte, transcurrido por las víctimas privadas ilegalmente de su libertad).
La incriminación y estigmatización social no sólo significó la imposibilidad de acceder a nuevos cargos y espacios de docencia e investigación, sino que afectó seriamente el ingreso a cualquier fuente de trabajo, y redujo a la persona a la calidad de un paria o lumpen.
Con todo, el ámbito de persecución tampoco puede desentenderse del estado de amenaza e inseguridad al que fueron sometidas las víctimas durante aquel período de tiempo.
Por último, cabe referir que el tránsito de las víctimas -en plena situación de indefensión- por un procedimiento judicial en el que nada fue real, excepto lo más trascendente de un proceso penal, es decir, la aplicación de un castigo, constituye -en sí mismo- un caso de capitis diminutio |36|.
Por otra parte, como veremos posteriormente, el trabajo de demonización en los medios de comunicación no se limitó a la ciudad de Bahía Blanca, sino que la noticia del descubrimiento de un "soviet marxista" incluso fue tapa de la edición del mes de septiembre de la revista "Cabildo" (fundada por el imputado Vicente MASSOT), con imágenes del material "subversivo" secuestrado. En su interior se difundían los nombres y fotografías de varias de las víctimas.
Ya se hizo mención a los informes sobre las víctimas, requeridos en el expediente judicial a diferentes organismos de inteligencia estatal (Ministerio Nacional del Interior, Policía Federal, Policía Bonaerense); y a la orden librada a la Dirección General del Interior para la captura de casi 60 profesores, para su individualización, detención e incomunicación, disponiendo la realización de amplias inspecciones domiciliarias en busca de apuntes y material bibliográfico.
También se ordenó la realización de inteligencia en el Consejo Federal de Inversiones de la Capital Federal, en el Instituto de Investigaciones Económicas dependiente del Banco Interamericano de Desarrollo en la Capital Federal, en la Fundación Bariloche (tanto en la Capital Federal y como en la ciudad de Bariloche), en las Universidades del Comahue, del Centro de la Provincia de Buenos Aires y de la ciudad de Olavarría, y en el Instituto Trelew en la Provincia de Chubut.
En conclusión, el alcance de la empresa de persecución y las consecuencias sufridas por las víctimas fueron amplísimos, en todos los órdenes de la vida y llegaron a arruinar familias enteras.
5.- ANÁLISIS DE LOS ROLES CRIMINALES INVOLUCRADOS EN LA TAREA DE PERSECUCIÓN Y DEMÁS DELITOS DE LESA HUMANIDAD
5.1. Roles y aportes realizados desde el ámbito militar y de las fuerzas policiales
La dirección de la empresa criminal fue ejercida, durante el curso de la secuencia delictiva, por las autoridades del Comando Vto. Cuerpo.
En lo hace a la planificación, esta circunstancia se observa en los dichos del 2do. Comandante y Jefe de la Subzona 51 General Adel Edgardo Vilas, cuando relata haber diseñado el plan "lucha contra la subversión" a partir de la premisa de que el núcleo subversivo se encontraba enquistado en la Universidad del Sur y, en función de ello, haber ordenado a la policía federal llevar adelante la persecución contra los docentes universitarios.
Ya desde este lugar, queda en evidencia que la figura del juzgado federal vino a acoplarse al plan criminal en un segundo momento, aportando el velo legalidad y legitimidad de la actividad delictiva, aunque también participando directamente en el desarrollo de los hechos.
Incluso las órdenes de captura emanaron de ese comando militar, aspecto que se desprende de la documentación de inteligencia incorporada a la causa. En este sentido, un informe de la Sección Informaciones de la Prefectura sobre la "INFILTRACIÓN MARXISTA EN LA U.N.S.", del 6 de septiembre de 1976, refiere a la situación de Juan Pedro DRISALDI, señalando que "[e]l nombrado integraba la lista de prófugos suministrada por el Comando V° Cuerpo de Ejército y Delegación local de la Policía Federal, involucrado en el plan de penetración ideológica marxista en la nombrada casa de altos estudios".
Otro documento perteneciente a la misma serie de informes, del 27 de octubre de ese año, expresaba: "con respecto a la penetración marxista en las casas de estudio […] han sido interrogadas en dependencias militares 20 personas. Siendo investigado cada uno de ellos, sometiendo a la Justicia Federal de Bahía Blanca a los responsables de la corrupción y adoctrinamiento, y poniendo a disposición del Poder Ejecutivo Nacional…".
En el mismo sentido, ya hicimos referencia al caso de Carlos José CHIARAMONTE, que integraba la lista de prófugos con pedido de captura, y en relación a quien el Ministerio de Interior informó en el expediente que, hacia principio de 1977, contaba con un pedido de captura girado por el Jefe del área Militar 181 de Bahía Blanca (conf. hojas 3070).
No hay dudas, entonces, de que los secuestros eran decididos por la cúspide del aparato criminal en la región, encabezado por el Comando Vto. Cuerpo, canalizándose la respectiva orden a través de las fuerzas militares, policiales o de seguridad bajo control.
Tal como sucedía con todas las víctimas de la Zona 5 y de la Subzona 51, también concernía a las autoridades del Comando la decisión sobre la suerte de los secuestrados, optándose -en el caso de los docentes- por la publicitación del secuestro a través de las causas judiciales y la puesta a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.
En cuanto al lugar de cautiverio, si bien en la mayoría de los casos se colocó a las víctimas en sedes bajo control operacional (delegación de la policía federal y unidad penitenciaria de Villa Floresta), es significativa la situación de Dolio SFASCIA, Miguel Ángel ARIAS y Luis Alberto RODRÍGUEZ, quienes permanecieron en cautiverio en el Batallón de Comunicaciones 181 desde el 17 de julio hasta el 3 de agosto de 1976, sede a la que fueron introducidos tabicados y donde permanecieron algunos días en calidad de desparecidos.
También resulta revelador el caso de Víctor BENAMO, quien ya se encontraba privado de la libertad al momento de armarse las causas judiciales, y que incluso había pasado por el CCDT "La Escuelita".
Párrafo aparte amerita la situación de José Luis PERALTA. El nombre de la víctima aparece recurrentemente a lo largo del expediente judicial de los docentes universitarios, e incluso integraba la nómina de prófugos con orden de captura. No obstante, las autoridades militares habían determinado para la víctima una modalidad delictiva diferente, aunque ejecutada de manera sincronizada.
PERALTA fue secuestrado en Mar del Plata tan sólo dos días después de la conferencia de prensa en la que VILAS y ALAIS expusieron el caso de los docentes al público. Trasladado a "La Escuelita" de Bahía Blanca, la víctima fue asesinada y su cadáver si hizo aparecer el 18 de septiembre, junto al de Alberto Ricardo GARRALDA, mediante el montaje de un enfrentamiento con las fuerzas estatales. Esta vinculación de PERALTA con el grupo de docentes secuestrados, era presentada al público por La Nueva Provincia en la edición del 20 de septiembre de 1976, cuando al difundir la versión del enfrentamiento fraguado, señalaba que "[u]no de ellos, José Luis Peralta, figuraba en la nómina de prófugos que se dio a conocer en la conferencia de prensa del 4 de agosto, en relación con la campaña de penetración marxista en el ámbito de la Universidad Nacional del Sur. Los informantes dijeron ayer que Peralta era 'un importante cabecilla' de la organización en la zona sur".
Por su parte, el accionar de la Policía Federal quedó ampliamente detallado al describir el hecho de cada víctima, puesto que -siendo el órgano formalmente a cargo del sumario- su personal intervino en los operativos de secuestro y allanamiento ilegal, y era su sede el lugar inicial de cautiverio, donde los docentes fueron interrogados bajo tortura.
5.2. Roles y aportes realizados desde el ámbito civil judicial
a). Aspectos generales
Sin perjuicio de que la aplicación de la normativa "antisubversiva" sobre la población constituyó, en sí mismo, un fenómeno delictivo de persecución política y -eventualmente- privaciones ilegales de la libertad y otros delitos, en el presente se encuentra concretamente constatada la forma en que la actuación "judicial" a la que fueron sometidas las víctimas, constituyó un pilar fundamental de la empresa de persecución pergeñada por el 2do. Comandante del Vto. Cuerpo para la Subzona 51.
La actividad llevada a cabo por los operadores judiciales (juez y secretarios penales del Juzgado Federal N° 1) no sólo resultó necesaria para el cumplimiento del plan criminal en los términos en que fue diseñado, sino que se ejecutó con conocimiento por parte de los agentes jurídicos, sobre la criminalidad de los hechos sufridos por las víctimas (imputadas en aquellas actuaciones) y sobre la circunstancia de encontrarse cumpliendo roles y desarrollando aportes en ese marco.
En modo sintético, estos aportes consistieron en: a) la habilitación y el encubrimiento -mediante la refrenda de actuaciones- de los secuestros, interrogatorios y torturas bajo la falsa apariencia de procedimientos legales y judiciales, y de esa forma, la garantía de impunidad del accionar criminal de los ejecutores y b) la actuación como elemento de ejecución del plan de operación psicológica (Reglamento RC-5-2, art. 4.003, ap. 2).
En este último rol, el órgano judicial participó en la instancia de producción técnica (ap. 2 b), mediante la elaboración y preparación del material para difusión (actas, proveídos y decretos del expediente) y en la instancia de diseminación (ap. 2 c), mediante el almacenamiento "de material de acción sicológica para su entrega oportuna".
La importancia de estos roles -y la necesidad de que fueran ejecutados por un órgano de "justicia"- se advierte en la medida en que VILAS confiesa que el caso de los docentes de la UNS debía trascender al público bajo la forma de una sanción recta y ejemplificadora (acción psicológica), ocultando -naturalmente- todos los aspectos de manifiesta ilegalidad (la naturaleza de los secuestros y las torturas).
Atendiendo a la competencia federal propia de los "delitos" atribuidos, la participación del Juzgado Federal era infungible.
En este orden, la ilegalidad de las actuaciones judiciales sobre las víctimas se desprende, de manera palmaria, de lo relatado por Adel VILAS, quien no sólo reconoció que el plan criminal sobre los docentes universitarios fue decidido en el ámbito del Comando Vto. Cuerpo, sino que al prestar declaración indagatoria en la causa N° 11/86, dio cuenta del lugar central que -para esa tarea- se le asignó al Juzgado Federal:
"La relación del dicente era con el señor Juez Federal de esta ciudad Dr. Guillermo Federico Madueño, con el que mantenía relaciones el Gral. Azpitarte, efectuándose reuniones, en compañía de sus respectivas esposas, en el domicilio de1 Gral. Azpitarte […] en esa oportunidad, las tres señoras se iban al comedor y el Juez Madueño, el Gral. Azpitarte y el dicente permanecían en el living, conversando secretamente de todo lo que acontecía en la Sub zona 51, contra la subversión y el terrorismo, lo que da intervención al Dr. Madueño a hacer la investigación en la Universidad Nacional del Sur" (destacado propio) |37|.
"Que nunca logró que el Juez Federal de la jurisdicción visitara el LRPD [lugar de reunión de personas detenidas], que eso se lo había solicitado al Comandante del Vto. Cuerpo para que el Juez, en cumplimiento de sus obligaciones, verificara el LRPD, que una sola vez de modo directo, en la casa del Gral. Azpitarte, le dije al Juez Federal Dr. Madueño que cuándo me iba a venir a visitar con relación al LRPD, quien me respondió que tenía mucho trabajo, le dije cuándo se va a integrar, y me respondió que ya estaba integrado, y que menudo trabajo tenía con la investigación en la UNS" (destacado propio). |38|
"Quiere dejar constancia que el periodismo local y los representantes de los diarios capitalinos conformaban un grupo de 33 personas cuya ideología el dicente desconocía, pero que le proporcionaban suficiente información, corroborado luego por el resultado de la investigación que el Dr. Guillermo Federico Madueño realiza en la Universidad Nacional del Sur" |39|.Queda claro entonces que el órgano judicial actuó como un apéndice de las autoridades militares dentro del aparato de poder organizado, asumiendo un rol central en la tarea de depuración ideológica.
En ese ámbito, es importante remarcar que las reuniones eran celebradas por la máxima autoridad de la Zona 5 directamente con el Juez Federal, sin intermediación de las jefaturas policiales.
En el marco trazado, habrá de advertirse en el presente el imprescindible protagonismo que adoptó el imputado Mario Hugo SIERRA, en cuya Secretaria Penal a su cargo tramitaron ambos expedientes ("Ramírez" y "Del Campo") por los que se instrumentó la empresa criminal sobre las víctimas de este requerimiento.
b). Responsabilidad del Secretario HUGO MARIO SIERRA
Sentado el carácter criminal de los hechos objeto de este requerimiento y el modo en que las actuaciones judiciales constituyeron uno de los ejes con que fue trazado el plan criminal, cabe ahora analizar las conductas ejecutadas por el Secretario Hugo Mario SIERRA, cuya intervención a lo largo de la causa judicial fue constante y preminente.
En ese marco, el primer aspecto que guarda particular relevancia en la cuestión bajo análisis, es la necesariedad de la intervención del fedatario para la simulación de un proceso judicial penal, el cual -con el objeto de cumplir con su aporte al plan criminal- debía conformarse, en su aspecto formal, a las exigencias rituales.
De la mera compulsa de ambos expedientes, se advierte con facilidad la calidad y el volumen de la actividad emprendida por el secretario SIERRA a lo largo de la empresa de persecución en su fase "judicial", a la cual necesariamente conoció en sus más mínimos detalles, no sólo por ser la persona que manejaba la causa (en el pleno sentido que encierra ese giro coloquial en la práctica forense), sino porque participó en forma personal y directa en el despliegue material de los hechos sobre las víctimas, lo que abarcó a las condiciones de desarrollo de los interrogatorios, conforme se reseñará más abajo.
La valoración de este conjunto de aspectos permite tener por establecido a) la concreción material aporte al plan criminal y b) el conocimiento sobre la naturaleza criminal de los hechos llegados a su conocimiento (manifiesta, para el nivel de información que administraba), y la voluntariedad de las conductas realizadas.
Ningún operador jurídico puede soslayar la relevancia que guardan los secretarios, en el devenir cotidiano de un procedimiento penal, y en la interacción del órgano judicial con las fuerzas de seguridad y con todas las partes del proceso. Más allá de lo que queda plasmado en el "papel", es el secretario quien más conoce los pormenores de una causa judicial en toda su dimensión, máxime en un juzgado multi-fuero y con distintas secretarías. En lo que refiere particularmente al caso del imputado, esta injerencia se encuentra corroborada por el testimonio de las víctimas.
Con las aclaraciones precedentemente efectuadas, pasaremos a reseñar los distintos planos en que, más allá de aquel rigor formal antes mencionado, de los propios expedientes y del testimonio de las víctimas surgen las prácticas ilegales directamente ejecutadas por el órgano judicial, con intervención del secretario SIERRA.
b.1. Secuestros presentados como "detenciones legales"
Ha quedado establecido que tanto la selección del blanco, como la oportunidad y el modo de ejecución del fuego sobre el mismo, fueron actividades planificadas y ejecutadas por el Comando Vto. Cuerpo y las fuerzas bajo su control operativo, y coordinadas con el juzgado federal.
En consecuencia, el marco procesal creado a partir de la formación de las causas judiciales constituyó un mecanismo para encubrir la criminalidad de la empresa de persecución.
En ese plano, el primer orden de irregularidades en el proceder del juez y del secretario, estuvo dado por una completa ausencia de medidas de control sobre el accionar de las fuerzas policiales a cargo de la instrucción del sumario, lo que les aseguró una plena libertad para el despliegue de la violencia contra las víctimas.
Ese marco de consustanciada inacción (recordemos los cónclaves entre MADUEÑO, VILAS y AZPITARTE) permitió la puesta en escena de las circunstancias plasmadas en el expediente "RAMÍREZ" como la premisa inicial (notitia criminis) que "legitimó" y desencadenó la seguidilla de secuestros de los docentes universitarios y la minuciosa faena de persecución desde aquella plataforma judicial- policial.
Asimismo, esa ausencia de control se manifestó frente a cada operativo de secuestro consumado, de modo que las respectivas actas policiales dejaban siempre constancia de que, previa consulta a la autoridad judicial, la misma disponía la continuidad de las incomunicaciones y la aprobación de todo lo actuado.
Dicha carta de liberación del accionar de las fuerzas, alcanza su paroxismo en la hoja 48 de la causa "RAMÍREZ", cuando con fecha 02 de julio de 1976, el sumariante deja constancia de que el juez MADUEÑO no sólo aprobaba todo lo actuado hasta el momento, sino que ordenaba y autorizaba a la Policía Federal a "que se proceda a practicar averiguaciones y detención de quienes aparezcan como involucrados en estas actuaciones y 4° se prosigan las diligencias tendientes a lograr el total esclarecimiento del presente hecho". Es decir, una verdadera orden de detención "en blanco".
Desde un primer momento, las violaciones de los domicilios se concretaron sin orden del juez: llamativamente, en todos los casos el ingreso era "consentido" por los habientes.
Esa inadmisible expresión de aval bastó para que la invasión de las vidas privadas, la violación de los domicilios y el sometimiento de personas a condiciones infrahumanas ya consumados, pudiera presentarse a la sociedad como una práctica de administración de justicia. La función jurisdiccional se exhibe, entonces, puesta al servicio del terrorismo de Estado y a fin de legitimar esa "tarea".
Más tarde, la ilegalidad en la continuidad de aquella situación de cautiverio era encubierta a través del decreto de las prisiones preventivas (valorándose en sus dictados la faz "cultural" de la subversión), circunstancia que funcionaba como medida provisoria hasta el dictado de los decretos del Poder Ejecutivo Nacional (otro modo de aparentar rectitud legal).
Para entonces, "el castigo" ya había caído sobre las víctimas: la persecución ideológica y la "limpieza" de la Universidad Nacional del Sur también, siendo suficiente dichos secuestros y privaciones ilegales de la libertad (obviamente no presentados como tales) para la legitimación de la tarea y el despliegue de la acción psicológica. La suerte final de las causas, mucho años después de iniciada la persecución, manteniéndose la "detención" y la "prisión preventiva" de los entonces imputados, ya resultaban anecdóticos, el Juzgado Federal les ofreció e hizo su aporte necesario hasta el momento.
La mecanicidad con que esta práctica de ausencia de control (por un lado) y de legitimación y prolongación de los secuestros (por el otro) tenía lugar una y otra vez en la práctica judicial y en las fojas del expediente, es una primera manifestación del conocimiento al que tenía acceso directo y privilegiado el secretario Hugo Mario SIERRA, persona que -por otra parte- intercedía entre el juez y los agentes policiales.
El imputado fue espectador de las decenas de secuestros de docentes e investigadores concretados en un período fugaz de tiempo, y del consiguiente cautiverio de los mismos, en el marco de aquel proceso en el que fue convocado a cumplir funciones necesarias y de singular importancia, que fueron ejecutadas efectivamente y sin reparos.
b.2. Falsedades insertas en las actas de las declaraciones. Omisión de consignación de circunstancias graves demostrativas de la criminalidad de los hechos
Iniciada la cadena de secuestros, la segunda etapa de la secuencia delictiva consistió en la obtención de interrogatorios bajo torturas y en la confección de actas con inserciones falsas, que no correspondían a lo declarado por las víctimas (falsedad ideológica).
Aquí también, la actividad judicial significó la utilización de la plataforma instrumental, para encubrir las prácticas criminales subyacentes.
Esta tarea se desdoblaba en una primera "manifestaciones espontáneas" ante la autoridad policial y una posterior ratificación y ampliación ante las autoridades judiciales con la forma de una declaración indagatoria.
En ese tenor, como habrá de reseñarse en los próximos puntos, la confrontación de las actas obrantes en las causas "RAMÍREZ" y "DEL CAMPO" con la realidad de los hechos en función de las declaraciones testimoniales prestadas por las víctimas en el marco de la presente investigación, ponen en contraste el modo en que las actas de indagatorias judiciales -labradas por Hugo Mario SIERRA- cumplieron una serie de propósitos en el marco del plan criminal: a) avalar los interrogatorios bajo tortura previamente ejecutados, instando a los docentes indagados a ratificar aquellas "manifestaciones espontáneas", que en algunos casos ni siquiera habían sido leídas a los declarantes; b) insertar manifestaciones falsas que resultaban útiles para el curso del proceso de persecución; y c) neutralizar -mediante la omisión de consignación- las denuncias de los tormentos sufridos por las víctimas y el paupérrimo estado físico que exhibían frente a los funcionarios judiciales.
Desde la inicial aplicación de esta metodología en los casos de Stella Maris RAMÍREZ y Eduardo Alfredo VILLAMIL, la práctica se replicó con cada una de las restantes víctimas. De allí en más, las detenciones no cesaron. Merced a las falsedades insertas en sus declaraciones, cada acta indagatoria comprometía a otros docentes y empleados universitarios, asegurándose así la incriminación masiva del colectivo perseguido.
De esta forma, el expediente -como documento público- se convirtió en un vértice donde confluyeron dos de los aspectos fundamentales del plan criminal: en las actas de declaraciones se volcó el producto de la actividad de inteligencia estatal sobre el entorno docente-universitario (a partir de la cual se fueron fijando los blancos de los secuestros y legitimando los mismos), obteniendo de tal modo testimonios públicos incriminantes de carácter falso -material para diseminación-, tarea, esta última, en el que La Nueva Provincia también cumplió un rol imprescindible.
En el plano de esta operación psicológica, con aquella práctica judicial, se lograba -en un tiempo- la demonización de las víctimas como "enemigos subversivos" que "confesaban" su culpabilidad y la de aquellos apuntados en sus "declaraciones".
Se trata del segundo orden de ilegalidad presente en la actividad desplegada por el órgano judicial. No obstante, en este ámbito la figura de SIERRA dejó de ser meramente expectante, para asumir conductas positivas directas y esenciales para la empresa delictiva, como pasamos a reseñar.
• En lo que respecta a las supuestas declaraciones espontáneas en sede policial, el testimonio de las víctimas permite tener por acreditado no sólo la falsedad de manifestaciones que les eran atribuidas en las actas, sino el contexto de aplicación de tormentos físicos y psíquicos en el que eran realizados los testimonios, aspecto que -por su parte- constituye una característica sistemática en la modalidad operativa del aparato criminal.
Como correlato, las audiencias indagatorias mediante las cuales aquellos interrogatorios policiales eran "ratificados" y ampliados, exhiben otros rasgos de sistematicidad que las colocan dentro de la actividad criminal investigada: a) tales audiencias eran realizadas en la misma sede donde las víctimas eran torturadas, b) sin oportunidad para el ejercicio del derecho de defensa (a no declarar, a designar u obtener la presencia de abogado defensor o asesoramiento previo y a leer las manifestaciones previas consignadas en el acta, entre otros derechos), y c) atribuyéndose al declarante, en acta labrada por el secretario SIERRA, expresiones y señalamiento de personas que aquél no había realizado.
No estamos hablando de cuestiones meramente formales, sino de declaraciones que: "legitimaron" la continuidad del cautiverio y las prácticas de torturas; posibilitaron la realización de nuevos secuestros; y proveyeron del material para diseminación de la operación psicológica.
Adentrándonos en los casos particulares, es dable destacar los siguientes elementos probatorios:
• En relación a su manifestación "espontánea" (hoja 361 de la causa "RAMÍREZ"), Mario Carlos AGGIO |40| sostuvo que antes del interrogatorio, Félix ALAIS le advirtió: "te podes a negar a declarar, pero si te negás te mato […] obviamente fui coaccionado, estaba bajo presión, estaba preso, me habían insultado, me habían pegado, así que es obvio que estaba coaccionado".
Justamente, esa declaración "espontánea" aparece ratificada por la víctima en la declaración indagatoria de hojas 377 de la misma causa, instancia respecto a la cual -ante la pregunta de si le leyeron la declaración a fin de proceder a su ratificación- sostuvo: "No me la leyeron nada".
Esta circunstancia brinda cuenta de la falsedad ideológica en la que incurrió el secretario SIERRA, que dejó constancia que la misma había sido leída y exhibida al declarante cuando tal situación no sucedió, con la consecuencia, nada menos, de ratificar una declaración bajo amenaza de muerte prestada en el mismo lugar de detención y ante sus secuestradores.
Ante la consulta de si fue informado de su derecho a no declarar, la víctima señaló en su testimonio: "No, no fui informado". Dijo que tampoco se le informó su derecho a designar defensor, pese a que en el acta se reseñan que ambas circunstancias habrían ocurrido.
Al ser preguntado acerca de la veracidad de lo consignado en la declaración indagatoria, "RESPONDIÓ es parcialmente cierto, porque yo estaba bajo presión. Esa declaración se cortó porque yo no me sentía bien".
Sin embargo, el acta suscripta por MADUEÑO y SIERRA no casualmente omite consignar referencia alguna a dicha circunstancia y da por culminado el acto sin señalar la imposibilidad de continuar por parte del entonces imputado, situación que no se puede escindir de las condiciones en que se encontraba la víctima privada de su libertad, lo que nos demuestra que la omisión excede la calificación de un "error formal".
Por su parte, respecto a la ampliación de declaración indagatoria (hoja 429), AGGIO sostuvo: "que yo recuerde estaban presentes MADUEÑO y SIERRA y me parece que nadie más. Si la defensora oficial hubiera estado presente se hubiera presentado y no lo hizo. Incluso con posterioridad yo me entrevisté con la defensora oficial y ésta me dijo que ella quería presentarse y conocerme, por lo que supongo que no estuvo en el acto de ampliación de indagatoria (…) yo no fui asesorado por nadie".
Pese a ello, el acta manifiesta la presencia de la Defensa Oficial y obra la firma de la misma, aclarada dentro del trazo de la propia rúbrica de Hugo Mario SIERRA. Como vemos, otra falsedad más en el acta.
• Por su parte, Alberto Constante BARBEITO sostuvo que tras ser detenido y quedar en cautiverio en la delegación local de la Policía Federal, fue permanentemente torturado: "Cada vez que intentaba argumentar levemente, recibía una tanda de golpes. De ahí me mandaban al calabozo donde me desnudan, me quedo desnudo en el calabozo en el mes de julio en Bahía Blanca, no había mantas, colchones nada. Solo una tarima de cemento (…) El frío me hizo entrar en convulsiones en el cuerpo en las piernas, y delirios. Sin atención médica ninguna. Tengo en la memoria no poder soportar más el frío y pedir que me mataran".
Tal era la actividad que el juzgado legitimaba.
En cuanto a la supuesta "manifestación espontánea", sostuvo que "[…] no fue espontánea, fue en las condiciones que referencié, y me sentí absolutamente coaccionado".
Asimismo, indicó que cuando MADUEÑO y SIERRA le tomaron declaración indagatoria en la sede de la Policía Federal "mi estado físico era calamitoso en ese momento […] Les relaté a los dos lo que me había pasado y en las condiciones que me encontraba, en condiciones más normales me hubiera negado a firmar. El estado en que me encontraba era absolutamente visible y como respuesta obtuve un gesto que era 'que le vamos a hacer' […] |41|".
Pese a ello, nada se lee al respecto en el acta respectiva, advirtiéndose nuevamente en qué sentido operan las omisiones en que se incurrían.
La misma víctima agregó: "…en ningún momento me ofrecieron la posibilidad de que pudiera estar presente…", refiriéndose al Dr. BERTONCELLO que era su defensor.
Por su parte, también denunció las condiciones inhumanas de detención en la oportunidad de ampliar la declaración indagatoria (el 08 de febrero de 1978, en el penal de Rawson): "Cuando le manifesté a Sierra y a Madueño el tema de los maltratos me dijeron que no podían hacer nada, porque estaba a disposición del PEN. Se desligaron de toda responsabilidad respecto de sus detenidos", obviamente -una vez más- nada de eso quedó asentado en el acta (tal como sucedió en el caso de Rodolfo Oscar MAISONAVE en una declaración que fue prestada únicamente ante Hugo Mario SIERRA también en la localidad antes citada).
• Eduardo Alfredo VILLAMIL declaró: "[sobre] las sucesivas manifestaciones y la declaración indagatoria ante el juez MADUEÑO, quiero aclarar que carecen de toda validez moral y política por cuanto han sido realizadas bajo una irresistible presión sicológica y física por parte de las autoridades policiales de aquel entonces".
Asimismo, describió: "cuando me tomaron declaración indagatoria omitieron la posibilidad de tener un asesoramiento jurídico y la de poder negarme a declarar. Sobre el contenido de la declaración indagatoria quiero dejar constancia de que la supuesta derivación política del grupo docente al que se alude, carece de veracidad […] Es decir, lo que dicen las sucesivas declaraciones no es verdad, tienen una absoluta falta de autenticidad" |42|.
Así, categóricamente, VILLAMIL se encargó de hacernos conocer la falsedad de lo consignado en esas actas, que sirvieron no sólo para detener a otros colegas docentes (sindicados como militantes izquierdistas y activistas de una "profunda penetración ideológica marxista leninista" en la universidad), sino también para que la víctima continuara detenido por aplicación de la ley 20.840 hasta el año 1979.
Esta falsedad obra y responsabilidad del secretario SIERRA.
• Por su parte, Luis Alberto RODRÍGUEZ manifestó en relación a sus declaraciones: "He visto unas actas de una declaración mía en seis hojas, pero yo no recuerdo eso bajo ningún punto de vista. Ahí figuran personas a las que no recuerdo. En mi vida las he visto, ni las había visto. Un comisario de nombre Baldovino no lo recuerdo. Con quienes hablé fueron el Comisario Alais y Sierra del Juzgado Federal. No había juez ni nadie más. En el recuerdo que tengo ahora no fue una reunión tan prolongada. Lo que recuerdo más que una declaración, es que subí a hablar, pero sin carácter formal (…) sólo recuerdo haber estado con Alais y Sierra una sola vez por un periodo, de, digamos escasamente media hora o cuarenta y cinco minutos. Al juez Madueño nunca le vi la cara, nunca (…)" |43|.
El testimonio de la víctima nos compele a señalar que no estamos frente a un hecho aislado, remitiéndonos al caso -requerido en esta misma causa- de Rodolfo Oscar MAISONAVE.
Cabe recordar que este último declaró haber sido indagado en el penal de Rawson por el secretario SIERRA sin la presencia de magistrado alguno. El testimonio de MAISONAVE debe ser contemplado en el marco de valoración de este requerimiento, precisamente por reunir una única dirección probatoria sobre una práctica global y sostenida por parte del imputado.
Esto desecha el argumento esgrimido por SIERRA para descalificar a MAISONAVE, alegando que los dichos de la víctima eran falaces y formaban parte de una práctica persecutoria hacia su persona |44|.
Los términos de la exposición de MAISONAVE fueron los siguientes |45|:
"Estando en la cárcel, no recuerdo en Bahía, pero sí en Rawson, fue alguna vez el que era el secretario de MADUEÑO, juez en ese momento, que era SIERRA. Fue sólo […]" |46|.
"[…] la declaración de fecha 16 de abril de 1978 fue tomada por una persona que se presentó como secretario del juzgado no estando presente ningún juez ni abogado defensor […] Tiempo después pude conocer a SIERRA y reconocerlo como la persona que tomó la declaración. En oportunidad de la declaración le manifesté que había sido secuestrado, al igual que mi mujer e hija, y que luego fui torturado y golpeado. Advierto que todo esto no quedó consignado en esa declaración que me acaban de leer" |47|.
En el presente, nos encontramos con que la práctica atribuida a SIERRA por parte de MAISONAVE (que el imputado describe como una afrenta personal), se repite en el caso de otra víctima, como sucede con Luis Alberto RODRÍGUEZ, quien no sólo fue indagado por SIERRA sin la presencia del Juez, sino que nunca tomó contacto personal con este último.
Como sucedió con MAISONAVE, la ausencia del Juez fue ocultada en el acta, en donde se consignó que estaba presente.
La ausencia del Juez en la indagatoria, torna operativo -en sentido contrario- el fundamento aplicado por la Cámara Federal de Apelaciones |48|, acerca de que el secretario judicial sólo se ve liberado de su posición de garante frente a la víctima por la presencia del Juez en la audiencia.
Naturalmente, en el caso de RODRÍGUEZ (y de MAISONAVE), al no haber estado presente su superior y al haberse omitido las condiciones ilegítimas de detención, SIERRA no sólo faltó a su posición de garante, sino que aseguró que ningún otro funcionario público pudiera actuar en resguardo de los bienes jurídicos en peligro.
SIERRA no sólo tomó conocimiento de la verdadera naturaleza de los hechos (y aun así continuó apegado a su rol en el proceso), sino que lo hizo infringiendo los deberes formales del cargo. Lo expuesto demuestra hasta qué punto la función de los secretarios penales de MADUEÑO no era para nada irrelevante ni accesoria, para el fin del plan criminal.
En este punto, cabe tener en cuenta que el propio imputado reconoció que: "En Bahía Blanca pudo haber ocurrido algún caso donde el juez tuviese otra audiencia o algún impedimento del momento y pude haber ido solo, como suele ser de práctica en todos los juzgados del país donde a veces el secretario y a veces el empleado solo, tomen declaración y luego las refrende el juez" |49|.
Vemos que el imputado no negó, y apreció como factible, lo declarado por RODRÍGUEZ.
Retomando la declaración de la víctima, ante la pregunta sobre si fue informado sobre el motivo de su detención, contestó: "nunca se me dijo exactamente porqué, Nunca me dijeron que estaba acusado de esto o aquello. Alguien me había nombrado en una declaración y la detención tenía que ver con mi actividad como docente en la Universidad nacional del Sur".
Sobre si le informaron sobre el derecho a un abogado defensor, dijo que "en ese momento yo tenía al Dr. Luis De Mira que llevaba mi recurso administrativo por la cesantía de la Universidad. La lógica indica que yo debía haberle dado intervención a él. No creo que nadie me haya dicho que podía tener un abogado, porque si lo hubieran hecho yo lo habría nombrado a él".
Y en cuanto a la veracidad del contenido del acta, contestó: "yo no podría haber dicho nunca jamás un montón de inexactitudes de todo tipo que allí figuran.- Las estuve mirando antes de este acto. Hay cosas que me han impactado particularmente. Inexactitudes de nombres y situaciones que se me atribuyen […] Se dice que dije que dije que Bruno Suzani, Márques Mosconi estaban en una situación posterior a mí con respecto a la fecha de ingreso a la carrera o que se desprende que iban más atrasados que yo en cuanto a asignaturas y aprobación. Ello no es verdad y no pude haberlo dicho, porque cuando ingresé a la carrera esta gente ya estaba y no cursamos asignaturas juntos […] Me parece ridículo pensar que yo pude decir que había un complot marxista, de izquierda en la Universidad. Yo jamás podría haber dicho todas esas cosas […] Me ofende que hayan dicho que dije que en ese libro se trata el tema de la lucha armada […] Hay inexactitudes con relación a los profesores que tuve durante la carrera (…) en el acta meten en un saco de marxistas e izquierdistas a un montón de gente que no lo era […]"
Asimismo, al ser preguntado si recordaba si "estando Sierra y Alais en ese encuentro que relató, le leyeron alguna declaración previa suya", contestó: "yo no declaré formalmente. Si me hubieran leído algo tan extenso lo recordaría. Solamente recuerdo que se trató el tema de Puiggrós y Laplace. Tal vez algo más, pero fue algo informal. Repito que seis hojas llevan un tiempo que yo no estuve hablando. Esa reunión formal no la tuve nunca".
En esa oportunidad, finalmente agregó: "quisiera resumir porqué esas dos declaraciones no son verdaderas.- Primero por inexactitudes contrastables. Quiero decir que teóricamente yo relato cosas que yo era testigo y que no han ocurrido como figuran allí. Eso sería el primer bloque de inexactitudes.- El segundo bloque tiene más que ver con la posición ideológica, política y hasta cultural. Quedo como un analfabeto en temas de ciencias sociales cuando no lo soy por supuesto (…) se dice que yo afirmé que se echó a profesores vinculados al antiguo plan de estudios (Pico, Carlos) que habían sido profesores míos al inicio de la carrera. Ahí dicen que los había echado por la reforma 'marxista subversiva'. Yo no pude haber dicho algo que en la vida de Dios ocurrió porque nunca los echaron" |50|.
En definitiva, el testimonio es contundente sobre el cúmulo de irregularidad y omisiones cometidas por SIERRA sin la presencia del Juez, todas ellas -por cierto- conectadas con el propósito del plan de acción psicológica.
Además, revela una verdadera metodología de trabajo por parte del juzgado federal, pues en el caso de Stella Maris RAMÍREZ la secretaria Gloria GIROTTI siguió la misma mecánica, descripta por la víctima del siguiente modo: "a mí no me mostraron ninguna manifestación anterior. Que anterior a esa yo nunca había declarado […] a Nora Sperguin no recuerdo ese apellido para nada, y a Schilizzi sólo lo mencioné como mi profesor de la materia sociología, pero nunca dije que tuviera tendencia de izquierda. Tampoco hablé nunca sobre las 'tendencias'" |51| ; en referencia a las falsedades consignadas en el acta de su declaración.
• Edgardo Arturo TRIGO sostuvo, en relación a sus condiciones de detención en la sede de la Policía Federal: "me desnudaron y estuve en una celda de todo cemento, había un pequeño banco de cemento y estuve desnudo […] comenzaron a golpearme muy duramente, perdí el conocimiento".
Respecto a su manifestación "espontánea" (hojas 132 de la causa "DEL CAMPO"), explicó que en ese momento "en libertad no estaba y no fue para nada espontánea, yo estaba detenido, había permanecido aproximadamente 2 días en una celda desnudo y sin comer y además ya me habían golpeado fuertemente cuando me toman esa declaración […] nunca dije tales cosas […] Se ve que cuando yo decía alguna palabra ellos escribían otras cosas distintas" |52|.
En cuanto a la declaración indagatoria tomada por SIERRA y MADUEÑO en la que "ratifica" aquel interrogatorio, dijo que respecto al derecho a un abogado defensor: "recuerdo como que me informaron que podía nombrar a uno pero como para futuro, no para ese acto. Finalmente nunca pude llamar ni tomar contacto con ningún abogado".
Respecto al acto de ratificación sostuvo: "recuerdo que sí me preguntaron si ratificaba mi declaración anterior pero no lo recuerdo si efectivamente me la leyeron […] lo más importante de esta declaración es que me hicieron ratificar la supuesta manifestación espontánea cuando yo en aquel momento ni siquiera estaba en condiciones de declarar nada…".
• Por su parte, la víctima Daniel VILLAR, en su declaración obrante en hojas 15.839/45 de la causa Nº 15000005/2007 |53|, sostuvo que "…antes de la declaración indagatoria hubo lo que se llamaba 'manifestación espontánea': uno de los días que estuve allí fui llevado a la oficina del comisario ALAIS que estaba en el primer piso, había otras personas de la policía en el lugar y directamente comenzó un interrogatorio llevado a cabo por el propio ALAIS yo contestaba e iban tomando nota a máquina. Luego me enteré que era una 'manifestación espontánea' pero espontánea no tenía mucho".
A su vez, en relación a la declaración ante MADUEÑO y SIERRA, dijo que "uno de los días entraron dos personas al calabozo pidiéndome que diera información sobre otras personas que hubieran estado vinculadas a las actividades subversivas que decían ellos yo había desarrollado. […] me hicieron poner con la cabeza gacha y las manos contra la pared. Me obligaron a desnudarme nuevamente y fui 'bañado' con una manguera de agua fría y golpeado. El episodio terminó abruptamente porque, sería el mediodía, en ese momento llegó el juez y el secretario. Se trataba del Dr. Guillermo Federico MADUEÑO y el Dr. Hugo SIERRA. En ese momento me tomaron declaración indagatoria; me llevaron a un salón ubicado en la planta baja de la delegación, que no da a la calle. Lo que recuerdo de esa indagatoria es que solo me hicieron saber que era una infracción a la ley pero no me dijeron cuál era la imputación. Como yo no conocía el contenido de la ley no me aclaró mucho la imputación […] Cuando avisaron que había llegado el Dr. MADUEÑO, los policías que estaban conmigo me advirtieron que si preguntaban por qué estaba mojado tenía que responder que era porque había pedido bañarme. Nada dije al juez sobre esta situación debido al clima intimidatorio que se vivía. PREGUNTADO el testigo si el 'clima intimidatorio' era dentro de la audiencia o en delegación CONTESTA: que el clima era intimidatorio en general, amenazante, no puedo decir que lo fuera por el juez y el secretario pero lo cierto es que ellos estaban tomando la audiencia en esas condiciones. Incluso el mismo ALAIS ingresó a la audiencia con el pretexto de buscar algo, y había gente que entraba y salía. A mi juicio no eran las condiciones propicias para desarrollar un acto de esa naturaleza; mi estado de ánimo no era el que yo consideraba decía tendría que haber sido, a lo que se sumaba la actitud ausente del juez y el secretario tenía una participación más activa. PREGUNTADO el testigo si advirtió en los funcionarios policiales algún tipo de incomodidad por la presencia de las autoridades judiciales en la sede policial en el momento en que estaba siendo castigado CONTESTA en el momento en que se estaba produciendo el castigo, la mojadura, suspendieron lo que estaban haciendo y me devolvieron la ropa. Me hicieron la advertencia sobre qué responder si me preguntaban por mi estado. No tuve la impresión de que la llegada del juez hubiera causado algún tipo de revuelo entre las personas que estaban en la delegación simplemente dieron por terminado el episodio".
De dicho testimonio surge nítido el contexto en el que acudía el imputado SIERRA a tomar declaraciones a las víctimas en plena ejecución de la aplicación de tormentos sobre ellas y, pese a ello, la declaración se realizaba, continuando el clima intimidatorio, ya con la presencia del Juez y el Secretario. Nada de esto quedaba asentado en la causa ni daba inicio a alguna investigación por parte del juzgado. Por el contrario, se legitimaba y convalidaba el actuar de las fuerzas de seguridad.
De igual manera, continúa la declaración testimonial de la víctima: "PREGUNTADO el testigo acerca de quién era su abogado defensor hasta ese momento CONTESTA: a ese momento no tuve asistencia letrada hasta que en su momento designé abogado defensor. PREGUNTADO si antes de la audiencia, durante el desarrollo de ésta o al finalizar fue asistido por un letrado CONTESTA que no, ni un defensor designado ni el defensor oficial. Designé uno ya estando en la cárcel".
El menosprecio hacia los derechos de la víctima se advierte en las propias constancias de la causa "DEL CAMPO", donde a hojas 361 se dispuso sobreseer a Daniel VILLAR, ordenando la misma "NOTIFÍQUESE y oportunamente háganse las comunicaciones del caso", notificándose de ello al Fiscal Federal y al Dr. Carlos A. GUERRIERI (hoja 370).
Por otra parte, se resolvió con fecha 18 de enero de 1977 "dispóngase la inmediata libertad de Daniel Villar" (hoja 370 vuelta). Transcurridos casi dos meses de esa orden, con fecha 07 de marzo del citado año, se dispuso "Atento que no se han recibido la contestación de la notificación dispuesta a fs. 361, y respecto de lo ordenado a fs. 370 vta., líbrese telegrama y radiograma a sus efectos", materializándose la orden de liberación recién a partir de la misma (hoja 441).
Es de destacar que no surge de las constancias de la causa que, previo a dicho despacho, se haya realizado notificación alguna a la autoridad correspondiente encargada de ejecutar la disposición de la libertad de VILLAR, situación que provocó que la víctima continúe encarcelado, lo que perduró casi dos meses más luego de que se disponga su cese.
Como vemos, el menosprecio hacia las personas que se calificaban de "subversivos" permitía que los mismos permanezcan privados de su libertad por un largo tiempo, mediando una pasmosa inactividad por parte del Juzgado, pese a que, justamente, se había ordenado su cese.
• El hermano de la víctima Mario Arnaldo USABIAGA - Hernán Oscar USABIAGA- sostuvo en su declaración ante esta Unidad Fiscal -de fecha 11 de agosto de 2010-:"A partir de la detención de mi hermano comencé a ir una vez por semana al Juzgado Federal para averiguar los cargos que había contra mi hermano y el estado de la causa, en donde generalmente era atendido por el Dr. Sierra que era el Secretario. En una de las visitas que hice al Juzgado, el Dr. Sierra en presencia de una empleada de apellido Donna, dijo en voz alta '¿desde cuándo acá tenemos que atender comunistas?'".
El testimonio demuestra la plena sintonía del discurso del secretario con el plan criminal de la época, en el cual cualquier persona calificada de "subversivo", "comunista" o "izquierdista" -conceptos por demás arbitrarios y difusos que sólo respondían al propio capricho de los perpetradores- era reducido a un ente sin derecho alguno, susceptible de ser secuestrado, torturado, interrogado bajo esas condiciones, desaparecido y, lógicamente, sin que sus familiares tengan derecho a realizar reclamo alguno por su libertad, como se lo hizo saber Hugo Mario SIERRA al hermano de la víctima.
• Las declaraciones testimoniales obtenidas de los entonces imputados para el Juzgado Federal demuestran que las víctimas eran detenidas sin que se les explicara, siquiera sucintamente, el motivo de su detención. Luego, eran puestas en cautiverio en un calabozo de la delegación local de la policía federal. Allí eran golpeadas, expuestas a la desnudez y al frío del invierno bahiense, siendo mojados y golpeados y, en ese contexto, retirados para ser interrogados, primero por los funcionarios policiales y, luego, por los judiciales. A todo ello, en los expedientes judiciales, se le otorgaba visos de "legalidad", se los legitimaba y se permitía su continuidad y extensión.
Frente a este cuadro probatorio concordante y contundente, incluso superando las dificultades propias en materia de investigación de delitos de lesa humanidad cometidos hace más de 35 años, no quedan dudas del rol cumplido en el marco del plan criminal por parte del Juzgado Federal y la utilización de esas causas como parte de las acciones psicológicas y, a su vez, como forma de justificar los secuestros y las privaciones ilegales de la libertad (y su continuidad), más allá de las resoluciones de las situaciones procesales adoptadas bastante tiempo después de realizada tal tarea legitimadora y de acción psicológica, estando las víctimas privadas de su libertad.
• Reseñando lo ya transcripto, debemos señalar que existieron por parte de las víctimas declaraciones "espontáneas" ante los propios secuestradores en los casos de Dolio Heralio SFASCIA, Hugo Reinaldo SARTISON, María Gabriela SARTORI, Oscar Julio GALFRE, Marcos Luís IZABAL, Marta Natividad PANTANO, Carlos Bernardo DARTIGUELONGUE, Ana María Francisca PUCCIARELLI, Carlos Alberto CRISTIA, Mario Arnaldo USABIAGA, Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA, Horacio CIAFARDINI, Victorio Manuel SCHILIZZI, Heber Nazareno TAPPATA, Miguel Ángel ARIAS, Héctor PISTONESI CASTELLI, Daniel VILLAR, Edgardo Arturo TRIGO, Mario Carlos AGGIO, Luis Alberto RODRÍGUEZ y Alberto Constante BARBEITO.
La propia cantidad de casos (22) brinda cuenta del carácter no espontáneo de tales declaraciones, y de mecánica utilización de esta modalidad para de justificar el accionar delictivo y extenderlo hacia otras víctimas. Se trata de otro de los aspectos que nunca pudieron haber pasado por desapercibido para el secretario SIERRA. La repetición de la conducta delictiva en un lapso acotado de tiempo no es un dato que se pueda desdeñar al momento del análisis de la imputación.
• Estas declaraciones "espontáneas" fueron posteriormente ratificadas en el mismo lugar de detención y ante el secretario SIERRA, en los casos de Dolio Heralio SFASCIA, Hugo Reinaldo SARTISON, María Gabriela SARTORI, Marcos Luís IZABAL, Marta Natividad PANTANO, Carlos Bernardo DARTIGUELONGUE, Carlos Alberto CRISTIA, Mario Arnaldo USABIAGA, Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA, Horacio CIAFARDINI, Victorio Manuel SCHILIZZI, Heber Nazareno TAPPATA, Miguel Ángel ARIAS, Héctor PISTONESI CASTELLI, Daniel VILLAR, Edgardo Arturo TRIGO, Mario Carlos AGGIO, Luis Alberto RODRÍGUEZ y Alberto Constante BARBEITO, realizando en algunos casos rectificaciones o aclaraciones.
En el caso de Luis Alberto RODRÍGUEZ, la declaración con la única presencia judicial de Hugo Mario SIERRA, tal como sucedió - más adelante- con Rodolfo Oscar MAISONAVE.
• Las víctimas que a la presente fecha han podido brindar testimonio en esta causa (Mario Carlos AGGIO, Alberto Constante BARBEITO, Eduardo Alfredo VILLAMIL, Luis Alberto RODRÍGUEZ, Edgardo Arturo TRIGO y Daniel VILLAR), declararon que nada de espontáneas tenían las declaraciones calificada de tales y que resultaba falso lo que le hicieron manifestar los propios secuestradores en las mismas.
Tal carácter, respecto a todas las declaraciones "espontáneas" surge de su mismo contenido, de su sistematicidad (todas las víctimas aparentemente tenían una pulsión de declarar espontáneamente) y de las condiciones en que se encontraban privadas de la libertad bajo la "custodia" y el "amparo" de un Estado terrorista.
• En los casos de Mario Carlos AGGIO (quien prestó la declaración "espontánea" bajo amenaza de muerte) y de Luis Alberto RODRÍGUEZ, las propias víctimas manifestaron que, en la oportunidad de prestar declaración indagatoria, no le leyeron la declaración espontánea que le hicieron ratificar, pese a que las actas respectivas (suscriptas por Hugo Mario SIERRA), expresan lo contrario.
En igual orden, Edgardo Arturo TRIGO manifestó que, si bien no recordaba si en la declaración indagatoria le leyeron la manifestación "espontánea" que le hicieron ratificar, "lo más importante de esta declaración es que me hicieron ratificar la supuesta manifestación espontánea cuando yo en aquel momento ni siquiera estaba en condiciones de declarar nada…".
Por otra parte, si bien a las víctimas recientemente mencionadas no se les dio la posibilidad de leer las supuestas manifestaciones espontáneas que resultaron luego "ratificadas" en sus indagatorias ante MADUEÑO y SIERRA, hubo otras víctimas a las que si les fueron leídas y que, tras ello, las rectificaron casi en su totalidad. Esto también pone de resalto que, lo consignado en las "manifestaciones" realizadas ante funcionarios policiales no era "espontáneo" y que los funcionarios del juzgado nunca pudieron desconocer esto.
Sistemáticamente, las actas respectivas consignaban la muletilla de que "preguntado si ratifica la declaración obrante a fs…que en este acto se le lee y exhibe y que rindiera ante la autoridad policial, y si reconoce como la suya la firma que la suscribe, contestó que ratifica dicha declaración", agregándose luego, en determinados casos, algunas precisiones.
La falta de espontaneidad del acto y, en varios casos, la falsedad de que a la víctima le fuera leída su manifestación espontánea en ese momento para que pudiera ratificarlas o rectificarlas, resulta - más allá de la evidente integración al plan criminal de los funcionarios judiciales- del propio texto del acta indagatoria, donde es evidente que el número de foja en el que se encuentra la manifestación ratificada o rectificada fue completado con posterioridad.
Puede concluirse así que las manifestaciones espontáneas en realidad eran un conjunto de afirmaciones incriminantes que no eran producto de la espontaneidad de la declaraciones de las víctimas y fue por ello que, en las oportunidades en que les fueron leídas al momento de la indagatoria, las víctimas las rectificaron.
Pese a tamaña rectificación, el juzgado las valoró junto a las indagatorias y demás testimoniales, como elementos de convicción a los fines de determinar su situación procesal. Recordemos: declaraciones obtenidas a un sujeto privado de su libertad y detenido con aplicación de tormentos.
Tampoco, en estos casos, llamo la atención del secretario SIERRA la cantidad de sucesivas rectificaciones por parte de un gran número de víctimas.
• En los siguientes puntos, se reseñará otro cúmulo de irregularidades que se suman a las anteriores, agravando la situación de indefensión de las víctimas.
Así, más allá de que la normativa procesal de la época no lo exigía bajo pena de nulidad, es dable destacar que en la mayoría de las declaraciones indagatorias no estuvo presente defensor alguno de los entonces imputados. Esto nos demuestra el estado de indefensión de las víctimas que, recordemos, antes de tal acto se encontraban privadas de su libertad con una antelación de días, lo que tornaba natural que en las indagatorias hubieren estado presentes, en la mayoría de los casos, sus patrocinantes legales.
En efecto, en las declaraciones indagatorias de Dolio Heralio SFASCIA, Hugo Reinaldo SARTISON, María Gabriela SARTORI, Marcos Luís IZABAL, Marta Natividad PANTANO, Carlos Bernardo DARTIGUELONGUE, Carlos Alberto CRISTIA, Mario Arnaldo USABIAGA, Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA, Horacio CIAFARDINI, Heber Nazareno TAPPATA, Miguel Ángel ARIAS, Héctor PISTONESI CASTELLI, Daniel VILLAR, Edgardo Arturo TRIGO, Mario Carlos AGGIO, Luis Alberto RODRÍGUEZ y Alberto Constante BARBEITO no estuvo presente ningún defensor.
Por lo demás, en el caso de Mario Carlos AGGIO el acta respectiva manifiesta que estuvo presente la defensora oficial pero la misma víctima niega ello y sostiene que la conoció en forma posterior a ese acto.
Por su parte, las víctimas Mario Carlos AGGIO, Alberto Constante BARBEITO |54|, Eduardo Alfredo VILLAMIL |55| y "Daniel VILLAR |56| manifestaron que no les ofrecieron el derecho a ser asistidos por un Defensor para el acto de indagatoria.
Como vemos, a lo largo del análisis de ambos expedientes, se advierte la sistematicidad en torno a la falta de defensa de cada una de las víctimas, en ese entonces imputados por aplicación de la ley 20840, existiendo, además, coincidentes testimonios de las mismas respecto a que ni siquiera les fue informado tal derecho.
A ello debe adicionarse que las declaraciones (por lo menos las indagatorias) eran tomadas con bastante posterioridad a la detención -en algunos casos llegando a los diez días desde el momento de la detención-, lo que también vulneró la garantía de los entonces imputados de ser puestos inmediatamente en presencia del juez natural, y garantizó a los miembros de la policía federal, tener bajo su imperio (ya sabemos bajo qué condiciones) y sin ningún tipo de control, a los cautivos.
Resulta patente que el incumplimiento de garantías procesales mínimas fue intencionado, tanto por el aparato represivo como por el judicial, y no se debió a un mero capricho o descuido, forzando de esta manera a las víctimas a refrendar con su firma documentos a los que denominaron "declaraciones", sin que tuvieran -en algunos casos- idea de su contenido.
Por demás, resulta llamativo que ninguna de las víctimas se negó a declarar, pese a que era, en lo formal, un derecho de los entonces imputados y que supuestamente se le informaba en la audiencia respectiva (art. 239 del Código de Procedimiento de la época). La presión ejercida por los miembros de la policía federal (sede en que se tomaron la mayoría de las indagatorias), en particular por Félix ALAIS, imposibilitó garantirles a las víctimas ejercer su derecho, viéndose compelidos a declarar.
• Por otra parte, tampoco se puede soslayar las condiciones en que las víctimas permanecían privadas de su libertad a disposición del Juzgado Federal y bajo su "amparo".
En este sentido, insistimos en las situaciones de Mario Carlos AGGIO (el testigo relató que su declaración indagatoria no se pudo terminar por su estado de salud, sin que se dejara constancia de ello en acta), Alberto Constante BARBEITO (que habló de un estado físico calamitoso y absolutamente visible frente a Hugo SIERRA, que tampoco consta en el acta labrada por este último), Daniel VILLAR (sometido a tortura el mismo día e instantes antes de su declaración ante SIERRA, tampoco consignado en actas) o Edgardo Arturo TRIGO (encerrado, desnudado y golpeado hasta perder el conocimiento, sin que consignación de su estado en el acta indagatoria).
• En síntesis, se trata de un vasto cúmulo de circunstancias que hablan por sí mismo y que conforman el estado de conocimiento del que disponía Hugo Mario SIERRA, combinando un estado patente de maltrato y torturas físicas con la incorporación de extensas y profusas manifestaciones incriminantes respecto de sus colegas o demás miembros de la comunidad universitaria, en una suerte de llamativa "incontinencia verbal".
En ese plano también resulta conjugable la notable repetición de frases y dichos por parte de las víctimas al ser indagadas, como evidencia de la ausencia de espontaneidad de las declaraciones y del modo de obtención de las mismas.
b.3. Coordinación entre el Órgano Judicial y el Poder Ejecutivo Nacional
Otro dato de interés a los fines de esta presentación consiste en la sincronización que se observa entre el dictado de los autos de procesamiento de las víctimas y del decreto del Poder Ejecutivo Nacional -por el que se ordenada la detención a disposición de esa autoridad-.
Antes de avanzar, corresponde recordar que en la mecánica utilizada por el aparato terrorista, se procedía en primer lugar al secuestro de la víctima, mientras que -en el caso de los sobrevivientes- el decreto que ordenaba la detención a disposición del PEN era dictado con posterioridad, incluso -en muchos de los casos- con diferencia de meses. La fecha del decreto se superponía con la del traslado de la víctima desde el CCDT a la unidad carcelaria, siendo esos dos elementos -decreto y traslado- los que conformaban la práctica conocida como blanqueo.
En casos como el presente -en los que las víctimas eran utilizadas para la ejecución de operaciones psicológicas- al presentarse la necesidad de blanquear la detención desde la etapa inicial del secuestro, fue indispensable el dictado de autos que ordenaran las detenciones o avalara los secuestros ya realizados por la policía.
Los autos de procesamiento no sólo eran anteriores al decreto del ejecutivo, sino que constituían el antecedente de dicha de decisión de la Junta Militar: el "sustento" de la apariencia de legitimidad del decreto nacional era precisamente la supuesta constatación judicial de los hechos subversivos imputados; aspecto que demuestra la relevancia de la actividad judicial en el plan criminal.
En este sentido, resulta ilustrativo el caso de Alberto Constante BARBEITO, cuya deplorable situación física -evidente para los funcionarios judiciales- no impidió que el 12 de agosto de 1976 el Juzgado dicte su prisión preventiva, prorrogando de esta manera su cautiverio, que perduró hasta el año 1979. En el auto de prisión preventiva |57| se valoró la declaración indagatoria prestada en las deplorables condiciones descriptas, expresando que "existen elementos suficientes para acreditar ´prima facie´ la responsabilidad de los nombrados en los hechos que se investigan y que concretamente se basan en la penetración de doctrinas ajenas al sentir nacional utilizando los claustros universitarios con ese fin".
Tan sólo un día después, la víctima fue puesta a disposición del Poder Ejecutivo Nacional (Decreto N° 1681).
Esta coordinación y sincronización entre el Poder Ejecutivo y el Juzgado Federal también se presentaba entre los autos de sobreseimiento y los decretos de cese de detención.
En el caso de BARBEITO, luego de más de dos años, por medio del Decreto 208 de fecha 26 de enero de 1979, el Poder Ejecutivo Nacional dejó sin efecto su arresto a disposición del mismo y, no casualmente, con fecha 02 de marzo del mismo año |58| , el Juzgado sobreseyó a la víctima, junto a Eduardo Alfredo VILLAMIL, Horacio CIAFARDINI, Carlos Alberto BARRERA |59| , Héctor PISTONESI CASTELLI y Carlos Alberto CRISTIA, a pesar de que -en teoría- se trataba de cauces y juicios de valor independientes.
Como vemos, la articulación entre el Poder Ejecutivo (y las fuerzas represivas a su mando) y el Juzgado Federal era total.
Igual manifestación de coordinación se presenta, por ejemplo, en los casos de LAPLAZA y DRISALDI, y los de SCHUSTER y PANTANO, víctimas que obtuvieron el sobreseimiento y la posibilidad de recuperar su libertad, tan sólo una vez que fueron puestas a disposición del Poder Ejecutivo, y en algunos casos con una inmediatez -entre una y otra resolución- por demás llamativa.
De esta manera, la puesta en libertad por orden judicial no era más que simbólica, y que el cautiverio ilegal continuara bajo una nueva figura de cobertura, siendo las decisiones judiciales una pantalla de aparente legalidad.
Aun con todo, también hubo casos en los que las víctimas ya no se encontraban a disposición del P.E.N. (que había dispuesto el cese del arresto), pero aun así continuaban en cautiverio por imperio exclusivo del Juzgado Federal que no las había sobreseído.
Esto se observa en las constancias remitidas al expediente por las autoridades penitenciarias, donde al consignar la recepción de la orden de liberación judicial, aclaraban si la medida se haría efectiva -por haber sido comunicado con anterioridad el cese de la detención a disposición del P.E.N. (v.g. caso de BARBEITO)- o si continuaría el encierro por no haber sucedido esto último (v.g. casos de PISTONESSI, CIAFARDINI y BARRERA).
A hoja 1693 obra un radiograma del Ministerio de Interior de la Nación por el que se consulta si la situación judicial de DEL CAMPO -con arresto a disposición del P.E.N. y un pedido de opción de salida en trámite- permitía el abandono del país conforme con lo previsto en la ley 21650. A continuación, se exhibe un proveído del Juez donde ordena hacerle saber a aquel organismo que DEL CAMPO se encontraba procesado con prisión preventiva por infracción de la ley 20.840, lo que impedía el abandono del país.
Otro aspecto del mismo orden, tiene que ver con la incidencia que tenían los autos de mérito en el dictado del decreto de cese de detención por parte del Poder Ejecutivo, tal como se expuso en el punto 3.1.A. Recordemos el caso de CIAFARDINI, quien denunció en el expediente ante la Cámara Federal bahiense las dificultades que la falta de tratamiento de su situación judicial le acarreaban para obtener el decreto de cese de detención por parte del P.E.N. (hojas 2936/38).
En el mismo capítulo, se hizo mención a las consultas realizadas por el P.E.N. en el expediente, en relación a la situación de determinadas víctimas, justamente en la etapa en que ese órgano había comenzado a emitir distintos decretos de cese de detenciones. Los retrasos y omisiones en contestar se reflejaron en la consecuente demora en dictar tales decretos.
En el caso de CIAFARDINI, para 1982 el Ministerio de Interior consultó al Juez Federal en reiteradas oportunidades sobre la situación de la víctima en el proceso, a pesar de que el sobreseimiento total había quedado firme tres años atrás (conf. hoja 2954). Recién el 25 de agosto de ese año, el juzgado dispuso la comunicación al Poder Ejecutivo de la finalización de la causa.
b.4. Traslado de víctimas al Batallón de Comunicaciones 181
Otra arista de la coordinación entre las fuerzas armadas y los funcionarios del juzgado federal como parte de un mismo plan criminal, se evidencia en el traslado de las víctimas Dolio Heraldo SFACIA, Luis Alberto RODRÍGUEZ y Miguel Angel ARIAS, durante el período en que los mismos se encontraban a disposición del juzgado federal, desde la Unidad Penitenciaria N° 4 al centro clandestino de detención ubicado en dependencias del Batallón de Comunicaciones 181 de esta ciudad, permaneciendo allí aproximadamente por veinte días, siendo sometidos a interrogatorios en condiciones de absoluta clandestinidad y luego devueltos al establecimiento carcelario.
Lo mismo cabe señalar en relación al caso de Juan Pedro DRISALDI, que luego de su secuestro en Río Gallegos, fue mantenido en cautiverio en el Batallón de Comunicaciones 181, antes de ser trasladado a la Unidad Penitenciaria n° 4 de Villa Floresta.
b.5. Consideraciones finales
La actividad descripta en el presente capítulo se inserta en el contexto de la función que prestó parte de los operadores de las instituciones de justicia para la realización del plan criminal sistemático y general, marco que ha llevado a la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal a afirmar que "las denegaciones al acceso a la justicia denunciadas fueron, justamente, piedra basal de la impunidad con la que se movieron los perpetradores directos de las violaciones a los derechos humanos" |60|.
Más aún: allí se dijo que "la omisión de actuación fiscal y judicial resulta probablemente el caso central --paradigmático-- de lo que constituye aquiescencia de las autoridades en la comisión de crímenes contra la humanidad y que se encuentra en el núcleo mismo del disvalor propio de esta clase de delitos, que trascienden a la víctima directa y se proyectan a la sociedad toda, ofendiendo las nociones más básicas de respeto por la dignidad humana conocidas por la comunidad internacional".
En función de dicho parámetro, el tribunal entendió que las conductas allí atribuidas a funcionarios judiciales revestían la calidad de crímenes contra la humanidad. Cabe aclarar que tales conductas consistían, entre otras, en el "incumplimiento de los deberes de funcionario público", como sucede en el caso de SIERRA.
En ese plano, la compulsa de las prácticas atribuidas al secretario SIERRA dejan patente el cumplimiento -en el caso del imputado- de uno de los requisitos de los crímenes de lesa humanidad enunciados en el fallo citado, consistente en la circunstancia de que el agente lleve adelante la conducta motivado --al menos en parte-- por el "manto de impunidad" que el hecho de formar parte (o contar con la aquiescencia) del aparato de poder responsable del ataque le garantizaba.
Llegado a este punto, haremos un breve análisis sobre la ausencia -en el caso de SIERRA- de causales de atipicidad, de justificación o exculpatorias, aun cuando se trate de un juicio que excede al estado provisorio del proceso, y que debe corresponde ser valorado en instancia de juicio.
En primer lugar, no cabe encuadrar las acciones imputadas en un caso de atipicidad por cumplimiento de deber, resultando una obviedad remarcar que sólo existió un apego formal a los deberes del cargo de funcionario público, con conocimiento efectivo sobre el contenido antijurídico (violación de derechos humanos) para el cual se ejercía dicha actividad.
Nuevamente, de lo que se trata es, no de verificar si los aportes de SIERRA al plan criminal pueden encuadrarse o no formalmente en los alcances de la función pública, sino -como señala el precedente de casación- de advertir el modo en que la investidura de funcionario público (de un Estado terrorista), y el marco de impunidad que ello generaba, haya sido una motivación para delinquir. Demás está decir que no existen, en la función de funcionario público judicial, deberes cuyo contenido sea antijurídico: el conocimiento sobre este último aspecto, es lo que determina que la actividad exceda a la función pública, y sea ejecutada sólo con motivo o en ejercicio de la misma, tal como sucede con el encausado.
Tampoco se configura en el imputado un estado de necesidad justificante o exculpante.
Por empezar, en su extensa declaración indagatoria en virtud de las imputaciones formuladas en el pasado, y al referirse al contexto en que ejerció el cargo de secretario durante el período pertinente, SIERRA no afirma en ningún momento que su actividad en los hechos haya estado motivada o determinada por tales causales, sino que basó su defensa en el alegato de no haber realizado acciones delictivas y en "las limitaciones que tuvo todo el Poder Judicial, con particular referencia a los jueces federales a partir de 1976".
De hecho, el acusado señaló entonces -por ejemplo- que la renuncia al cargo de secretario -postergada hasta el año 1980- se debió a reiteradas postergaciones en el ascenso de carrera, y no a la existencia de un estado de amenaza hacia su persona.
En tales condiciones, es dable tener presente que cualquier análisis de riesgos hacia la persona del imputado -que hubieran reducido o suprimido su margen de autodeterminación-, no refiere a los males que le habría acarreado enfrentarse al aparato criminal o frustrar sus planes (actitud heroica), sino simplemente los que se habrían derivado de no realizar los aportes al plan criminal, por ejemplo, mediante la renuncia a la función pública.
Al respecto, como se dijo, SIERRA habló sobre su intención de renunciar, aunque no por el contexto delictivo del que se lo hacía parte, sino por tener la convicción de que no sería promovido en su carrera. Sin embargo, luego explica que la postergación de la renuncia, lejos de deberse al temor de sufrir represalias, estuvo determinado por móviles económicos, que lejos están de justificar o frustrar el juicio de reprochabilidad por los roles desempeñados en el plan criminal |61|.
Con todo, e insistiendo en que el análisis de culpabilidad debe postergarse a la etapa de juicio oral y público (máxime atendiendo a la naturaleza de los crímenes enrostrados), se hará un breve tratamiento de algunos aspectos relevantes para concluir en la existencia de una acción típica, antijurídica y culpable, incluso con los elementos reunidos hasta la presente etapa de la investigación:
• En cuanto al conocimiento del trasfondo de ilegalidad, se ha dado cuenta, a lo largo de los distintos apartados precedentes, cuál era el estado de conocimiento del imputado, no sólo a partir de su calidad de funcionario público judicial -con una posición de información superior al ciudadano común-, sino fundamentalmente de las hechos acaecidos en su presencia o llegados a su conocimiento, y de las condiciones y modalidades con que eran cometidos.
Lo expresado no es otro que el criterio aplicado por los tribunales federales del país para analizar las conductas de funcionarios judiciales en el marco del terrorismo de Estado. En este sentido, ya trajimos a colación el fallo "Liendo Roca", donde la Cámara de Casación define el comportamiento de la justicia como la piedra basal de la impunidad de las instancias ejecutivas del programa de exterminio, y -en lo que tiene que ver con el conocimiento- postula que tener por configurada la representación mental de la conducta como parte del ataque contra la población civil, "basta con que el autor tuviera conocimiento, o que actuara bajo una 'ceguera intencionada', o se arriesgara a cometer un acto a sabiendas de que formaba parte de un ataque".
En consecuencia, queda claro que el contexto de evidente ilegalidad es un fundamento de la participación dolosa en el hecho (una ceguera intencionada) y no de una situación justificante o exculpante.
De igual modo, la Cámara Federal de Mendoza confirmó el procesamiento de distintos funcionarios judiciales (Luis MIRET, Otilio ROMANO, Guillermo PETRA RECABARREN y Rolando CARRIZO) por delitos de lesa humanidad, partiendo de la reconstrucción del estado de conocimientos de los agentes, a través de los extremos fácticos a los que éstos accedieron a través del ejercicio de la función, particularmente mediante las constancias obrantes en los expedientes y las declaraciones receptadas:
"No puede soslayarse que cuando dichas omisiones se reiteran en el tiempo […] ante un cuadro general que se sabe de actuación de fuerzas militares y policiales en la 'lucha antisubversiva', y que en forma concomitante se denuncian desapariciones de personas por parte de sujetos armados, con los rostros cubiertos que invocan pertenecer a las fuerzas de seguridad o que se sospecha de tales, donde las víctimas que luego recuperan la libertad relataron que fueron tabicadas, o sometidas a simulacros de fusilamiento, o a tormentos, tales omisiones funcionales de iniciar las investigaciones pueden significar sumarse al plan de represión que dicho funcionario judicial tiene ante su vista, por el conocimiento que adquirió de los dichos de las víctimas o de las presentaciones de habeas corpus o de los sumarios policiales" |62|.
"cuando se trata -como en el caso- de 22 hechos atribuidos, ello denota no sólo una reiteración temporal de similar comportamiento, sino un obrar metódico frente al anoticiamiento de los familiares, sobre la desaparición de sus seres queridos a manos de fuerzas de seguridad, compuestas por militares y policías".
"El método acordado, concordante con el plan sistemático implementado en la llamada 'lucha antisubversiva', era 'no hacer', no iniciar investigaciones, no atribuir ningún delito a ningún funcionario militar o policial".
A modo de conclusión, el estado de conocimiento de SIERRA sobre el contexto ilegal en que realizaba las conductas reprochadas, y con el que cooperaban con aportes relevantes y necesarios, se encuentra reconstruido principalmente a partir de las propias constancias del expediente y las declaraciones testimoniales de las víctimas sobre el modo en que se desarrollaron las audiencias indagatorias y se desempeñaron tanto el Juez de la causa como el Secretario.
• Como ya se anticipó, las reiteradas conductas y omisiones asumidas por el secretario SIERRA frente al conocimiento del plan criminal en curso (en el cual se encontraba participando materialmente) no encuentran justificación en un supuesto carácter heroico de la conducta exigida.
En efecto, no existen en los términos de la imputación formulada por esta Fiscalía, ningún atisbo del que pueda inferirse que la imputación penal al encartado consista en no haberse enfrentado - en su calidad de secretario judicial- al aparato criminal de poder organizado o -en un mismo sentido- no haber asegurado con éxito la colocación de las víctimas fuera el alcance del accionar delictivo.
Lo que sí se reprocha es el haber incumplido con los deberes del cargo (aspecto efectivamente probado en la causa), prestándose completamente a refrendar conductas ilegales y ejercer falsedad ideológica, para el cumplimiento de la operación psicológica.
En estas condiciones, el agente pudo haberse desvinculado válidamente de ese plexo de deberes propios (v.g. mediante la formal dimisión al cargo), cuando conocía que ese plexo de facultades era un instrumento necesario para la realización del plan criminal.
Es probable que, de no haberse avenido SIERRA al cumplimiento de las exigencias del plan criminal (es decir, la actuación -en sentido jurídico- de las causas penales), se habría procurado que otro ocupara su lugar, por tratarse de un agente fungible a cargo de un rol necesario.
Se trata de un aspecto que agrava el juicio de reproche sobre el imputado, ya que si el eventual auto-apartamiento de la tarea encomendada no implicaba necesariamente la frustración de los designios criminales, de ningún modo puede concluirse que el riesgo de adoptar ese temperamento (abandonar el plan) fuera tal que estrechara el ámbito de autodeterminación, al punto de excluir la conducta o disminuir drásticamente los márgenes de actuación (inexigibilidad de actitud heroica).
Por tales motivos (es decir, por el hecho de que, pudiendo hacerlo otros, él accedió a cumplir el rol), resulta palmario que SIERRA no fue obligado o coaccionado a mantenerse en el cargo de secretario (suprimiendo el derecho a la renuncia formal), sino que se prestó |63| a seguir en esa posición. Más aún: no existen en el expediente constancias de amenazas vertidas sobre su persona, ni tampoco referencias en tal sentido en su declaración indagatoria.
Se advierte, entonces, que lejos de las justificaciones practicadas en los fallos citados, la conducta del encausado encuadra mejor en el supuesto que contempla el precedente "Liendo Roca" como una de las alternativas de participación en un delito de lesa humanidad, consistente en el obrar motivado --al menos en parte-- por el "manto de impunidad" que el hecho de formar parte (o contar con la aquiescencia) del aparato de poder responsable del ataque le garantizaba.
Fue ese -notorio- manto de impunidad el que le permitió a SIERRA continuar gozando de los beneficios del cargo, a pesar de -al menos- conocer que estaba sirviendo a un plan criminal de semejante escala.
Estas ideas son explicadas con claridad por Roxin |64|, en torno a la considerablemente elevada disponibilidad al hecho del ejecutor, como condición del dominio de organización:
"un fenómeno típico de la organización es también un empeño excesivo en prestar servicio, sea por arribismo, sea por afán de notoriedad, por ofuscación ideológica o también a causa de impulsos criminales sádicos o de otro tipo, a los que el miembro de una organización tal cree poder ceder impunemente. Al mismo tiempo, hay una participación de miembros también interiormente más bien contrarios como consecuencia de la resignada reflexión: 'Si no lo hago yo, lo hace de todas formas otro'. Finalmente, se encuentran también supuestos, que incluso no fundamentan un dominio de la coacción o del error de los hombres de atrás, pero que se aproximan un poco más a tales situaciones: el ejecutor dispuesto a lo que le manden teme, por ejemplo, en caso de negativa, la pérdida de su puesto, el menosprecio de sus colegas u otros perjuicios sociales; o cuenta, pese a que tiene graves dudas sobre el carácter injusto de su actuación, con la impunidad, ya que después de todo su conducta está ordenada 'por los de arriba'.
Todos estos factores que aparecen mezclados de diversas formas, que no excluyen la culpabilidad [Schuld] y responsabilidad [Verantwortlichkeit] del que actúa inmediatamente, disminuyen también su medida sólo un poco e incluso la elevan en algunas manifestaciones, coinciden, sin embargo, en un punto: conducen a una disposición al hecho de los miembros condicionada a la organización que, junto a su intercambiabilidad para los hombres de atrás, es un elemento esencial de la seguridad con la que pueden confiar en la ejecución de sus órdenes".Lo dicho es expresado por Falcone |65| del siguiente modo:
"¿Qué sentido tendrían los deberes que tienen los padres sobre los hijos menores si frente a un rol adquirido pudieran rechazarlo, alejándose sin más del bien jurídico? Por supuesto que los deberes que impone la institución positiva pueden abandonarse, siempre que se respete el procedimiento correcto; en este caso, dando los niños en adopción, dejándolos a cargo de una persona responsable. Lo propio ocurre con los funcionarios estatales" (el destacado nos pertenece) |66|.
"[…] los funcionarios públicos no pueden pretender las ventajas del cargo y exonerarse de los deberes y responsabilidades que ello conlleva. Cuando se presta consentimiento para desempeñar el cargo se asumen los deberes inherentes a él".
Sin embargo, las observaciones realizadas sólo se ajustan a SIERRA en una medida parcial, porque atendiendo a otra porción de la materialidad imputada (nos referimos a aquellas conductas que constituyeron graves incumplimientos a sus deberes, reseñados en los apartados anteriores), no puede en tales casos predicarse ya un apego a los deberes funcionales ni siquiera desde una perspectiva meramente formal.
No obstante, sea que los actos ejecutados por SIERRA puedan -o no- corresponderse con la actividad típica de un secretario judicial, lo cierto es que nunca podrían reputarse como el cumplimento de un deber, cuando el agente conocía que se llevaban a cabo para la realización -y como aporte- de una empresa delictiva |67|.
Es precisamente este razonamiento el que aplicó la alzada para deslindar las responsabilidades de los imputados que intervinieron en los Consejos de Guerra de la Subzona 51, sin perjuicio de las impugnaciones realizadas por esta fiscalía. En efecto, la cámara federal entendió allí que, más allá de la legalidad del rol formal desempeñado en el procedimiento militar, lo que determinaba la existencia de participación criminal estaba dado por el conocimiento de la naturaleza delictiva de la actividad a la cual se contribuía |68|.
Más aún: ese mismo tribunal ha reconocido expresamente que el empleo de procedimientos formales reglados para ocultar actividad criminal que caracterizó a los mencionados Consejos de Guerra |69|, también se llevó al plano de la justicia civil, al referirse a "la práctica de utilizar a la justicia a partir de la iniciación de causas por infracciones a la ley 20.840 como instrumento para trastrocar lo ilegal en una aparente legalidad" |70|.
• Finalmente, las consideraciones realizadas en torno al conocimiento de la criminalidad del aporte, el carácter injustificado de la conducta adoptada y la relevancia del rol del secretario en un trámite judicial, se encuentran nítidamente recogidas en la sentencia emitida por la Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, en la causa n° 540057/2010/CA8 (reg. interno 7475), caratulada "Gómez, María Teresa - Vera, Dominga - Pellicer, Nora Susana - Milone, Juan Carlos - Chiavaro, Lisandro Luis s/violación de menor de 13 años víctima Ramírez, Carlos Alberto - Ramírez Alejandro Mariano" (resolución del 12 de mayo de 2015).
Mediante aquel acto, el tribunal confirmó el procesamiento de Nora Susana PELLICER por haber refrendado -en su calidad de secretaria- las decisiones emitidas por la entonces jueza de menores Martha Delia PONS, a través de las cuales se concretó la retención y ocultamiento de dos menores, hijos de víctimas del terrorismo de Estado.
Los camaristas vislumbraron que los propios actos de refrendo permitían describir la conducta de la secretaria del siguiente modo:
"haberse acoplado al plan de Pons de extraer del ámbito familiar a los niños Ramírez y de alterar o suprimir su estado civil, refrendando con su firma las órdenes de la jueza".
Así, continuaron explayándose los jueces:
"[…] la intervención de Pellicer aparece relevante en el sentido de que sus actos positivos de refrendar las resoluciones ilícitas de Pons continuaban con la simulación de un proceso de guarda aparentemente legítimo, y desde esta perspectiva constituyeron un aporte objetivo que aumentó relativamente las chances de éxito del plan de la magistrada" (el destacado nos pertenece).
En lo tocante a la tipicidad subjetiva, explicaron:
"El dolo de partícipe también está acreditado. Dada la cercanía funcional con la jueza y el manejo que le cupo de la causa 4572/A por su función de Secretaria, conocía el curso irregular de las actuaciones" (el destacado nos pertenece).
Es útil, entonces, pasar en limpio las pautas valorativas que colocaron a la imputada en aquella causa en situación de ser requerida su elevación a etapa de juicio, como partícipe -por la actividad desarrollada en el ejercicio de la función de secretaria (actos de refrendo)- en delitos de lesa humanidad, y contrastarlas con las circunstancias del Hugo Mario SIERRA:
- conocimiento del plan criminal en función de la cercanía funcional: junto con Gloria GIROTTI, SIERRA era el Secretario Penal del Juez Federal Guillermo Federico MADUEÑO y, en esa calidad, el agente jerárquicamente más próximo dentro del órgano judicial;
- conocimiento del plan criminal en función del manejo de la causa: como secretario penal, Hugo Mario SIERRA manejó el trámite de las voluminosas causas "RAMÍREZ" y "DEL CAMPO" de principio a fin, y prácticamente con exclusividad;
- relevancia penal de la actividad de refrendo: la sola actividad de refrendar los actos del Juez MADUEÑO constituyó un aporte objetivo que, al aumentar relativamente las chances de éxito del plan, reúne la relevancia penal que exige la participación criminal. Ello así, atendiendo a la importancia del rol del secretario en el marco de una simulación de proceso (la sentencia habla de dar continuidad a la simulación de un proceso).
Adviértase que, conforme al marco de responsabilidad de nuestro sistema penal (desde el aporte secundario relevante hasta la participación necesaria), el fallo no exige que la actuación del secretario haya implicado una condición de posibilidad del plan delictivo, sino que enfatiza en la relevante medida en que incrementa su eficacia, y que en tal orden reúne "la magnitud de una participación secundaria".
Dicho lo anterior, y encontrándose reseñado el cúmulo de irregularidades propias no sólo del magistrado sino del propio secretario, no puede escaparse que la actividad desarrollada por el imputado en el marco de los hechos canalizados en ambas causas judiciales bajo análisis, no se limitó únicamente a refrendar los actos del juez, sino que intermedió entre este último y los jefes policiales a cargo de los secuestros, los interrogatorios y las torturas, participó de las audiencias en donde las víctimas (de inmediato a ser torturadas) eran interrogadas por su orientación política e ideológica, introdujo falsedades en las actas respectivas, y llegó a recabar indagatorias personalmente y sin la intervención del juez.
Otro marco valorativo de utilidad que ofrece la sentencia citada -en torno al dolo de participación- consiste en el conocimiento del secretario en cuanto a la posición ideológica del juez ("[t]ampoco podía pasarle desapercibido que dichas omisiones de Pons se vinculaban con la ideología política y criminal que profesaba la jueza").
El punto resulta significativo porque, en nuestro caso, la posición ideológica afín al plan de persecución política no sólo era evidente en la persona del juez (que, entre otras circunstancias, se reunía con los máximos jefes de zona y subzona), sino además en el propio imputado, que en la mesa de entrada del juzgado exclamaba retóricamente frente a los familiares de las víctimas: "¿desde cuándo acá tenemos que atender comunistas?".
• Por todo lo expuesto, el cuadro probatorio permite tener por acreditada tanto la materialidad de los aportes realizados por Hugo Mario SIERRA al plan criminal, cómo la relevancia para la eficacia del mismo, y el conocimiento y la intención de cumplir el rol asignado en el seno de la empresa delictiva.
Asimismo, la objetividad del marco valorativo se encuentra avalada en precedentes del tribunal de casación y de distintos tribunales federales del país, así como por autorizada doctrina en materia penal.
En ese marco, la entidad de los extremos probados, y la fuerza probatoria reunida, exigen la realización de un juicio oral y público en el que puedan ventilarse, de un modo definitivo, la totalidad de los hechos y cuestiones dilucidadas, máxime si se atiende a la gravedad y naturaleza de los delitos enrostrados, y el interés social e institucional en el esclarecimientos de hechos que transcurrieron en los propios tejidos del servicio público de justicia.
Frente a tales pilares, resulta estéril el prematuro adelantamiento de instancias de análisis propias de la etapa de juicio, a partir de especulaciones defensistas desligadas de las constancias de la causa, máxime cuando, incluso practicando un examen de reproche serio y objetivo sobre las conductas de SIERRA, las conclusiones provisorias dejan relucir aún más la gravedad de las mismas.
5.3. Roles y aportes realizados desde el ámbito de la comunicación social
Antes de avanzar en el tema anunciado en el título, debemos aclarar que la imputación penal que se realiza mediante el presente escrito contra Vicente Gonzalo MASSOT, no recae sobre los mismos hechos por los cuales ya se encuentra vinculado a las presentes causas -con falta de mérito-, lo que exige un nuevo juicio de valor sobre la prueba en torno a los hechos requeridos y la participación que cupo al acusado en relación a los mismos.
Si bien el cuadro probatorio valorado en los anteriores autos de mérito, y de revisión de la alzada, resulta pertinente para la ponderación global del contexto de actuación criminal de los directivos del medio de comunicación "La Nueva Provincia" (y particularmente del imputado), no deberá dejarse de integrar cúmulo de elementos con la nueva prueba reseñada en esta presentación.
Analizar la actividad de la comunicación social en la región de Bahía Blanca durante el período investigado, es directamente hablar sobre el monopolio multimedios La Nueva Provincia.
En lo que concierne a dicho carácter monopólico, a los alcance del aparato de difusión y a la infungibilidad del medio de comunicación para los requerimientos de la acción psicológica del plan criminal en la subzona 51, remitiremos al requerimiento de instrucción fiscal y posterior pedido de procesamiento presentados en la causa n° FBB 15000158/2012 |71|.
Bastará, para una rápida y representativa ilustración del fenómeno, recordar aquí el informe de la P.Z.A.N. de fines de 1975 sobre el diario "La Nueva Provincia", donde era definido como el "único medio real de difusión", "único objetivo de valor en Bahía Blanca", "UN MEDIO DE DIFUSIÓN FUNDAMENTAL" (mayúsculas en el original) |72|; o bien las propias palabras del imputado Vicente MASSOT, al relatar que "El V Cuerpo y Puerto Belgrano se levantaban leyendo La Nueva Provincia…".
Estas calificaciones se acentúan en materia de prensa, dado que La Nueva Provincia constituía el único diario de la ciudad y la región, al punto de que el propio Vilas llegó a definir dicha publicación como un complemento de la inteligencia militar en materia de reunión de información a nivel local, aludiendo a la misma como el "diario local de esta ciudad" |73|.
En igual orden, cabe aclarar que la responsabilidad primaria de los directivos de la empresa La Nueva Provincia en la campaña de acción psicológica a la que fueron sometidos los docentes universitarios, también fue materia de tratamiento en las presentaciones fiscales referenciadas, como uno de los aspectos del delito atribuido de instigación a cometer genocidio y de participación en el mismo. También, en este punto, cabe remitirse a tales piezas procesales.
En efecto, ya se advirtió entonces -bajo una minuciosa constatación y transcripción documental- que el caso de los docentes de Economía y Humanidades fue un tema absolutamente prioritario del diario, tanto en su sección editorial como en el de las crónicas.
Ello así, tanto para testimoniar y divulgar al máximo la campaña persecutoria sobre las víctimas -bajo la consigna de un acto heroico de saneamiento de la universidad de delincuentes terroristas- como para remarcar en sus editoriales y columnas de opinión la necesidad de aniquilar a los "ideólogos" enquistados en todos los niveles educativos (incluso los jardines de infantes), y destacar hasta el hartazgo que se trataba de una tarea impostergable no sólo de las fuerzas armadas, sino fundamentalmente de todos los ciudadanos y las autoridades políticas.
Sentadas aquellas aclaraciones preliminares, cabe efectuar una enumeración de las premisas sobre las cuales se construye la ampliación de la imputación penal que en este acto se formula contra Vicente MASSOT, la cual, al mismo tiempo, adelanta el orden de tratamiento que habrá de seguirse en el presente capítulo:
• Que desde una mirada estrictamente objetiva, el plan criminal de VILAS sobre la Universidad Nacional del Sur no era factible sin el único aparato de comunicación social de la zona, en poder de la familia MASSOT. Esta premisa no alude al mayor o menor éxito o eficacia de la empresa delictiva, sino directamente a su posibilidad de ser;
• Que -también desde un enfoque objetivo- el diario efectivamente realizó ese aporte fundamental para la consecución del plan criminal;
• Que ese aporte fue voluntario, libre e intencionado, no sólo con conocimiento de la existencia del plan criminal y del rol desarrollado para su cumplimiento, sino además con la finalidad de que el mismo se concretara exitosamente.
• Que en dicha actividad intervino Vicente Gonzalo MASSOT, como integrante del reducido grupo a cargo de direccionar y asignar los medios y recursos del aparato de difusión al cumplimiento de la tarea criminal. En razón de tratarse de aspectos que no pueden valorarse de manera escindida, el análisis de este último presupuesto se efectuará junto con el anterior.
a). Necesariedad e infungibilidad de la intervención de La Nueva Provincia en el plan criminal
a.1. Más arriba, trajimos a colación un artículo en el que Vilas relata el modo en que, a su llegada al Vto. Cuerpo, la actividad que venía a encabezar en la Subzona 51 respondía a la misma concepción de la "lucha contra la subversión" que había aplicado en la provincia de Tucumán, y que -trazado un plan de operación- el foco central estuvo puesto en la limpieza ideológica de la Universidad Nacional del Sur.
Señala, entonces, Vilas que "[l]as dos primeras medidas adoptadas fueron: proceder a obtener una inteligencia eficiente y real de la situación subversiva en la zona y, simultáneamente, establecer un sistema fluido de relaciones con la civilidad en sus diversos estamentos y expresiones, a fin de conocer el medio social y predisponerlo para la aceptación de una lucha en conjunto contra la subversión".
Continúa diciendo: "El plan se puso en ejecución inmediatamente, contando con la participación activa de la Armada y con la ajustada coordinación de la Policía Federal y de las respectivas policías provinciales […] Paralelamente a la ejecución de las operaciones, se inició una planificada acción de propaganda y acción psicológica sobre la población, estableciéndose cuáles eran los objetivos del accionar de las FFAA y promoviendo la adhesión de la civilidad a una lucha que comenzaba a ser, de este modo, integral y no meramente militar".
De estas premisas se desprende con claridad, que la acción psicológica sobre la población no sólo formó parte del plan diseñado por el Jefe de la Subzona 51, sino también que era uno de los tres pilares fundamentales, junto con la inteligencia y las operaciones.
El pasaje citado no sólo confirma la imprescindibilidad de la acción psicológica como uno de los componentes esenciales para la consumación de un plan criminal de la escala de un genocidio (aspecto que Vilas se encargó de puntualizar asimismo en su declaración indagatoria, y que esta Fiscalía expuso y desarrolló en los requerimientos precedentemente referidos), sino que además fue preciso al señalar que esa empresa de propaganda y acción psicológica fue -también ella- planificada, es decir, preconcebida como uno de los aspectos necesarios para el plan represivo.
Esto descarta que pueda encuadrarse el análisis de la actividad desarrollada por los medios de La Nueva Provincia, como un mero apoyo o simple adhesión ideológica a la actividad desarrollada por un grupo ajeno (las fuerzas armadas), dado que -como observamos- la actividad mediática -como el resto de la actividad delictiva- debía ajustarse a un plan y a un sistema de acción.
En síntesis, Vilas señala los tres órdenes fundamentales del fenómeno delictivo analizado, del siguiente modo: inteligencia (primer momento) - operación/acción psicológica (segundo momento).
A nadie se le pasa por alto que la misión que describe Vilas en cuanto a la necesidad de operar, predisponer e integrar a la civilidad a la "lucha contra la subversión", a través de una campaña de acción propaganda y acción psicológica, exige como condición de posibilidad la intervención -como canal- de al menos un medio de comunicación social, y que en Bahía Blanca y la región, esa tarea no podía ser cubierta por las propias fuerzas armadas (que carecían de un aparato de difusión propio), u otros medios de comunicación que no fueran los de La Nueva Provincia, que monopolizaba la actividad mediática- periodística en la zona.
Finalmente, Vilas enumera una serie de conclusiones, expuestas como suerte de principios rectores de la lucha contra la subversión: "La estrategia antisubversiva ejecutada en la jurisdicción del 5to. Cuerpo de Ejército durante 1976 no solamente significó una experiencia inédita en lo que respecta a los hechos producidos, sino que sirvió de fehaciente comprobación para una serie de principios muchas veces enunciados, pero sólo ocasionalmente llevados a la práctica".
"La participación activa del conjunto de la sociedad nacional en la lucha contra la infiltración ideológica es condición básica para obtener resultados decisivos. En la lucha cultural, las FFAA representan un aspecto parcial de las fuerzas nacionales. La verdadera defensa y seguridad nacionales en el orden cultural está en manos de todo el pueblo sin cuya adhesión sería imposible cualquier empresa que se intente".
Es necesario advertir, entonces, que en la concepción de Vilas, el desarrollo de acción psicológica para provocar la participación activa de la población para la concreción de programa de exterminio, no sólo respondía a un objetivo establecido para la Subzona 51, sino además a la consumación en la práctica del modelo de represión con la "necesidad impostergable […] de ejemplificar con la máxima claridad e intensidad posibles" el qué de la subversión y el cómo de la lucha antisubversiva, a las que referimos precedentemente.
Este último propósito es explícito en distintos pasajes del artículo, donde se precisa que esa tarea ejemplificadora estaba dirigida a "todo el país y muy especialmente los responsables en la toma de decisiones".
Así, Vilas confiesa que: "La experiencia aportada por lo acontecido en Bahía Blanca, enseñó que la infiltración ideológica marxista no puede enfocarse solamente dentro de una concepción represiva, so pena de combatir en forma interminable los efectos sin atacar jamás las causas del fenómeno. En este sentido las decisiones que se requieren son eminentemente políticas y sólo pueden ser asumidas desde la conducción del Estado, el cual mediante la correcta utilización de los poderes públicos, puede hacer frente a una agresión que cuenta con poderosos avales internacionales".
Desde esta doble perspectiva que nos abre Vilas, la necesidad de la acción psicológica -y de los comunicadores sociales como medio- partía de la emisión de un mensaje hacia dos destinatarios-actores claves: la POBLACIÓN, y las ESFERAS DECISIONALES en la cúpula del Estado terrorista.
Por último, cabe referir que el testimonio de Vilas en la obra traída a colación hace dos expresas menciones al rol de los medios de comunicación en torno a la actividad desarrollada en la jurisdicción de Bahía Blanca.
La primera de ellas se presenta cuando bajo el título "LA GUERRA CULTURAL", Vilas atribuye una estrategia al "enemigo subversivo" consistente en el ejercicio de acción psicológica sobre la población bajo lo que denomina "cultura subversiva", y acto seguido - en lo que aquí interesa- explica que para ello "se perfeccionó la enorme estructura editorial, periodística y propagandística que moldeó, hasta límites realmente insospechables, la conducta de las clases medias de muchas naciones".
Con ello, no sólo ofrece una definición del concepto de acción psicológica, sino que demuestra el lugar central que en esa especialidad ocupaba la estructura mediática.
La segunda mención se refiere directamente a los casos aquí requeridos, y la realiza bajo el título "LOS HECHOS", cuando relata que "[e]l 4 de agosto de 1976, en una conferencia de prensa citada al efecto, se informó sobre las investigaciones llevadas a cabo hasta el momento por la Policía Federal, con la intervención del Juez Federal Madueño […] La opinión pública nacional tomó conocimiento de cual había sido la realidad subversiva en los claustros universitarios, y las FFAA infringieron a su vez una grave derrota al enemigo, precisamente en el terreno que siempre había sido hegemonizado por las fuerzas antinacionales: el cultural".
Luego veremos el papel desempeñado por LNP como caja de resonancia de las investigaciones "judiciales" sobre los profesores universitarios, y el discurso editorial creciente e incesante para reclamar el aniquilamiento de los "ideólogos de la subversión" y la extensión del ejemplo represivo en la UNS a todas las universidades, y a todos los niveles educativos, recogiendo -al pie de la letra- todos y cada uno de los principios enunciados por Vilas.
a.2. Las distintas afirmaciones realizadas por Vilas en el texto analizado, deben ser complementadas con su extensa declaración indagatoria prestada en la causa N° 11/86 (…), donde no sólo fue insistente sobre la importancia de la acción psicológica y de la adhesión y participación de la población en el plan represivo de la Subzona 51, sino que reconoció la relevancia del rol desplegado, en ese marco, por el periodismo y particularmente por La Nueva Provincia.
En ese marco, sostuvo que "[e]l logro adhesión de la población que fue una finalidad perseguida durante su gestión, aspectos fundamentales en el ambiente operacional subversivo, se consigue no sólo guardando todas las consideraciones sino también infundiéndole respeto. El ciudadano debe saber que las Fuerzas Armadas no molestan a quien cumple la ley y es honesto, pero aplican todo su poder de combate contra los enemigos del país. Respecto a éstos, y de los proclives a hacerlo, es necesario que comprendan que es más conveniente apoyar a las fuerzas legales que oponérseles. Se debe tener presente que los agitadores o subversivos potenciales, pueden abandonar posturas pasivas y adoptar procederes activos; sino persiguen una firme actitud que les impide respeto y temor. La acción militar es siempre violenta y sangrienta, pero debe tener su justificación y el apoyo de operaciones sicológicas".
En lo que concernía al rol periodismo en la "lucha contra la subversión", habló de reuniones periódicas a las que denominó "las reuniones de 33 periodistas que hacía el deponente dos o tres veces por semana con la finalidad de discutir -intercambiar ideas- que ellos como periodistas tenían una misión de informar pero que la más importante de todas ellas era formar la opinión pública de la población, no era informar solamente, sino que cada persona tuviera y extrajera de la información y completada la misma, mediante una apreciación de los hechos, como formadores de la opinión pública".
Si el propio carácter hegemónico que la familia Massot ejercía en materia de comunicación social en la zona no resultara suficiente para concluir en la participación de dicho medio en los cónclaves mencionados, es dable tener en cuenta que Vilas llega a identificar a un periodista de La Nueva Provincia (canal 9) como parte del grupo en cuestión. En tales términos, se refiere al "caso de José Román Cachero" como uno de los periodistas que "concurrió al Comando" y que "de tanto tratarlo […] eran más allegados, entonces se transmitían mutuamente la manera de ser y de pensar. Como el dicente no es periodista, y ellos no eran militares, de las charlas que se producían surgían intereses propios y comunes para la formación de la identidad nacional".
Vilas fue aún más concreto al describir el carácter necesario del rol de La Nueva Provincia en el programa represivo, en términos que incluso nos obliga a adentrarnos en el análisis del efectivo ejercicio, por parte de la empresa, de aquellos roles infungibles.
En efecto, describió minuciosamente el funcionamiento de un circuito de reunión de información alimentado a partir de la delación a la que incitaba el diario, a través de los teléfonos de esa unidad militar que publicaba en sus páginas y emitía de modo radial y televisivo, de manera concertada con las autoridades militares:
"Había tres teléfonos claves, que eran los que figuraban siempre en la pantalla de televisión en vez de la temperatura y la hora. Que el deponente formuló ese pedido a la dirección de La Nueva Provincia. Que estos teléfonos no aparecían en forma continuada, sino en forma esporádica. Estos teléfonos quedaron grabados en las mentes de las personas seguramente como cuando uno quiere expresar teléfonos o números reconocidos en la memoria de cada persona, por verlo permanentemente. El primero de los teléfonos era el de un ayudante del dicente […] Los otros dos teléfonos claves, y donde más información se recibía, durante las 24 horas del día, era del centro de operaciones tácticas que estaban a diez metros de su despacho, y enfrente. En ese lugar se rotaba cada 24 horas una persona y en el libro de denuncias se asentaba: la persona que llamaba, la hora, y la síntesis de la denuncia que se recibía […] Señala el declarante que además se encontraba el teléfono perteneciente al Destacamento de Inteligencia 181".
A su vez, explicó el modo en que la información así obtenida se traducía en operativos "antisubversivos" como el de Fitz Roy 127, donde fueron asesinadas las víctimas Daniel Guillermo HIDALGO y Olga Silvia SOUTO CASTILLO:
"En los llamados en que se aportaba el nombre, domicilio y el teléfono, se ofrecían voluntariamente a venir al Comando, accediendo al deponente a la petición; evaluada la información, la clasificábamos de acuerdo a un código de letras y números […] Cuando la denuncia se aproximaba a lo verdadero o estaba próximo lo verdadero, inmediatamente tomaba contacto con la persona denunciante para que contara los detalles al deponente. Ese era un medio de información no orgánico y espontáneo de la población. Luego esa información era comprobada por los propios medios orgánicos, es decir por el Destacamento de Inteligencia 181 cuya actividad se rige por el Reglamento secreto de la Unidad de Inteligencia, en este caso el Destacamento. Comprobada la certeza de la denuncia por los medios orgánicos, a que ha hecho mención, se pasaba a los siguientes pasos: selección del blanco, fijación de blanco, PEN (buscándose antecedentes de esa persona) y operación militar. En casi todos los casos la persona o personas denunciadas se entregaban sin ofrecer resistencia y en algún caso -varios casos- tenían un recibimiento especial preplaneado para ser ejecutado como el de Fitz Roy 137" |74|.
Como se desprende con absoluta claridad, este esquema de inteligencia que Vilas señala como una de las dos fuentes de información que reunía en su persona, y que utilizaba al ciudadano como espía y delator, incluía a La Nueva Provincia como un componente ineludible en su funcionamiento planificado y concertado.
a.3. Por último, la necesariedad e infungibilidad del aporte efectuado por La Nueva Provincia al plan criminal de persecución, debe complementarse con el informe de inteligencia producido por la P.Z.A.N., titulado "Estudio realizado sobre el diario 'La Nueva Provincia' de esta ciudad (Guerrilla Sindical)", previamente citado.
Este documento presenta la particularidad de que expone una concepción del fenómeno "subversivo" y del programa represivo, idéntica a la que plantea Vilas en el texto antes traído a cuenta.
En efecto, el documento presenta la tarea represiva como una "guerra cultural", en donde la principal preocupación consistía en suprimir la "infiltración" subversiva en los únicos objetivos de valor en la ciudad, los cuales, según el informe, eran precisamente la Universidad Nacional de Sur y el diario La Nueva Provincia.
En este marco de comparación, se traza un paralelo entre el lugar y los roles desempeñados por ambas instituciones en el plano de dicha contienda cultural:
"LA INFILTRACIÓN […] manejada desde la Universidad Nacional del Sur y grupos marxistas del peronismo, se llevó a cabo entre el personal de la Empresa, por ser único objetivo de valor en Bahía Blanca ya que la Universidad estaba desde siempre en manos de la subversión".
"La función del presente trabajo es consignar los datos que se pudieron establecer con veracidad respecto al personal a SER RALEADO DE UN MEDIO FUNDAMENTAL, tal cual lo marca una efectiva acción 'contrarrevolucionaria' que tienda a sanear los medios preferidos por la revolución mundial para su labor de infiltración; subversión cultural y posterior victoria".
Se comprende, entonces, que La Nueva Provincia no sólo era concebida por el aparato organizado criminal como el único medio real de difusión -fundamental en la región-, sino que además, por dicho motivo -y al igual de lo que se planteaba respecto a las universidades- , era señalada como una plataforma crucial para el desarrollo del programa "contrarrevolucionario" (es decir, el plan de exterminio), al punto de que una de las prioridades preestablecidas era el saneamiento de elementos "subversivos", aspecto que nos remite directamente a los casos de los obreros gráficos HEINRICH y LOYOLA.
a.4. La posición necesaria e irremplazable del medio de comunicación La Nueva Provincia, para la realización de la operación psicológica planificada por los responsables de la Subzona 51, surge de forma palmaria de los planes, directivas y reglamentos militares vigentes al momento de los hechos, conforme se acreditó en los dictámenes del Ministerio Público Fiscal en la causa FBB 15000158/2012 |75|, a los que se hace remisión.
En una síntesis de los conceptos oportunamente expuestos, efectuaremos un repaso de los instrumentos castrenses analizados:
En la Directiva del Consejo de Defensa n° 1/75, ya en el Anexo 2 de Acción Psicológica, se establecía como uno de los actores necesarios en el régimen funcional de acción psicológica a la "prensa y difusión local".
En el esquema gráfico previsto, observamos el modo en que tanto las Zonas, Subzonas y Áreas, así como la Secretaría de Prensa y Difusión, dirigían el flujo de la acción psicológica a través de aquel factor (reiteramos, prensa y difusión).
Se trata de un dato que, paradigmáticamente, se encuentra reforzado en el reglamento de Operaciones Psicológica RC- 5-2, que en la Sección IV del Capítulo II, contemplaba como "Medios de Acción Sicológica", al "Material Impreso" (art. 2.025), la "Radio" (art. 2.027) y la "Televisión" (art. 2.028).
Dentro del material impreso, se indicaba como medio de acción psicológica "las revistas, periódicos, libros".
El Apéndice al Reglamento de Terminología Castrense de Uso en las Fuerzas Terrestres (RV-136-1), incluía dentro del concepto de ACTIVIDADES DE INTELIGENCIA a las "actividades sicológicas secretas", al tiempo que definía a esta última como "un recurso permanente de la conducción que regula el empleo de métodos, procedimientos, técnicas y medios que influyen sobre el campo síquico de determinado público"; abarcando distintas facetas, tales como la ACCIÓN SUGESTIVA, ACCIÓN PERSUASIVA y ACCIÓN COMPULSIVA, refiriendo -en el último de los casos- a "toda acción que tiende a motivar conductas y actitudes por apelaciones instintivas".
Ingresando, luego, en un análisis desmenuzado de la normativa militar más específica sobre el tema, corresponde analizar el Plan de Capacidades de la Armada Argentina (PLACINTARA), que bajo el título de "Acción Sicológica", refería a"[l]a difusión de los hechos según convenga a cada circunstancia".
En lo que concierne al Ejército Argentino, el "Plan del Ejército" (Contribuyente al Plan de Seguridad Nacional), desarrollaba lo propio en materia de operaciones sicológicas, en cuanto a su finalidad (el objeto de predisponer al público favorablemente y lograr su total adhesión), y las fases de operación en vigencia permanente (preparación, ejecución y consolidación).
Allí se establecía el deber de "recurrir principalmente a las técnicas de información y adoctrinamiento", "confirmar los valores que conforman nuestro tradicional estilo de vida y a demostrar su superioridad sobre las ideologías foráneas que se pretende exaltar".
También se señalaba que la acción psicológica "deberá encubrirse como actividades destinadas a intensificar la lucha antisubversiva", individualizando como blancos específicos a organizaciones gremiales, políticas, estudiantiles, universitarias y secundarias, al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, como responsables del "caos" que atravesaba a la nación; y más concretamente, a quienes "realicen demandas reivindicatorias salariales orientadas a provocar ruptura o el entorpecimiento del nuevo orden económico, utilizando paritarias, reuniones de fábrica, marchas de protesta, paros, retiro de colaboración, trabajo a reglamento y sabotaje…", "las huelgas estudiantiles, la ocupación de establecimientos educativos (…) organizaciones religiosas con prédica disociadora en facultades, colegios, villas de emergencia, ligas agrarias….".
El reglamento RC-9-1 de "Operaciones contra elementos subversivos", en su página 30 establecía que "…es un error pensar que la subversión militarizada constituye el problema fundamental".
La Directiva del Comandante en Jefe del Ejército 504/77, ordenaba profundizar la ofensiva militar sobre los ámbitos industrial, educacional, religioso y barrial. En sus diferentes anexos (particularmente, los números 3, 4 y 5), enfatizaba en cada uno de aquellos campos, puntualizando en los cuerpo de delegados o comisiones internas, y el planeamiento de la manera de eliminación.
Asimismo, la orden de operaciones 9/77, en su apéndice 7, ordenaba "…velar las operaciones al máximo (…) ante la opinión pública nacional e internacional por la inconveniencia de su reconocimiento", y caracterizar públicamente a sus víctimas como "delincuentes subversivos".
Por su parte, el Reglamento RC-16-1 (de Inteligencia) |76| consideraba a "la rama de acción sicológica" como una "verdadera guerra o arma sicológica'" y "una rama más de la conducción", con "enormes posibilidades de aplicación".
Todos estos conceptos -aplicados en la práctica- se encontraban detalladamente reglamentados en el RC-5-2 de Operaciones Psicológica, aquel que -como recordamos párrafos atrás- establecía, como medios de acción psicológica, a las revistas, los diarios, las radios y los canales de televisión, esto es, todas las herramientas del monopolio y multimedio "La Nueva Provincia".
En este instrumento, entre los "Procedimientos de la Acción Sicológica" (sección II), se contemplaba, entre otros, a la Propaganda y la Conducción (art. 2009), y también allí se la definía como "un recurso permanente de la conducción…" y "el medio principal en que se apoyará la conducción…" (art. 1.002).
Además, se preveían los "Procedimiento de la propaganda" (art. 2010) para "establecer credibilidad en el público […] "Influir sobre las emociones, actitudes u opiniones del público"; prescribiendo la utilización de "propaganda negra" como aquella "que pretende aparecer como originada en una fuente que no es verdadera" (art. 2010).
Este reglamento ordenaba instruir y convencer a la población de que "….proporcionar información para una causa justa no constituye delación ni acto reprobable…"; lo que se llevaba a la práctica -también- a través del diario La Nueva Provincia y el canal de televisión de la empresa.
A su vez, esa normativa establecía la exigencia de una relación recíproca en donde las operaciones sicológicas se alimentaban de la inteligencia y a la vez aquellas abastecían a éstas, sin que ninguna pudiera funcionar efectivamente sin una comunicación fluida y un trabajo conjunto.
Por otra parte, dedicaba un espacio central a los "comunicadores llave", de carácter de absolutamente necesarios "…para aumentar la credibilidad y agilizar el flujo de O.S. [operaciones sicológicas] hacia los blancos…", coadyuvando a "crear un estado mental donde la comunidad acepte los controles y limitaciones impuestas…".
En síntesis, todos los reglamentos, planes y directivas que organizaban y distribuían funciones para el desarrollo de la faceta psicológica del plan criminal, no dejan margen a duda sobre la importancia que ocupaba la empresa La Nueva Provincia para ese tópico delictivo.
b). Efectivo cumplimiento del aporte fundamental para la consecución del plan criminal por parte de La Nueva Provincia
En el apartado precedente, quedó expuesta la necesariedad e infungibilidad del rol delictivo desplegado a través de La Nueva Provincia. Ahora veremos que ese aporte necesario e infungible fue concretamente llevado a cabo, con un firme apego a las consignas y principios enunciados por Vilas reseñado más arriba.
Con este propósito, y sin perjuicio de remitir a la lectura detenida y exhaustiva de todas las ediciones publicadas en esa etapa, a efectos de brindar una aproximación a las dimensiones del fenómeno de persecución e incitación al genocidio (en cuanto a su contenido, frecuencia, intensidad, alcance, predominio y grado de influencia), se adoptará como método de exposición, la reproducción literal de los editoriales, las columnas de opinión y los artículos periodísticos a través de los cuales se ejerció aquella empresa de propaganda y acción psicológica, al ritmo del plan de eliminación de opositores políticos.
b.1. En esa ardua tarea, como punto de partida, el alcance de la exhortación al aniquilamiento se advierte con sólo atender a las cifras estadísticas, que indican que tan sólo en los años 1976 y 1977, existieron doscientos treinta y siete ediciones diferentes en las que, en sus páginas, se abordó la "lucha contra la subversión" |77|, de las cuales en ciento setenta y siete ediciones le agregaron (textualmente) a la "subversión" los siguientes verbos: eliminar, aniquilar, combatir, luchar, matar, atacar, extirpar, limpiar, erradicar y estado de guerra |78|.
En lo que atañe a la tarea de señalamiento del blanco de exterminio, citaremos algunas muestras de esa práctica insistente y agobiante, sin que sea la intención ofrecer una enumeración exhaustiva, y dejando a salvo la prolífica reseña efectuada en los anteriores requerimientos fiscales, y la ineludible lectura de las páginas de la colección incorporada como elemento de prueba:
Edición del 24/3/76
"Enemigo es, salvando cualquier duda, el aparato subversivo en todas sus facetas, el 'sacerdocio' tercermundista, que desesperanzado de alcanzar el cielo, intenta transformar la tierra en un infierno bolchevique; la corrupción sindical, que lejos de considerar al trabajo 'orgullo de la estirpe', le ha rebajado, convirtiéndolo en vil chantaje y holganza; los partidos políticos, nacidos, según sus encendidas mentiras, para servir al bien común (…) No son palabras, no son ñoñerías verborrágicas las indicadas para hacer frente al enemigo.Edición del 23/2/76
"[…] el partido comunista […] se alinea junta a la CGT-62, conociendo el nivel de infiltración existente en las comisiones internas, delegados de fábricas y delegaciones regionales del Ministerio de Trabajo.
"Convendría que abran los ojos ya que se acerca la hora de rendir cuentas…".
"Protesten cuanto quieran los enemigos de la Nación".Edición del 28/3/1976
"La Subversión y sus Facetas - Para derrotar al enemigo es preciso conocerlo bien".Edición del 2/5/76
"…Es condición sine qua non tener presente que la guerrilla no se agota en los montes tucumanos o en los aguantaderos urbanos; la guerrilla está en la fábrica, en los hospitales, en las Universidades, en las Academias, en los sindicatos, en las empresas, en las cooperativas, en las revistas, en los diarios, en la televisión, el cine y el teatro".Edición del 19/12/76
"[…] las organizaciones de trabajo, la Iglesia, las universidades […] han sido blanco de una furia homicida […] La estrategia del enemigo no se ha limitado a la lucha armada: sus planes de adoctrinamiento ideológico se han sentido en todas las estructuras de la sociedad argentina […]".En cuanto a la exhortación a eliminar a ese "enemigo", valen las siguientes muestras:
Edición del 24/3/76
"A la violencia destructora y asesina es necesario responderle con una violencia ordenadora; una violencia que, soslayando condescendencias equívocas, no haga distingos al emplear su fuerza limpia contra las banderías opuestas…".Edición del 25/3/76
"exterminar a la guerrilla";Edición del 15/4/76
"EL COMUNISMO es uno; diferentes sus tentáculos y tácticas. Por eso hacer distinciones dentro del amplio espectro de la izquierda, entre duros y blandos, revolucionarios y reformistas, es, a la postre, perder el tiempo".Edición del 17/4/76
"El período 'normalizador', si bien despejó las malezas del camino en cierta medida, no logró completar su cometido en la proporción aconsejada por las circunstancias";Edición del 25/4/76
"[…] es preciso ganarles la guerra. Y ésta debe librarse en todos los campos donde se presente, sin descanso, ininterrumpidamente, hasta tener certeza de que han sido aniquilados";Edición del 15/5/76
"o se derrota a la subversión marxista y a todos sus aliados hasta su aniquilamiento o ésta persistirá en su intento de tomar el poder".Edición del 24/5/76
[…] El camino queda limpio de malezas […] es de esperar que el gran esfuerzo realizado no se frustre y que la obra emprendida […] prosiga inalterable y se afiance […]".Edición del 10/7/76
"soslayar las medias tintas y empeñarse en un esfuerzo patriótico y mancomunado para extirpar el flagelo subversivo";Edición del 21/7/76
"La subversión es una hidra de siete cabezas. Apenas se ha cercenado una de ellas; restan, pues, seis más";Edición del 8/9/76
"Los que trabajan por nuestra Salud. El temple del soldado argentino reitera una tradición de honor".
"se lucha por la libertad, enfrentando a un enemigo tenebroso para aniquilarlo".Edición del 14/9/76
"El asesinato del comisario Baldovino. Un nuevo crimen que muestra a la subversión en su derrumbe".
"Ellos mismos son, en definitiva, la antítesis de la humanidad, la lacra que es preciso eliminar para que la sociedad se salve del tormento".Edición del 9/10/76
"[…] llegó el día en que las Fuerzas Armadas […] asumieron el control de la Nación y comenzaron a realizar, sin tolerancias ni indiferencias, la tarea que se imponía sin más demoras: rescatar al país del caos -en todos sus órdenes, y aniquilar a la subversión". "aniquilamiento del enemigo solapado".Edición del 13/10/76
"el paulatino aniquilamiento de las hordas insurrectas";Edición del 18/10/76
"¿Aniquilada la subversión […] arribaremos, naturalmente, a la tierra de paz? ¡No! […] recién se habrá cerrado el primer capítulo […] habrá que […] defenderse de todos los males que casi la llevan [a la Nación] a su quiebra definitiva […]";Edición del 27/8/77
"Cuando el campo esté limpio de malezas, recién entonces se podrá ver en qué medida la dirigencia sindical ha comenzado a respetar y, por lo tanto, a ser digna de respeto";Edición del 19/11/77
"Más que hablar de la guerra, hay que hacer la guerra".No sólo existió un mensaje explícito de aniquilamiento, sino además sobre el modo en que debía ser concretado: de manera total, definitiva, incesante e inclaudicable.
Edición del 18/3/76
"LO DIJIMOS antes. Hoy lo repetimos: la Nación está en guerra y sólo podemos remontar la presente situación transitando el camino de la guerra. No es posible despilfarrar tanto sacrificio a fin de que, después, los asesinos deambulen libres y los procesados sean una ínfima minoría. Ha sonado la hora de las Fuerzas Armadas y de Seguridad […]".Edición del 1/4/76
"la guerra no ha terminado. Se ha abierto un paréntesis. El enemigo subsiste, vigila y espera. Y volverá a atacar cuando lo crea oportuno".Edición del 12/4/76
"ES HORA de terminar con las formas de tolerancia que actúan en contra de la sociedad misma […]
SI EL PAÍS está enfermo de tanta penetración ideológica, no importa cuál sea el nivel o la forma en que ésta actúa, deben adoptarse medidas impostergables para sanearlo total y definitivamente […] nadie se imagina cuánto vamos a necesitar que así sea en las difíciles horas que se avecinan…".Edición del 2/5/76
"La ofensiva es total y de nada vale vencer en un campo si se deja intocados los demás…".
"parecían no comprender la dimensión de esta guerra total…".Edición del 6/7/76
"El país sigue en guerra. La moderación con el enemigo no es un síntoma de cordura"
"FALTA LA DECISION final […] La Patria solo se salvará si la guerra se declara contra todos nuestros enemigos y se señale con absoluta claridad, que tanto el Partido Comunista como la guerrilla montanera a la que no se identifica suficientemente, constituyen la avanzada de la penetración subversiva… La moderación con el enemigo no es cordura…".Edición del 2/9/76
Sus métodos se diversifican. Hay que dar un golpe decisivo a la conspiración subversiva".
"Mantener el espíritu de lucha y proseguir la batalla hasta sus últimas consecuencias. No debe haber tregua para el enemigo, cualquier sea la forma en que se actúe. O se lo elimina totalmente o volverá a pisar la tierra de donde se lo creyó aniquilado".Edición del 10/10/76
"Contra Mentiras y Chantajes… En la Soberanía Moral el País Encontrará su Propio Destino".
"Nuestra lucha como Nación tiene dos objetivos claros y definidos: restablecer la salud moral y material de la República […] casi liquidada por la aventura socializante marxista-peronista, y aniquilar definitivamente a quienes se han alzado en armas contra ese futuro de estabilidad […] no caben concesiones de ninguna naturaleza, en lo interno o externo, cualquiera sea el precio que haya que pagar […]".De este modo, el diario funcionaba como aparato de resonancia del 1er. principio enunciado por Vilas en materia en su programa represivo para la Subzona 51: que "[l]a guerra subversiva revolucionaria se desarrolla mediante una estrategia sin tiempo, y la derrota militar de la subversión no afecta sustancialmente el desenvolvimiento de la guerra cultural". En idénticos términos, el 25/4/76 el editorial se titulaba "¿Sólo una Guerrilla? No Deambulemos en el Quietismo Que es Antesala de la Derrota".
Dentro del modo de exterminar, hubo un llamado expreso a la puesta en práctica de los métodos no convencionales de uso de la violencia (es decir, los secuestros clandestinos, la aplicación de torturas y la desaparición de personas), y la inobservancia de las normas que regulas las acciones bélicas (convenciones de Ginebra). Respecto a esto último, cabe tener presente, aún frente a la ficción de la guerra para velar el genocidio, que los delitos de guerra también son imprescriptibles.
Edición del 18/4/76
"¿Quién Usa a Quién? Una Táctica Funesta: El Error de 'Utilizar' al Enemigo".
"EN POLÍTICA no existe sino una dialéctica, la del amigo- enemigo. Quien ose olvidarla, tarde o temprano deberá sufrir las consecuencias de la historia; quien, pretextando inanes razones 'humanitarias', intente soslayarla, pagará cara su osadía. Desconocer al amigo es una muestra de ceguera, sino de estulticia, pero ignorar al enemigo resulta, a la postre, un error funesto".Edición del 8/5/76
"[…] tomar medidas revolucionarias y -séanos permitido decirlo- totalitarias en el campo donde la subversión ha calado hondo […]"; "¡Qué ironía el que, en esta nueva guerra no convencional, los comunistas demuestren ser más capaces que las sociedades abiertas en sus esfuerzos por incorporar a sus filas a un máximo de fuerzas que los secunden!".Edición del 29/4/76
"la empresa reorganizadora repugna de quienes pretender usar y abusar de la justicia que se le debe al enemigo leal, a efectos de defender 'derechos' del prevaricador. Dijimos, alguna vez, que no hay plazo que no llegue y deuda que no se pague. Pues bien, el plazo ha llegado y la deuda es de esperar que la paguen".Edición del 12/8/76
"La lección de un soldado. Bahía Blanca: las 'brujas' y los 'fantasmas' existían…".
"¿O es que todavía vamos a creer que, mientras se conspira para destruir a la Patria, los delincuentes subversivos merecen acogerse al Tratado de Ginebra? Créanlo los cobardes, los cómplices… No lo cree así, afortunadamente, quien venció en Tucumán y hoy se empeña en limpiar a Bahía Blanca de elementos subversivos".Edición del 31/10/76
"Los peores crímenes son tolerados a condición de venir precedidos o seguidos de cantos al 'humanitarismo', la paz, el progreso y otros quejumbrosos ideales que se profesan al compás de la decadencia".
"[…] La derrota acontece en la mente y no en el campo de Marte […] esto es lo que a gritos pide el decadente 'demos' occidental, mientras el invasor rojo toca a la puerta diciendo que la hora fatal es llegada…".Edición del 14/11/76
"los delincuentes comunistas atacan, golpean, matan a mansalva, destruyen… luego, cuando son vencidos y detenidos apelan a las leyes de Ginebra -que dicho sea de paso, para nada los alcanza, pues no son soldados, sino partisanos de una banda asesina-, recurren a los derechos humanos y a toda esa monserga vastamente conocida, que enfatiza sobre el 'humanitarismo rojo'".Edición del 17/2/77
"Derechos Humanos y Salarios… Los Sectores Populares y un Intento de Captación Marxista".
"el aparato comunista que actúa en nuestro país […] se han dado a la tarea de utilizar dos latiguillos ya conocidos: la defensa de los derechos humanos y el alza de los salarios […] inténtase lograr que activistas del comunismo, actualmente detenidos por estar estrechamente vinculados a la subversión, sean juzgados por la justicia civil, desconociendo que quien se enrola en la guerrilla elige su propia ley, colocándose al margen del derecho y del Estado. Para tal fin, estos insólitos catones apelan a la necesidad de aplicar el artículo 18 de la Constitución Nacional, con respecto al derecho de defensa y juicio público, y a la Declaración Universal de los Derechos Humanos".
"No faltan, desde luego, los medios que le hacen coro, generalmente colaterales -conscientes o no- […]".
"Dejarlo hacerlo, permitir su organización política bajo distintos matices, desoír el peligro que llevan implícitas sus prédicas, es un riesgo grave […] estamos en lucha contra la subversión, es decir, contra todo aquello que no reconoce fronteras, que no tiene Dios ni patria […] en busca de bastardos intereses de dominación y esclavización".Edición del 9/4/77
"¿y La Experiencia? El Caso de Amnesty".
"¡QUÉ EJEMPLO el chileno! […] Pinochet no necesita refutar a Amnesty. Lo ignora, eso es todo".Edición del 14/4/77
"En nombre de nuestra dignidad, rechacemos para siempre a esta farándula de vividores humanitaristas […] rechacemos también a quienes en lo interno […] baten el parche de los 'derechos humanos' como biombo ocultatorio de sus aventuras políticas".Se observa con claridad cómo los editoriales del periódico reproducían y reiteraban fielmente y de manera cotidiana, la 2da. consigna enunciada por Vilas en el documento antes citado, como uno de los principios que debía ejemplificar con su accionar genocida: que no puede combatirse en forma interminable los efectos de la subversión sin atacar jamás las causas del fenómeno.
No obstante, donde se presenta de forma más patente el modo en que el diario La Nueva Provincia era el vehículo de ejecución del plan de acción psicológica de Vilas, es en la fijación y diseminación de la consigna de que la responsabilidad en aquella guerra total era integral, por lo que exigía no sólo del accionar de las fuerzas armadas, sino además del esfuerzo y la conducta de todos y cada uno de los ciudadanos, desde el lugar que ocuparen.
Se trata -en efecto- del 3er. principio enunciado por el Jefe de la Subzona 51, que volvemos a reproducir por su importancia en el objeto del presente requerimiento, y las características del delito de persecución: "La participación activa del conjunto de la sociedad nacional en la lucha contra la infiltración ideológica es condición básica para obtener resultados decisivos. En la lucha cultural, las FFAA representan un aspecto parcial de las fuerzas nacionales. La verdadera defensa y seguridad nacionales en el orden cultural está en manos de todo el pueblo sin cuya adhesión sería imposible cualquier empresa que se intente".
Trasladando dicho concepto a la opinión pública, el diario nos decía lo siguiente (insistimos, las citas no son exhaustivas):
Edición del 21/2/76
"QUERA DIOS que haya fuerza moral en el país para que la maniobra espuria nunca se concrete. Si la Patria va a ser traicionada mejor será que ya, sin pérdida de tiempo, cada cual tome el lugar que le corresponde […]".Edición del 25/3/76
"[…] Los que crean que las FFAA por sí solas van a arreglar este desquicio se equivocan de largo a largo. Constituyen nuestra reserva… pero necesitarán, y Dios sabe cómo, que esa ciudadanía… no ponga piedras ahora en el camino… de ahora en más cada ciudadano honesto debe convertirse en un vigía en las escuelas, en las universidades, en las oficinas, en las fábricas, en las calles y en los templos […]
¿Qué más puede hacer el ciudadano para impedir que el intento de las Fuerzas Armadas se malogre? Básicamente, adquirir conciencia de que esta tierra es nuestra y que debe defenderse sin claudicaciones aceptando las horas de sacrificio que sobrevendrán. Habremos contribuido, así, a un fin común que jerarquice la vida nacional".Edición del 28/3/76
"la indiferencia actúan como elementos a favor del accionar guerrillero".Edición del 1/4/76
"si bien es cierto que las Fuerzas Armadas harán lo suyo, no lo es menos que ahora, como nunca, la actitud de la ciudadanía, responsable y decidida, será imprescindible para conjugar un esfuerzo común y terminante junto a quienes, siempre y en toda instancia, están al servicio de la Patria.
Que cada uno haga su pronunciamiento vital y colabore en la defensa de la paz, el orden y la seguridad. Sólo así, recobraremos el don de la sonrisa".En página 3 de la misma edición:
"Terminar con la Apatía Cívica. Lo que vendrá…"
"Reorganizar al país, en todos sus órdenes […] Requerirá, sobre cualquier otra circunstancia la empeñosa colaboración de los gobernados. Y no solamente en el plano desiderativo y de las buenas intenciones, sino en el de la acción de cada día. […] con la urgente toma de conciencia sobre los peligros de la hora (que pueden alcanzar a todos sin excepción) y, consiguientemente, con los correspondientes e ineludibles sacrificios personales.Edición del 15/4/76
"AL MARXISMO debe resistírselo en todos los frentes. la etapa iniciada el 24 de marzo necesita de todos los argentinos dispuestos a concretar la reorganización nacional.".Edición del 21/10/76
"LA ADVERTENCIA es válida para todos, Gobernantes y ciudadanía […] que cada cual luche en su puesto: ya con las armas, con el trabajo o la cultura […] Los tiempos que vivimos exigen una permanente vigilia. Está en juego la vida de la Nación Argentina […]".Edición del 9/10/76
"Comprensión y Solidaridad. Respuesta Ciudadana Frente a Ejemplos de Conducta y Lucha".
"NADIE IGNORA hoy que las Fuerzas Armadas y de seguridad cuentan con el apoyo de la ciudadanía en su dura batalla contra el extremismo. Ya no hay clima de impotencia y los indiferentes son cada vez menos".
"Muchos de los operativos son consecuencia directa de informes provenientes de la población, de lo que se desprende la existencia de una actitud solidaria, un deseo de colaborar en la medida de lo posible, para que esta pesadilla de guerra termine de una vez y la victoria sea nuestra".
"En buena hora, pues, que los argentinos empecemos, todos, a luchar por lo que nos pertenece […]".Edición del 10/3/77
"Un atentado y una reflexión. Frente a la subversión hay una sola consigna: seguir luchando".
"La obligación de luchar toca a todos: civiles y militares. A aquéllos con la disciplina, energía y valor que hacen al espíritu de las Fuerzas Armadas, cuyos hombres han dado ya pruebas suficientes de su valentía y capacidad para enfrentar y derrotar a enemigo. A los otros, con la actitud vigilante, sin incoherencias; alertas y decididos a colaborar con la titánica empresa: cerrarle el camino a la subversión y recobrar la única paz que tiene valor, aquélla donde el orden y el respeto y las garantías de seguridad adquieren una vigencia inamovible"Esta extenuante bajada de línea iba acompañada de mensajes concisos en recuadros diseminados en distintas páginas de cada ejemplar, dirigidos a la población, redactados en modo imperativo con asignación de tareas concretas de vigilancia y delación:
"COLABORE. ESTÉ ALERTA - Ante cualquier actitud, hecho o persona sospechosa, actividad anormal o injustificada. LLAME AL TEL. 30259. COMANDO V CUERPO DE EJÉRCITO".
"Colabore esté alerta. Ante cualquier actitud, hecho o persona sospechosa, actividad anormal o injustificada LLAME AL TEL 31627 COMANDO V CUERPO DE EJERCITO".
"31627 - Este número contribuirá al bienestar de su familia. Contribuya usted a la lucha contra la subversión. COMANDO V CUERPO DE EJERCITO".
"¿Ud. Combate la subversión? ¡Demuéstrelo! - 31627 - COMANDO V CUERPO DE EJERCITO".
"La subversión ataca sin discriminación USTED puede ser el blanco. ESTE ALERTA. 31627 - Comando Quinto Cuerpo de Ejército".
"32627. Comando V Cuerpo de Ejército".
"¡PADRE! ¿Su hijo está AHORA en la ESCUELA? ¿En la UNIVERSIDAD? ¿En su TRABAJO?".
"¡MADRE!... ¿Sabe dónde se encuentra su hijo AHORA?".
"MADRES… ¡La subversión acecha a sus hijos! ¡CUIDELOS!".
"SEÑOR, SEÑORA… ¿Leyó los libros que le piden a su hijo en el colegio…?".
"SEÑORA, SEÑOR… Manténgase al tanto de lo que aprende su hijo en el colegio y de lo que hace fuera de él".
"Del Comando Zona I.
Llamado de Alerta Sobre Recepción de Regalos Navideños"."Señor Propietario:
Investigue los antecedentes de los interesados en alquilar. Denuncie cualquier situación sospechosa".Edición del 11/3/77
"Señor Propietario: antes de alquilar su propiedad, reflexione y tenga en cuenta que: -la delincuencia subversiva prepara vivienda con trampas explosivas y ante el caso de ser descubierta, no vacila en accionarlas para producir daños en ella y en las de sus vecinos. -El Estado no indemniza los daños producidos. Investigue los antecedentes de los interesados en alquilar. Denuncie cualquier situación sospechosa al: Comando del V Cuerpo de Ejército - Teléfono 31627".Edición del 2/8/77
"DOCUMENTOS, POR FAVOR…
Estamos de su lado.
La violencia existe todavía en el país y el objetivo suyo y nuestro es lograr que desaparezca de una vez.
Si Ud. es gente de paz participe comprendiendo:
PROTEGER ES QUERER".Ediciones del 6/8/77, 20/8/77 y 7/9/77
"PARTICIPE:" - "PROTEGER" - "ES QUERER".A su vez, numerosas publicaciones apelaban a las actitudes que debían adoptar los ciudadanos:
Edición del 6/10/76
"De un Hermano a Otro que es Extremista. 'No Puedo Perdonarte'".
[…] Destruiste la felicidad de nuestro hogar y estás matando lenta pero inexorablemente a quienes te dieron el ser
[…] Mi madre consumida… mi padre aniquilado… y yo maldiciendo a quienes te engañaron, te enceguecieron y lograron hacerte cambiar los libros por un fusil".Edición del 19/8/76
"El deber de los padres. Guiar con responsabilidad y militar en el ejemplo…".Editorial del 13/10/76
"Exhortación Militar a Padres y Docentes. La Lucha Contra la Subversión Reclama un Decidido Apoyo Civil".
"ESTÁ comprobado que en la lucha entablada por las fuerzas de seguridad contra la subversión, resulta inestimable la colaboración de la población […] requiriendo una acción mancomunada de la civilidad, para facilitar el mejor éxito de los operativos montados en procura de su erradicación. En diversas ocasiones, gracias a ese aporte, se consiguió desbaratar importantes células terroristas, lo que puso en evidencia, a parte de la significación del hecho y sus gravosas consecuencias para los enemigos del país, la identificación ciudadana con la patriótica inquietud de clausurar la etapa de horror instaurada por esta nueva versión de la criminalidad organizada.
LA CONSIGNA de acudir en apoyo […] es un compromiso de honor que nadie puede desoír o eludir, teniendo en cuenta los altos objetivos en juego".
"[…] el programa de la paz y del amor que arraigó en el país desde los albores de la nacionalidad, es la verdad esgrimida por quienes en estos momentos se baten con heroicidad contra los que pretenden destruirla […] los efectivos militares y policiales […] está[n] dando forma a una victoria […] con el paulatino aniquilamiento de las hordas insurrectas […] no obstante […] necesitan contar con una firme retaguardia y grupos colaterales que hagan más fluido su desenvolvimiento. En cierto modo, tal es la función que corresponde a la comunidad, valiéndose para ello de los más diversos recursos".
"[…] no hay sitio para la 'neutralidad' […] las circunstancias exigen un decidido alistamiento en el bando que guerrea contra el mal […] ser protagonista y no mero espectador de la contienda".
"es oportuno traer a colación lo manifestado en una comunicación emanada del Comando de la Subzona militar N° 15 […] en la que se exhorta a padres y docentes a observar un criterio especial en sus relaciones con hijos y alumnos […] Quién desconoce, acaso, el <accionar solapado de la subversión en los establecimientos de enseñanza media […]".
"[…] es entonces cuando se reclama la colaboración de la 'milicia pasiva' -padres y profesores- […] que esterilice el arraigo de prédicas extrañas y contactos espurios. Va de suyo que cualquier intento en este sentido, deberá ser puesto en conocimiento de los organismos responsables, erigiéndose padres y profesores, en celosos custodios de la inviolabilidad de los principios por los que se está luchando.
[…] la retaguardia […] tiene que cumplir un servicio fundamental. ESTE LLAMADO […] Busca […] la adhesión de sectores claves […] instándolos a participar en el proceso con armas distintas pero igualmente eficaces. La familia, la escuela, el club, la universidad, las instituciones de bien común […] la atenta preocupación por lo que allí acontece servirá de mucho en esta instancia crucial […] La defensa de las espaldas del frente armado compete a cada habitante de la República, poniendo de sí cuanto esté a su alcance para que del esfuerzo combinado de las fuerzas de seguridad y del pueblo, se alcancen las metas propuestas […]".Edición del 20/10/76
"Carta de un Joven. Respuesta a una Madre".
"[…] yo no soy tu hijo; al menos no soy aquel [que] te ha hecho sufrir al punto de tener que hacer público tu dolor.
[…] Comprendo tu pena y tu gran sentimiento de culpa por los pasos equivocados de tu hijo […] creo que tu falla reside en haber dado demasiado.
[…] lo mismo que a él le pasó a muchos jóvenes y chicos a quienes se les llenó la cabeza con ideas foráneas […] Nuestro país […] no tenía problemas graves y no necesitaba tampoco de 'héroes' para destruir males que no existían".Edición del 24/10/76
"Un Atentado y una Reflexión.
El Valor Tiene Temple de Acero".
"En general, existía un poco de incredulidad. La sola idea […] sonaba tan monstruosa como increíble.
Muchos pensaron que era producto de una psicosis de la época. Un 'bromista' irresponsable dice que hay una bomba y, naturalmente, cunde el temor […] Era el fin de otro fenómeno que no agoniza. Amenaza a todos y está latente: es la guerra en su forma más sucia y despiadada; nace en el odio ciego y mata por matar. Una faceta de la subversión ideológica […] a quienes tiene sin cuidado la comunidad inocente.
[…] aún en medio de la comunidad seguiremos indefensos mientras el asesino permanezca entre nosotros, quizás merced a la protección que, sin saber, se le sigue brindando, porque su hipocresía y cinismo engaña y doblega, en particular a los más tolerantes e indiferentes.
Que esa juventud lo analice […] sin falsedades ni apatías. La furia homicida de la subversión no respeta a nadie […] Pero que esa juventud -y la ciudadanía toda- asuma la firme convicción […] Los partes diarios señalan, a lo largo y ancho del territorio, las drásticas acciones que van aniquilando, una tras otra, a las células terroristas. Son el resultado de una guerra que, declarada a la Nación por la delincuencia subversiva, se va ganando minuto a minuto […]
Que sepa esa juventud […] que sin la decisión inclaudicable de esas fuerzas [contra] la delincuencia ideológica, hace tiempo que la República ya habría sucumbido a las hordas marxistizantes y estaría camino de la más degradante de todas las esclavitudes. […] Pero esa fortuna será mucho mayor en la medida en que todos, sin excepciones, comiencen a identificarse y comprender el sentido de esta lucha; colaborando sin temores e inteligentemente […]".Edición del 6/3/77
"Para leer y recordar… Carta abierta a los padres"
"La escuela es un terreno donde la subversión ha dirigido sus armas para ganar en este campo lo que no ha podido lograr con la violencia […] Lea la carta que sigue. Medítela. Y después, sin alarma pero con responsabilidad, actúe. Es por su bien".
"La guerrilla ocupó facultades, expulsó profesores y convirtió las aulas que usted pagaba -no lo olvide, que ud. pagaba- en arsenales y muestrario de hoces, martillo y banderas rojas"
"Las malas compañías, las reuniones sospechosas, los libros extraños, el desorden de costumbres. Pero no hicieron nada. No se defendieron contra la agresión. Se callaron. Fueron cómplices. Por amor o por comodidad o por indiferencia o por cobardía, fueron cómplices. No hablaron con sus hijos. No les preguntaron nada.
No intentaron detenerlos. Tampoco denunciaron el caso cuando se desató -por fin- la lucha contra la guerrilla. Y a lo mejor terminaron en la morgue, reconociendo el cadáver de su hijo o de su hija. Cuando era demasiado tarde para arrepentirse."
"En esta guerra no sólo las armas son importantes. También los libros, la educación, los profesores"
"La guerrilla puede perder una o cien batallas, pero habrá ganado la guerra si consigue infiltrar su ideología en la escuela primaria, en la secundaria, en la Universidad, en el club, en la Iglesia. Ese es su objetivo principal. Y eso es lo que todavía puede conseguir.
Sobre todo si usted que tiene hijos, no está alerta".
"Lo importante es que cumpla también las leyes morales de su sociedad y de su cultura. ¿Cómo? No es tan difícil".
"Interésese por los libros que los profesores o los sacerdotes le recomiendan a su hijo. Sea cauteloso ante las actividades escolares que no sean estrictamente materias de promoción, como por ejemplo catequesis o moral. No mire con indiferencia o con absoluta conformidad otras actividades que se prestan a desviaciones: los campamentos, los encuentros de convivencia, los retiros espirituales, las visitas a villas miseria".
"Usted tiene una gran responsabilidad en esto. Porque ud. no sabe -no puede saber- qué cara tiene el enemigo. O de qué se disfraza. Ud. le entrega, le regala a su hijo a la escuela durante muchas horas por día -a veces durante semanas enteras-, e ignora qué ocurre".
"De allí a la tragedia hay un corto y rápido paso. Si eso ocurre y un día usted tiene que ir a la morgue a reconocer el cadáver de su hijo o hija, no puede culpar al destino o a la fatalidad. Porque ud. pudo haberlo evitado".
"…Eso también es parte de su trabajo y de su responsabilidad en este tiempo de guerra…".
"Porque si usted se desinteresa, no tendrá derecho a culpar al destino o la fatalidad cuando lo llamen de la morgue".Editorial del 20/6/77
"Un motivo para la reflexión. Padres e hijos en medio de la llamada brecha generacional"
"La brecha generacional -que pudo tener inicialmente un moderado sentido de evolución- ha sido excesivamente agrandada y usada hasta extremos inconcebibles por los agentes de la disociación ideológica, con la consciente o inconsciente complicidad de muchísimos padres que hoy se preguntan por qué no pueden entender a sus hijos, o los lloran sin saber en qué tumba descansan".No hay manera de pasar por alto la directa vinculación que reúnen estas muestras de exhortación a la vigilancia y la denuncia, con lo explicado por el Gral. Vilas en orden a la eficacia que exhibió la publicación de los teléfonos del Comando y del Destacamento de Inteligencia 181 en los medios de La Nueva Provincia, los cuales -según sus palabras- "quedaron grabados en las mentes de las personas", y - en lo que respecta al canal de televisión de los MASSOT- se publicaba en lugar de la hora y la temperatura.
Tampoco así, el énfasis que puso ese represor en el rol fundamental desempeñado, por ejemplo, por las amas de casa, como fuente de conocimiento de todo lo que acontecía en sus vecindarios, y del funcionamiento de este gran esquema de delación como una de las dos fuentes prioritarias de información para la fijación del blanco y ejecución del fuego.
Resulta claro, entonces, que todos los esfuerzos, recursos y espacios mediáticos de La Nueva Provincia fueron utilizados para dar cumplimiento y fuerza ejemplificativa a los principios y consignas enunciados por Vilas en su testimonio sobre el accionar genocida en Bahía Blanca, sea en la etapa preparativa e introductoria del plan de exterminio (invocando a su perpetración), sea durante el período de mayor intensidad en la acción genocida (años 1976/77), o bien sea con posterioridad a aquel período, cuando no vacilaban en denunciar la falta de decisión y coraje por parte del gobierno militar y las fuerzas estatales para llevar el genocidio hasta sus consecuencias últimas.
b.2. En el marco trazado, las mismas estadísticas demuestran que el abocamiento por parte del diario a la persecución, el señalamiento y el llamado al ejercicio de la violencia contra los docentes de la Universidad Nacional del Sur fue claramente central y directo: de aquel total de doscientos treinta y siete ediciones referidas a tema subversivo, más de ochenta editoriales se dedicaron específicamente al ámbito de los "ideólogos subversivos" en las universidades, como blanco necesario y prioritario de la lucha contra la subversión, convocando a su aniquilamiento con los mismos métodos utilizados contra la guerrilla armada |79|. Es decir que la persecución sobre el colectivo de las víctimas de este requerimiento, representó más de un tercio del discurso de incitación al genocidio.
A continuación, expondremos en tres apartados: muestras de los editoriales y columnas que convocaban a aplicar sobre los "ideólogos" los mismos métodos practicados con la guerrilla, es decir, el exterminio; la serie de artículos periodísticos mediante los cuales se aseguró la amplísima difusión mediática que el caso de los docentes requería para la empresa de estigmatización y ejemplificación; y finalmente, la reseña completa del discurso de persecución sobre el colectivo de los docentes universitarios para su dimensionamiento en toda su extensión, de acuerdo con el relevamiento realizado por esta Fiscalía.
i. Exhortación al exterminio de los docentes universitarios
El discurso plasmado en las páginas del diario La Nueva Provincia no ofrece dudas sobre la existencia de un llamamiento a extender los métodos no convencionales aplicados a la guerrilla armada, al colectivo de los "ideólogas subversivos". Más aún: tal fue la principal tesis proclamada por los MASSOT antes y después del golpe de Estado de 1976.
El propio diario se jactaba de ello, por ejemplo, en la edición del 28/8/76, cuando destaca "[l]a Importancia de Antonio Gramsci. Todo lector de LNP conoce la preocupación de este diario por el problema cultural. A ninguno que haya leído con atención nuestras notas, le resultará desconocido el nombre de ese gran 'conservador pesimista' Joseph Schumpeter […] La convicción de que Occidente ganará o perderá su batalla en el campo de las ideas, ha sido y es el leit motiv de muchos de nuestros editoriales".
Para graficar dicho extremo, se reproducirán algunos de los editoriales que refieren, de modo explícito, a la no distinción en el aniquilamiento del enemigo, la eliminación del "subversivo ideológico", la utilización -también en ese ámbito específico- de los métodos de la guerra no convencional, la actuación "excesiva" por regla y la evitación de gradualismos o "medias tintas":
Edición del 2/5/76
"La Hidra y sus cabezas - Guerrillas y subversión marxista"
"Los fusiles disparan en razón de la voluntad humana, convencida que es justo disparar contra el enemigo: si los fusiles del ERP y Montoneros descargan su balacea contra la Nación y Fuerzas Armadas y de Seguridad es en virtud de la previa concientización de sus cuadros, del apoyo financiero y moral, del apoyo cultural e ideológico prestado por los mercaderes intelectuales y financieros del odio. Elimínense a estos y a aquellos, aunque no cejarán en su empeño, podrán ser destruidos con mayor facilidad […] ES HORA de una buena vez que aprendamos la lección. En eso nos va el futuro y destino del país a los argentinos".Edición del 20/6/76
"Si vis pacem, para Bellum… El ejemplo tucumano enseña que las guerras se ganan luchando"
"[combatir] de manera no convencional, en todos los frentes de batalla: en la selva, el monte, la ciudad, la universidad, el hospital, el café-concert, el periodismo, la televisión e, incluso, la Iglesia…".Edición del 23/8/76
"que en esta guerra de todos los días sea la Nación la que pueda enarbolar la bandera de la victoria. Cada cual sabe ya en qué trinchera está y allí no hay lugar para indiferentes"
"Lo de la matanza, en cambio, tiene otros matices. Es muy difícil acertar con las palabras que puedan definir el hecho, teniendo en cuenta que las víctimas, presumiblemente, pertenecían a organizaciones terroristas. Pongámoslo así: ha sido asesinado un General del Ejército, por un lado, y 30 ideólogos subversivos, por otro. Si aceptamos que vivimos en guerra, debemos lamentar la caída de un soldado de nuestra trinchera. Lo otro, son bajas del enemigo…".Edición del 2/9/76
"Estamos soportando un período de guerra interna […] ni las imágenes ni las palabra […] hacen hincapié en la significativa batalla que están librando las Fuerzas Armadas argentinas para eliminar definitivamente a la delincuencia ideológica…"Edición del 6/12/76
"La lucha es implacable y de proseguir hasta sus últimas consecuencias, el enemigo será aniquilado. Pero todavía falta librar importantes batallas en el campo de la subversión ideológica -que es donde el activismo marxista actúa como usina generadora de elementos subversivos-".
"Si ha de hablarse de victoria futura, de hecho el enemigo también deberá ser eliminado en esos ámbitos".
"La Guerra convencional, es decir, el enfrentamiento armado, no ha cambiado su esencia […] Pero en la guerra ideológica no es lo mismo".
"Ningún guerrillero nace por generación espontánea: recibe el virus que luego lo vuelca al terror en la universidad, en el sindicato, en la fábrica, en la oficina […] un profesor, un jefe, un religioso, un intelectual o un imbécil resentido".
"ES AHÍ, en esos campos de la actividad humana, donde también debe combatirse a la subversión aniquilando a los sembradores de utopías".Edición del 20/2/77
"No debe confundirse guerrilla con subversión".
"También como en Chile, nuestra guerra sucia sólo culminará exitosamente, si de una buena vez se rechazan las voces harto repetidas, que permanentemente, so pretexto de 'prudencia' y 'olvido del pasado' porque todos 'somos argentinos', han venido sembrando el virus letal de la contemporización y la complacencia hacia los enemigos del país, porque ellos mismos forman parte de esa cohorte de exitistas profesionales, sin convicciones ni principios…".
"PINOCHET, por ejemplo […] No ha liquidado al marxismo con discursos, ni se ha limitado a combatir sus efectos; simplemente lo ha ido a buscar en sus causas; en los cubiles donde estaba enquistado y agazapado, y allí ha procedido a eliminarlo, sin ningún tipo de sensiblería, impensable para el accionar de una nación atacada y enfrentada a una guerra sucia […] sin detenerse a escuchar las hipocresías de un 'mundo libre' que escribe con la mano lo que borra con el codo […]".Edición del 10/3/77
"la ofensiva contra los grupos disociadores debe ser continua y total, sin apaciguamiento ni falsos conceptos. La subversión no se reduce por la eliminación periódica de sus activistas. La alternativa que plantea es bien simple: o se la aniquila, lo que supone la desaparición de sus ideólogos, estructuras de apoyo y fuerzas de choque, o se la descuida y posibilita que vaya resurgiendo hasta hacerse fuerte otra vez".Edición del 17/4/77
"EL MONSTRUO tiene siete cabezas y apenas una de ellas, la guerrilla armada, está medio deshecha. Permanecen, aún incólumes, las restantes seis. De su definitiva derrota depende la suerte de la República […]".Edición del 24/4/77
"¡CUIDADO CON las insinuaciones de ceder la entera responsabilidad del proceso a la justicia ordinaria! […] ¡Cuidado con las voces que ya han comenzado a levantarse pidiendo 'mesura'! […] ¡Cuidado, en fin, con las trampas del enemigo que intenta disfrazarse a efectos de dar su batalla final! COMPRENDAN las Fuerzas Armadas que no hay términos medios […] DISTINGUIR y aniquilar al enemigo, esa es la consigna. En ella va el destino de la Patria"Edición del 27/4/77
"Cuando el cuerpo enfermo de una Nación no es atendido como corresponde, el mal progresa y mina todos los organismos hasta la descomposición absoluta.
[…] Pero, ¿qué hicimos para evitarlo? ¿Cuál fue nuestra cuota de silencio u obsecuencia o cobardía o mediocridad o comodidad u oportunismo? ¿Cuántas veces se alzaron para, por lo menos, alertar sobre esta tragedia nacional?
[…]
Si queremos que supure todo, tendremos que seguir apretando […] ha llegado la hora de que los culpables del desquicio , la inmoralidad y la guerra artera que nos declararon, paguen su culpa […]
'Hasta las últimas consecuencias y caiga quien caiga'. Si suena a lema de guerra, es porque estamos en guerra".Edición del 4/6/77
"¿Un nuevo intento de infiltración?. Debe investigarse a fondo la actividad del grupo Rizzoli"
"Los senderos de la subversión guerrillera no son los mismos que los de la subversión ideológica, aunque ambos converjan al mismo fin. Si cerramos uno, tenemos que cerrar el otro… el mejor camino para el triunfo del comunismo es aquel que pasa a través del dominio de la cultura y de los medios de comunicación social. ¡Cuidado señores de las Fuerzas Armadas, no olviden las lecciones de Gramsci y de Shumpeter!"Edición del 17/9/77
"Una Lucha Frontal y Decisiva. La Contracultura Impone Algo Más que 'no Bajar la Guardia'",
[…] ¿de qué vale abatir a miles de terroristas que enfrentan a las fuerzas legales, si no se atacan a fondo las usinas generadoras de subversivos?".Edición del 6/11/77
"[…] la gravedad está dada […] por el precio que ha comenzado a pagar el proceso, debido a su errada decisión de transitar la senda de un gradualismo plagado de 'medias tintas'".
Siguen: "[…] después de los tres años sufridos bajo el régimen marxo-peronista, sus cómplices y aliados -pasivos o activos- no existe justificativo alguno para que el gobierno nacional no sepa, todavía, quién es quién en nuestro país. Sean militares, sacerdotes, políticos, actores y artistas, gremialistas, catedráticos, industriales, académicos, banqueros, periodistas o maestros".Edición del 19/11/77
"La Argentina en guerra […] Más que hablar de la guerra, hay que hacer la guerra. De entre todas las profesiones le cabe al periodismo un puesto de avanzada en las trincheras de la Patria nuestro puesto está cavado en las entrañas ideológicas de la realidad. Nuestro deber, pues, se corresponde con el de las Fuerzas Armadas en toda la línea de combate. Mientras ellas, columna vertebral de la Argentina histórica, asumen la responsabilidad de restaurarla en sus esencias y defenderla de la agresión subversiva en el campo militar, a nosotros, siendo esta una contienda eminentemente axiológica, nos toca, por imperativo de la hora, defenderla en el campo preciso de las ideas…".En este ámbito del discurso de incitación al genocidio, también aparece recogido el 2do. principio que señala Vilas en su programa "antisubversivo", cuando refiere que dado que la infiltración ideológica no puede concebirse en términos meramente represivos, "las decisiones que se requieren son eminentemente políticas y sólo pueden ser asumidas desde la conducción del Estado […] mediante la correcta utilización de los poderes públicos".
En este sentido, una práctica constante fue la de increpar directamente al sector político del Estado terrorista, denunciando una actitud distraída y complaciente de su parte (librando el costo de la "lucha contra la subversión" sobre las fuerzas estatales) y el reclamo vehemente de la asunción de políticas y acciones "positivas" para el aniquilamiento del enemigo, principalmente en el ámbito de la educación.
De ello, son muestra los siguientes editoriales:
Edición del 15/1/77
"Metralletas y contracultura frente a la civilización"
"El enemigo no solo mata: también hiere de muerte. En algunos casos, emplea el fusil. Pero su carta de triunfo es la contracultura. Poco quieren darse cuenta -y en nuestro país la ceguera oficial es casi total-…".Edición del 23/4/77
"La Renuncia de Bruera. Un Año Perdido en la Tarea de Reorganizar Nuestra Educación"
"Así como en su momento la etapa de la lucha armada contra la subversión requirió de una estrategia positiva y contundente […] así también el ámbito de la cultura, […] laboratorio de ensayos de la guerra ideológica- exige imperativamente una conducción sin ambigüedades […] EN ESTOS casos, siempre es preferible corregir un error por exceso y no tener que enmendarlo por falencias".Edición del 1/9/77
"El Reposo de los Medianos"
Manuel Gómez Vara, subsecretario de Asuntos Universitarios […] el velar por que ninguna tendencia que distorsione valores y envenene la mente de los jóvenes tenga cabida en las universidades, le cabe exclusivamente al Ministerio de Educación. Si los militares tuvieron que tomar la intervención -y no lo hicieron con amplitud y en todos los centros de estudio, lamentablemente- se debió a que los 'medianos' académicamente se pasaron años en 'la cómoda' -algunos como cómplices- y dejaron hacer a la subversión ¿O no?".Adviértase hasta qué punto la familia MASSOT hace propia la consigna de Vilas acerca de la necesidad de que el programa represivo de la Subzona 51 operara como ejemplo a acatar en las restantes jurisdicciones, al extremo de calificar como lamentable que esa empresa de persecución, secuestros, ultimaciones y desapariciones no haya sido cumplida en todas las casas de estudios del país, o bien con la intensidad que reclamaban.
Por último, otro aspecto relevante para dimensionar la profundidad de la persecución que se reclamaba desde el diario La Nueva Provincia, nos detendremos en algunos de los editoriales que dan cuenta del pedido de que -una vez concretados los secuestros e instalado el caso de los docentes de la UNS en la opinión pública- se extendiera la empresa de aniquilamiento al resto de los niveles educativos, continuando con los colegios secundarios, y llegando a reclamar medidas respecto a la "infiltración ideológica" en los jardines de infantes.
En este punto, surge claro el modo en que el discurso de la familia MASSOT seguía un ritmo paralelo y coordinado con las etapas del programa represivo criminal aplicado en la jurisdicción, incluso anticipando a la población, en sus páginas, las sucesivas fases operativas ejecutadas, mediante la exhortación a las fuerzas armadas y autoridades políticas de que las mismas debían ser concretadas sin mayores demoras.
Así sucede en el mes de diciembre de 1976 (con el alejamiento de Vilas como 2do. Comandante del Vto. Cuerpo), cuando La Nueva Provincia, al mismo tiempo que destacaba los logros obtenidos en limpieza de la U.N.S., exigía que se continuara con los demás niveles de educación, tan sólo dos días antes de que se iniciara la serie de secuestros y traslado al CCDyT "La Escuelita" de los doce alumnos y el profesor de la E.N.E.T. nro. 2 (casos que forman parte de la presente causa), mediante un editorial dirigido nada menos que a Jorge Rafael Videla, con motivo de su visita a la ciudad.
Editorial del 13/12/76
"Una Ciudad, un País…
Coherencia: He Ahí el Problema Fundamental de Nuestra Crisis".
"COMPROBARÁ […] que esta Bahía Blanca sin aditamentos, diez meses atrás convertida en una típica víctima del populismo, la demagogia y las actividades subversivas, estremecida por el crimen y el atentado, refugio descuidado para los extremistas que huían de otros puntos del país, es hoy un núcleo libre del virus ideológico y de la canallesca soberbia de matones. Como alto jefe militar, sabrá que ello se debe a la valentía y decisión de los miembros de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y de Policía, que lograron desmembrar el cuerpo subversivo que actuaba en la ciudad […].
[…] recordará que […] esas mismas fuerzas desbarataron una profunda maniobra de penetración ideológica en la Universidad Nacional del Sur […]".
"[…] recordará […] que aún faltan completar las investigaciones que se realizan en otros niveles educacionales, tendientes a detectar a los activistas del adoctrinamiento marxista".
"QUIZÁS EL presidente deberá intuir que en el ánimo mayoritario de la ciudadanía, sigue latente el anhelo de volver a vivir en paz definitiva, aniquilando previamente todo vestigio de subversión y adoctrinamiento en todos los niveles. Seguramente no tendrá dudas de que esa ciudadanía ha colaborado y lo seguirá haciendo para que tanto la subversión armada como la ideológica terminen de una vez […]".
"[…] no cedamos a la tentación de dar una 'imagen' al exterior, satisfaciendo a imbéciles o interesados en desmoralizarnos: seamos como somos y debemos aceptar el desafío […]".
"A pocos metros de ahí [del palacio municipal], hace más de un siglo, se alzó un fuerte como avanzada de la civilización. Y fueron militares quienes lo custodiaron […] Aquella conquista, que debió luchar también con las armas, contra el malón, y con el espíritu […] constituyó el ejemplo de esa formidable epopeya que terminó por construir el país. Fue el fruto de una idea coherente sostenida por hombres coherentes. Como lección del pasado, jamás debimos olvidarla. Porque allí está la esencia […] sin imitar a nadie. De aquellas adversidades […] floreció esto que hoy es la
Patria chica, miniatura activa de la Patria grande. HOY PODEMOS hacer muchísimo más que en aquellas épocas.
Contamos con todas las armas, aunque nos flaquea la coherencia […]".En ese mismo marco de coordinación entre los ritmos del discurso y de los hechos |80|, debemos decir que fue el mismo mes de diciembre de 1976 (concretamente, la edición del 3/12/76, página 7) cuando se inició la serie de exhortaciones a las madres y los padres para que vigilaran a sus hijos y a los docentes de estos últimos, a la que hicimos mención más arriba. En efecto, junto al editorial antes transcripto, puede leerse el mensaje "¡MADRE!... ¿Sabe dónde se encuentra su hijo AHORA?".
Finalmente, como anticipamos, sobre la segunda mitad de 1977, el pedido de persecución y aniquilamiento se lleva al plano de los jardines de infantes, como un anuncio de lo que representaría, en el diseño ideológico del diario, el suplemento Totópolo a cargo de Vicente Gonzalo MASSOT, según explicó en su declaración en esta causa.
Edición del 29/8/77
: "las nuevas formas de agresión marxista […] embozadamente y por infiltración en distintos niveles de la sociedad […] ya se dan en los jardines de infantes, donde se comienza de manera disimulada a trabajar en la cabeza de los niños".
"El País en la Encrucijada.
Decisiones Vitales que no Deben Seguir Postergándose".
[…] las maniobras de la penetración marxista continúan ejecutándose, solapada e insidiosamente, mientras la indiferencia pareciera campear entre los responsables de poner fin a esos manejos […] que las autoridades intervengan y comiencen a batallar contra esas células de la guerra ideológica".
"YA HA PASADO suficiente tiempo -quizás más del necesario- para que quienes no captaron en profundidad la verdadera naturaleza y dimensión del drama argentino, no hayan podido comprender la urgencia y necesidad que tiene la República de una acción global, completa y coherentemente organizada, que permita su real reorganización".ii. Instalación del caso de los docentes de la UNS. Exaltación abierta de la figura de Vilas
Expuestos los lineamientos generales del discurso que enmarcó el caso de las víctimas de este requerimiento, en el presente apartado se reproducirán los editoriales y las crónicas en las que el diario encarnó todas las consignas de llamamiento al exterminio de la subversión ideológica, en la persona de los docentes de la Universidad Nacional del Sur, y particularmente de los Departamentos de Economía.
Tal como confiesa Vilas en su relato sobre el programa represivo ejecutado en Bahía Blanca, de dichos artículos se desprende que, también para la familia MASSOT, el caso de la U.N.S. fue presentado como un paradigma de lo que era subversión ideológica, y de cómo había que combatirla, de modo que el discurso editorial adoptó, como ejes, el llamado a la persecución de los docentes hasta las últimas consecuencias y, una vez concretado el hecho, la imploración a que se adoptara el ejemplo de Vilas en las demás universidades y en todos los niveles educativos.
En ese menester, nos detendremos en algunos editoriales en los que, con anterioridad al inicio de la causa "Ramírez", La Nueva Provincia iba intensificando su convocatoria a la aplicación del plan de exterminio y persecución sobre aquella casa de altos estudios (que - como vimos- venían sosteniendo desde antaño):
Editorial del 3/1/76
"Que Pase el que Sigue… UNS: 'Turno' Para una Nueva Reestructuración"
"Si se exceptúa la despolitización de la UNS, -aunque los ideólogos siguen adentro, sólo que llamados a un prudente y temporal silencio-, no hubo mayores avances en las restantes tareas".Editorial del 17/4/76
"Designaciones atinadas. La UNS, sus Nuevos Elencos y la Responsabilidad de la Hora".
"SE TRATA de funcionarios ideológicamente sanos […] Un hecho auspiciante si se recuerda la situación imperante tiempo atrás, cuando el signo de la vida universitaria no era otro que el de la decadencia y la mediocridad, en tanto prosperaba inocultablemente la penetración ideológica […]
ERA LA ÉPOCA del reclutamiento guerrillero en sus claustros, la peor que le haya tocado transitar a la UNS, convertida en un verdadero soviet, y desde la cual, la programática doctrinaria del marxismo, cultivada con esmero, era redistribuida a las escuelas secundarias de su dependencia […]
El período 'normalizador', si bien despejó las malezas del camino en cierta medida, no logró completar su cometido en la proporción aconsejada por las circunstancias […]
[…] el ordenamiento que se plantea en la actualidad debe estructurarse sin perder de vista todo aquello que contribuyó a degradarla […] que conducen a la quiebra de la autoridad y al florecimiento de la subversión […] preservando a los claustros de la agitación política que supo hacer estragos entre el alumnado, llevándolos a protagonizar deplorables jornadas conducidas por los ideólogos de adentro y de afuera.
ESTA SITUACIÓN es sobradamente conocida, razón de más para que no se ceje en el empeño de dar un corte definitivo a la 'limpieza' que alguien empezó, y que no debe quedar circunscripta, solamente, a los muros y paredes de sus dependencias.
[…]
ES IMPORTANTE comprender que también para la UNS ha llegado la hora de la verdad […] En esa tarea deben comprometer sus esfuerzos autoridades, catedráticos y alumnos, colaborando sin retaceos en el programa de reorganización nacional […]
LA TAREA realizada en estos primeros días ha sido silenciosa pero excelente. Sin embargo queda un largo camino por recorrer […] Esto se logrará revisando, muy a fondo, programas, bibliografía y, también, los currículum y aptitudes del cuerpo docente […].Editorial del 24/5/76
"Cuando el Cambio es realidad.
Tarea Consciente y Fructuosa De la Intervención en la UNS".
"[a] largos años de conducción imprecisa […] se sumó un período, uno de los más oscuros atravesados por la UNS, durante el cual se practicaron en sus claustros experiencias sovietizantes, con secuelas que perduraron aún después de la reversión del proceso, que, con todo, no alcanzó a rescatarla […]
[…] surge un interrogante que […] concierne a la Facultad Regional de la Universidad Tecnológica Nacional. ¿Qué ha ocurrido en ese nivel? ¿Se ha seguido con ella una política similar a la aplicada en la UNS? Hasta el momento no hay indicio alguno que permita vislumbrar propósitos de reorganización".
Así las cosas, LNP señalaba un nuevo blanco del plan de persecución y exterminio: los claustros de la Facultad Tecnológica. "Es innegable que en la universidad [Nacional del Sur] se ha operado un cambio sustancial en todos los órdenes […] preservar la identidad nacional de las corrientes disociadoras infiltradas en nuestras instituciones.
[…] El camino queda limpio de malezas […] es de esperar que el gran esfuerzo realizado no se frustre y que la obra emprendida […] prosiga inalterable y se afiance […]".Con el inicio de la causa "Ramírez", la conferencia realizada el 4 de agosto de 1976 por el general Vilas, junto al comisario Carlos María Baldovino y el subcomisario Félix Alejandro Alais, en la sede de la delegación local de la Policía Federal, fue el puntapié para que La Nueva Provincia desatara, en todas sus dimensiones, su mensaje de estigmatización y demonización del colectivo de docentes de la UNS, dando operatividad al plan de acción psicológica pergeñado por Vilas, para instalar en la opinión pública quiénes eran los subversivos ideológicos, y cómo debía procederse en relación a los mismos.
Al día siguiente -5 de agosto de 1976-, en su tapa y con título catástrofe, se lee: "LA UNIVERSIDAD CONVERTIDA EN UNA USINA SUBVERSIVA", en la bajada de la noticia dice: "Hay 17 profesores y activistas detenidos y otros 30 están prófugos. El Dr. Benamo y la infiltración marxista. Exitosa investigación".
Sigue: "Malek involucrado en los procedimientos".
El tratamiento de la noticia ocupa el lugar central en la tapa, que incluye una foto con título de epígrafe "Sorprendentes revelaciones", donde aparecen retratados personajes emblemáticos de la represión en Bahía Blanca: VILAS, BALDOVINO y ALAIS.
Debajo se lee: "durante la conferencia de prensa ofrecida ayer en nuestro medio […] se brindaron amplios detalles de la penetración extremista en la Universidad Nacional del Sur (Información páginas 2, 3 y 7)".
El tratamiento de semejante procedimiento se hace en la tapa y en las páginas 2, 3 y 7 con títulos catástrofes; dando nombres de profesores "detenidos" y de "prófugos".
Se hace inevitable consultar el diario de ese día, pero veamos cómo comienza la crónica en página 2 bajo el título: "La Universidad convertida en usina subversiva", en artículo que ocupa la mitad de la página, más extenso incluso que el editorial de aquel día:
"Un vasto plan de penetración ideológica marxistizante en la Universidad Nacional del Sur, donde se montó una verdadera usina para la subversión, fue desbaratado y la mayor parte de sus activistas detenidos, según lo anunciaron ayer en conferencia de prensa los jefes de la delegación local de la Policía Federal. La impresionante maniobra cuya magnitud y profundidad no tiene precedentes en el país, ha permitido probar judicialmente la penetración ideológica de la llamada IV Internacional en el ámbito universitario argentino, aportando los elementos necesarios para dar forma a una nueva figura delictiva comprobable. Los 20 representantes de los medios de difusión, entre periodistas locales y corresponsales de diarios y revistas de la Capital Federal, fueron informados durante dos extensas horas de todos los pormenores del plan y su desbaratamiento que permitió la detención de 17 profesores y activistas involucrados en el mismo. También se suministraron datos sobre otras 30 personas, todas prófugas comprometidas en las mismas actividades….".
Lo que no tenía "precedentes en el país" era el secuestro y tortura de personas que integraban la comunidad universitaria. Y esos párrafos son hechura propia del diario.
El artículo de páginas dos y tres se divide en numerosos títulos secundarios ("La Conferencia", "Habla Vilas", "Anular las Fuentes" e "Informe Preliminar", "Libros-Base", "Víctor Benamo", "La Maniobra", "El 'Equipo'", "Elite Ideológica", "Economía Política", "El Caso Benamo", "Otros Personajes", "Incógnita", "La Política", "Otras Consideraciones" y "Colofón"), a lo largo de los cuales se reproducen distintos pasajes literales del discurso de los tres represores, mediante el cual exponen cronológicamente en fenómeno de "penetración ideológica" atribuido a las víctimas, insertando en el relato el nombre de cada uno de los docentes universitarios perseguidos y secuestrados.
La página incluye dos fotografías: la primera se titula "Para la Juventud Argentina" (negritas en el original) y exhibe la cubierta de distintas publicaciones, expresando en el epígrafe: "He aquí el material que hacían circular los ideólogos de la universidad. Un panfleto editado en Pekin sobre cuestiones comunistas y 'La Voz Obrera', periódico italiano del Partido Comunista. La imagen no alcanza a dar la verdadera sensación de la cantidad de panfletos y folletines que se distribuían entre profesores y estudiantes".
La segunda fotografía se titula "Proceso de Extremismo" (negritas en el original) y explica: "El gráfico exhibido ayer muestra cómo de simples organizaciones estudiantiles de otrora se fueron desmembrando los grupos que finalmente integraron la Juventud Peronista, transformada luego en la organización paramilitar Montoneros".
Otro Artículo en la misma página se titula "Los Detenidos", y se encarga del señalamiento individualizado de las víctimas como delincuentes terroristas:
"La siguiente es la nómina de los detenidos, según la información brindada ayer en la Policía Federal de nuestra ciudad:
Stella Maris Ramírez de Custodio: argentina, de 34 años; asistente social, casada. Heber Nazareno Tapattá: argentino, 26 años, casado; licenciado en Economía y profesor universitario; Victorio Manuel Schillizzi: argentino, 47 años, casado; profesor universitario y de enseñanza media. Luis Alberto Rodríguez: argentino, 26 años, soltero; licenciado en Economía, ayudante de cátedra. Anahí Silvia Rodríguez de Tapattá: argentina, de 28 años, casada; licenciada en Economía; ayudante de investigación. Hugo Reinaldo Sartison: argentino, 29 años, casado, imprentero, estudiante de Economía. Mario Carlos Aggio: argentino, 37 años, casado, médico, profesor universitario, investigador científico. Rafael Luis Laplaza: argentino, 42 años, casado; licenciado en Economía, profesor universitario, investigador y asesor económico. Miguel Ángel Arias: argentino, 32 años, soltero, licenciado en Economía y ayudante de cátedra; investigador económico. Eduardo Alfredo Villamil: argentino, 52 años, casado; licenciado en Economía, profesor universitario, y de la enseñanza media. Dolio Heralio Sfascia: argentino, 43 años, casado; licenciado en Economía, profesor universitario. Héctor Pistonessi Castelli: argentino naturalizado, 38 años, casado; contador público, profesor universitario. Alberto Constante Barbeito: argentino, 36 años, casado; licenciado en Economía, profesor universitario. Horacio Ciafardini: argentino, 34 años, casado; licenciado en Economía; escritor de libros económicos, investigador económico- histórico. Víctor Benamo: argentino, 45 años, abogado, casado, ex rector de la Universidad Nacional del Sur. Mario Arnaldo Usabiaga: argentino, 41 años, casado; licenciado en Humanidades, profesor adjunto, ex no docente, secretario gremial.
Existen dos detenidos cuyos nombres no fueron suministrados por reservas de la investigación. Se sabe que tienen 35 y 31 años y que son, uno licenciado en Humanidades y otro, una mujer, licenciada en Economía".Las negritas corresponden al original.
Otro apartado se titula "Nómina de Acusados que se Encuentran Prófugos", y continúa con la identificación con nombre y apellido, nacionalidad, edad y profesión de cada una de las 30 personas estigmatizadas como terroristas prófugos.
En esta última lista figura "José Luis Peralta: argentino, 24 años, soltero; activista estudiantil" (negritas en el original). Cabe señalar, al respecto, que de acuerdo a la sentencia dictada por el TOCF subrogante de esta ciudad, en la causa N° 1103 caratulada "FRACASSI…", PERALTA fue secuestrado en la ciudad de Mar del Plata el 6 de agosto de 1976, es decir, un día después de que se publicara la noticia citada.
Se trata, en efecto, de una muestra más del nivel de coordinación que existía entre el plano operativo (a cargo de las fuerzas estatales) y de la acción psicológica (a cargo de La Nueva Provincia) del programa delictivo para la Subzona 51.
En nómina también se encontraba "Jorge Rochistein: argentino, 26 años, soltero, activista subversivo" (negritas en el original). Al igual que PERALTA, Jorge Daniel ROCHISTEIN y su compañera María Graciela TAURO (en estado de gravidez) fueron secuestrados el 15 de mayo de 1977 en la localidad de Hurlingham y conducidos a los CCDyT Mansión Seré y ESMA. Actualmente, ambos permanecen desaparecidos. Su hijo -Ezquiel ROCHISTEIN TAURO- nació en cautiverio en la ESMA, y recuperó su identidad recién en el año 2010.
La enumeración concluye con la siguiente aclaración: "Existen muchos más implicados cuyos datos filiatorios se mantienen en reserva por el secreto de la investigación y oportunamente se irán agregando a la lista.
Sobre la mayoría de los prófugos mencionados, se tienen referencias de que se encuentran en el exterior del país".
En página 3, continúa el tratamiento de la noticia, retomando el título "Malek Involucrado en los Procedimientos" anunciado en la tapa de aquella edición. Además, se agregan dos fotografías más: la primera captura la cubierta de varios libros, con el título "'Bibliografía' Para 'Reformadores'", y el siguiente epígrafe:
"La más variada exposición de libros de corte marxista, con apuntes para la violencia, el socialismo, la revolución y todos los ítems del lenguaje comunista, -algunos con caracteres rusos- fueron 'las bases' con que se pretendió reformar las estructuras de la Universidad Nacional del Sur. La foto muestra apenas un sector de los libros exhibidos ayer en la Policía Federal".
La segunda imagen lo expone al imputado ALAIS con el siguiente título "Una Exposición Clara…". El epígrafe editorializa:
"…Fue la ofrecida por el subcomisario Félix Alejandro Alais para reseñar el proceso de infiltración ideológica a que fue sometida la Universidad Nacional del Sur y otras casas de estudio. Sorprendentes revelaciones que evidencian un desquicio increíble…".
La noticia, que mereció amplia cobertura en el diario de ese día, continúa en la página 7, donde bajo el título secundario "Incógnitas" destacan algo del discurso de los miembros de la fuerza que a LNP le interesaba y sobre lo que venían "trabajando" hacía tiempo: "El subcomisario Alais dijo que la maniobra organizada en la Universidad del Sur ha sido desbaratada, pero aún quedan algunas incógnitas. Sostuvo que aún hay gente infiltrada en los colegios secundarios -Nacional, Comercio, Ciclo Básico-…", el destacado es de La Nueva Provincia.
Párrafos abajo, destacan la importancia del operativo, y resaltan, en palabras de Alais, que "el éxito de la investigación se había logrado gracias a la unión de todos los argentinos que vestimos uniforme y por primera vez se logra probar judicialmente la penetración ideológica de la IV Internacional en las Universidades Argentinas…".
En el párrafo siguiente -propio del diario- se regodean con todo lo ocurrido: "Tan exhaustiva exposición de elementos, no dejaba duda alguna de la magnitud que asumió la infiltración ideológica en nuestras casas de altos estudios…".
Para dar dimensión a la investigación sigue LNP en los párrafos siguientes:
"…Cuando Domecq asume como Rector de la Universidad del Comahue, mantiene frecuentes reuniones con dirigentes extremistas. Algunos de ellos llegaron hasta Neuquén y recibieron decidido apoyo material. Firmenich, Quieto, Santucho, Gorriarán Merlo, Urteaga, Carrizo y otros, habrían realizado reuniones en el Comahue con la anuencia de Domecq, quien les brindaba alojamiento, alimentación y transporte. Según el trascendido Domecq habría albergado al grupo que secuestró al director del diario El Día de La Plata, facilitando para la operación cinco automóviles de la Universidad. Otra evidencia de la vinculación de Domecq con la subversión se obtuvo en Catamarca, cuando en enero de 1974 fue atacado el Regimiento de la ciudad. Entonces, el grupo extremista utilizó para su huida un ómnibus de la universidad del Comahue. También ha podido saberse que los mismos ómnibus sirvieron, simulando viajes de estudios, para transportar guerrilleros a Tucumán. Es obvio que las investigaciones darán luz a otras irregularidades que pondrán en evidencia el carácter de 'usina ideológica' de la maniobra montada y la vinculación de sus componentes con la delincuencia subversiva."
Vemos la insistencia en vincular los conceptos de "usina ideológica" con "delincuencia subversiva", demonizando al grupo de docentes, estudiantes y no docentes; a quienes, desde la prédica constante mandaban perseguir, secuestrar, torturar y eliminar.
Es importante ver cómo terminan la crónica de ese día, bajo el título de "Colofón" y como mensaje final, nuevamente la arenga:
"Quedó en el ánimo de muchos de los periodistas que asistieron a la conferencia, que aquello fue algo así como un 'parte de batalla', un recuento de actividades de un grupo alineado en el bando que combate contra el país en esa sórdida guerra de extremismo. La comunidad de Bahía Blanca iba a ser informada, a través de los medios de difusión, que una de las batallas había sido ganada. Pero todavía falta ganar la guerra final. Por el camino seguido hasta ahora, la victoria será de los argentinos…".
Todos los conceptos unidos en un párrafo: batalla, sórdida guerra, extremismo, guerra final, victoria "de los argentinos" y "comunidad de Bahía Blanca" como parte de un "nosotros" enfrente de un "ellos", los delincuentes subversivos, extremistas, que había que eliminar sin concesiones; por la sencilla pero repetida y contundente razón de que estábamos en una "guerra final".
Finalmente, corresponde traer a cuenta que la misma fotografía obtenida por el diario y publicada en aquella edición (con los libros supuestamente secuestrados en los domicilios de los docentes universitarios, y expuestos al público en la conferencia de prensa), constituye el fondo de tapa de la edición de septiembre de aquel año de la revista Cabildo |81|, fundada por Vicente MASSOT y financiada por La Nueva Provincia. Se trata del órgano de prensa mediante el cual Vicente MASSOT coordinaba con Enrique ARANCIBIA CLAVEL, jefe de la red estatal de inteligencia chilena en la República Argentina, el desarrollo de acción psicológica en el marco del plan represivo común de ambos países.
En aquella tapa, sobre la mencionada imagen de fondo se superpone la figura de VILAS, anunciándose en el título de portada: "Gral. Vilas: UN VENCEDOR DE LA GUERRILLA COMBATE SUS CAUSAS". En página 2, se publicita el libro "Autopsia de la Guerra de Argelia", de un militar francés que aplicó los aberrantes métodos de tortura y represión utilizados en ese escenario, y luego incorporados a la formación castrense argentina, y a la práctica criminal estatal.
En el interior de ese número de la revista Cabildo, se brindó amplio tratamiento del procedimiento judicial contra los profesores bahienses, incluyendo fotografías de las víctimas (PISTONESSI, BARRERA). Otra fotografía con el epígrafe "Los gráficos de la Policía Federal" exhibe un cuadro conceptual en el que figuran en manuscrito los nombres de varias de las víctimas de este requerimiento. Escribió en dicha edición (según surge de página 3), entre otros, Patricio H. Randle, quien más adelante comenzaría a firmar sus notas de redacción en las páginas del diario La Nueva Provincia. p>
Al día siguiente, 6 de agosto de 1976, continuaba la empresa de acción psicológica. En página 3 con foto del mencionado Gustavo MALEK, titulaban: "Derivaciones de una conferencia de prensa. Universidad: la ley, cartas y telegramas".
El texto de la nota es un editorial en defensa de VILAS y del operativo de persecución, secuestro y tortura llevado a cabo contra los integrantes de la comunidad educativa de la Universidad Nacional del Sur, así como también una toma de postura del diario en relación al lugar que habían elegido como blanco, se transcribe completa porque no existe ningún desperdicio y es un jalón más en la urdimbre de complicidades de los dueños del diario para con el más radicalizado (si es que existen grados en este tópico) exponente de la represión en Bahía Blanca, es decir, Adel VILAS:
"La trascendencia de las revelaciones sobre la infiltración ideológica en la Universidad Nacional del Sur, hechas públicas en la conferencia de prensa realizada el miércoles, alcanza otra magnitud teniendo en cuenta la proyección judicial que deriva de las mismas. En efecto, con ella ha surgido una nueva figura delictiva que hasta ahora no era considerada en los estrados de la justicia. Como es sabido, la represión del accionar subversión exigió la imposición de nuevas normas penales que no tenían precedentes en el país. Por ellas es posible sancionar a quienes participan en actos de violencia o son sorprendidos con elementos que pueden ser considerados indispensables para el actor terrorista. Incluso, la tenencia de bibliografía cuyo contenido aliente o marque pauta para el desarrolla de actividades subversivas, está contemplada como causa sancionable en la nueva legislación. El proceso iniciado en Bahía Blanca tiene características sumamente particulares en ese sentido. La investigación y proceso de los implicados, intenta eliminar mediante la acción de la justicia, las fuentes que originan una propagación ideológica signada por actos de violencia que, en muchos casos, configuró la comisión de delitos comunes. Partiendo de la eficaz investigación realizada por la Policía Federal de nuestra ciudad, la justicia federal debe abocarse ahora al análisis de los elementos, declaraciones y material que forman el voluminoso sumario. Obviamente, el magistrado actuante, doctor Guillermo Federico Madueño deberá juzgar el caso a la luz de los nuevos conceptos. La labor será difícil y dedicada, aun cuando las abrumadoras pruebas acumuladas durante la investigación allanarán en parte el camino".
Luego, nuevamente se recoge, de manera precisa, la consigna de Vilas, de instalar el hecho local como fenómeno aleccionar a nivel nacional:
"En círculos judiciales se estima que las decisiones que se adopten en el futuro tendrán resonancia nacional, desde el momento en que sentarán jurisprudencia sobre la consideración y sanción del accionar ideológico que atenta contra la seguridad y la paz interna, en este caso particular, desde las universidades, al auspiciar una mentalización subversiva".
Hasta acá una especie de introducción y el esfuerzo por mostrar lo ocurrido en Bahía Blanca como un hecho singular y una nueva mirada (por supuesto necesaria y favorable) en la "guerra final"; eran tan conscientes de la singularidad de la persecución desatada que hacen especial hincapié en que el caso podría "sentar jurisprudencia" para sancionar el accionar ideológico.
Sigue la nota de ese día, bajo el subtítulo "Otros aspectos":
"Pese a que el doctor Madueño, como es lógico, no aceptó formular declaraciones sobre el caso, los observadores allegados al ámbito judicial estiman que los detenidos involucrados en el proceso continuarán en prisión hasta tanto se dicten los fallos correspondientes".
Recordemos que muchos estuvieron desaparecidos algún tiempo y fueron torturados en distintos penales del país, donde los visitaban -a veces- el juez Madueño con sus secretarios Sierra y Girotti.
Sigue la nota:
"Al respecto se señaló que no existirá el beneficio de la excarcelación provisoria y los fallos no serán condicionales, por lo que los procesados deberán cumplir las condenas que se impongan en su totalidad. Otras fuentes revelaron que las penas pueden oscilar entre los tres y los seis años de cárcel, aunque se admitió que en los casos donde se comprobase fehacientemente la vinculación de los detenidos con hechos subversivos o delitos comunes, las sentencias podrían llegar hasta los 15 años".
Párrafo para que los demás profesores, alumnos y no docentes tomaran nota. A nadie escapa que la nota era leída por la totalidad de la comunidad universitaria.
"En medios vinculados a la investigación se dijo que, una vez concluida la tarea, se deberán disponer pedidos de extradición de los prófugos que se hallen fuera del país, en tanto que algunos detenidos, que en estos momentos están, eventualmente, a disposición de otras investigaciones antisubversivas, podrían ser incorporados al caso que se denunciara el miércoles pasado." .
Bajo el título "Reacciones", sigue la nota de ese día:
"Mientras tanto, la repercusión pública por las revelaciones formuladas en la conferencia de prensa, alcanzó un índice poco común, particularmente y como es natural, en nuestra ciudad. No sólo el ámbito educacional fue tocado por las características del caso: todos los sectores de la ciudadanía siguieron atentamente la abundante información que brindaron las radios, la televisión y la prensa escrita. Los matutinos ce la Capital Federal destinaron grandes espacios a la noticia, en especial 'La Prensa' y 'La Nación', agregando a los informes procedentes de Bahía Blanca, la carta que el ex presidente Lanusse le envió al segundo comandante del V Cuerpo de Ejército, general de brigada Adel Edgardo Vilas, en relación al hecho de que el ex rector de la UNS y ex ministro de Educación durante su gobierno, doctor Gustavo Malek, fue incluido en la lista de prófugos involucrados en el proceso".
Continúa con el título "Acotaciones":
"La carta de Lanusse, que sale en defensa de Malek, invita a reflexionar al general Vilas sobre 'la importancia y alcance' de la acusación, planteándole su duda personal '…la actitud del señor general, aunque fuera involuntaria, me hace surgir la duda si no puede dar lugar a que se piense que usted se arrogue atribuciones que las leyes vigentes no le confieren' …En algunos círculos, tanto políticos como castrenses, se estima que la incertidumbre de Lanusse quedaría aclarada con la simple lectura de las palabras pronunciadas por el general Vilas al recibir el miércoles a los periodistas. Dijo entonces el jefe militar: "Tal como lo manifestara el comandante en jefe del Ejército, en la comida anual de camaradería de las Fuerzas Armadas, no se permitirá la acción disolvente y antinacional en la cultura, en los medios de comunicación, en la economía, en la política y en el gremialismo. Los emboscados tendrán que salir de sus cubiles. Ningún crimen, ninguna traición, ninguna afrenta quedarán impunes'. Y agregó seguidamente: 'en mi carácter de comandante de la subzona de defensa 51 los he invitado para darles a conocer los resultados de una investigación'".
El título secundario "El deber" es la defensa abierta de VILAS. La nota de LNP dice lo siguiente:
"Para muchos observadores es evidente que nadie trata de arrogar atribuciones que las leyes vigentes no confieren. Se dice que el general Vilas, en acto de servicio, es el responsable de la defensa y seguridad de su zona y en tal carácter, convocó a una conferencia de prensa en la cual, los jefes de los servicios de seguridad que en los casos de subversión ideológica dependen de ese comando, informaron sobre las investigaciones realizadas. Ninguna ley vigente ha sido vulnerada. Se ha cumplido con un deber. La justicia deberá determinar ahora el grado de vinculación del doctor Malek con los episodios denunciados."
Va culminando la nota en página 3, siendo continuada en página 4 con el título "Interrogantes":
"Le pregunta Lanusse al General Vilas: '¿Tiene algún miembro de las Fuerzas Armadas el derecho a impedir que un hombre, un padre de familia, que vele por su honor, su responsabilidad y su prestigio?' , refiriéndose al supuesto hecho de que el doctor Malek no tuvo oportunidad de ejercer su defensa. Como es sabido, el ex rector de la UNS está en Uruguay trabajando para la UNESCO. La inquietud de Lanusse plantea otros interrogantes. En las actuales circunstancias que vive el país, ¿no tienen derecho los miembros de las Fuerzas Armadas, cuya función es garantizar la paz interna, a proseguir una investigación hasta las últimas instancias, para averiguar por qué y cómo Malek designó a Roberto Noel Domecq como director del departamento de Economía, hoy identificado como decidido promotor de la penetración ideológica subversiva? Y los otros padres de familia, los de los alumnos que Domecq y su grupo pretendieron catequizar para la subversión, ¿no tienen derecho a exigir que se investigue a fondo el desquicio universitario para saber si sus hijos van a estar seguros cursando estudios? Y las familias de aquellos que murieron asesinados por delincuentes terroristas a quienes, gente como Domecq, designado por Malek, ayudó en su accionar subversivo, ¿no tienen derecho a reclamar que se haga justicia?. La opinión pública sabe que el proceso denunciado el miércoles aún no ha concluido. Pero está segura de una cosa: la lucha contra la subversión y la penetración ideológica le está devolviendo la paz y la tranquilidad que le habían robado. Y eso es mucho más importante que los conceptos de Lanusse, un soldado al fin que no debe ignorar que la unidad y cohesión de las Fuerzas Armadas es indispensable ahora y siempre en el país…".
Termina diciendo: "…una anécdota más en la crónica sorprendente de la penetración ideológica marxistizante denunciada el miércoles último. En realidad, cada caso es una anécdota. Es el conjunto y la dimensión lo que debe ser eliminado. Y no hay lugar para distracciones….". Para LNP era el "conjunto" (el grupo) lo que debía ser "eliminado" y eso debía hacerse sin "distracciones".
En la página 3 y bajo el título "Los textos…" se publica la nota de Alejandro Agustín LANUSSE dirigida a Adel VILAS y en relación a la conferencia de prensa del día anterior, respecto de Gustavo MALEK.
El hecho es útil para tomar dimensión del operativo llevado a cabo en la Universidad del Sur y, quizás sea, según Uriarte en su libro "Almirante Zero" una de las razones por las cuales Adel VILAS termina saliendo de Bahía Blanca. Acaso también, para anticipar el modo en que -como veremos- el diario iría orientado el objetivo de la acción psicológica y las exhortaciones, en parte, hacia la figura de LANUSSE, en el marco de la pugna entre alas "duras" y "blandas" del Ejército, en el que los MASSOT se posicionarán reclamando el genocidio hasta las últimas consecuencias.
El 9 de agosto de 1976 se ocupan nuevamente del tema de la Universidad Nacional del Sur en la página 2, en la columna "Momento Político". Veamos algunas consideraciones en línea con el ataque despiadado a ese ámbito que se desató desde las páginas de LNP:
"…Las dudas quedaron relegadas a segundo plano cuando el Comando General del Ejército decidió aplicar una sanción de cinco días de arresto a Lanusse, remitiéndolo al I Cuerpo con asiento en Palermo. Fuentes allegadas a las esferas castrenses especularon sobre la decisión, argumentando que había sido tomada en virtud de la vía empleada por el ex presidente para cuestionar a un oficial en actividad, es decir, personal y pública. La sanción cerró la polémica, como correspondía. El "caso Malek", mientras tanto sigue sujeto al ámbito judicial… Y sobre este "ofendido" funcionario internacional es mucho lo que puede recordarse. Empezando por la demagogia desfogada que caracterizó su gestión al frente de la UNS; la creación de universidades ficticias a lo largo y ancho del país; sus críticas a la universidad oligárquica, elitista, limitacionista, etc., tan próximas a las que luego haría Puiggrós y Kestelboim… Asimismo, sería interesante recobrar la correspondencia Malek-Benamo, de la cual el último se ufanaba públicamente durante el camporazo, que podría arrojar luz sobre todo este asunto…."
Hasta aquí, con nuevo ataque a la UNS y con conocimiento pleno de los detalles que hacían a la vida universitaria de Bahía Blanca, tal como la "correspondencia" entre Malek y Benamo. Luego, sigue la columna atacando al nuevo Rector de la UBA (con foto ilustrativa y pregunta intimidante): "…El ingeniero Alberto Constantini asumió el rectorado de la Universidad de Buenos Aires y pronunció un breve discurso. Se inició así una nueva etapa y ya tiene sus bemoles, El nuevo rector dijo, entre otras cosas, que respetará el ejercicio de la autonomía universitaria y que estaba de acuerdo con la libertad académica o de cátedra, según la cual el profesor imparte sus clases con entera libertad. He ahí una cuestión que según muchos conocedores del mundo universitario, se plantea en términos delicados…" (el comentario a la foto que ilustra la nota es: "Constantini: ¿en el viejo camino de los errores?").
Termina en los mismos y reiterados términos admonitorios:
"De todas formas, el movimiento se demuestra andando. En los tiempos venideros se sabrá si la política universitaria auspiciada por los funcionarios del Poder Ejecutivo marcha por la buena senda o se está comenzando a recorrer el viejo camino de los errores. Se impone el alerta y, fundamentalmente, no bajar la guardia. El enemigo, que hasta meses atrás reinara sobre la "tierra de nadie", no ha desaparecido totalmente e intentará retomar sus trincheras de lucha. Será cuestión de no perderlo de vista…"
El llamado permanente a estar alerta y no bajar la guardia con el enemigo, con la insistencia (y he aquí la peculiaridad que venimos señalando en nuestra acusación) en el ámbito cultural, ideológico, universitario; lugar, al cual, LNP veía como su enemigo especular en la disputa de sentido.
El 12 de agosto de 1976, en la página 2 y con el título "La lección de un soldado. Bahía Blanca: las 'brujas' y los 'fantasmas' existían…", se realiza una encendida y cerrada defensa de Adel VILAS bajo ese sugestivo título.
Ya no va siendo necesario leer en qué clave se realiza ese editorial, sólo resaltar -por ahora- que está blindando a un personaje de la calaña de Adel VILAS, poniéndolo en un lugar heroico en medio de la represión más despiadada que haya conocido Bahía Blanca y la región. En este caso, se justifica y encubre la persecución a profesores de la UNS que el diario venía tratando desde días anteriores a partir de la conferencia de prensa.
El artículo resulta significativo, entre otros aspectos, porque presente prácticamente una identidad con el texto de Vilas "Bahía Blanca: el hecho histórico" que venimos comentando, tanto en su estructura como en su contenido.
Veamos algunos párrafos del editorial:
"En el verano de este año, cuando recién comenzaba a despuntar mil novecientos setenta y seis y aún no se habían silenciado los ecos del patriótico alzamiento del brigadier Capellini, la Nación hubo de sufrir uno de los ataques más mortíferos que, contra el Ejército, enderezaran los delincuentes subversivos marxistas. Cierto, que, en Monte Chingolo, estos últimos, fueron diezmados - reducidos a escombros-, pero también es cierta la cifra de combatientes reunidos por las bandas armadas del ERP y Montoneros. En aquel entonces medio millar de guerrilleros -entre grupos de apoyo, logísticos y combatientes- enfrentaron y hubieron de retroceder, destrozados, ante la arrolladora contraofensiva de las FFAA.".
Hasta acá la introducción. Ahora veamos el alerta y la "bajada" a la ciudad, que prepara la elevación de VILAS al sitial de héroe de la patria.
Sigue, entonces:
"El éxito obtenido impidió, como de costumbre, sacar las debidas conclusiones del ataque al citado regimiento. A saber: que la capacidad de reclutamiento de la guerrilla todavía era grande y que uno de los principales aguantaderos estaba en la zona sur de la provincia de Buenos Aires, específicamente en Bahía Blanca. En efecto, al revisarse, en forma cuidadosa, las pertenencias de los irregulares caídos en acción, se pudo comprobar que, en su mayoría, tenían pasajes de vuelta a nuestra ciudad."
La afirmación, sin dudas, es impactante. En el editorial de ese día, y con posterioridad al "operativo UNS" se dice lo transcripto, relacionando a los profesores de la Universidad con la idea de "principal aguantadero" a la ciudad de Bahía Blanca y al intento de copamiento del Regimiento de Arsenales de Monte Chingolo.
Toda una construcción discursiva que, tal como se demostrara luego, era absolutamente falaz. Pero que significa en los hechos una clara identificación de los profesores con la guerrilla armada y con los demás conceptos que se vierten como "irregulares", "delincuentes subversivos marxistas", etc.
El editorial de LNP continuaba por la misma línea:
"Las pruebas resultaban innegables, como resultaba innegable la presencia de importantes sectores de la JP montonera -Bustos, Medina, etc.- en zonas aledañas a Bahía. Todo confirmaba, de manera palmaria, lo dicho precedentemente. Bahía Blanca, junto con San Luis y Entre Rios, podían considerarse aguantaderos 'claves' de la subversión, pues, desde estas localidades se enviaban combatientes 'de refresco' a distintas partes de la República…".
Bustos, Medina y los "etc." que menciona han sido todos víctimas en los juicios que se están llevando adelante.
Sigue el editorial de esta manera:
"Ese mismo verano, arribó a ésta [Bahía Blanca] el general Adel Edgardo Vilas, que hasta el momento se había desempeñado como comandante de la crucial zona de operaciones en el monte tucumano. Venía precedido -por qué negarlo- de una fama poco común. Al fin y al cabo durante dos largos años -años de combate y gloria para las armas nacionales- había revistado al frente de la V Brigada de Infantería en el Noroeste. Allí, tras remontar innúmeras dificultades, el triunfo sobre el ERP, el triunfo sobre el más mortal enemigo de la Nación histórica, fue un hecho acabado, concluso, a pocos meses de iniciarse los combates".
Veamos, ahora, la identidad de aquellos párrafos iniciales con el artículo de Vilas, que comenzada narrando: "El lunes 16 de febrero de 1976 asumí como 2do. Comandante y Jefe de Estado Mayor del 5to. Cuerpo de Ejército (Jefe de la Sub-Zona - 51) […] La zona era considerada no prioritaria en materia operativa. Funcionaba en cambio como escuela de preparación de elementos que luego se enviaban a los principales centros subversivos del país".
Esa asombrosa coincidencia en la estructura discursiva se observa incluso en los títulos iniciales empleados por Vilas en su documento: "I- DE TUCUMAN A BAHIA BLANCA-" y "II - LA GUERRILLA DERROTADA". Insistimos: la coincidencia alcanza tanto a las premisas como al orden con que eran presentadas.
Efectuada la introducción, lo que viene después en el editorial no tiene desperdicio.
"Nuestra ciudad era, con todo, distinta al jardín de la República. Desde su tipografía hasta su idiosincrasia, desde su tradición lugareña hasta sus anhelos y necesidades particulares, las diferencias entre una y otro resultaban notables para un soldado acostumbrado a la guerra antisubversiva desarrollada en el Norte. Sin embargo, el general Vilas pronto comprendió esta distinción y codo a codo con su comandante, desenvolvió una estrategia de acuerdo al nuevo terreno bélico".
Bahía Blanca era, para LNP, un "terreno bélico", es decir, un campo de batalla, que debía afrontarse de un modo distinto al monte tucumano. Se trata, acaso, de la misma aclaración que efectuó Vilas en el documento reseñado: "La rápida adaptación de las fuerzas militares y de la población a las necesidades de este nuevo tipo de lucha, significó una transformación considerable en la jurisdicción del 5to. Cuerpo".
A ello también se refirió en su declaración indagatoria: "tratándose del epicentro del problema urbano similar al monte en Tucumán, nada más que es de cemento, las acciones eran controladas por el deponente, propuestas y especialmente fiscalizadas por el Comandante del Vto. Cuerpo, es decir que en la subzona 51 habían advertido que, el monte de cemento para los escondites era una cuestión urbana distinta a la que el deponente había vivido en San Miguel de Tucumán".
La literalidad expone hasta qué punto el discurso del diario respondía a un esquema preestablecido y planificado, y no a una mera adhesión ideológica.
En los párrafos que siguen, el editorial hace un recuento de las andanzas del nefasto personaje presentado como el salvador de Bahía Blanca.
"Así, la primera acción consistió en desbaratar al tristemente célebre 'clan' Bustos, cuyas actividades, no precisamente filantrópicas en Villa Libre, todo conocían pero nadie atacaba. En oportunidad de realizarse el operativo-allanamiento en aquel lugar, se descubrió importante cantidad de armas, a más de apresarse a varios de los integrantes de una ´familia´ estrechamente ligada a Montoneros. Se deshizo de esta manera, el principal punto de apoyo que tenía la guerrilla peronista en el sur bonaerense. No obstante, quedaba buena parte del aparato subversivo, montado en tres años de complicidad y ´dejar hacer´ en favor de Santucho y Firmenich".
Seguimos transcribiendo textualmente:
"Bahía Blanca volvió a sentir disparos, a saber de enfrentamientos armados y de muertes. Pero ya no eran las bandas sindicales, ni los matones a sueldo de la burocracia quienes salían a divertirse o a saldar deudas de juego, deudas de negociados o deudas de mujeres. Esta vez se trataba de soldados de la Patria luchando contra criminales marxistas; se trataba de una prolongación de la contienda iniciada a lo largo y ancho del país por las Fuerzas Armadas.".
"Muchos se sorprendieron. ¿Cómo, Bahía Blanca aguantadero? No podía ser. Y sin embargo era…"En idéntico tenor, nos dice Vilas, con una pasmosa similitud discursiva: "Algunos llegaban a afirmar que la escasa actividad subversiva que se manifestaba en la región, comparativamente con otras regiones del país, implicaba una ausencia casi total de organizaciones subversivas en funcionamiento".
Y nos descerraja a continuación el siguiente párrafo del editorial de LNP:
"A la sorpresa siguió el temor. No sólo cayeron los Bustos. Pocos meses después, el Comando del V Cuerpo anuncia una retahíla de enfrentamientos, donde varios delincuentes subversivos son aniquilados. Tras ello, es muerto un importante líder montonero, se descubre una imprenta clandestina y hasta una 'cárcel del pueblo'. El asombro se torna estupor. Bahía Blanca no estaba exenta, ni mucho menos, del peligro marxista. Su tranquilidad, después de todo, resultaba, más que tranquilidad, calma chicha. Tras su aparente ´virginidad´ subversiva, se había montado un vasto organigrama revolucionario que alcanzaba a los sindicatos y llegaba a distintas facultades.".
La secuencia operativa trazada nos remite -una vez más-al texto de VILAS, quien en la selección de hechos también se detiene en el descubrimiento de imprenta clandestina y de una cárcel del pueblo. La enumeración aparece en el texto de Vilas, al pie de la letra:
"Entre el 21 y 23 de julio, fueron detenidos 20 subversivos detectándose asimismo una imprenta clandestina, gran cantidad de material de propaganda y también una casa dotada con una 'cárcel del pueblo'".
Luego, en el editorial, viene la conexión de todo lo dicho con la Universidad Nacional del Sur, y con los secuestros y torturas de los profesores, recogiendo la tesis de Vilas en cuanto a que "[e]n la mayor parte de los numerosos hechos acaecidos […] surgía la injerencia directa o indirecta de docentes, alumnos, funcionarios e ideólogos ligados a diversas casas de estudio universitarias. Las investigaciones iban convergiendo progresivamente sobre el núcleo central de la subversión".
Se viene transcribiendo el editorial completo para que se comprenda cuál es la operación discursiva -psicológica- de justificación, de facilitación, de encubrimiento y de arenga respecto de los crímenes que se venían cometiendo. En este caso, el esfuerzo debía ser mayor, porque el ámbito atacado era percibido por el diario como uno de sus mayores enemigos:
"Este diario -no se trata de reivindicar méritos- denunció la infiltración años atrás, cuando a todos les parecía que cazaba brujas y se empeñaba en ver fantasmas, con la hoz y el martillo, caminando por los claustros. La estrategia guerrillera era evidente. No obstante, nadie quería penetrarla. Ahora, un soldado viene a descorrer el velo que cubría tanta complicidad; viene a decirle a nuestra ciudad la verdad, por dura que parezca. Caen, hechos pedazos, muchos figurones; otros van presos merced a sus simpatías comunistas".
VILAS, sí VILAS, le viene a decir "la verdad" a Bahía Blanca. Así lo presenta La Nueva Provincia. VILAS, sí VILAS, viene a "rescatar" a Bahía Blanca de la mentira.
A toda orquesta, el editorial se centra en la figura de VILAS, con el énfasis propio del más entusiasta apologista:
"Vilas no se detiene ante el 'qué dirán'. Conoce la naturaleza de esta guerra y conoce a la 'inteligentzia' en todo su cómodo snobismo, la sabe dispuesta a negar, en la primera de cambios, la evidencia con tal de salvar la cara y no comprometerse. El General Vilas, de común acuerdo con el comandante del V Cuerpo, no se ha arredrado ante los peligros que supone hablar claro y denunciar a tanto personaje estólido e inflado, cómplice del marxismo. Que se llame Domecq o Malek, sea montonero o trotskista, se diga pacifista o beligerante, lo sea por omisión, arribismo, cobardía o estupidez, todo aquel que haya cohonestado la táctica subversiva es culpable… y merece ser condenado."
De esta manera, La Nueva Provincia asume, en toda su pureza, su rol de intermediario entre Vilas y la población. Recordemos, una vez más, que uno de los dos pilares, que según Vilas, empleó en la jurisdicción, fue la "planificada acción de propaganda y acción psicológica sobre la población".
El último párrafo introduce la exhortación al método genocida, y podría ser el resumen de toda una acusación; por lo dicho y por lo sugerido. Terminan de esta manera:
"A esta altura existe sólo una dialéctica: la del amigo-enemigo. Y al enemigo, el vencedor de Tucumán lo comprende mejor que nadie, debe tratárselo como tal. ¿O es que todavía vamos a creer que, mientras se conspira para destruir a la Patria, los delincuentes subversivos merecen acogerse al Tratado de Ginebra? Creánlo los cobardes, los cómplices… No lo cree así, afortunadamente, quien venció en Tucumán y hoy se empeña en limpiar a Bahía Blanca de elementos subversivos".
La Nueva Provincia dice que "afortunadamente" VILAS no cree que haya que aplicar el Tratado de Ginebra. Dicho de otra manera: La Nueva Provincia se congratula de que se asesine. No otra cosa significa no aplicar los Tratados de Ginebra.
Unido ello al concepto de "amigo-enemigo" y de que ese enemigo se encuentra fuera de la patria, las conclusiones son claras. La semblanza de VILAS y su presentación como un héroe salvador de Bahía Blanca, en el contexto del operativo UNS, se erige en una operación de acción psicológica que encubre, justifica, exacerba, facilita y arenga explícitamente a favor de los secuestros, torturas y - clara y definitivamente- a favor del exterminio físico.
El 15 de agosto de 1976 y en tapa se lee: "Abatieron en nuestra ciudad a 3 sediciosos" que luego se tratará en la página 4 con título catástrofe. Y ese mismo día el editorial se ocupa nuevamente del ámbito universitario, bajo el título: "Soldados de una misma causa. Responsabilidad de las nuevas autoridades universitarias", donde dice cosas como estas:
"…Lo que estuvo ocurriendo en la universidad argentina durante los últimos años es algo que ya conoce la opinión pública. La grotesca y desquiciante contracultura que se apoderó de toda su organización, no dejó un solo nivel intacto… La universidad dejó de ser un ámbito de la cultura y formación profesional, para convertirse en un centro político, abiertamente marxista, mezcla de "usina subversiva" e imprenta clandestina. En suma, un ente colateral de la penetración ideológica… Poco a poco, la intervención militar logró que la disciplina y el orden -como en los casos evidentes de Bahía Blanca y La Plata- resurgieran de entre el desquicio dejado por la horda ideológica y las instituciones comenzaron a funcionar según un ritmo y orientación tradicionales. La universidad fue higienizada… Debe reconocerse que, en Bahía Blanca, se hizo mucho en cuatro meses, a través de un programa de reordenamiento que, sin lugar a dudas, y en la práctica, es el más importante que se haya llevado a cabo en los últimos 20 años… Que nadie olvide que el grupo desmembrado recientemente en la Universidad Nacional del Sur, venía preparándose desde una década atrás, con persistente paciencia, y consiguió al fin su objetivo… Se acabaron los tiempos cómodos e indiferentes… Si la marcha del reordenamiento fracasa, no quedará otra salida que retomar el camino de la intervención militar… Intelectuales, pero soldados de una causa, la del país: he ahí la síntesis del mundo universitario.".
El 18 de agosto de 1976, en página 4 se vuelve sobre el tema UNS, bajo el título "El ex ministro imputado. Caso Malek: la causa continúa", con el tratamiento de la noticia para mantenerla en el candelero y los informes sobre distintas detenciones de profesores que -ahora- sabemos fueron torturados y privados de libertad durante años. La Nueva Provincia presentaba estos hechos con una seguidilla de notas donde encubría al realidad de lo que estaba ocurriendo, legitimando toda la persecución.
El 23 de agosto de 1976, además del "COLABORE. ESTÉ ALERTA", el editorial titula "22 de agosto. Coherencia y convicciones". Transcribiremos textual algunos párrafos sin analizarlos, toda vez que van en la misma línea de lo que venimos señalando. Sí debemos recordar que ya hay sentencia respecto de la "Masacre de Trelew" en cuanto a reconocer los hechos ocurridos como delitos de lesa humanidad, ocurrida el 22 de agosto de 1972. Veamos cómo el diario se ocupaba de la cuestión y presentaba el tema:
"Un 22 de agosto, cuando aún se pretendía desde las más altas esferas gubernamentales que el país de los argentinos no daría un irresponsable salto en el vacío, en el cual pudiera perder su entidad cultural e histórica; cuando todavía, no sin farragosos aspavientos, Lanusse hablaba de institucionalizar la República mientras la conducía a un precipicio mortal, en la base Almirante Zar, la Marina de Guerra impedía la fuga masiva de elementos subversivos. Desde ese día, lejano en el tiempo, pero siempre presente en la memoria, todos los 22 de agosto el calendario anuncia muerte y destrucción por doquier. Han cambiado los gobiernos y los hombres y, sin embargo, en materia subversiva - que no se agota en la mera metralleta-, cabría decir, sin que ello importe una hipérbole, que todo está como era entonces…".
Sigue el editorial:
"El ERP, es verdad, muy duramente golpeado en la figura de su principal cabecilla guerrillero y en la de algunos otros combatientes de desigual importancia, ha sido casi desmantelado. Pero, ¿y el resto? ¿Qué pasa con Montoneros? ¿Qué pasa con los diarios, revistas y editoriales subversivos? ¿Qué pasa con los partidos de tendencias marxistas, con las burocracias sindicales y los personajes regiminosos? ¿No están, acaso, cual dice el ingenio popular, 'vivitos y coleando'?.
Nuevamente, y hasta el hartazgo, porque de eso se trata la acción psicológica, animan a la supresión de los sectores que eran sindicados como enemigos, con la perversa referencia a que, todavía, están "vivitos y coleando". Se quejan a continuación (y ello recuerda nuevamente, por si hiciera falta, la radicalización del diario) en estos términos:
"¿Cómo es posible que en medio de una lucha que las Fuerzas Armadas desean y reivindican para sí, se crucen, por ejemplo, las controversiales declaraciones del Ingeniero Constantini respecto a la política universitaria a implementar, o las también inauditas contradicciones de algunos empresarios y el ministro de Economía, agravadas, sin duda, por la invitación del presidente a los primeros dándoles por marco la Casa Rosada? Y finalmente, ¿cómo entender las palabras del general Videla en la última reunión de mandos del Ejército, donde señaló, según informa la agencia Telam, que el aperturismo en marcha suponía tomar contacto con quienes, al margen de sus banderías partidocráticas o gremiales, y prescindiendo de sus participaciones anteriores en esos campos, decidiesen apoyar el proceso de reorganización nacional?".
LNP no admitía ningún tipo de consideración, y no ahorra en críticas abiertas ni siquiera cuando se trataba de Videla o de las primeras líneas de gobierno. Véase, si no, el siguiente párrafo, donde piden -en una de las distintas formas que lo vienen haciendo- profundizar el "proceso":
"Las marchas y contramarchas del proceso son cada día más notables y preocupantes. Parece una constante insistir en gobernar presentando una pobre e híbrida fachada externa, aún cuando ese 'mundo exterior' insista en calificar a la Argentina de 'totalitaria', no obstante sus denodados y a veces pueriles esfuerzos por demostrar que no lo es. Hay como una vocación vergonzante que impide actuar cual corresponde, con decisión y firmeza, de frente, haciendo caso omiso del "qué dirán" y, al propio tiempo, existe una inseguridad manifiesta respecto al rumbo a tomar. No hay convicción ni coherencia, y sin ellas, cualquiera sea el camino elegido, el 'Proceso Reorganizador' está llamado a seguir empantanado en sus propias contradicciones"
Y asumiendo la consigna de realzar el caso bahiense como ejemplo para el resto de las jurisdicciones, aclara, por si hiciera falta, que:
"Se lucha contra la guerrilla, pero tocando apenas la subversión cultural o la sindical, que es combatir los efectos dejando intactas las causas. Las antítesis están a la orden del día. Así, mientras en Bahía Blanca, se descubre un acabado plan subversivo, que hace a la médula del propio medio académico, en la Capital Federal se cantan alabanzas a la reforma, la autonomía universitaria y la libertad de cátedra, recogiendo aplausos, como era de prever, por parte de la izquierda radical.".
En el párrafo siguiente, califica a las declaraciones de Adel VILAS respecto a la persecución de profesores y demás integrantes de la comunidad universitaria como "…esclarecedor informe del General Vilas…".
Luego de criticar el "aperturismo" que vislumbraba en su paranoia criminal (el exterminio iba a seguir por mucho tiempo más, en un todo de acuerdo a lo que se solicitaba desde sus páginas), termina el editorial con estos dos últimos párrafos:
"Se trata de saber, de una vez por todas, luego de este 22 de agosto tan significativo, si la sangre derramada va a ser, o no va a ser materia de "compromisos". Porque de eso se trata. Ni más ni menos. O la subversión se combate en sus causas y efectos, como lo hizo en su momento el Ejército argentino en el Operativo Independencia o, en el momento menos pensado tendremos otro Operativo Dorrego, con guerrilleros desfilando junto a nuestros soldados, mientras se viva a la patria socialista en la misma cara de unos cuantos jefes que no saldrán de su asombro. Vale la pena no olvidar que todavía parecen existir aquellos que creen en la rescatabilidad de los 'Montoneros'".
Termina el editorial:
"La disyuntiva es de hierro, pero si el Ejército no despliega a lo ancho y largo del territorio, la táctica operacional que triunfó en Tucumán, reivindicando para sí el monopolio de la violencia legítima que impida masacres como la de Pilar, no nos quejemos después, cuando bordeemos el abismo. Las guerras no se ganan transando ni dialogando con el enemigo. Siempre existen vencedores y vencidos. Cuando por razones ajenas al puro espíritu militar se pretende quedar bien con Dios y con el diablo, sólo se postergan aquellas definiciones, que algún día, inexorablemente, habrán de encararse, para bien o para mal. Pero quizás, lo que la Nación necesita, por sobre todas las cosas, es tomar conciencia cabal, a través de sus máximas autoridades -militares todos, al fin- sobre la realidad o la inexistencia de ese estado de guerra interna, que solo parecen asimilar algunos argentinos".
El 25 de agosto de 1976 en el editorial del día titulado "Bahienses de memoria frágil… La subversión, los operativos y ciertos desplantes ciudadanos" en un renovado mensaje a la sociedad bahiense, escriben lo siguiente:
"No es ningún secreto que últimamente Bahía Blanca se ha convertido en uno de los escenarios argentinos, donde, con mayor éxito, se libran acciones destinadas a erradicar la subversión. Quizás esa perspectiva se va realzada por el espíritu que priva en las fuerzas que, a diferencia de lo acontecido en un cercano pasado, no da lugar a complacencias, treguas ni concesiones. La lucha entablada contra la penetración marxista, por quienes asumen hoy esa responsabilidad, ha sido planteada con ajuste a un auténtico rigor profesional y adaptadas a las características del enemigo, sabiendo de sus recursos excecrables, de sus bajos instintos y alevosos procederes. Consecuentemente la población comenzó a ser testigo de frecuentes incursiones de tipo militar, con despliegues nunca vistos, tomando conocimiento, además, de resonantes victorias obtenidas por las armas del orden, en enfrentamientos con la sedición. Recién entonces la ciudad cayó en cuenta de los peligros que la acechaban y de la dimensión alcanzada en nuestro medio por la clandestinidad subversiva, o por aquella otra que con distinto disfraz, alternaba en cenáculos insospechables. Fue una revelación que sorprendió a muchos, adquiriendo mayor volumen al cobrar estado público investigaciones indicadoras del número de implicados en el activismo de izquierda, especialmente -luego de la admirable investigación llevada a cabo por la delegación local de la Policía Federal- en el área de la enseñanza media y superior. Con celo encomiable, sin declinar en su sostenida estrategia, llegando a veces hasta las últimas consecuencias, las fuerzas afincadas en Bahía Blanca lograron, primero, despejar la incógnita existente acerca de la verdadera potencialidad de los grupos ilegales; segundo, darles batalla y diezmarlos y, por último, rescatar la tranquilidad pública jaqueada durante largos años por la incertidumbre y el desasosiego. Sin perjuicio de ello, el control se mantiene latente, y hay probada conciencia de que ninguno de los que conquistaron este baluarte guerrillero, bajará los brazos hasta el total aniquilamiento de la delincuencia ya sitiada".
Plenamente fiel al guion de Vilas, La Nueva Provincia reitera la retórica de que Bahía Blanca era un baluarte guerrillero, lo cual, claro, habilitaba cualquier tipo de acción que llegara hasta el "total aniquilamiento", que -en palabras de LNP- ya sabemos cuál era su significado.
Le pedía a los vecinos, luego, tolerancia y comprensión con las molestias por los "operativos" y la emprendía con:
"…los que con una agresividad digna de mejor causa, critican y fustigan la serie de operativos que habitualmente se efectúan, sea en el interior de los edificios o en la vía pública, catalogando de 'exagerada' la saludable y sacrificada vigilia de las patrullas. Por suerte son los menos, los que viven a espaldas de una realidad que no comprenden o no quieren comprender. Será por eso que, incluso, no encuentran mejor forma de 'amenizar' sus tertulias, que con el ingrediente maligno de historias inventadas, o divulgando anécdotas igualmente malintencionadas, propias de mentalidades pigmeas, de desprestigio de la autoridad que les brinda protección. Todo ciudadano decente, antes de aceptar escuchar las mentiras urdidas para pasar por 'informado', debe verificarlas y, al descubrirlas falsas, desenmascarar a esa frívola quinta columna."
El 6 de septiembre de 1976, informan sobre la detención de un docente de la UNS, víctima de la persecución anunciada con pompa el 4 de agosto de 1976: Pedro DRISALDI, de 27 años, licenciado en Economía, ex docente auxiliar de la UNS.
La noticia figura, bajo el título secundario "Confirmación", como último segmento de la crónica del día anunciada en portada: "Otra Eficaz Acción del Ejército. Cuatro Extremistas Fueron Abatidos en Nuestra Ciudad" cumpliendo de tal modo con otros requerimientos del plan de acción psicológica, como era falsificación de la realidad para hacer aparecer a víctimas secuestradas, torturadas y fusiladas, como guerrilleros que intentaban contra las fuerzas armadas y caían en combate a causa del fuego defensivo de las filas estatales. Se trataba, en este caso, de las víctimas de calle Catriel.
El artículo sólo refiere a Pablo Francisco FORNASARI y Juan Carlos CASTILLO, aclarando que los restantes abatidos (Zulma MATZKIN y Mario Manuel TARCHITZKY) no habían sido aún identificados.
En relación a FORNASARI, la demonización por parte del diario no se privaba de procurarse de una lógica asociativa: "[d]e acuerdo con la documentación secuestrada, este integrante de la organización subversiva se encontraba planificando diversos atentados, entre otros los que estaban dirigidos contra docentes de la Universidad Nacional del Sur y miembros de las Fuerzas Armadas".
Respecto a DRISALDI, la nota señala que "[i]ntegraba la nómina de prófugos suministrada por autoridades locales del Ejército y la Policía Federal, en la conferencia de prensa realizada el 4 de agosto último".
El 14 de septiembre de 1976 en el editorial titulado "El asesinato del comisario Baldovino. Un nuevo crimen que muestra a la subversión en su derrumbe", la descripción que el diario hace de BALDOVINO es la de "…un hombre cuyo paso por las fuerzas de seguridad estuvo signado en los últimos tiempos por una permanente actitud de investigación y lucha contra la guerrilla".
Siguen:
"La inmolación del comisario Baldovino señala claramente los términos de la lucha entablada. Sólo puede encontrarse una razón -que obviamente no es tal en función del crimen-, y ella está vinculada a la exitosa investigación que realizara la Policía Federal de Bahía Blanca en cuanto a la penetración marxista en la Universidad Nacional del Sur y en la que el funcionario asesinado, como jefe de la repartición, actuó en forma decidida. Contra ese enemigo se está luchando: el que cobra su venganza cuando sus camaradas de ruta son desenmascarados y enjuiciados y espera pacientemente, para asestar el golpe. Frente a este tipo de maniobras, o hay especulación posible. Pertenecen a la guerra sucia de la subversión y deben ser aniquilados como corresponde a un curso de acción orgánico y coherente: no ofrecerles tregua ni flancos débiles."
De este modo, el diario vincula directamente la muerte de BALDOVINO con los docentes universitarios secuestrados por la Policía Federal, descargando públicamente sobre los mismos la responsabilidad del hecho. Luego, una vez más, el incansable llamado al aniquilamiento.
Termina el editorial a todo vapor:
"La figura del comisario Baldovino ya ha pasado a integrar la memoria de los que honran al país, porque lucharon y cayeron por él con dignidad y valentía. Erradiquemos, entonces, lo que deshonra a la Nación, cerrando filas para que la delincuencia ideológica se enfrente a la encrucijada final. Será el mejor homenaje que el país todo podrá ofrecer a hombres como él, sean policías, militares, empresarios, sacerdotes, diplomáticos, estudiantes, obreros y simples inocentes ciudadanos que, cada uno en su puesto, también cayeron por creer en la idea de una Argentina grande".
El 20 de septiembre de 1976, en el editorial titulado "La renuncia de Costantini y algo más… Persiste la falta de claridad en la política universitaria", insisten con el tema, y mantienen la agenda:
"…El ámbito de los centros de altos estudios viene constituyendo desde hace años, un serio problema. Su calidad y eficiencia se han visto profundamente deteriorados por obra de una penetración ideológica que terminó de convertir a sus claustros en núcleos de adoctrinamiento para la subversión…".
En página 3, con el título en el copete "Eficaz acción antiextremista en la ciudad. El Ejército dio muerte a otros dos subversivos", el destino del mensaje está sellado.
Uno de ellos (con foto) era José Luis PERALTA, aquel que - como se dijo- La Nueva Provincia señaló como un subversivo prófugo en la edición del 5/8/76, un día antes de su secuestro en la ciudad de Mar del Plata.
Lo relacionan inmediatamente con la Universidad. Veamos:
"Los dos irregulares muertos en la noche del sábado habían programado una cita en la esquina de las calles Dorrego y General Paz, donde tropas del Ejército intimaron su detención. Al cubrir su fuga a tiros, fueron abatidos".
Una vez más, la noticia era falsa y mendaz, como ha quedado acreditado en los presentes juicios. Finalizan de la siguiente forma:
"Uno de ellos, José Luis Peralta, figuraba en la nómina de prófugos que se dio a conocer en la conferencia de prensa del 4 de agosto en relación con la campaña de penetración marxista en el ámbito de la Universidad Nacional del Sur. Los informantes dijeron ayer que Peralta era 'un importante cabecilla' de la organización en la zona sur".
Como en el caso "Catriel", todos los enfrentamientos (fraguado, claro está) apuntaban a lo que debía quedar en las mentes de los bahienses como el núcleo de la subversión: La Universidad Nacional del Sur.
El 27 de septiembre de 1976 comenzó una saga de notas editoriales tituladas "¿Qué pasa en Bahía Blanca? Radiografía de la Subversión.".
Allí escriben:
"…Estar y actuar en Bahía Blanca, con sus inevitables desplazamientos a sectores de La Pampa, el Comahue y la Patagonia era una especie de presencia que la subversión no quería desaprovechar: ¿cómo y dónde actuar? En la Universidad, por supuesto que es el campo más propicio para el adoctrinamiento. Las investigaciones realizadas por las fuerzas de seguridad en cuanto a la penetración ideológica en ese medio demuestran hasta qué punto el extremismo se venía preparando para los años venideros…debían reclutar gente y la Universidad era el mejor medio…"
Y luego muestra un conocimiento "periodístico" inusual:
"…Básicamente, la subversión montonera tiene una central en La Plata que controla distintos agrupamientos. La zona que nos interesa integra un triángulo que cuenta con tres destacamentos: 1) Bahía Blanca; el 2) situado entre Tandil, Azul y Olavarría y el 3) en Mar del Plata. Ese complejo triangular se denomina 'zona de destacamentos' y tiene un jefe que generalmente reside en Bahía Blanca…"Sindican como Jefes de Destacamentos a Pablo FORNASARI y a José Luis PERALTA, que fueron asesinados indefensos, luego de ser secuestrados y torturados.
Se preguntaban ¿quién conducía a la subversión ideológica y guerrillera? Y se respondía de la siguiente forma:
"son unos cuantos que han aprendido bien la cartilla marxista… Ernesto Guevara fue, en proyección continental, lo que aspira a ser el "miliciano" que coopera en los copamientos o en las emboscadas a patrullas militares. Guevara tenía a su favor toda la maquinaria de difusión manejada por "idiotas útiles" progresistas que pretendieron convertirlo en un ídolo. Estos anónimos que colocan bombas y distribuyen panfletos están solos y sólo tienen en común con aquel guerrillero, su destino inevitable: la muerte…".
Culmina entrañablemente:
"Sabemos cómo son nuestras Fuerzas Armadas y tenemos plena confianza en su sentido del deber y la responsabilidad. A través de las notas anteriores hemos dibujado una radiografía del enemigo con el propósito de que la ciudadanía lo reconozca…"
El 21 de octubre de 1976, el editorial se titula "Monseñor Bolatti y su Homilía. Una Advertencia: Si fracasamos Ahora, nos Hereda el Marxismo". Se trata, otra vez, de apropiarse de voces, para decir, y poner en título, lo que querían decir, el discurso constante y omnipresente.
Ese mismo día, en página 4, publican: "Fue detenido Otro Activista Ideológico".
"En fuentes responsables trascendió […] que un profesor universitario vinculado a la maniobra de infiltración ideológica en la Universidad Nacional del Sur fue detenido por las fuerzas de seguridad […] se trata de Hugo Osvaldo del Campo […] sus antecedentes lo ubican como miembro activo de la Cuarta Internacional, habiendo desarrollado tareas de adoctrinamiento en el ámbito universitario".
De este modo, el diario incorpora a su sostenida empresa de acción psicológica, a los profesores de Humanidades, al ritmo de los secuestros y las torturas. Tal es así, que el propio diario -como siempre- se adelantaba a los hechos, bajo el título secundario "Investigaciones", anunciando lo siguiente:
"Otros círculos allegados a los medios de seguridad que analizan las maniobras de infiltración ideológica en la UNS, confirmaron también ayer que ya está en marcha el proceso de investigación en el departamento de Humanidades, tendiente a comprobar el grado de penetración marxista que se habría registrado en esa área. Como se recordará, las investigaciones realizadas en el departamento de Economía determinaron la detención de varios activistas y la orden de captura de otros que se hallan prófugos".
El seguimiento del tema continuó en la página 4 de la edición del 23 de octubre de 1976, el mismo día en que titulaban "Que a Amaya lo Llore el Marxismo". En aquella edición, publicaban: "La Investigación En Humanidades".
"[…] el V Cuerpo de Ejército no ha cejado en su empeño de apresar a todos los profesores involucrados en la guerrilla universitaria y llevar adelante, hasta las últimas consecuencias, la ofensiva destinada a combatir las causas y efectos del accionar subversivo". […] hay 20 prófugos y dos detenidos: Del Campo y el contador Trigo".
Hablaban, acaso, del "virus", "las más poderosas armas del arsenal marxista" a las que se debía destruir "hasta las raíces".
Si, para lo que LNP tenía acostumbrado a su público, el tratamiento de la noticia podía saber a poco, el 27 de octubre de 1976 el tema es llevado a la tapa de la edición, con el siguiente título catástrofe: "UNS: 18 Docentes Quedaron a Disposición del Ejecutivo".
Así, continuaba el pormenorizado tratamiento del operativo de "limpieza ideológica" que VILAS, ALAIS y el Juzgado Federal realizaban contra profesores de esa casa de estudios. Se trataba de un "enemigo" prioritario para el diario, en común con los reglamentos, planes y directivas castrenses.
En página 4 ampliaban: "Penetración Ideológica Marxista. UNS: 18 Docentes Quedaron A Disposición del Ejecutivo".
El artículo no ofrece desperdicios, y sintetiza todos los conceptos vertidos en esta acusación. Remitimos a su atenta y detenida lectura, de largo a largo.
Sin perjuicio de ello, no puede dejar de destacarse las fotos individuales -obtenidas quién sabe dónde- con epígrafe -cada una de ellas- enunciativo de la identidad de 14 de los profesores secuestrados. En suma, una muerte civil para todos ellos.
"Un grupo de 18 docentes vinculados a la Universidad Nacional del Sur, fue puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional por penetración ideológica marxista, según lo informó ayer el Comando del V Cuerpo de Ejército a través de un comunicado.
La mayor parte de los involucrados ya habían sido denunciaados en la conferencia de prensa que se realizara en la delegación local de la Policía Federal, el 4 de agosto pasado, cuando la opinión pública fue informada de un vasto plan de infiltración ideológica en aquella casa de estudios. La lista suministrada ayer agrega algunos nombres y menciona el caso de Hugo Reinaldo Sartison, quien fue puesto en libertad provisional.
Entre los docentes puestos a disposición del PEN figura el Dr. Víctor Benamo, que está detenido desde el 23 de abril de este año como delincuente subversivo y que, paralelamente, es investigado por su participación en las maniobras de infiltración marxista en la UNS".
Bajo el título secundario "El comunicado", se reproduce el texto del Comando V Cuerpo, el cual enfatiza en que se "ha investigado profundamente a cada uno de los nombrados, sometiendo a la justicia federal de Bahía Blanca a los responsables de la corrupción y adoctrinamiento de nuestra juventud".
A continuación figura el número de Decreto del PEN, con la nómina de detenidos, e indicación del respectivo título académico.
El último título secundario se denomina "Consideraciones", y bajo el mismo se insiste en la estigmatización de la víctima Víctor BENAMO, brindado cuenta de sus antecedentes (desde la década del '50) al estilo (y con idéntico contenido) de las fichas de inteligencia conocidas en esta causa.
Lo más evocativo en la noticia son las fotografías en primer plano de cada uno de los detenidos, donde incluso se aprecia el uniforme penitenciario, con el respectivo nombre al pie de cada imagen: Víctor Benamo; Eduardo A. Villamil; S. M. R. de Custodio; Héctor C. Pistonessi; Carlos A. Cristiá; Juan Pedro Drisaldi; Heber N. Papattá; Luis A. Rodríguez; A. R. de Tapattá; Miguel A. Arias; Alberto C. Barbeito; Mario A. Usabiaga; Horacio Ciafardini; y Carlos A. Barrera.
El 13 de noviembre de 1976, nuevamente en tapa y con foto, se lee un gran titular "Amplio informe militar sobre detenidos en la Universidad", anunciando que se tratará la noticia en página 3.
Primero, el infaltable editorial, que titula reclamando: "Faltan ejemplos aleccionadores. ¿La sombra del Poder Sindical intenta proyectarse nuevamente?". Aprovechando una carta de diez sindicatos de Neuquén mostrando disconformidad con la política económica y con la llamada "lucha contra la subversión", reclaman tener buena memoria y ejemplos aleccionadores.
No hace falta hacer raras elucubraciones para saber que pedían con el eufemismo de "ejemplos aleccionadores".
Con un extensísimo tratamiento y desarrollo tratan el tema anticipado en la tapa, con este título: "UNS: los planes de infiltración marxista" y la bajada "El V Cuerpo de Ejército informó ayer sobre las investigaciones llevadas a cabo en el Departamento de Humanidades, reveladoras de la vasta maniobra desplegada por la subversión ideológica".
La edición realiza una amplia cobertura que deberá leerse por el señor Juez, toda vez que menciona, con datos completos, a todos los profesores del Departamento de Humanidades perseguidos.
En efecto, bajo el título secundario "Algunos Nombres", publican:
"La investigación, a medida que fue acumulando elementos de juicio, permitió establecer que el grado de activistas que efectuaba tareas de difusión y captación de los lineamientos extremos de referencia, estaba conformado por la Ocampo, Merlino, Hugo Del Campo, Juan Carlos Garavaglia, Lidia Henales, Mario Usabiaga, Sergio Giusti, María Semilla, Félix Gustavo Schuster, Daniel Villar, Lucía Torre, Ángel Vilanova, Celia Talch de Rotstein, Liliana Sonia Calderoni, María García Zamora, Héctor Alimonda, Delia Beatriz Espina de Polledo, Oscar Rubén Bag, Ruth Cora Escolar, Ana María Pucciarelli, Nora Francisco Barba, Jaime Rest, Miriam Ilda Najt, Ana María Damiani de Álvarez, Hugo Mario Singh Chuhan, María Elena Fasani, Fructuosa de la Flor, Lucio Iurman, Beatriz Thelma Sagarzazu, Alicia Mabel Poloniato, María Teresa Bruzzo, Duilio Biancucci, María Rosa Balducci, Esther Beatriz Iglesias, Oscar Julio Galfré, Augusto Manuel Clave Pérez Lindo, Marcos Luis Isabal, Marta Natividad Pantano de Bosco, sin perjuicio de otros cuya responsabilidad e identificación se procura determinar".
De esta forma, aún aquellos no fueron secuestrados, no pudieron escapar a la empresa de persecución, que debía ir por todos, para que quedaran socialmente marcados y fueran muertos civiles, con un punto fulminante punto final a sus vidas profesionales: no sólo habían formado parte de esa planificada empresa de penetración ideológica, sino que en aquel momento eran subversivos prófugos de aquella acción ejemplar de la justicia.
Como se observa, la lista incluía el nombre de víctimas secuestradas al margen de dicha causa judicial, como es el caso de Ana María DAMIANI, quien para entonces permanecía en cautiverio en el CCDyT "La Escuelita", desde principios de octubre de ese año.
En ese tenor, en el título secundario "Profesores Prófugos", se relata cómo "la Ocampo incorporó al grupo aludido a los profesores chilenos Guido Bello Henriquez, Maz Eytel y Eduardo N. Palma, prófugos de la vecina república".
Con el título secundario "Los Detenidos", se dedican párrafos individuales a cada una de las víctimas secuestradas, informando nacionalidad, edad, estado civil, profesión y domicilio:
"1) Hugo Osvaldo Del Campo […] Morán 4190, Capital Federal; 2) Edgardo Arturo Trigo […] Mitre 376, Bahía Blanca […] 3) Ana María Pucciarelli […] Remedios de Escalada de San Martín 1632, piso 10, departamento 67, Florida, provincia de Buenos Aires y Güemes 317, Bahía Blanca […] 4) Marta Natividad Pantano de Bosco […] Corrientes 239, Bahía Blanca. 5) Celia Talch de Rostein […] O'higgins 442, piso 1°, pto. 'B' y Constituyentes 693 de Bahía Blanca […] 6) Daniel Villar […] 11 de abril 204 de Bahía Blanca. 7) Félix Gustavo Schuster […] Ciudad de la Paz 580, piso 2°, dto. 3°, Capital Federal. 8) Marcos Luis Isabal […] Pasaje Húsares 430 de Bahía Blanca".
La crónica continúa con el título secundario "Otros Acusados", donde "informa" que, para esa fecha, se procuraba la detención "de la nómina de acusados que se menciona a continuación", siguiendo la misma lógica de exposición que en los casos anteriores (es decir, indicación de datos personales y domicilio), en relación a Nora Francisco Barba, Eva Beatriz Ocampo, Oscar Rubén Bag, Jaime Rest, Miriam Ilda Najt, María Angélica Semilla, Ana María Damiani de Álvarez, Mario Jorge Merlino, Hugo Mario Singh Chuhan, María Elena Fasani, Lidia Esther Henales, Fructuosa de la Flor, Lucio Iurman, Beatriz Thelma Sagarzazu, Alicia Mabel Poloniato, Sergio Tristán Francisco Giusti, María Teresa Bruzzo, Duilio Biancucci, María Rosa Balducci, Oscar Julio Galfré, Juan Carlos Garavaglia, Esther Beatriz Iglesias, Lucía Isabel Torre, Augusto Manuel Clave Pérez Lindo, Héctor Alberto Alimonda, Delia Beatriz Espina de Polledo, Ruth Cora Escolar y Liliana Sonia Calderoni
En este caso, era el Departamento de Humanidades, ferozmente atacado. Terminaremos con el último título secundario - "Hecho positivo"- por ser una especie de conclusión de LNP sobre el impactante hecho, único por las modalidades que lo rodearon:
"Lo expuesto a lo largo del extenso comunicado emitido ayer por las autoridades del Comando del V Cuerpo de Ejército, exime de mayores comentarios. El grado de penetración e infiltración marxista en nuestra Universidad no se plantea como un hecho aislado, sino como parte de una precisa maniobra de copamiento que no sólo buscaba adoctrinar al alumnado; también promovía la formación de guerrilleros, muchos de los cuales -ya se ha visto a través de las informaciones diarias sobre la actividad subversiva- han mostrado 'competencia' disociadora y en la ciudadanía toda. La tarea desarrollada por los investigadores forma parte, en definitiva, de esa lucha que libran las Fuerzas Armadas, de seguridad y policiales contra el enemigo subversivo. El haber liberado a nuestra casa de altos estudios de tanto elemento sedicioso, es un hecho altamente positivo. Corresponde ahora a los padres y a los alumnos mantener la vigilia para que estos oscuros episodios no vuelvan a entorpecer la vida cultural de la República".
Bajo la fotografía de un conjunto de libros colocados sobre una mesa, se lee:
"Bibliografía Para el Adoctrinamiento": "Centenares de libros y folleto de neto corte marxista que fueron que fueron secuestrados por la Policía Federal local, bajo control operacional del V Cuerpo de Ejército, aparecen tal como fueron exhibidos ayer al periodismo. Fueron empleados por el activismo ideológico en su maniobra de penetración en la universidad de Bahía Blanca".
Los títulos de dicha bibliografía no se alcanzan a distinguir, y era necesario que así sea porque -conforme relataron las propias víctimas- muchos de esos libros ni siquiera tenían un contenido de crítica política o social.
El 24 de noviembre de 1976, la tapa tiene el siguiente título "Consejos de Guerra tendrán a su cargo el juzgamiento de los delitos subversivos". El tema está tratado con grandes títulos en página 3.
Pero, nos detendremos en página 2, donde a falta del editorial, ponen una nota a VILAS, que, sin escatimar espacios en títulos dice en él: "Gral Vilas: la guerra interna nos obliga a comprometernos a luchar".
De la decisión editorial de poner una nota del personaje que comandaba el exterminio en Bahía Blanca en la página 2 del diario ya no vamos a extendernos. Es punto que consideramos, a esta altura, harto ilustrado.
Lo cierto es que utilizando nuevamente el recurso al destacado "en negrita", transcriben la extensa nota. Su lectura total se impone, aquí destacaremos lo que LNP eligió destacar:
"El grave problema ideológico que enfrentamos con definidas características de guerra interna, obliga a todos los ciudadanos y, en especial a quienes ejercen funciones públicas a comprometerse en su lucha. Nadie puede soslayar responsabilidades. La ingenuidad y la indiferencia implican complicidad subversiva".
La identidad de expresiones entre VILAS y los editoriales del diario de los MASSOT no es casualidad. Es parte de un discurso unificado, porque unificados estaban en su "guerra".
Es interesante ver qué elige LNP para poner "en negrita" llamando la atención al lector. En el tercer párrafo de esa nota, se lee:
"…El General Vilas señaló en su exposición en un apartado titulado 'La subversión', que 'todos soportamos desde hace unos años una agresión en contienda no declarada, llevada a cabo por obra de la subversión, valiéndose para ello de una guerra psicopolítica, lleva a cabo por obra de la subversión es un término técnico que tiene sentido preciso: es un esfuerzo sistemático efectuado por un grupo organizado para derrocar una sociedad existente' que 'persigue como finalidad la destrucción del régimen tradicional vigente y el desconocimiento de las autoridades establecidas, para reemplazarlas por elementos propios'".
Los destacados son de LNP. Si concebían a la "guerra" como "psicopolítica", no extraña que hayan tomado partido y "combatido" en el campo de la acción psicológica -parte esencial de esa "guerra" según su concepción-.
A partir de allí, todas las consecuencias penales y civiles que le puedan caber.
Siguen con el discurso de VILAS:
"esta agresión busca en definitiva, conquistar las mentes´ poniendo como ejemplo ´la infiltración perpetrada y esclarecida parcialmente hace escasas jornadas en la Universidad Nacional del Sur".
Los destacados corresponden al diario La Nueva Provincia que nunca se extraviaba en el cumplimiento de las consignas del plan psicológico, a fin de utilizar el caso de la UNS como paradigma para la sociedad y el país.
El 26 de noviembre de 1976 en página 3, con título bien visible y fotos, la nota "Penetración marxista en la UNS: seis detenidos a disposición del Poder Ejecutivo", en un acto persecutorio más contra los profesores de la UNS víctimas de secuestros y torturas, la identificación con foto, y la insistencia en el concepto de "un vasto plan de infiltración marxista".
Ya no había vuelta atrás con los profesores señalados.
La nota señala:
"Como se informara en anteriores oportunidades, en la mencionada dependencia de nuestra casa de altos estudios, la Delegación Bahía Blanca de la Policía Federal, bajo control operacional de la Subzona 51, practicó intensas investigaciones que concluyeron con la detección de una vasta maniobra de penetración ideológica marxista".
Luego se reproduce el comunicado oficial, donde las víctimas Hugo Osvaldo DEL CAMPO, Edgardo Arturo TRIGO, Daniel VILLAR, Félix Gustavo SCHUSTER, Marcos ISABAL y Martha Natividad PANTANO eran presentadas, con datos personales e indicación del número de decreto del PEN.
En la edición del 1° de diciembre de 1976, en página 2, informan sobre "La Situación del Gral. Vilas".
En la nota, se pone en conocimiento que el Jefe de la Subzona 51 "confirmó esta mañana […] su situación de disponibilidad".
Luego se efectúa un repaso de los insuperables méritos en materia represiva:
"Además de combatir al activismo, el general Vilas dirigió una exhaustiva investigación en los claustros de la Universidad Nacional del Sur, dio por saldo el desbaratamiento de la infiltración marxista […]".
De allí en adelante, toda mención al prócer de los MASSOT iría acompañada por el recordatorio de su más emblemático logro: el secuestro y tortura de los profesores universitarios, y el exterminio y desaparición de numerosos estudiantes.
Al día siguiente -2 de diciembre de 1976- la situación de VILAS ameritaría un nuevo realzamiento de su figura y - esencialmente- de su programa represivo, en el editorial titulado "Aún Queda Mucho por Hacer… La Lucha Contra la Subversión No Concluye en el Área Militar".
El diario iniciaba el mes de diciembre con la reiteración del mensaje, en lenguaje llano y contundente, ya en los titulares.
Toma como punto de partida -y como modelo- "[l]a alocución [del] general Adel Edgardo Vilas", quien había dejado en claro la "finalidad [de] poner toda la fuerza al servicio de la causa antisubversiva con la orgánica necesaria […] la lucha es de la Nación toda contra la subversión".
Tomando las palabras de Vilas, el diario recuerda una serie de conceptos agobiantemente masificados a través de sus páginas:
"la subversión se manifiesta en los planes culturales", "la subversión […] Tiene otras facetas que, a la larga, resultan mucho más mortíferas y perjudiciales que las acciones extremistas".
La columna cita un "ejemplo" de "otro honroso capítulo al historial del soldado argentino": "Las Fueras Armadas, de Seguridad y Policiales realizaron días atrás […] vastas operaciones […] eliminando un centenar de delincuentes".
También, con palabras propias, trae a colación el -infaltable- testimonio de la Universidad Nacional del Sur:
"[…] desde el Comando del V Cuerpo de Ejército, seis activistas del marxismo involucrados en la maniobra de penetración ideológica en la Universidad Nacional del Sur, se sumaron a otro numeroso grupo que ya había sido puesto a disposición del Poder Ejecutivo tras haberse comprobado su clara vinculación con el accionar subversivo".
"La puesta a disposición de seis activistas ideológicos […] no trasunta el rigor de una batalla, pero no por ello es menos importante y significativo. Antes bien, si se piensa que cada elemento disociador, con su prédica sistemática que distorsiona ideas y enferma mentes, vale por cien en relación al extremista armado, se comprenderá que el sentido de la lucha en el plano ideológico adquiere una magnitud vital y trascendente".Así las cosas, LNP ilustraba sus conceptos con el ejemplo local de los profesores universitarios secuestrados y torturados.
Luego, reforzaba echando mano a los dichos de otro represor MODELO, el vicealmirante Luis María MENDÍA:
"NO HABRÁ reorganización ni recuperación duradera de nuestra Patria […] mientras subsistan en su seno empeñados en destruirla en todos los órdenes: ideológicos, moral, educacional, económicos, social, cultural y militar".
La identidad con el lenguaje y el discurso del diario, a esta altura del presente relevamiento, no resulta llamativa, pero es un dato que, aún con ello, no puede soslayarse.
Al diario le preocupaba que el ejemplo de la Universidad Nacional del Sur no funcionara como tal, como práctica modelo:
"[…] ¿por qué en otras universidades se ha recurrido al simple expediente de la cesantía, dejando al activista ideológico impune?"
Luego la enumeración de distintos males:
"el activismo gremial persiste en la generación de conflictos", "el Partido Comunista no ha sido proscripto", "no se ven la sanciones ejemplares para los promotores del desquicio marxoperonista", "abunda el caldo de cultivo para la subversión".
Va concluyendo:
"El embate contra la subversión ideológica [en todos esos campos] no ha alcanzado aún, ni de lejos, la efectividad contundente que se ha logrado en el campo militar".
Más claro aún:
"se está en camino de aniquilar el brazo armado de la subversión, pero aún siguen en pie las usinas abastecedoras de extremistas" "las filas de las organizaciones subversivas volverán a engrosarse".
El 9/12/76 editan "Otra Maniobra del Marxismo… La Distorsión de Valores en un Occidente Estático e Indefenso", donde insisten en que "Ni la justicia, la religión, las universidades o los cuarteles, los sindicatos o las empresas, son inmunes […] para salvarse de este ataque solapado y persistente".
En la misma edición, publican "El Accionar de la Subversión En la Provincia de Río Negro", con copete que reza "Penetración Ideológica Dirigida Desde la UNS. El Territorio fue Usado Como Refugio Extremista", y con numerosos títulos secundarios: "El Accionar Subversivo En Río Negro", "Guarida Para Descansos Esporádicos", "Otros Hechos" y "Contener la Subversión". Finalmente, gran parte del texto se caracteriza por un abuso del destacado en negritas.
Como fuente periodística, se cita a la agencia de la propia empresa.
El artículo abunda en dichos del personal policial, arengas y exhortaciones a la colaboración de la población en la lucha antisubversiva. En efecto, dos párrafos distintos reproducen exactamente la misma invocación: "un llamado a toda la civilidad para que mancomunados erradiquemos todas las teorías disolventes de nuestra sociedad" y luego "un llamado 'a la civilidad que le dio origen, para que mancomunados erradiquemos todas las teorías disolventes de nuestra sociedad".
Sí es dable hacer notar que, al tiempo que se omitía completamente toda alusión a detenciones, allanamientos, hallazgo de documentación, informes de la población, o cualquiera de las fuentes investigativas comúnmente referidas en los comunicados oficiales, se llegaba a informar situaciones tan insólitas como "el envío de jóvenes de la provincia hacia el norte del país 'para integrar cuadros de la subversión apátrida".
Sólo en tales condiciones (inventando y falseando la realidad), el diario lograba obtener el necesario testimonio del mensaje que quería instalar, esto es, la necesidad de reprimir los ámbitos culturales, intelectuales y educativos -aquellas "usinas abastecedoras de extremistas"- con el pretexto que de éstos se nutría la subversión armada.
El 10 de diciembre de 1976, en página 2, se anuncia la asunción del Gral. Abel Teodoro CATUZZI. Sin embargo, las palabras de elogio continuaban siendo para VILAS:
"cargos ambos [los de CATUZZI] que habían sido ejercidos hasta hace pocos días por el general Adel Edgardo Vilas y cuya decidida y firme actuación al frente de las operaciones contra la subversión armada e ideológica, han tenido amplia repercusión en la opinión pública de la ciudad y del país".
El plan de acción psicológica en torno a la UNS ofrece una nueva expresión en el editorial del 13 de diciembre de 1976 que comentamos más arriba, y que volvemos a traer a colación, como parte de la continuidad en la empresa de acción psicológica sobre el colectivo de víctimas.
En efecto, bajo el título "Una Ciudad, un País… Coherencia: He Ahí el Problema Fundamental de Nuestra Crisis", dirigiéndose a Jorge Rafael VIDALA con motivo de su visita a la ciudad, allí se leía:
"COMPROBARÁ […] que esta Bahía Blanca sin aditamentos, diez meses atrás convertida en una típica víctima del populismo, la demagogia y las actividades subversivas, estremecida por el crimen y el atentado, refugio descuidado para los extremistas que huían de otros puntos del país, es hoy un núcleo libre del virus ideológico y de la canallesca soberbia de matones. Como alto jefe militar, sabrá que ello se debe a la valentía y decisión de los miembros de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y de Policía, que lograron desmembrar el cuerpo subversivo que actuaba en la ciudad […]. […] recordará que […] esas mismas fuerzas desbarataron una profunda maniobra de penetración ideológica en la Universidad Nacional del Sur […]".
"[…] recordará […] que aún faltan completar las investigaciones que se realizan en otros niveles educacionales, tendientes a detectar a los activistas del adoctrinamiento marxista".Como expusimos precedentemente, en aquel editorial la familia MASSOT insistía en el aniquilamiento de todo vestigio de subversión y adoctrinamiento, la colaboración de la ciudadanía en dicha tarea, y en no ceder ante la tentación de dar una imagen exterior.
La diatriba contra los docentes universitarios, y el mantenimiento en vigencia de la temática, continuó durante el año 1977. El 10 de abril de aquel año, con título "'La Nueva Provincia' Responde a la Carta Abierta de Lanusse", se publica una misiva en la que el diario resume los antecedentes que, a su entender, vinculaban a LANUSSE con aquello a lo que constantemente aludía con el epíteto de marxo-peronismo, concluyendo del siguiente modo:
"la última oportunidad en que escuché hablar de usted fue durante el año pasado, cuando tomó la defensa de Gustavo Malek - personaje caro a la subversión universitaria- contra el general Adel Edgardo Vilas, cuyos méritos en el combate contra el terrorismo son bien conocidos".
"Creo conocer, perfectamente, los 'difíciles momentos' por los cuales atraviesa el país. Es más, ¡Los preanunciamos tantas veces!".
[…]
La diferencia entre su posición y la nuestra, estriba en un solo hecho concreto. Usted pide justicia en el momento de caer un amigo […] por valiosos que sean para usted los méritos del doctor Mor Roig, de Malek o de Sajón, creemos que los cientos de soldados que eligieron pelear al terrorismo y luchando cayeron contra ese enemigo, al cual usted nunca consideró como tal, merecen todo nuestro respeto y solidaridad".El 23 de abril de 1977, en tapa publican la nota titulada "UNS: Condena al Marxismo", donde reproducen las palabras del rector de esa universidad, Julio Cesar Lucero: "sostuvo que la intolerancia -infiltrada en la Universidad Argentina y amparada en los factores de poder- intentó corroer los 'cimientos de nuestra civilización cristiana y occidental'".
Continúan en página 3:
"en América Latina y concretamente en nuestro país, hemos sido testigos de campañas sistemáticas que no tuvieron otros objetivos como no fueran los de transformar a nuestras casas de altos estudios en verdaderos bastiones de corrientes ideológicas foráneas, partiendo de la base de que ciertas posiciones doctrinarias, genéricamente marxistas, resultan intelectualmente aceptables y que todo lo demás es anacronismo que debe ser desechado".
"[…] hemos tenido oportunidad de ver en nuestra propia Universidad Nacional del Sur, la que al sufrir como las restantes Universidades Nacionales los embates de una actividad disociante, debió atravesar un prolongado período de alteración y desjerarquización cuyas consecuencias aún se están superando".El 24 de abril de 1977, en la sección Crónicas de la República, editan la nota titulada "El Equilibrio del Sube y Baja". En relación a la noticia del pase a retiro de una serie de generales, la nota comenta:
"En la lista dada a conocer por los diarios no figuran Adel Edgardo Vilas, Juan Antonio Buasso y Rodolfo Mugica, cuya situación actual linda entre el pase a retiro y la permanencia en las filas del arma. Días atrás, el primero de los nombrados, comandante del 'Operativo Independencia' y responsable principal del que dio por tierra con la infiltración marxista en la Universidad del Sur, elevó al Comando en Jefe del Ejército un pedido de tribunal de honor contra Alejandro Agustín Lanusse. El pedido habría sido rechazado […].
El 23 de junio de 1977 en tapa leemos: "Infiltración en la UNS: revelaciones", en donde brindan un amplísimo tratamiento -que continúa en la página 8- a un fallo dictado por la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca donde se confirmaban las prisiones preventivas sobre las víctimas de esta causa:
"En los fundamentos de seis prisiones preventivas en relación con la investigación que por infiltración ideológica marxista se realizó en la Universidad Nacional del Sur, la Cámara Federal de Apelaciones de nuestra ciudad revela la existencia de un denominado 'Grupo de Economía' que se proponía implantar sus métodos subversivos mediante un plan perfectamente orquestado. 'Resultaría que los nombrados -dicen los jueces- habrían participado en la reforma de los planes de estudio, habiéndose dictado la cátedra unilaterizando la bibliografía y dotando a la misma de un contenido ideológico encuadrado dentro de la izquierda revolucionaria, lo que básicamente infringiría los términos de la ley (20840) antes mencionada'.
La Cámara rechazó los recursos de apelación interpuestos contra los autos de prisión preventiva obrante y en favor de Mario Arnaldo Usabiaga, Carlos Adolfo Barrera, Eduardo Alfredo Villamil, Héctor Pistonesi Castelli, Alberto Constante Barbeito y Horacio Ciafardini, las que se confirman, y que habían sido dispuestas por el juez federal Guillermo Federico Madueño.11 DE MARZO DE 1975 Al analizar la conducta de Mario Arnaldo Usabiaga y Carlos Adolfo Barrera, señala la Cámara, el juez federal en el auto de prisión recurrido da por acreditado que el 11 de marzo de 1975, durante una reunión en la sala del Consejo (Colón 80), de varios directores, penetró en el lugar un grupo integrado por profesores, alumnos y personal no docente, quienes tras forzar el acceso a la sala obligó a la suspensión de la reunión, leyendo una proclama en que pedían la inmediata renuncia de las autoridades presentes y que de no procederse de tal forma, 'estaban condenados a muerte por la justicia popular'.
Explicitan los camaristas Gualterio Monacelli, Ricardo H. Rojo y Jorge Horacio Peri que 'examinados los elementos de juicio ponderados por el señor juez de intervención, permiten acreditar prima facie la materialidad del hecho delictuoso descripto - privación ilegítima de la libertad- y también comportan indicios de suficiente entidad para considerar a los involucrados partícipes penalmente responsables de los hechos previstos en el artículo 142 bis del Código Penal'.
Se pasa luego a considerar la situación de Eduardo Alfredo Villamil, Héctor Pistonesi Castelli, Carlos Adolfo Barrera, Alberto Constante Barbeito y Horacio Ciafardini […]
'Barbeito, Barrera y Ciafardini -se agrega- también integraron el Grupo de Economía que provocara la reforma del plan de estudio […] la penetración de tales ideas es llevada a cabo conforme a los testimonios que se citan, mediante el dictado de clases, indicación de la bibliografía imprescindible para aprobar los exámenes finales y charlas de politización. Que también y con relación al procesado Horacio Ciafardini, se desprendería que actuó en tal sentido, mediante el dictado de clases, siendo sindicado como un delirante marxista revolucionario'.
PLAN ORQUESTADO
Señalan los jueces que se habría llegado a esta situación, tras un plan orquestado y que dispuso la modificación de las materias de la carrera universitaria, irrupción en los programas de estudio de una bibliografía acorde y la designación en bloque de profesores que integran ese grupo, que completa el ciclo al volcar en los alumnos en forma unilaterizada, las concepciones de la llamada izquierda revolucionaria, dejándose de lado toda otra corriente, con lo que en definitiva se contribuyó a la preparación y adoctrinamiento de futuros profesionales.
Se refiere más adelante la justicia federal a los elementos de convicción, que indican que los procesados Villamil, Pistonesi Castelli, Barrera, Ciafardini y Barbeito, juntamente con otros prófugos en la causa, compusieron un grupo dentro del área docente de la carrera de Licenciatura de Economía, tendiente a adoctrinar y preconizar la suspensión del orden instituido y la paz social de la Nación.
'Esta tarea -expresan los camaristas- habría sido realizada paulatinamente en cumplimiento de un objetivo global, para lo cual se puntualizan los siguientes pasos: a) dominio del área donde actuaban, con desplazamiento de profesores que no compartían sus ideas; b) promoción indebida de estudiantes que actuaban como puntales del grupo y hostilizaban de aquellos que no participaban de sus ideas; c) modificación de los planes de estudio con unilateralización de la bibliografía de corte afín con las ideas que profesaban los involucrados; d) charlas de politización y e) confección de trabajos y libelos donde se expresa en forma por demás clara el fin buscado por el grupo'.
'UNIVERSIDAD DE TRANSICIÓN'
Uno de los trabajos que se atribuye al 'Grupo de Economía', responsable de la infiltración ideológica en la UNS, se titula 'Reflexiones sobre una Universidad de transición', que plantea una orientación docente fundada en la lucha de clases y en el llamado proceso de orientación revolucionaria hacia el socialismo.
Se dice asimismo que la resistencia del grueso de los profesores ante estas propuestas, desemboca en una aguda crisis que, ante la unidad y combatividad de los estudiantes de Economía, obliga a la renovación de autoridades y a la continuación del proceso de cambio sujeto a 'la vigilancia y presión estudiantil'.
Puntualizan los representantes de la justicia, que tras 'distintas consideraciones que refleja la óptica del grupo con relación a la situación económica de su época, el grupo se definía por un proceso de liberación revolucionaria hacia el socialismo'.
POSICIÓN DELIRANTE
La Cámara Federal de Apelaciones cita a continuación algunos párrafos -o conclusiones- a que había arribado el Grupo de Economía.
-'La Universidad constituye un mecanismo ideológico y político, vale decir es también una fábrica de ideas, de conceptos, de teorías que se inscriben con sus productos en el sistema social'.
-'Universidad abierta al pueblo significa establecer una estrategia para incorporar los universitarios al movimiento popular en función del proyecto revolucionario de liberación'.
-'Las investigaciones se deben estructurar hacia la explicación de las nuevas experiencias, mostrando las alternativas que llevan al desvío y todo ello implica exigir de los docentes dedicación y calificación para la teoría y la práctica y los estudiantes deben exigir a los docentes que los acompañen en las experiencias de movilización'.
-'Estas acciones de conocimiento y reconocimiento no son suficientes sin su divulgación'.
-'Cabe que los docentes y estudiantes consideren las posibilidades de acceso a los medios directos e indirectos de comunicación masiva viabilizando su puesta en servicio de la acción revolucionaria'.
CONCLUSIONES
La Cámara Federal advierte que 'a este trabajo se agregan otros documentos donde se desarrollan y proponen sistemas operativos para cumplimentar las vías de acción enunciadas, donde se prevé la revisión de contenido de materias, régimen de trabajos prácticos, áreas de investigación, etc.'.
'Los aspectos puntualizados -finaliza- conforman serios indicios que permiten dar por acreditada a esta altura de la investigación que a través del grupo del área de Economía se propiciaba (en la Universidad Nacional del Sur) y mantenía un trabajo constante tendiente a subvertir los principios a que se ha hecho referencia'".De esta manera, confluían en un acto todos los planos de la empresa criminal de acción psicológica: el hecho creado por VILAS (el testimonio de la universidad como usina de subversivos) adquiría para la opinión pública el rigor de verdad de una decisión judicial.
En el mismo sentido, el editorial de ese día se titulaba "La política del parche. No se vislumbran soluciones de fondo al problema educacional". Dicen, luego de alabar el envío de soldados- docentes a la frontera y criticar la política educativa por falta de soluciones de fondo que: "…El ámbito educacional ha sido y seguirá siendo un objetivo codiciado de la subversión ideológica…".
Recordamos que el segundo colectivo de personas que más aportó a las víctimas del crimen de Estado fueron los que pertenecían al ámbito educativo.
La Nueva Provincia, no se cansaba -no se cansaba-, de llamar a la "lucha" en los tres niveles: primario, secundario y universitario.
El 30 de junio de 1977, en página 4 titulaban "Infiltración en la UNS. Comentario de "La Prensa" sobre un fallo judicial". El tema ya lo conocemos. La novedad es la repercusión. Nadie podía dudar que lo que, en realidad, eran secuestros, torturas y persecuciones a profesores, para la opinión pública que confiaba en LNP era "infiltración marxista" de profesores delincuentes subversivos.
El artículo dedica varios párrafos a la reproducción del principal editorial emitido por La Prensa, en relación a la noticia que había logrado instalar, a nivel nacional, el diario Local.
Ese mismo día, en tapa, en recuadro central y a pie de página un sugestivo título el editorial titulado "Algo pasó en Bahía Blanca… Un martes con la guardia baja", insistía con las mismas consignas del discurso de instigación.
"…Después de muchos meses de incierta quietud, la subversión ha vuelto a atacar… ¿Se está bajando la guardia? Y el viejo temor ¿empezamos otra vez?... Algún veterano jefe militar capacitado en la lucha antisubversiva, dijo una vez, aquí, en Bahía Blanca, que a los quince días de haber eliminado a un jefe montonero, la organización ya había enviado a su reemplazante… Naturalmente, las fuerzas legales lo habían detectado inmediatamente y detenido. La guardia estaba en alto y nada escapaba al control, tal como debe ser en los tiempos de guerra. Cabe, entonces, la pregunta: ¿terminó realmente el estado de guerra interno?. A fuer de ser sinceros debemos admitir que la subversión ha sido visiblemente diezmada, pero no está aniquilada -que es lo que se impone para acceder a la paz- y por lo visto seguirá en estado de reproducción hasta que no se la ataque a fondo. Es decir, en sus causas".
El mensaje seguía siendo claro: atacar a las causas; no diezmar sino aniquilar. Ya sabemos qué implicaba eso: la eliminación lisa y llana del grupo nacional que no respondiera a la idea del "ser nacional" que preconizaba LNP y sus cómplices militares.
Luego haciendo uso de su conocimiento profundo de la cuestión, dicen:
"Durante mucho tiempo Bahía Blanca fue, primero, una especie de 'aguantadero' de los extremistas que escapaban de sus zonas prioritarias de acción y, luego, por derivación natural, escenario de numerosos ataques y atentados que quebrantaron su paz. ¿Es necesario hacer memoria de las tensiones y angustias que se vivieron?".
Luego viene la construcción manipulada, la psicopática, la que generaba el miedo y servía a sus designios: el aniquilamiento.
Nada mejor para eso que renovar la amenaza o, al menos, las dudas de la amenaza, veamos:
"Hay quienes, un tanto despistados, adjudican a los atentados del martes un carácter simplista: es el 'manotazo de ahogado' de la subversión. ¿Y si no fuera así? Porque el ataque contra el mayor del Ejército y el cabo de la policía provincial, bien puede ser un nuevo principio, un tanteo para calibrar fuerzas de reacción y empezar otra vez con el terror".
"De una u otra forma, las circunstancias imponen un 'no bajar la guardia' y mantener una actividad de control y prevención que haga imposible cualquier recrudecimiento de la violencia extremista. La ciudadanía no puede menos que agradecerle a las Fuerzas Armadas, policiales y de seguridad, los meses de paz que han vivido…".
"Martes a la noche. Dos atentados terroristas. Algo ocurrió aquí, en Bahía Blanca, que debe hacernos reflexionar…".El 18 de agosto de 1977, el editorial expresa la misma continuidad: "La Subversión ha Sido Diezmada Militarmente, Pero no Derrotada".
En página 4 de la misma edición, publican "Ensayo del General Vilas Sobre la Subversión Cultural".
En copete: "El general (RE) Adel E. Vilas, que comandó la lucha antiguerrillera en Tucumán y recientemente pasó a revistar en situación de retiro, dice en un artículo que 'la guerra cultural contra la Argentina se inició a fines de la década del 50, cuando se decidió entregar las universidades al marxismo".
La identidad de aquellos dichos con el contenido del discurso editorial del diario es absoluta. Incluso, con el editorial de esa misma fecha.
Se notará que se trata de la misma obra promocionada, como "especial", en la portada de la revista "Cabildo" (creada por Vicente MASSOT) de aquel mes, la cual, por su parte, había sido anunciada en LNP (conf. Crónica de la República, 14/8/77).
El artículo -a cuya lectura completa remitimos- es una síntesis del trabajo del represor, y demuestra hasta qué punto llegaba la sociedad que existía entre VILAS y los MASSOT en la empresa criminal.
"En otro apartado del extenso ensayo de Vilas, se describe cómo Mao Tse Tung elaboró el modelo de la guerra cultural y el papel desempeñado en ella por las vanguardias intelectuales y se indica que 'en la Argentina, la proliferación de numerosas universidades que surgieron improvisadamente, como hogos… no hizo sino coadyuvar a la captación de los claustros por los equipos docentes del progresismo católico, el marxismo, el guevarismo… que explotaron el descontrol y la mediocridad de los sucesivos gobiernos nacionales desde el último cuarto de siglo".
Además, se leen párrafos como el siguiente:
"Vilas, a modo de admonición, remata las consideraciones anteriores manifestando 'habrá que ver en qué medida hemos aprendido la historia y en qué medida somos conscientes de la naturaleza de la guerra que se nos ha impuesto', porque, asegura, 'sería trágico ganar la batalla contra la guerrilla armada, mientras perdemos por descuido o desidia la guerra contra la subversión cultural".
En otras palabras, el leit motiv de La Nueva Provincia y de Vilas era no alcanzaba con un ataque planificado contra un sector de la población, sino un genocidio.
Para entonces, VILAS no era una autoridad militar de la jurisdicción, sino un general en retiro que incluso había tenido diferencias con sectores internos del Ejército. Consecuentemente, la elección y reproducción de su discurso -sea en La Nueva Provincia, o en Cabildo- era una decisión propia y espontánea de la familia MASSOT, como parte del compromiso de intervenir y avanzar hasta las últimas consecuencias en el plan de genocidio.
El 31 de agosto de 1977, el diario titulaba: "Opinión de Gómez Vara. La Infiltración Ideológica en las Universidades no es una Competencia Directa del Ministerio".
Se trata de una entrevista realizada directamente por el diario.
Bajo el título secundario "INFILTRACIÓN", la nota comenta:
"En cuanto a la experiencia recogida de las actuaciones que tuvieron lugar en Bahía Blanca, a través del Comando del V Cuerpo del Ejército y la Policía Federal, sobre desmembramiento de la infiltración ideológica que se había operado, dijo que conocía la misma por la información periodística. Agregó que no había sido competencia directa del Ministerio de Educación, sino más bien, de la cartera del Interior y que los delegados militares en las casas de estudios fueron los encargados de ese tipo de investigaciones y la consiguiente depuración".
Con el título secundario "ERRADICACIÓN", el diario orientaba del siguiente modo la entrevista:
"-El Ministerio de Educación y, consecuentemente la subsecretaría […] ¿tienen contemplada la posibilidad de erradicar no sólo efectos sino también las causas de la subversión?".
[…] ¿acaso no se considera imprescindible hacer una investigación pormenorizada sobre los orígenes y el desarrollo de la infiltración ideológica […]?Así, el aparato de la familia MASSOT le permitía tomar contacto personal y directo con funcionarios militares de primera línea, e interrogarlos sobre el cumplimiento de aquellos menesteres que eran esenciales en su discurso de incitación: el aniquilamiento de las causas de la subversión.
En efecto, se trata del fiel cumplimiento de la 2da. consigna de VILAS, la cual rezaba que las decisiones requeridas eran eminentemente políticas y sólo podían ser asumidas desde la conducción del Estado, y que el ejemplo de la UNS debía producir una toma de consciencia, muy especialmente en los responsables de la toma de decisiones.
Desde ya, esa tarea de supervisión luego se traducía en exhortaciones editoriales. Como habrá de advertirse en la edición que continúa, la respuesta no tardaría en llegar.
Tan sólo al día siguiente -1 de septiembre de 1977- el diario publicaba en portada: "El Reposo de los Medianos":
"Entre el bien y el mal, [están] en el medio, cómodamente. Por eso […] corresponde llamarlos los 'medianos'. Siempre a mitad de camino, sin jugarse. O jugando con las oportunidades. Manuel Gómez Vara, subsecretario de Asuntos Universitarios […] cuando le preguntaron si se contemplaba la erradicación de causas y efectos de la subversión ideológica en la universidad, dijo que no era competencia del Ministerio de Educación. En cuanto a una investigación sobre los orígenes y desarrollo de la infiltración marxista, dejó el asunto en manos del Ministerio del Interior.
Es la cómoda. Hasta cuando se le mencionó el caso del desmembramiento de las células ideológicas marxistas que actuaban en la UNS, llevado a cabo por el comando del V Cuerpo de Ejército y la Policía Federal local, se refugió en un 'me enteré por los diarios' y atribuyó a la cartera de Interior y a los delegados militares en las casas de estudio la tarea de 'ese tipo de investigaciones'.
Uno se pregunta: ¿cómo 'veló' Gómez Vara para que en las instituciones universitarias no se distorsionaran sus actividades durante el período 1967-70, en que fue rector de la UNS? […]
En otras palabras, la actitud de los 'medianos'. El juego es entre la subversión y los militares. Que se arreglen ellos. El 'trabajo sucio' no es para académicos […]
[…] el velar por que ninguna tendencia que distorsione valores y envenene la mente de los jóvenes tenga cabida en las universidades, le cabe exclusivamente al Ministerio de Educación. Si los militares tuvieron que tomar la intervención -y no lo hicieron con amplitud y en todos los centros de estudio, lamentablemente- se debió a que los 'medianos' académicamente se pasaron años en 'la cómoda' -algunos como cómplices- y dejaron hacer a la subversión ¿O no?".El tono limpio y directo del editorial no exime de mayores comentarios.
A aquella columna de portada, le seguía en la página 2 otro editorial, en su lugar habitual, que retomaba y ampliaba el discurso: "Prioridad Fundamental. Un Imperativo Actual: Superar el Deterioro de la Educación".
"EL PAÍS ha atravesado una etapa crucial. Hubo un primer paso, en el que todos los esfuerzos se canalizaron en la superación del caos y de la anarquía y en el aplastamiento de la subversión marxista. Si bien tal etapa no ha sido totalmente superada y se han cometido demasiados errores, el país se encuentra todavía ante la posibilidad de encaminarse hacia metas decisivas. PRECISO ES que ellas estén perfectamente deslindadas y se establezcan claros métodos para alcanzarlas. Dentro de tales objetivos la educación y la cultura ocupan un lugar prioritario. El gobierno debe prestar apoyo decisivo a quienes conducen esos planos, que no deben sufrir postergaciones".
Como se observa con facilidad, luego de que los docentes de la UNS fueron erradicados, consumados sus secuestros, asegurado su cautiverio en distintas unidades carcelarias, declarada su maniobra "criminal" de penetración ideológica en fallos judiciales, y extirpados como parias del tejido social, en los años posteriores La Nueva Provincia se abocó a la segunda fase del plan de acción psicológica confeccionado por Vilas, conforme éste asume en sus publicaciones: la consigna de que el hecho histórico perpetrado fuera observado y reproducido en el resto de las jurisdicciones, en todos los niveles educativos (el nuevo paradigma subversivo lo "hallaron" al Colegio secundario San Miguel), y con el esfuerzo agregado de la ciudadanía y las esferas de decisión política-administrativa
iii. Reseña completa del discurso de persecución sobre los "ideólogos" en las instituciones educativas y culturales
Llegado a este punto, sólo resta reproducir en el cuerpo del presente escrito, el detalle de todos y cada uno de los artículos publicados por el diario entre los años 1976 y 1977, con el propósito de instalar hasta el cansancio -en la población- la consigna de que el accionar genocida no debía reducirse a la persecución de la guerrilla armada, sino que exigía -como condición imprescindible e impostergable- el aniquilamiento de todo aquel sector de la población que expresara cualquier idea "disolvente" y -a los ojos del diario- encarnara las propias causas generadoras de la subversión ("ideólogos") sobre las que debía centrarse el ataque.
Como se aprecia, tal discurso (prácticamente total en los espacios editoriales) constituía el marco en el que se insertaba la exposición de la "amplia maniobra de penetración ideológica" en la Universidad Nacional del Sur, y funcionaba como un factor de exacerbación para el rechazo y repudio por parte de la población hacia el colectivo humano perseguido, instigando el redoblamiento de los esfuerzos en el cumplimiento de los deberes de vigilancia y delación.
Comenzamos con la reseña, sin dejar de insistir en que se trata de un relevamiento realizado por esta Fiscalía, que debe ser integrado con la lectura completa de la colección del diario correspondiente al período investigado. Asimismo, a fin de que se pueda advertir el aspecto cuantitativo del aporte, se enumerará cada uno de los artículos, obteniendo un total de 76 publicaciones, a los que deben adicionarse las notas reseñadas en el apartado anterior (33 artículos), lo que arroja un total por encima del centenar.
1. El 18/3/1976 el editorial se titula:
"Los Caídos de la Policía. Antes Dios no Existen Héroes Anónimos" y expresa: "No deja de ser curioso que la subversión […] provenga, casi en su totalidad, de los estrados burgueses; de los ambientes universitarios; de los reductos donde priva la 'intelligentzia' y donde la 'cana', los 'cosacos' y los 'milicos' son mala palabra".
2. El 25/3/1976 titulaban:
"La Nación y las FF. AA. Cerrar Filas Tras los Hombres que Le Devolvieron su Decoro y Dignidad", y exhortaban: "de ahora en más cada ciudadano honesto debe convertirse en un vigía en las escuelas, en las universidades, en las oficinas, en las fábricas, en las calles y en los templos".
3. El jueves 10/6/1976 y bajo el título "No incurrir en concesiones temerarias. Universidad sin subversión: Garantía del orden establecido", vuelven nuevamente sobre el blanco preferido.
En el editorial se advierte (junto con los demás que citaremos) la demonización de los estudiantes, y la mirada conspirativa respecto de lo que consideraban una usina ideológica marxista que había que sanear y limpiar.
También así un llamamiento a estar atentos, porque siempre estarían al acecho. Veamos en este 10 de junio, en qué términos:
"¿Quién no recuerda el caos dominante en nuestras universidades, producto del desorden y la indisciplina, cuando la dialéctica política, o decididamente subversiva, no dejaba muro ni aula sin agredir con la marca infamante de sus consignas disociadoras?
¿Quién no recuerda la época en que a ese caos exterior, correspondía el suministro desembozado de una enseñanza orientada por la politización febril, que el país padeció entonces y, principalmente, por precisas directivas de la subversión?. La Universidad se convertía, a la sazón, en caja de resonancia de las más 'selectas' expresiones del bandidaje ideológico… Era, recurriendo al veredicto popular, 'escuela de guerrilleros' revestida con el ropaje de un presuntuoso y ramplón intelectualismo que le confería una fisonomía 'fascinante'. Y no pocos profesores, por aquello de la 'juventud espiritual', que la mayoría de las veces es inmadurez mental… COMO OLVIDAR el desenfreno acaecido luego del 25 de mayo de 1973, oportunidad en que la turba ocupó cuanta cosa ocupable hubiera en el país. La universidad fue presa fácil y preferida. El marxismo ejecutó, entonces, su larga noche de San Bartolomé, 'ajusticiando' a profesores de larga y brillante trayectoria y encumbrando a advenedizos en posiciones de alta renta. La doctrina marxista se convirtió en poco menos que la doctrina oficial de nuestras casas de estudios superiores, hasta que la caída de los funcionarios izquierdistas y de los pasados a la izquierda, puso cierto orden formal. Pero la universidad continuó siendo, todavía, el semillero de la delincuencia ideológica; la bomba de tiempo cuyo estallido era esperado con impaciencia por la subversión organizada... PERO LLEGO la hora de la verdad… el instante que marcó… la presencia de la autoridad… el orden… profundo… No obstante, el enemigo sigue al acecho… Sería infantil creer que el problema está definitivamente resuelto. La subversión ha dado un paso atrás, manteniéndose expectante. La universidad sigue siendo su presa preferida, en razón a la naturaleza del elemento humano que integra sus cuadros. Por su irreflexión, por su arrojo, por la impunidad que la simpatía popular confiere a la juventud, por su disponibilidad de tiempo libre y por su presunción intelectual, los estudiantes universitarios son considerados instrumentos valiosos por todos los extremismos… Es por ello que, en previsión de sorpresas desagradables, no hay que bajar la guardia, en ningún momento. Afortunadamente, podemos decir hoy que la universidad argentina ha sido rescatada de la ignominia en que estuvo inmersa durante varios años. De todas maneras, quizás no sea aventurado pronosticar que los primeros intentos de subvertir el orden inaugurado el 24 de marzo de 1976 en la República, tengan por escenario a las casas de altos estudios. Agorerías aparte, conviene ser realistas y curarse en salud. Manténganse en orden y controlados lugares como éstos, sin conceder ventajas que pudieren obrar en detrimento del saneamiento operado en los claustros, y del rumbo impreso a la conducción del gobierno de la universidad, como forma de salvaguardar los objetivos logrados y neutralizar los intentos, siempre latentes, de la conspiración sediciosa".4. El 19 de junio de 1976 y bajo el título "Que no se reediten viejas prácticas. La Universidad requiere una conducción sobria y prudente", centran su atención en el mismo objetivo: la Universidad. En el caso, es un mensaje a las "autoridades" a no mostrar debilidad, a reforzar la disciplina y la jerarquía y a desmovilizar al estudiantado. Se cita la misma, para que, luego, en contexto, veamos cómo la diatriba persecutoria y demonizadora fue "in crescendo".
A fines del aquel mes de junio, se dio inicio a los procediendo que derivaron en el secuestro de los docentes universitarios del presente requerimiento, a partir de la privación ilegal de la libertad de Stella Maris RAMÍREZ y su hijo.
5. El 8 de septiembre de 1976, en página 4 y con título destacado dicen "Mendoza: graves irregularidades en la Universidad". Se ocupan allí de la "infiltración marxista" en las Universidad de Mendoza y San Luis, a la manera -en versión muy atenuada- como se ocuparon de la UNS. La insistencia en ese ámbito a combatir al "enemigo" no dejaba resquicios.
6. El 12 de septiembre de 1976 publican "El gobierno y su talón de Aquiles. ¿Estaremos otra vez frente al embate de la guerrilla fabril":
"Para decirlo sin recurrir a ninguna clase de analogías mitológicas, es de toda evidencia, la debilidad o desorientación del gobierno en tres áreas claves: la sindical, la universitaria y la política. Esto sentado, no sería de extrañar que por una de ellas comenzase a insinuarse el turbión revolucionario".
"La plana mayor subversiva se encuentra abocada, como nunca, al estudio de posibles contradicciones o puntos débiles del poder militar […] Al momento, sus experimentos piloto se están desarrollando en la Universidad; y en las fábricas, habida cuenta que la política del Poder Ejecutivo parece perfilarse, peligrosamente, hacia un populismo sin retorno".
Se observa claro que todo lo que escapara o se apreciara como un relajamiento de la agresión lisa y llana al ámbito universitario (en todos sus claustros), representaba para Vicente MASSOT y su familia sucumbir a "un populismo sin retorno".
7. El 17/9/76, el diario reproduce un discurso de Isaac ROJAS resaltando con negritas el texto del siguiente modo:
"…ese sistema que intentó envenenar el alma de los estudiantes, niños y jóvenes, aboliendo lo más noble y característico de nuestras tradiciones culturales para reemplazarlos por la propaganda sectaria e idólatra, en muchos casos comunizante, siempre antinacional, ese sistema que se propuso transformar las universidades en centros de reclutamiento, en 'usinas' de lavado de cerebros de las huestes juveniles a las que había que adoctrinar para que mañana condujesen a la Argentina… de las consignas rojas" (el resaltado corresponde al original).
8. El 19/9/76, el editorial se titula "El almirante Massera y la realidad. La lección de la historia está señalando cursos de acción". Luego de recordar la consigna de "…aniquilar a la subversión, tanto si empuña un arma, como si distribuye un panfleto o miente y desvirtúa para confundir…", especifica:
"Todas estas cosas se han falseado hasta desnaturalizarlas en la conducta de los gobiernos, en las 'poses efectistas' de la legislatura, en los comités, los sindicatos, las universidades, atrapando a millones de argentinos en una gran mentira que tiene décadas de vigencia…".
De este modo, el diario asumía los términos del ataque contra la Universidad concibiéndola como un aparato cultural espejo (propaganda/contrapropaganda), a manera de proyectar en ese enemigo la propia actividad psicológica ("miente y desvirtúa").
9. El 22 de septiembre de 1976 el editorial titula "Eudeba y sus autoridades. La batalla contra la agresión cultural que soporta el país".
Allí, en relación a la Editorial de una Universidad, referían:
"En Argentina, salvo honrosas excepciones, no existen editoriales dispuestas a difundir la verdad y empeñarse en la sacrificada y riesgosa lucha contra los escribas subversivos. Por eso, tamaña ausencia, debe cubrirla Eudeba. Tanto más cuanto que el supremo gobierno de la Nación está en manos de las Fuerzas Armadas y éstas, conjuntamente con el país todo, se hallan enfrentadas en una lucha a muerte con el morbo marxista".
"Afirmar, sin titubeos, que Eudeba debe tomar conciencia del estado de guerra interno y obrar en consecuencia, no supone, ni de lejos, hacer de lado la tarea científica y académica en beneficio de una suerte de política panfletaria, baja y sin rigor alguno […] Cuando hablamos de la guerra, damos por sabido en qué medida, sin perder su seriedad, puede una editorial coadyuvar al esfuerzo de la Patria y sus Fuerzas Armadas. Se trata de convertir a Eudeba en una editorial al servicio de la Universidad, si, más al servicio de una universitas que se subordine al bien común temporal."
"Esto sentado, es menester no perder de vista las prioridades a que se encuentra obligada EUDEBA en el presente año. La batalla editorial que ha iniciado el marxismo es de carácter psicológico".
Lo que sigue es indicativo de la claridad que tenían del proceso de aniquilamiento (más conocido como "dolo" en la dogmática penal):
"El marxismo carece -nominalmente, ya que las mismas siguen altamente infiltradas y ofreciendo productos que, por su ambigüedad y falta de calidad, sólo sirven de caldo de cultivo a la subversión- de estaciones de radio y televisión, pero no carece - aunque parezca mentira- de editoriales […] De aquí que EUDEBA tenga que salir a enfrentar, con rigor, estilo y erudición, su prédica disolvente".
10. El 27/9/76 el editorial se titula "La otra cara de una misma guerra. También hay que luchar contra la subversión sin metralletas", y expresa:
"…El proceso de avance de la subversión ideológica -iniciado hace más de 15 años-, se desarrolló en todos los niveles del quehacer nacional, pero como constituyó una tarea de infiltración lenta y meticulosa, realizada subterráneamente, la gran mayoría de los argentinos pensó que la guerrilla y la acción terrorista eran los únicos medios por donde se canalizaba el esfuerzo de la delincuencia marxista. En realidad, fueron y son vías importantes en el esquema subversivo, pero de ninguna manera, los únicos con que cuenta el extremismo para elaborar su clima de guerra. El efecto disociador de la subversión penetró en las Universidades, hostigó en los sindicatos, se fue infiltrando en las agrupaciones políticas, presionó sobre los sectores empresarios, colocó ideólogos en todos los estamentos del aparato estatal -Cancillería, Interior, Trabajo, Economía, etc.- se infiltró en los medios de difusión, en las casas editoriales, en los espectáculos y en la casi totalidad de las instituciones intermedias de importancia que podían incidir en el esquema político general de la República. Para desarrollar estas tareas no emplearon metralletas; se valieron de la complacencia, la tolerancia, la ingenuidad y también la buena fe de una legión de 'idiotas útiles', que ignoraban hacia donde estaban siendo empujados. Esto es lo que se llama el extremismo de la infiltración. Es como el virus que comienza a enfermar un cuerpo hasta apoderarse de él y hacerlo sucumbir. Precisamente a principios de 1976 el país se hallaba exhausto, febril y casi sin defensas. Estaba maduro para la sovietización…".
Luego de decir que la guerra de las armas se había ganado, nos recuerda nuevamente:
"Es obvio hoy que el extremismo está sintiendo los efectos de la ofensiva nacional y si bien puede pensarse que el fin de la subversión ideológica se aproxima aceleradamente, todavía quedan aún muchas batallas por librar para poder enarbolar la bandera de la victoria. Gran parte de esos combates no escapan a los límites de la estrategia militar, pero falta aún desarrollar la otra ofensiva contra los elementos que no empuñan armas y cuya acción disociadora es tan letal como puede serlo la del asesinato a mansalva o el terror generalizado".
"De poco servirá que la valentía del soldado argentino se levante como un centinela para resguardar la paz y la seguridad de la Nación, una vez que se haya impuesto en el campo de la batalla, si el otro enemigo, el que no se muestra pero actúa, no mata pero entorpece, no tira bombas pero siembra disociación y mueve permanentemente los hilos de lo conflictivo, del enfrentamiento de lo anárquico, se mantiene en su puesto, protegido por la tolerancia o la indiferencia, y persiste, en sus maquinaciones subversivas".
Termina:
"…si no se actúa en ese sentido, ya y sin más pérdidas de tiempo, deberemos seguir enfrentando no sólo una guerra sucia que lastima al espíritu nacional, sino también engorrosa, que complica la claridad de miras que exige la presente emergencia. El futuro plasmado en paz no viene hacia nosotros. Somos nosotros los que debemos plasmar la paz del futuro. De ahí que la concepción de lucha contra la subversión deba ser nítida y concreta, total y absolutamente positiva".
En limpio, La Nueva Provincia exigía con los docentes "disolventes" los mismos métodos represivos aplicados con la guerrilla armada (huelga describirlos), con la simple finalidad de evitar que aquella "guerra sucia" se volviera, además, "engorrosa" y poco clara.
11. El 11/10/76, con el título "Sobre la Trayectoria de Gustavo Roca. El Partido Comunista en Nuestro País y la Subversión ideológica", el diario arremetía:
"LAS COSAS están demasiado claras como para persistir en el equívoco de perdonar al PC, explicando su accionar como intrascendente […] subterráneamente, sus editoriales, colaterales, equipos universitarios, conferencias y asambleas, formaban […] en la estrategia revolucionaria. Actualmente, en una actitud que asombra, el gobierno militar no ha disuelto al partido de marras, el cual continúa envenenando conciencias a través de las casi quince colaterales y cuatro editoriales que tiene en la Argentina".
12. El 18/10/76 publican "Llegó la Hora de la Verdad…", y bajo una foto de VIDELA, el epígrafe indica: "El gobierno deberá colocar las piezas en su lugar…".
En uno de los párrafos señalan:
"La escuela, la universidad, los medios de comunicación y el mundo del espectáculo son los puntos vitales de infiltración que deben atacarse sin más demora. Allí están las causas; allí es donde se generan nuestros 'virus'; donde se esconden los ideólogos; donde se planea la infiltración a la Iglesia […] allí están concentradas las más poderosas armas del arsenal marxista, pero mientras no se las destruya hasta las raíces, será ingenuo y hasta torpe hablar de triunfo… […]".
13. El 6/12/76 con el título "Una Victoria por las Armas no Es Tal si no Triunfa la Idea" aprovechan la oportunidad para reforzar -una y otra vez- el mensaje de persecución y exterminio contra los educadores, exhortando a:
"[no] dejarse encandilar con falsas perspectivas […] La lucha es implacable y de proseguir hasta sus últimas consecuencias, el enemigo será aniquilado. Pero todavía falta librar importantes batallas en el campo de la subversión ideológica -que es donde el activismo marxista actúa como usina generadora de elementos subversivos-".
"Si ha de hablarse de victoria futura, de hecho el enemigo también deberá ser eliminado en esos ámbitos".
El comentario continúa:"La Guerra convencional, es decir, el enfrentamiento armado, no ha cambiado su esencia […] Pero en la guerra ideológica no es lo mismo. El enemigo se vale del miedo, la insensibilidad, la indiferencia, la tolerancia, la ingenuidad, el descuido y la buena fe de su oponente, para ir sometiéndolo primero por la vía de adoctrinamiento y después por la compulsión hacia la lucha. Quien haya soportado ambos procesos, no podrá escapar después aunque lo intente".
Con ello, se reclamaban los términos de una guerra no convencional -con sus métodos y recursos- contra los "ideólogos" (la guerra ideológica como contraposición de la guerra convencional).
Luego seguía la fijación de los ámbitos donde reside ese blanco:
"Ningún guerrillero nace por generación espontánea: recibe el virus que luego lo vuelca al terror en la universidad, en el sindicato, en la fábrica, en la oficina […] un profesor, un jefe, un religioso, un intelectual o un imbécil resentido".
"ES AHÍ, en esos campos de la actividad humana, donde también debe combatirse a la subversión aniquilando a los sembradores de utopías".Nuevamente, el método era la aniquilación.
14. El 19 de diciembre de 1976, con el título "Más Allá de la Libertad de Prensa… La Encrucijada Actual Exige La Responsabilidad de Todos" insisten en que "[…] las universidades […] han sido blanco de una furia homicida […] La estrategia del enemigo no se ha limitado a la lucha armada: sus planes de adoctrinamiento ideológico se han sentido en todas las estructuras de la sociedad argentina […]".
Pasaremos ahora a reseñar la continuidad del discurso durante el año 1977, para dejar patente cómo una vez asestado el violentísimo golpe a la población universitaria (no sólo con la detención de los docentes, sino con el secuestro y la desaparición de innumerables estudiantes universitarios y personal no docente), el período posterior estuvo signado por un pedido incansable de no cesar el mínimo grado en el esfuerzo y la intensidad represivos, y en no restringir la misión de aniquilamiento a la órbita universitaria, pretendiendo orientar la mirada de todos hacia todos los espacios "disolventes" y todos los niveles educativos.
Sin embargo, más allá de la introducción ensayada, se observará que la insistencia, la llaneza y la contundencia con que tales conceptos se encuentran plasmados en las hojas del diario, tornan superfluo y redundante cualquier preludio.
15. El 2/1/77, titulan "Mientras caen más inocentes. Los 'combatientes de oficina' y la impunidad que los ampara", y dicen:
"…Resulta que se encuentra vigente una ley de prescindibilidad y las Fuerzas Armadas tienen sobre sí, la responsabilidad de reorganizar la República; sin embargo, esas mismas Fuerzas Armadas insisten en circunscribir su radio de acción a la guerrilla armada, dejando casi intacta la subversión ideológica y, más aún, llegando en casos -como este- a pagar a sus enemigos".
Y en párrafo que confirma de boca propia lo que venimos diciendo, nuevamente señalan al enemigo:
"Desde 1955, en que por una de esas graciosas concesiones se le entregó las universidades al marxismo, la infiltración en los claustros, verdadero Caballo de Troya metido en las profundidades de la inteligencia argentina, preparó el camino para la irrupción de ERP y MONTONEROS y toda la gama de sectas guerrilleras que aparecieron a fines de la década del 60. El marxismo trabajaba entonces, y trabaja aún, aprovechándose de las falencias, indecisiones y dobleces de la pseudo democracia que caracteriza a nuestro país, primero y -cuesta decirlo- de los gobiernos militares más tarde. Los unos, so pretexto de 'libertad' dejaron hacer y dejaron pasar cualquier cosa; los otros, sin vocación revolucionaria, y con una mítica espada de Damocles pendiendo sobre su cabeza -nos referimos al 'qué dirán' en el exterior- trataron -y tratan- de combatir los efectos sin darse cuenta que mientras sobreviviesen las causas, el proceso subversivo seguiría su rumbo incólume".
16. El 4/1/77 con el título "Ingreso y carreras: una realidad. Un aspecto del problema de la Universidad encarado con tino", con la excusa, en este caso, de analizar el ingreso a las Universidades (que pretenden restringido y en desmedro de carreras como antropología, psicología o sociología), descargan nuevamente sus ataques contra el ámbito universitario:
"…Y ni pensar lo que hubiera ocurrido de prolongarse el régimen abatido el 24 de marzo de 1976, si nos atenemos a la 'filosofía' que sus autoridades educacionales aplicaban, o proyectaban aplicar, en cumplimiento de las directivas populistas. Aquellas que consiguieron convertir a la universidad argentina en el escenario ideal de las experiencias marxistas, con su bien instrumentada escuela de guerrilleros".
Huelgan los comentarios nuevamente. Terminan:
"Como es de suponer, establecer un tope para el ingreso universitario, cerrar carreras y orientar las vocaciones, abriendo otras, después de la proclamada y vapuleada admisión irrestricta y de la 'apertura progresista' sostenida por los discípulos del Kremlin, es probable despierte resquemores. Es que a muchos les cuesta acostumbrarse a la idea de que la universidad no será más el feudo de sus inclinaciones disolventes o plataforma de lanzamiento del aventurerismo antinacional. Sin embargo, lo hecho y lo que resta por hacer, son medidas que logran y merecen el más alto de los consensos".
17. El 15/1/1977 el editorial se titula "Metralletas y contracultura frente a la civilización" comienza relatando un hecho que le había sido muy caro a La Nueva Provincia:
"El 25 de mayo de 1973 un grupo de legisladores argentino encabezó una turba que, por la fuerza y sin respetar leyes y normas en vigencia, liberó a una legión de delincuentes ideológicos mezclando en las calles de la ciudadanía honesta con sus propios asesinos. Dos días después, un parlamento integrado por 'pluralísimas' corrientes políticas, convalidaba el atropello y lo encasillaba dentro de una 'ley de amnistía' nefasta y vergonzosa".
"El ataque de la contracultura que amenaza nuestra existencia tiene mil rostros y facetas…". "La guerra de los opuestos está dada en términos insoslayables y la contracultura no da tregua".
"…Se pretende glorificar a los que paralizan una fábrica… En nombre de la libertad de cátedra, se puede adoctrinar a un alumno para que coloque una bomba y mate…".
"La contracultura sabe dónde ha colocado su mira. Y cuando dispara, mueren soldados, inocentes y hasta niños….".
"No hay un solo plano de la actividad del hombre occidental que no esté amenazado -y en algunos casos directamente copado- por el espectro de esa negación…".
"El enemigo no solo mata: también hiere de muerte. En algunos casos, emplea el fusil. Pero su carta de triunfo es la contracultura. Poco quieren darse cuenta -y en nuestro país la ceguera oficial es casi total-…".
18. El 23/1/1977, el editorial titula "Colegios religiosos y ´pedagogía´. La infiltración ideológica en los ámbitos sensibles de la Fe", en donde insisten en la necesidad de extender el plan de exterminio no sólo hacia el nivel secundario sino incluso al primario, adoptando como disparador, la intervención del Colegio Secundario Sagrado Corazón de Coronel Pringles:
"…Lamentablemente no constituye ninguna novedad que la infiltración ideológica haya puesto sus miras en el ámbito educativo. Ya son conocidas sus tácticas a nivel universitario y existen abundantes antecedentes sobre maniobras en el plano secundario. El caso del colegio pringlense expone, por ser un establecimiento primario, no sólo el grado de penetración del activismo ideológico sino, fundamentalmente, la sórdida mecánica marxista al pretender deformar las mentes de las criaturas que no están preparadas, por su edad, para discernir sobre cuestiones filosóficas y económicas".
El editorial muestra el grado de "coincidencia" en los blancos por parte de las FFAA y LNP. Pero, además, el nivel de profundidad en sus ataques. En este caso estamos hablando de un Colegio Secundario de una localidad pequeña, como tantas que rodeaban Bahía Blanca y donde LNP llegaba y era leída todos los días.
Se trataba de la cuarta vez que el diario insistía con ese foco de infiltración ideológica, en esa escuela de Pringles (conf. LNP, 8, 10 y 12/12/1976).
No es difícil imaginar el nivel de penetración del discurso del "enemigo", visto ahora desde la óptica de los MASSOT, en los colegios secundarios de la ciudad y la región.
Descripto el origen del proceso en el Colegio, lo sitúan 3 años antes cuando se comenzaron a impartir enseñanzas con textos como "Educación y Liberación" de Clara Yañez y del mejicano Mario Roberto Méndez, "Educación Liberadora". Dicen:
"Sería extenso enumerar todas las características de tales pautas de educación, pero es obvio que más allá del significado de los textos, con su inocente apariencia, se esconde un propósito de adoctrinamiento para el futuro, de "preparación del terreno" para esas nuevas generaciones. De hecho, la aplicación del método no contribuía a nada constructivo en las escuelas primarias por lo que las autoridades educacionales de la provincia prohibieron, según resolución 1759 de setiembre pasado, su vigencia pedagógica."
Luego, se quejan de que ni la intervención pedagógica ni la remoción de la directora del Colegio fueran suficientes para corregir el "desatino". Siguen "reflexionando" sobre la cuestión:
"Tal como se presentan las cosas, no resulta prudente ni aconsejable descuidar todas las posibilidades de infiltración ideológica que puedan registrarse en un ámbito tan sensible como la fe. Esa penetración -que es una de las facetas de la subversión- puede llegar a convertirse en cauce desbordante que altere el clima de la Iglesia y debe ser detenida sin medias palabras ni tintas poco claras…".
La denuncia será una constante: la crítica a las soluciones burocráticas y las sanciones administrativas, que se apartan de la solución final, el aniquilamiento de modo tal que no hubiera posibilidad de reincidencia o de regeneración, la muerte.
Los párrafos siguientes son de antología: la emprenden contra el Colegio de Coronel Pringles, el Colegio San Miguel, diversas publicaciones, la canción "A desalambrar", la canción "Camilo Torres", etc. No tienen más que leerse, son 4 párrafos en página 2 de ese día.
Luego de hacer un llamado a los padres para hacer inteligencia con sus hijos, terminan ese día:
"El objetivo nacional no será alcanzado, plenamente, mientras existan sectores representativos que no aporten su esfuerzo esclarecedor, combatiente e inclaudicable, en favor de una causa que es la de todos los argentinos: la eliminación del enemigo que no da tregua ni cuartel. La realidad es tan amplia y densa como un bosque. Quienes argumentan que los árboles no se la dejan ver, están escudándose detrás de simples arbustos y, deliberada o inconscientemente, negándose a enfrentarla"
El mandato de la acción psicológica básico: lograr la adhesión de la población tomando como propia la causa contra la subversión. Un "nosotros" y un "ellos", tajante. Donde el "ellos" (categoría definida por las FFAA y por LNP, al menos en la región) son considerados enemigos que se deben aniquilar sin miramientos ni consideraciones (sin reglas de Ginebra, porque ni la categoría de soldados tienen. Por eso, lo de la "guerra sucia").
Pero esto no es el ámbito de la lógica política y simbólica. Aquí, parafraseando al artista, "el asesino te asesina". Es decir, toda esta construcción discursiva y lo que implicaba no tenía como fin que alguien ganara una elección. Esta construcción discursiva tenía como fin la eliminación física de los identificados como "enemigos".
19. El 30/1/77, el editorial conecta "Un enemigo intocado. Pornografía y subversión", donde manda a introducir el escalpelo asesino siempre más profundo:
"Entre la subversión que no se combate -y sobre la cual habremos de volver una y otra con el propósito firme de alertar a la ciudadanía y a las Fuerzas Armadas- se encuentra la cultura… Para empezar es necesario subrayar la acción del marxismo en las universidades, principal punta de lanza de esa subversión que, no contenta con matar cuerpos, se esfuerza en vaciar y viciar almas y mentes. Pero tras ese caballo de Troya en los claustros, percibimos, también, la empresa disolvente de distintos medios de comunicación social, entre los cuales hay varias revistas que han encontrado en la veta pornográfica, un excelente negocio y un medio de rebajar el decor de la especie, trasquilando, hasta el hartazgo y el asco, los valores básicos de nuestra cultura.".
No ahondaremos en las connotaciones y significados de la palabra "disolvente". Sólo con repasar las Actas y el Estatuto del 24 de marzo, sabemos a qué se refieren y qué destinos tienen los que lleven a cabo alguna acción "disolvente".
Terminan:
"¿por qué debemos ocuparnos del tema? ¿Acaso porque lo de 'tomar partido', frase común en los comunicados contra la subversión, es una frase más? Si así fuere, otra vez la subversión habrá ganado la batalla decisiva: la batalla de la cultura".
20. El 7 de enero de 1977, titulan "¿Católicos Marxistas? De Encuestas y Encuestadores". La columna es un ataque a los sectores progresistas de la Iglesia Católica:
"SEMBRARON LA DUDA, cohonestaron al enemigo e intimaron con él, renegando de la fe; mucho después de realizar su labor destructiva, se casaron o se fueron a la guerrilla, en casos apostataron de Cristo. La historia de los progresistas es la historia de un grupo sin fe […] caído, cuya prepotencia va en zaga con su egoísmo y su mundaneidad […] que aún no ha terminado de desparramar sus semillas de discordia, y cuando termine de hacerlo -de no mediar un reacción del Vaticano y la jerarquía- puede llevarse por delante a la Iglesia para revolcarla en el fango de su 'religiosidad atea'".
Luego el señalamiento de los lugares donde habita el blanco:
"[…] revistas 'católicas', centros de enseñanza teológica y círculos de acción que pregonan, todos, recetas socialistas y ateas […]".
Por fin, sentencia el diario:
"EL MARXISMO está condenado por contrario a las enseñanzas de Cristo y el derecho natural […] en la práctica cualquiera puede sustentar las bondades de un acercamiento con el comunismo sin recibir ningún tipo de castigo por parte de las autoridades encargadas de condenar el error".
21. El 12 de febrero de 1977 titulan "Prensa Subversiva".
La nota reproduce un comunicado de la Agencia Informativa Católica Argentina:
"[…] hay una forma 'muy sutil y eficaz de propender y difundir la subversión mental, principio de toda actividad subversiva' […] hay que aprender a publicar y difundir, a leer y escuchar lo que estimula y enaltece, y no lo que envenena, degrada y pervierte […]".
22. El 20/2/77 el editorial se titula "Atentado al Presidente. No Debe Confundirse Guerrilla con Subversión". Allí el diario denuncia las "conspicuas voces" que, con "tremenda imprudencia e irrealidad", anunciaban "que la subversión 'está terminada'".
No sólo lo denunciaba, sino que reconocía además el carácter agobiante de esa denuncia: "Huelga recalcar aquí -¡lo hemos repetido tantas veces!-".
En esa dedicación por precisar siempre un poco más la definición del ENEMIGO construido -y siempre a los fines de prolongar e intensificar la persecución y el exterminio-, el diario alude a "la guerrilla (efecto de la subversión)". La primera ha sido "duramente, muy duramente combatida y diezmada, mientras la subversión, como tal, permanece casi intacta".
La solución propuesta por el diario (el exterminio) es expresada a través de un razonamiento analógico:
PINOCHET, por ejemplo […] No ha liquidado al marxismo con discursos, ni se ha limitado a combatir sus efectos; simplemente lo ha ido a buscar en sus causas; en los cubiles donde estaba enquistado y agazapado, y allí ha procedido a eliminarlo, sin ningún tipo de sensiblería, impensable para el accionar de una nación atacada y enfrentada a una guerra sucia […] sin detenerse a escuchar las hipocresías de un 'mundo libre' que escribe con la mano lo que borra con el codo […]".
A continuación, una vez más, procede a la enumeración del blanco de ataque:
"No le importó que el marxismo se vistiese de catedrático, magistrado o dirigente sindical; tampoco que utilizara el púlpito o calzase botas".
Finaliza la columna del siguiente modo:
"También como en Chile, nuestra guerra sucia sólo culminará exitosamente, si de una buena vez se rechazan las voces harto repetidas, que permanentemente, so pretexto de 'prudencia' y 'olvido del pasado' porque todos 'somos argentinos', han venido sembrando el virus letal de la contemporización y la complacencia hacia los enemigos del país, porque ellos mismos forman parte de esa cohorte de exististas profesionales, sin convicciones ni principios […]".
Como vemos, el llamado seguía siendo a extender y profundizar el exterminio no sólo sobre las organizaciones armadas, sino contra las aún más peligrosas manifestaciones ideológicas, entre ellos -claro está- los docentes universitarios.
23. El 25/2/77, en página 3, "Penetración Ideológica en la Iglesia. Insístese en Atraer Católicos Al Activismo 'Revolucionario'", el diario continúa denunciando el mismo fenómeno en otros ámbitos sociales, y convocando a la misma solución.
24. El 28/2/77 publican La Misión de la Universidad Argentina", donde repudian "una intención ideológica [para] convertir a las casas de estudio en usinas políticas" con la consecuente "catequización estudiantil con fines de activismo revolucionario, el cuestionamiento total del sistema de convivencia en nombre de utopías sociales vecinas a la bomba y la metralleta".
25. El 5/3/77 el editorial titula "¿Cuál es el mundo mejor? La juventud occidental, tentada por la propaganda del marxismo", donde reproducen la misma lógica:
"Aunque muchos lo ignoran, o pretenden ignorarlo, la acción de los cómplices del marxismo infiltrados en las sociedades libres, está dirigida, en buena parte, a provocar un enfrentamiento generacional. Echando mano a cualquier clase de recursos propagandísticos, y en ello contribuyen eficazmente el cine, el teatro, la televisión, los libros e incluso el cancionero popular….
El mismo día en página 4, abordan la cuestión desde otro lugar y con otra modalidad periodística. En recuadro central, nuevamente, la cuestión en los colegios secundarios: "La infiltración marxista en los colegios católicos". El discurso: el mismo. Ya sabemos qué significaba la "infiltración" y qué destino les esperaba a los infiltrados.
26. El 7 de marzo de 1977, el editorial titulado "Massera: 'Hasta la victoria'. Con cada civil vistiendo su uniforme de combate", responde a los mandatos del RC5-2 (OS) de plegar a la población civil al apoyo irrestricto a las Fuerzas Armadas.
En este caso, la modalidad es la alabanza al discurso pronunciado por MASSERA donde dijo que se combatiría hasta la victoria, estuviera "más allá o más acá de la muerte".
Esto llenó de gozo a LNP y le dedicó el editorial donde terminan destacando "'Asaltar el futuro, de eso se trata', ha dicho Massera. Efectivamente, de eso se trata, de tomarlo por asalto y, 'hasta la victoria', comenzar a transitar el rudo y difícil camino que lleva hacia la Argentina Grande tantas veces traicionada".
La lógica es clara: civiles vistiendo uniforme de combate (título), "combatiendo" en esta "guerra" y "hasta la victoria".
Bien, hagamos una pequeña digresión. Tomemos para ello, la página 2 del día 9 de marzo de 1977. La situación se repite en días anteriores, pero nos ocuparemos de ese día. Al final de la página, en su costado inferior derechos se lee un recuadro de los cientos que publicaba LNP: "SEÑORA, SEÑOR… Manténgase al tanto de lo que aprende su hijo en el colegio y de lo que hace fuera de él". Ya estamos acostumbrados, pero la reflexión es otra.
Esos "avisos" no están firmados ni patrocinados por nadie. De lo que fácilmente colegimos que es el propio diario el que, por también iniciativa propia, los publicaba. Ese continuo martillar del mensaje paranoico, también hacía las veces de la acción psicológica.
En otro terreno, quizás para otro público, pero siempre con el mismo designio.
El mismo día, en página 5, a mitad de página: el mismo aviso publicado. Ello tiene su razón y fundamento: miedo y vigilancia.
27. El editorial del 10/3/77 titulado "Un atentado y una reflexión. Frente a la subversión hay una sola consigna: seguir luchando", utiliza una mentira para manipular, nuevamente, el sentido común de los bahienses y la región. Decimos esto porque el episodio que es excusa del editorial no fue un atentado.
Dicen en uno de los párrafos:
"la ofensiva contra los grupos disociadores debe ser continua y total, sin apaciguamiento ni falsos conceptos. La subversión no se reduce por la eliminación periódica de sus activistas. La alternativa que plantea es bien simple: o se la aniquila, lo que supone la desaparición de sus ideólogos, estructuras de apoyo y fuerzas de choque, o se la descuida y posibilita que vaya resurgiendo hasta hacerse fuerte otra vez".
No cabían dudas del mensaje de exterminio de LNP, pero, por si fuera necesario, nos aclaran, aprovechando la coyuntura, que "aniquilar" supone "desaparecer".
Adviértase ahora cómo presentan el proceso de eliminación de personas en Bahía Blanca y la región:
"…En nuestra ciudad y la zona se realizaron intensas operaciones -de investigación y de lucha- con resultados óptimos. Fue entonces cuando la ciudadanía descubrió que Bahía Blanca no era un 'lugar tranquilo' sino un 'aguantadero' de elementos subversivos. Los resultados de aquella lucha hicieron pensar a muchos que, por fin, la guerra había terminado, pese a que los mandos militares advertían sobre el error de esa apreciación. Es cierto que se recobró la calma, pero los hechos están demostrando que la advertencia era válida. Las fuerzas de seguridad han abatido nuevos delincuentes en las últimas semanas, mientras que el atentado en los elevadores señala ese resurgir que mencionábamos anteriormente. No nos encandilemos con palabras ni confundamos los deseos con la realidad: el estado de guerra persiste y los enemigos del país siguen actuando. Esos son los hechos a los que debemos atenernos…."
"La hora sigue siendo difícil, como lo son siempre las instancias de una Nación que estuvo a punto de sucumbir y lucha por recuperarse. Más difícil aún por cuanto la subversión, tanto ideológica como armada, no ofrece signos reales o positivos como para pensar que se está en camino de su aniquilamiento. Se está combatiendo a la guerrilla, sí, pero aún no se ha logrado la anhelada victoria. Y todavía no se ha iniciado, salvo excepciones, la pelea contra la subversión.".
Siguen con la habitual arenga castrense (de perfecta identidad con los jerarcas militares) con la que cierran sus editoriales:
"La obligación de luchar toca a todos: civiles y militares. A aquéllos con la disciplina, energía y valor que hacen al espíritu de las Fuerzas Armadas, cuyos hombres han dado ya pruebas suficientes de su valentía y capacidad para enfrentar y derrotar a enemigo. A los otros, con la actitud vigilante, sin incoherencias; alertas y decididos a colaborar con la titánica empresa: cerrarle el camino a la subversión y recobrar la única paz que tiene valor, aquélla donde el orden y el respeto y las garantías de seguridad adquieren una vigencia inamovible".
"Quizás llegue a ocurrir que los héroes de hoy logren algún día dormir sobre los laureles, luego de haber ganado la batalla, aunque es casi seguro que esta lucha actual tiene como destinatarios a la nueva generación, que es la que deberá heredar esos laureles de paz si ahora luchamos con decisión, sin pausa e inclaudicablemente. No hay otra opción posible. Lo demás son mentiras de demagogos, vacilaciones de timoratos o argumentaciones interesadas".
Ese mismo día en páginas 12 y 13 insisten con "Señor, Señora ¿leyó los libros que le piden a su hijo en el colegio?".
28. El 20/3/77 el editorial titula "Enseñanza católica y subversión. El Colegio 'San Miguel' ha vuelto a las andadas".
Citamos los dos párrafos finales, luego de la descripción puntual de los hechos:
"Este alzamiento tiene directa relación con la valiente actitud de un grupo de padres que no sólo denunció hechos, comprobados después, de adoctrinamiento y apoyo a la subversión, sino que, a pesar de las consecuencias, está dispuesto a reiterar sus acusaciones y hacer valer sus derechos. La pregunta, teniendo presente el 'tome partido' de muchos de los comunicados del Ejército en lucha, surge inevitablemente: ¿podrá el Colegio 'San Miguel' y unos cuantos jerarcas 'progresistas' más que el gobierno de las Fuerzas Armadas? ¿El Ejército, la Marina de Guerra y la Aeronáutica dejarán a la buena de Dios a los padres responsables, en beneficio de los sacerdotes revolucionarios?. Si así fuese, en vez del 'tome partido' sería cuestión de decir 'lávese las manos'. Pero las guerras no se ganan escondiendo la cabeza bajo la tierra…".
El episodio del Colegio, permite ubicar a los sacerdotes como enemigos y en contra del "Ejército, la Marina de Guerra y la Aeronáutica", en el marco de la referencia final, con puntos suspensivos, a la "GUERRA".
29. El 28/3/77 arremeten, de nuevo, contra el Colegio "San Miguel" y, por su intermedio, contra el ámbito educativo secundario.
Titulan "Enseñanza católica y subversión. ¿El Colegio San Miguel hará retroceder a las FFAA…?". El título, como tantos, provoca. Y el cuerpo de la nota sirve para recordar la infiltración marxista y la lucha contra esa infiltración. Pide a gritos que el Colegio San Miguel sea sancionado, porque, según sostienen, si no, regirá la ley de la selva.
30. El 3/4/77 con el título secundario "La Iglesia", advierten que:
"Al problema del Colegio San Miguel -que no es el único, ya que las autoridades militares tienen a estudio las actividades de otros 20 establecimientos religiosos del país- se sumó el intento de designar al padre Carbone como capellán de un hospital. Se recordará que el nombre de este religioso estuvo vinculado al de los asesinatos del teniente general Pedro Eugenio Aramburu".
La mención de las 20 instituciones bajo "estudio", coloca al periódico otra vez en la situación de brindar datos duros, clasificados, en relación a "investigaciones" en curso.
En página 9 de la misma edición se lee nuevamente: "SEÑOR, SEÑORA… ¿Leyó los libros que le piden a su hijo en el colegio…?".
31. El 4/4/77 el editorial se titula "Colegio San Miguel. Insólito Desafío que Agravia al Estado y a las Fuerzas Armadas".
La mención al grave caso del Colegio San Miguel efectuada en la edición anterior, era una anunciación de lo que traería el discurso.
En esta oportunidad, se vuelve a cargar contra los sacerdotes de esa institución religiosa, señalando sus nombres y apellidos.
Sin perjuicio de remitir a la completa lectura del texto, transcribimos los siguientes párrafos:
"INSISTIMOS y seguiremos insistiendo en este caso del Colegio San Miguel, porque lo consideramos un globo de ensayo de la subversión en el plano de la enseñanza privada: si el Estado - y la misma Iglesia que se ve involucrada en el caso- no resuelven ejemplarmente el caso, el Colegio San Miguel señalará un inequívoco triunfo de la rebelión y su ejemplo no tardará en ser imitado.
[…] LA CONFIRMACIÓN o no del sacerdote Marque como rector, dará la pauta de la claridad y firmeza con que las más altas autoridades educativas del país encaran el gravísimo problema de la subversión en la enseñanza, y acompañan a unas Fuerzas Armadas que, según feliz y reciente expresión del Comandante General de la Armada, 'siguen con uniforme de combate porque la lucha continúa'".32. El 5/4/77 en página 11 nuevamente: "SEÑOR, SEÑORA… ¿Leyó los libros que le piden a su hijo en el colegio…?".
33. El 6/4/77 publican "¿La Subversión en Derrota? Un Rostro Distinto de los Pandilleros Marxo-Peronistas".
El título lo dice todo. El cuerpo del texto señala el "inusitado recrudecimiento de la acción subversiva", y se apresura a enfatizar en la "sensación de desconcierto y decepción" experimentado por el "público lector".
"[…] la bestia herida multiplica su fiereza […] en su desesperación no vacilan en emplear las artes más miserables para que se sepa de su existencia […] procura obtener réditos substanciosos del descontento ciudadano […] ha llegado el momento del autodesenmascaramiento ideológico de esas bandas marxistas […] sería preferible […] no enervar el carácter de la lucha entablada […] La guerrilla está herida de muerte: con la subversión recién se ha empezado".
En la página siguiente: "SEÑOR, SEÑORA… ¿Leyó los libros que le piden a su hijo en el colegio…?".
34. El 7/4/77 el editorial se titula "'Science'. Los Científicos y los Derechos Humanos", en donde, de cara a las denuncias contra el país por violaciones a los derechos humanos, se permitían bajar las siguientes líneas:
"[…] la opinión pública está exagerando a merced de los medios de información, al punto que mucha gente pierde la facultad de discernimiento. Es errónea, más de una vez, la política de quedarse callado […] ¿No será quizá esa actitud la que ha cebado a los campeones de los derechos humanos y les permite hoy acusarnos impunemente […]?
HAY QUE DECIR que la Argentina vive un momento de excepción […] y que por lo mismo tiene todo el derecho de salvaguardar su integridad física y moral, aún a costa de despedir científicos enrolados en la guerrilla militar o ideológica.
"se impone enfrentarla valientemente, sin cálculos pusilánimes; como lo hacen quienes tienen la consciencia limpia. De lo contrario la gran masa informe de la opinión internacional terminará por creer en los infundios de la guerrilla ideológica".En la misma página: "SEÑOR, SEÑORA… ¿Leyó los libros que le piden a su hijo en el colegio…?". La advertencia se reitera en la página 12 del mismo ejemplar.
35. El 9/4/77, una vez más: "SEÑOR, SEÑORA… ¿Leyó los libros que le piden a su hijo en el colegio…?". El mensaje es reiterado el 11, 12 y 13/4/77 (en esta última edición, en páginas 4 y 9). La consigna seguía siendo absolutamente prioritaria, bajo elección e iniciativa exclusiva de la familia MASSOT, sin membretes o rúbricas. Esos padres y madres, ese señor, esa señora, todos ellos debían ser perseguidores, informantes, agentes de inteligencia, y verdugos de sus pares.
36. El 17/4/77 editan "El Pacto Graiver-Montoneros", donde continúa con la exhortación al exterminio:
"no existen sino dos alternativas: o las Fuerzas Armadas se deciden a cortar de raíz el mal, lo cual supone combatir las causas de la subversión, y no sólo los efectos […] o se resigna a blanquear culpabilidades y, por duro que parezca, se hace cómplice de alta traición.
LA DISYUNTIVA es de hierro […]
EL MONSTRUO tiene siete cabezas y apenas una de ellas, la guerrilla armada, está medio deshecha. Permanecen, aún incólumes, las restantes seis. De su definitiva derrota depende la suerte de la República […]".37. El 18/4/77 publican "Más Sobre la Subversión En el Colegio San Miguel", al cual nos referimos más arriba. Allí retoman el ataque contra dicha institución:
"el Rector interino del Colegio -el sacerdote tercermundista León Dionisio Marque- […] ha encontrado un hábil expediente para burlar los efectos de las débiles y tardías medidas de la Superintendencia de la Enseñanza Privada, y continuar con el adoctrinamiento deformante: los sacerdotes expulsados del Colegio por subversivos en 1976 han regresado […] alternan con los alumnos […] perturban conciencias juveniles y continúan, bajo nuevas formas, su acción disociadora".
Se trataba de aquella tarea de denunciar aquellas zonas blandas o libres del accionar de exterminio. El diario vigilaba al gobierno, para que el genocidio adquiera todos los caracteres que rezaba el discurso sostenido.
En la página 15 de aquella edición, se leía: "SEÑOR, SEÑORA… ¿Leyó los libros que le piden a su hijo en el colegio?", mensaje que se reiteraba en las ediciones del 19 y 20/4/77 (en esta última, en páginas 2 y 13).
38. El 21/4/77 titulan "Un Nuevo Paso del Gobierno. Contra la Corrupción por una Paz que Merecerá ser Vivida", donde se lee:
"la firme decisión del gobierno y de las Fuerzas Armadas de combatir hasta sus últimas consecuencias a las organizaciones terroristas y a sus agentes, tanto en el plano armado, como en el cultural, ideológico y económico […] sale al cruce de las maniobras internacionales que, con el argumento de la defensa de los derechos humanos, pretenden distorsionar el sentido de una lucha que es vital para el destino de la Nación".
39. El 22/4/77, en página 2 y 3, se repite el mismo mensaje: "SEÑOR, SEÑORA… ¿Leyó los libros que le piden a su hijo en el colegio…?".
40. El 23/4/77, el editorial rezaba: "La Renuncia de Bruera. Un Año Perdido en la Tarea de Reorganizar Nuestra Educación", que fue tratado precedentemente.
En la misma edición, continúan con la temática bajo el título "Política de Educación", donde se traza una línea analógica entre las matanzas del siglo XIX y el genocidio de aquellos años. Así, con título secundario "La Barbarie", dice la columna:
"los montoneros del siglo pasado quemaban escuelas, como sus primos los indios, tal cual hoy desvencijan universidades: la lucha contra la barbarie fue tan áspera entonces como ahora […] a este país lo han hecho militares […] o civiles […] enfundados en uniformes militares; pero entonces como ahora tienen un rol en la lucha contra la barbarie".
41. El 25/4/77 nuevamente: "SEÑOR, SEÑORA… ¿Leyó los libros que le piden a su hijo en el colegio…?"; mensaje se repetía al día siguiente.
42. El 27/4/77, en tapa y con el título "Sigamos Avanzando, que Hay Mucha Grandeza por Delante", se arenga en los siguientes términos:
"Cuando el cuerpo enfermo de una Nación no es atendido como corresponde, el mal progresa y mina todos los organismos hasta la descomposición absoluta.
[…] Pero, ¿qué hicimos para evitarlo? ¿Cuál fue nuestra cuota de silencio u obsecuencia o cobardía o mediocridad o comodidad u oportunismo? ¿Cuántas veces se alzaron para, por lo menos, alertar sobre esta tragedia nacional?
[…]
Si queremos que supure todo, tendremos que seguir apretando […] ha llegado la hora de que los culpables del desquicio , la inmoralidad y la guerra artera que nos declararon, paguen su culpa […]
'Hasta las últimas consecuencias y caiga quien caiga'. Si suena a lema de guerra, es porque estamos en guerra".En la misma portada, se leía: "Aleccionadora Acción". La nota de tapa comenta
"La decidida acción de un grupo de docentes de una escuela del barrio de Colegiales [que] frustró el intento de un grupo extremista de realizar propaganda en el establecimiento y puso en fuga a los sediciosos […]".
Como se observa, la tapa estaba completamente destinada al cumplimiento del rol asumido.
Al voltear de página, puede leerse: "SEÑOR, SEÑORA… ¿Leyó los libros que le piden a su hijo en el colegio…?".
43. El 28/4/77 nuevamente: "SEÑOR, SEÑORA… ¿Leyó los libros que le piden a su hijo en el colegio…?".
44. El 12/5/77, el editorial titulado "Un atentado y sus reflexiones. Impónese extremar las medidas de seguridad", finaliza diciendo:
"La guerra sólo concluirá cuando este flagelo ideológico haya sido erradicado total y absolutamente. Desde un principio, la disyuntiva fue ellos o nosotros, es decir, la subversión o la Nación. Ha costado mucha sangre y sacrificios comenzar a salir airosos del desafío, pero aún no es tiempo de inclinarse a recoger los laureles y mostrarse desprotegido. La paz sólo puede disfrutarse cuando ha sido asegurada definitivamente".
45. Los días 23, 24 y 25/5/77 publican una saga de notas tituladas "Iglesia y subversión. Una 'propuesta' terrorista", "Iglesia y subversión. El caso San Miguel" e "Iglesia y subversión. Intervención de las FFAA".
46. El 28/5/77 el editorial se titula "Después del documento episcopal. El Estado y sus atribuciones frente a la enseñanza privada", siguen con el ataque a la educación secundaria, utilizando el caso del Colegio San Miguel.
Citamos sólo un párrafo que agrega al hartazgo planificado:
"No es posible, con planes del enemigo bien elaborados en marcha, dejar la educación […] en manos de quienes no tienen vocación para esta guerra cultural…".
En página 3 de esa edición, destacan las condecoraciones en el Ejército, que, en recuadro aparte, se le entregan a los imputados de esta causa GARCÍA MORENO, VILLANUEVA, ARROYO, CORRES y MENDEZ. Nada menos.
47. El 30/5/77 persiste la propaganda en tapa, el editorial vuelve con el tema educativo y en un gran recuadro, nuevamente, "Iglesia y subversión".
48. El 31/5/77 insisten con su "Iglesia y subversión".
49. El 1/6/77 termina la saga "Iglesia y Subversión. ¿Hasta Cuándo?", con la preocupación que hemos desarrollado a lo largo de esta acusación respecto a la enseñanza católica en los colegios secundarios. Se menciona y sin transcripción porque caeríamos en repeticiones -ya- tediosas.
50. El 4/6/77 el editorial se titula "¿Un nuevo intento de infiltración?. Debe investigarse a fondo la actividad del grupo Rizzoli", donde repetían los mismos conceptos:
"Los senderos de la subversión guerrillera no son los mismos que los de la subversión ideológica, aunque ambos converjan al mismo fin. Si cerramos uno, tenemos que cerrar el otro… No olvidemos, por sobre todo, que el 'grupo Rízzoli' es italiano, y por lo tanto conocedor de las teorías de Antonio Gramsci, el brillante teórico del marxismo peninsular que demostró que el mejor camino para el triunfo del comunismo es aquel que pasa a través del dominio de la cultura y de los medios de comunicación social. ¡Cuidado señores de las Fuerzas Armadas, no olviden las lecciones de Gramsci y de Shumpeter! No olviden que el 25 de mayo 1973 fue posible, en gran medida, porque durante los dos años anteriores, en el campo de las ideas, Ubú había sido coronado rey y Calibán era su primer ministro".
Ahí estaba la cuestión para LNP: el encarcelamiento no alcanzaba. Porque luego, seguro, vendría alguien y podía repetir ese 25 de mayo de 1973. Por eso, la solución que pregonaban -aludiendo a que se tenía que "tener memoria"- era el aniquilamiento físico.
Terminan, como siempre en sus editoriales, con tono admonitorio y en primera persona del plural, apropiándose (y así realmente era) de lo que ocurría:
"Además, es hora ya para poner las cosas en claro y hacerles entender a quienes pretenden seguir burlándose de la Nación, que el tiempo del resquicio fácil y de la impunidad ha concluido. Nos hallamos reordenando al país, no descuidándolo; queremos rehacerlo a nuestra medida y tradición, no volver a exponerlo a las camarillas internacionales; luchamos, en fin, por un destino de grandeza, no por masificaciones esclavistas. Estamos en eso, pero además de concretarlo, debemos hacérselo comprender a quiénes no lo entienden…".
51. El 5/7/77, en tapa, leemos: "V Cuerpo: Informe sobre Subversión", con foto del Jefe del V Cuerpo, Osvaldo AZPITARTE.
Destacan en la nota que la subversión está "casi" vencida, y distinguen también las implicancias en todos los ámbitos, "especialmente en el educativo".
Continúa la nota en página 2, central, con foto en el Teatro Municipal.
52. El 11/7/77 el título del editorial es "Informe para incautos y desprevenidos. V Cuerpo: toma de posición frente a la amenaza subversiva", donde continúan su incitación al aniquilamiento en el ámbito "ideológico", y específicamente el educativo:
"Aunque para algunos, el informe haya podido ser reiterativo, lo cierto es que la exhaustiva exposición ofrecida días atrás, en el Teatro Municipal, sobre la 'La subversión en Argentina', presentada por el Comandante del V Cuerpo de Ejército, general de división Osvaldo René Azpitarte, y desarrollada por el coronel Rafael De Piano […] Fue una recopilación que dentro de su objetividad y exigencias de la síntesis, reflejó con absoluta claridad la situación que viene soportando el país, agredido en su derecho a la vida por la conspiración marxoperonista, operando con distintas denominaciones y estrategias".
Dicen luego que:
"Este tipo de preguntas [se está refiriendo a las preguntas del público] dio pie al Coronel De Piano para acotar que, precisamente, la reunión convocada llevaba implícita esa finalidad: despertar plenamente la inquietud de la población de forma tal que se aliste definitivamente junto a las Fuerzas Armadas y de seguridad, para combatir al enemigo y colaborar en la reconstrucción nacional. Pero mal pueden los habitantes del país predisponerse a una acción concomitante con el espíritu que anima a las fuerzas legales, si antes no se han compenetrado a conciencia de la tremenda amenaza que pende sobre sus destinos, al desentenderse total o parcialmente de la proximidad de la subversión".
Siguen ese día renovando el discurso:
"Estamos viviendo momentos en que no se conciben posturas indiferentes o desprevenidas, como parece indicarlo la displicencia de ese sector del auditorio que preguntó 'ingenuamente' por aspectos que han figurado y figuran a diario en la crónica periodística, con profusión de detalles. Y repárese que el nivel socio- cultural de la gente allí congregada superaba holgadamente al que generalmente se reconoce al ciudadano común, circunstancia digna de tenerse en cuenta para sopesar debidamente la proyección de su comportamiento…".
Continúan:
"O sea, que vistos los resultados de estas confrontaciones, que han servido cuando menos para hacernos comprender que hemos estado un tanto alejados de la verdadera toma de posiciones frente a la subversión, se estima impostergable extender sus alcances hacia franjas claves de la comunidad. Una de ellas, a su juicio, involucra fundamentalmente a la educación, bastión codiciado por el marxismo leninismo y convertido en uno de los objetivos primordiales para la infiltración ideológica y el copamiento de voluntades. La enseñanza media, concretamente, debe ser receptáculo de las prevenciones que tan atinadamente se prodigan hoy, en salvaguardia de ese mañana argentino que todos deseamos forjar en paz, en orden y seguridad. En ese sentido, la recomendación del V Cuerpo de Ejército no deja lugar a dudas. La docencia y quienes la imparten, la disciplina, la organización y sus programas, tienen que confluir en la meta común de la fe republicana, sin dejar el menor resquicio que permita su aprovechamiento por el enemigo, permanentemente al acecho."
La escuela secundaria era una de las preocupaciones de las FFAA y de La Nueva Provincia. Del diario, hacía tiempo. Tal como hemos venido viendo.
Ese día, en "Tapas y Contratapas", obra un artículo, ahora sí suscripto, por Vicente Gonzalo María MASSOT.
Se trata del comentario del libro "Federalismo e historiografía", donde según MASSOT el autor "puntualiza, no exento de razón, el aparato que en estos últimos tres años montara editorialmente el comunismo a fin de concientizar al estudiantado universitario con tesis ajenas a nuestra raíz".
Dice Vicente MASSOT que "[p]retextando hacer revisionismo, los marxistas se hicieron de un nombre que les sirvió para sustentar disparates que llegaron a definir a San Martin como un precursor del marxismo leninismo…".
De esta forma, el imputado continuaba pregonando la misma tesis, aunque ahora bajo el recurso del análisis de una voz ajena, lo que refuerza la premisa de que todos los espacios y técnicas comunicacionales se encontraban dispuestas al servicio de la tarea criminal, esta vez bajo la rúbrica individual de Vicente MASSOT.
53. El 24/7/77 en tapa y destacado, titulan "Propuesta subversiva a sectores cristianos. Un documento secuestrado a los Montoneros y dado a publicidad por el Ejército revela tácticas y estudios para la captación ideológica del sector".
Y "Crónicas de la República" de ese día aprovecha para insistir sobre el punto utilizando como excusa la llegada de Lefebvre. Vemos la demonización nuevamente de Angelelli, De Nevares, etc..
En página 5 de ese día y con el título "Documento de extremistas detenidos. "Los triunfantes son el gobierno y las FFAA.", le brindan cobertura destacada (de su agencia en Buenos Aires) a un supuesto documento que reconoce que un "gran número de ex montoneros estamos trabajando con las FFAA… [y] si desde la organización montoneros no fuimos capaces de saber cómo se construye la felicidad del pueblo, debemos resignarnos a que sean nuestros vencedores los que lo hagan".
Luego, el supuesto documento, se ocupa de todos los ámbitos. No hay otras referencias e -insistimos- es de la agencia de La Nueva Provincia en Buenos Aires.
54. El 1/8/77 el editorial se titula "Los Docentes y una Crisis Insoluble. Nuestra Educación Frente a una Mentalidad que Debe Modificarse", y expresa lo siguiente:
"¿CUALES SON el origen y las características dominantes de este grave problema [de la educación]? Básicamente es una cuestión de mentalidad […] el sistema educativo fue entregado en 1973 a una camarilla de ideólogos marxistas en los niveles superiores, y abandonado a su propia suerte en los primarios y medios […] La situación institucional cambió radicalmente, pero esa mentalidad frustrante, ese desapego e indiferencia para encarar el problema con fuerza, decisión e inteligencia, sigue castigando a la educación, a la cultura argentinas […]
ES URGENTE e imprescindible que las autoridades nacionales vuelvan su mirada hacia el terreno de la educación y la cultura y comiencen a responder a las exigencias drásticas que se plantean".Una vez más, los secuestros, torturas y largos cautiverios de los docentes universitarios no eran suficiente: se imponía el aniquilamiento. Para LNP, el gobierno no encaraba la tarea represiva con la extensión, intensidad y profundidad que exigía el dramático estado de situación.
Tal era la temática que elegían publicar en el día del aniversario del diario ("Cumple Hoy 79 Años 'La Nueva Provincia'"). La oportunidad es propicia para constatar los mensajes de reconocimiento e identificación de los máximos jerarcas de todas las fuerzas publicaban en favor del diario.
Habiendo efectuado un repaso completo en el pedido de procesamiento presentado en la causa "Massot", referiremos aquí que -además de los saludos de MASSERA, VAÑEK, ANAYA, AZPITARTE, CAMPS- felicitó a los MASSOT, el "subcomisario Félix Alejandro Alais […] manifestando 'la esperanza de que no claudique nunca en su lucha por la verdad y los altos ideales de la Patria que algunas sombras tratan de oscurecer. ¡Suerte por siempre!'".
No hace falta aclarar -porque surge de las propias constancias reseñadas en este requerimiento- que ALAIS y los MASSOT, cada uno en sus roles, fueron compañeros de ruta en aquella cruzada contra los docentes universitarios que debían erradicarse de la UNS. El mensaje aparecía ahora como una inversión de roles, donde el que el cumplimiento de la función criminal (es decir esa lucha por la "verdad" y los altos ideales de la Patria) era avalado, legitimado y festejado, desde las fuerzas represivas hacia el órgano de propaganda.
Recordemos, por caso, que ALAIS -imputado de esta causa, fallecido- era entonces cuñado de Guillermo SUAREZ MASON, ese jerarca íntimamente vinculado a la familia MASSOT, y personalmente al encartado Vicente MASSOT.
Por su parte, el "coronel Juan Alberto Ramón Camps"-otro de los represores alabados por el diario- destacaba lo siguiente:
"el periodismo, cuando se practica como un apostolado, tiene muchos puntos en común con nuestra vocación de servicio […] esa voz, al servicio permanente de los más caros sentimientos nacionales marca un hito trascendente cuya dimensión adquiere en esta hora relevancias especiales […] trabajando unidos, sabremos señalar a las conciencias equivocadas […] el mejor camino en la vida de los hombres".
Se entiende ahora que ese trabajo unidos, no era una metáfora alusiva a la mutua identificación moral, sino a la ejecución de roles coordinados y preestablecidos, todos juntos hacia un objetivo común de exterminio.
De la misma forma, cuando el diario incansablemente convocaba en sus editoriales a que el ciudadano asuma su responsabilidad, y combata codo a codo con el soldado, tampoco refiere a un compromiso meramente moral, sino a una posición activa, de actos concretos, tales como la delación, la denuncia, el espionaje recíproco, etc. Se aspiraba, en rigor de verdad, de una verdadera distribución de roles (coautoría funcional), en donde el papel de los civiles era genuino, y no un simple voto de confianza.
55. El 2/8/77 en páginas 2 y 11 se publica el mismo mensaje: "SEÑORA, SEÑOR… Manténgase al tanto de lo que aprende su hijo en el colegio y de lo que hace fuera de él…".
El aviso es reiterado en la edición del día siguiente, y en la del 5/8/77.
56. El 7/8/77 publican "Nuestro País y el Exterior. La Subversión Ha Iniciado una Guerra Masiva de Desprestigio", donde insisten:
"¿qué está sucediendo en Occidente, donde ya no se distingue a amigos de enemigos? ¿Son poderosas las fuerzas que se mueven para auspiciar las actividades de los ideólogos extremistas o son débiles las reservas de quienes están obligados a combatir cualquier manifestación cuyo origen es la violencia misma? En la opción, pensamos que la segunda es la postura que tiene más vigencia.
[…]
LO QUE SE está gestando puede ser el principio de un nuevo tipo de acción generalizada por parte de la delincuencia ideológica y el gobierno debe estudiar y poner en práctica las más efectivas medidas a efectos de neutralizar esos procedimientos. La subversión tiene origen en un problema ideológico-cultural. El hecho de que su brazo armado esté en retirada y visiblemente debilitado, no debe llevar a pensar que la guerra está pronta a concluir […] no le demos tregua hoy".El mismo día en páginas 15 y 23, el omnipresente "SEÑORA, SEÑOR… Manténgase al tanto de lo que aprende su hijo en el colegio y de lo que hace fuera de él".
57. El 10/8/77 en "Tapas y Contratapas", nuevamente Vicente MASSOT firma una nota, en la que -nuevamente a través del recurso técnico de análisis de un texto ajeno- reúne los componentes centrales del discurso del diario: el carácter esencialmente cultural del problema, que no debe ser atacado sólo en sus efectos -la subversión armada- tanto como en sus causas, sus raíces: la subversión ideológica y cultural, esas usinas revolucionarias, como pasamos a constatar.
En efecto, comentando el libro "LIBERTAD INTELECTUAL Y CULTURA MARXISTA EN IBEROAMERICA" de Enrique Zuleta Álvarez, expresa:
"A contrapelo de la corriente actual […] Zuleta Álvarez va directamente, sin siquiera distraerse un instante, hacia el campo cultura; donde él […] intuye que se haya planteada la principal agresión contra la dignidad humana […] no […] deja de remontarse hasta los orígenes europeos de los Neruda, Viñas, Marechal, Vargas Llosa, García Márquez y la larga serie de escritores que hoy, merced a una graciosa voltereta de los gustos, y merced, también, y sobre todo, a la decadencia de nuestra civilización, bromean a sus anchas en un Olimpo donde nadie osa tocarlos [y] rebate […] uno tras otros los mitos que han lanzado a correr las usinas revolucionarias cubanas, rusas y europeas.
Sin embargo, la óptica del autor […] no le impide ver que la dimensión del problema es tal […] 'que no es, naturalmente […] la lucha menuda de partidos o fracciones…', que sí es, en cambio, el imperativo de una restauración de los valores más caros de occidente".De esta manera, MASSOT suscribe personalmente otro de los componentes típico del mensaje editorial: el trasfondo de una lucha trascendental de carácter histórico, por la supervivencia de la civilización occidental y cristiana: restauración de los valores más caros de occidente.
58. El 12/8/77 publican "El Marxismo y una Prohibición. URSS: 'Relaciones Culturales' Para la penetración en el País".
Como indica el título, la columna insiste en los métodos de penetración vigentes de la subversión ideológica:
"ES SABIDO que una de las formas de que se vale el marxismo para introducirse en la vida de los pueblos libres, consiste en establecer 'bases de operaciones' […] dedicadas a la promoción de relaciones culturales […] cuando en realidad […] subrepticiamente están tratando de crear las condiciones que posibiliten el reclutamiento de adeptos y el asentamiento de su prédica disolvente.
[…] el gobierno militar […] a poco de comenzar a actuar […] no vaciló en realizar una llamativa tarea de 'limpieza' […] Se hizo mucho en cumplimiento de tan importante tarea 'profiláctica'".El halago daba pie a la exhortación renovada, siempre a la luz del carácter TOTAL y DEFINITIVO del aniquilamiento convocado:
"CON TODO, la requisa dejó cabos sueltos, y si bien el accionar del marxismo decreció sensiblemente, fue evidente que se las supo ingeniar para que la 'razzia' no lo condenara totalmente al ostracismo.
[…] tampoco al Estado escapa el conocimiento de esta situación, aunque su comportamiento pueda ser considerado renuente frente al estrechamiento de filas de la conjura […] convendría anticiparse a los acontecimientos, al hecho consumado, ejercitando el mismo rigor que tuviera la virtud de diezmar sus efectivos".Así las cosas, se torna claro el modo en que se incitaba a continuar el genocidio, incluso con carácter preventivo: aunque el enemigo ya no tan era visible, permanecía oculto, y podía volver a manifestarse. De un tiempo a esta parte, aquel comienza a ser el carácter de la pretendida causa de justificación.
No era suficiente el ostracismo, porque los docentes cesanteados y los estudiantes expulsados podían regresar a las instituciones educativas, como las malas hierbas que vuelven a crecer. De allí, el pedido para que fueran arrancadas de raíz, es decir, exterminadas, eliminadas físicamente.
Luego, el discurso refleja la particular instancia de tensión al interior del Ejército, en el que la familia MASSOT profundiza el exaltamiento de determinadas figuras modelos en materia de represión, entre ellos, Ibérico SAINT JEAN:
"POR DE PRONTO, en la provincia de Buenos Aires han comenzado a adoptarse providencias que […] esclarecen sobre el criterio que cabe emplear en la emergencia".
59. El 14/8/77 comienzan con la saga "Iglesia y Marxismo (I). Los Ejemplos que Muestran el Porqué de la 'Autodemolición'". A esta altura, ya resulta absolutamente claro que el problema de la Iglesia era presentado por el diario -junto con las Universidades y las demás instituciones educativas- como parte de la empresa de penetración ideológica del enemigo y la guerra cultural donde se enfrentaban las batallas verdaderamente cruciales. El caso de los Colegios Secundarios San Miguel y Sagrado Corazón (suficientemente tratados en esta reseña) dan suficiente cuenta de esa íntima conexión en el fenómeno que los MASSOT instalaban como testimonio necesario para la empresa genocida:
"[…] UNA de las quejas más importantes, mayor fundamentada y de profunda gravedad, es la que se refiere a la infiltración marxista en la Iglesia Católica […]
EL TEMA ha sido considerado en repetidas oportunidades desde estas columnas y los lectores han sido informados continuamente sobre distintos episodios. Particularmente en los últimos tiempos, luego de comprobarse la dramática infiltración que se registra en los colegios religiosos ante la evidente pasividad de muchos de los obispos, cuando no con la complicidad de alguno de ellos.Luego, el diario se escandaliza con la noticia -conocida a través de "la gentileza de una vecina de nuestra ciudad"- de un cardenal arzobispo de la Santa Sede que recibió al dirigente comunista chileno Luis CORVALÁN, quien había permanecido en cautiverio por el gobierno de PINOCHET.
"ES ASOMBROSO: he ahí el ejemplo de un cardenal católico, no defendiendo los derechos humanos de miles y miles de cristianos perseguidos detrás de la cortina de hierro […] sino, con especial deferencia, a uno de los esbirros del régimen que, precisamente, persigue y mata a los creyentes […]
El diario utiliza la técnica del entrecomillado para aludir nada menos que a "los 'sufrimientos' de Corvalán en las cárceles del 'fascista' Pinochet, que tanto conmueven al cardenal Colombo".
Finalmente, advierte al lector que "Como esto no es todo, volveremos sobre el tema mañana".
Como una digresión, marcamos que debe tenerse muy presente el modo en que la persecución sobre los colegios secundarios es liberada en el discurso editorial del diario.
En efecto, aquellas denuncias y pedidos de aniquilamiento constituyen -de un momento al otro- un paso en el mensaje genocida, en el que al reclamo por la limpieza de las universidades se agrega el pedido de que esa tarea represiva se extiende a los demás niveles educativos, y se intensifique en todos los espacios culturales.
Dicho salto se verifica entre diciembre de 1976 (v.g. edición del 13/12/76 donde anticipaban que "faltan completar las investigaciones que se realizan en otros niveles educacionales") y enero de 1977 (v.g. ediciones del 23/1/1977, 20/3/77, 28/3/77, 3/4/77, 4/4/77, 18/4/77, 24/5/77 y 28/5/77, ya repasadas), es decir, cuando ya se encontraba consumado (aunque no agotado) el golpe asestado con plena violencia a los docentes universitarios en las causas "Ramírez" y "Del Campo", y precisamente en los días inmediatamente posteriores y los que transcurrieron de modo simultáneo al secuestro, cautiverio y torturas a los 13 alumnos y el profesor de la Escuela E.N.E.T. n° "Ing. César Cipolletti" de esta ciudad, hechos que forman parte de las presentes causas.
Como ha quedado debidamente reseñado, hasta ese momento, la persecución y el pedido de represión en el ámbito universitario había sido prácticamente una voz unívoca. También ha quedado comprobado que, aún con el pedido de extensión de la tarea represiva a todos los ámbitos educativos y culturales, la señalización de los soviets universitarios no hubo de aminorarse nunca (ediciones del 2/1/77, 4/1/77, 30/1/77, 28/2/77, 6/3/77, 23/4/77, 24/4/77, 23/6/77, 30/6/77, 11/7/77 y 1/8/77).
60. El 15/8/77 continúan la saga con "Iglesia y Marxismo (II). El Largo y Oscuro Camino de La Contradicción Permanente".
El artículo reafirma lo comunicado previamente en cuanto a:
"la gravedad del proceso de infiltración marxista que está soportando la Iglesia Católica, y […] la bien conocida complicidad con esa tendencia destructiva de muchos sacerdotes y algunos obispos".
"LAMENTABLEMENTE, los ejemplos de infiltración y debilitamiento del espíritu de cuerpo de la Iglesia, se han tornado casi cotidianos.
[…]
Y hoy es evidente que si las cosas siguen por ese camino no quedará más remedio que hablar claro".61. El18/8/77 vuelven a aparecer los mismos fantasmas y los mismos héroes.
El editorial se preguntaba "¿Qué Pasará en el Mundial del 78? La Subversión Ha Sido Diezmada Militarmente, Pero no Derrotada". Allí decían:
"LOS HECHOS fuerzan a la reiteración: la guerrilla no está destruida ni mucho menos. Sólo ha sido diezmada en su organización militar. En el campo de la educación y la cultura, el extremismo ideológico apenas ha sido tocado […] frente a la retirada y debilitamiento de sus cuadros armados, ha buscado el apoyo exterior -que recibe en amplia medida- y está dedicándose nuevamente a la universidad y, en menor proporción, a las fábricas […] trabaja silenciosamente en un plan […]"
Para ello, postulaban su solución:
"ES HORA DE QUE las autoridades formalicen un replanteo de la situación y dejen de tentarse con los cantos de sirena que anuncian una presunta derrota de las organizaciones extremistas. ES NECESARIO reiterarlo una vez más: si hay algo que no puede aceptarse aún es la presunción de una guerrilla destruida. UNA ETAPA de la lucha antisubversiva parece estar pronta a concluir […]
Todavía hay que ganar la guerra, fundamentalmente la que se libra en el campo de la educación y la cultura".Vemos que para ese entonces el discurso era una desesperada advertencia sobre la vigencia de aquella pretendida CAUSA DE JUSTIFICACIÓN tan utilizada y difundida: el estado de guerra total y definitiva, que sólo habría de superarse extendiendo e intensificando el método del GENOCIDIO a todas las expresiones del enemigo, no sólo en sus EFECTOS sino -fundamentalmente- en sus CAUSAS.
62. El 20/8/77 publican "Los Populistas y la Izquierda. Influencias que Presionan Sobre la Política Exterior", donde nos recuerdan:
"Todos, ideólogos marxistas y 'populistas útiles', trabajan, unos conscientes y otros inconscientemente, para que el imperialismo ruso no encuentre escollos en su camino […] AFERRARSE a la realidad y al sentido de las perspectivas debe ser la consigna. Quienes no alcanzan a ver más allá de las sombras que se mueven a favor del enemigo, pueden verse envueltos en ellas mismas, cuando ya sea demasiado tarde. Las demoras, dudas y dilaciones, por muy justificadas que aparezcan, trabajan en favor de esas sombras…".
Queda claro que no asegurar a estos ideólogos marxistas -los docentes universitarios- una muerte civil segura, era trabajar en favor del enemigo. Para el plan de persecución, no era suficiente la exclusión del ámbito público, sino de todos los espacios sociales.
En páginas 3 insistían con el mismo mensaje: "SEÑORA, SEÑOR… Manténgase al tanto de lo que aprende su hijo en el colegio y de lo que hace fuera de él".
63. El 21/8/77 editan una nueva saga con "Eurocomunismo y Marxismo (I). Dos Variantes Para un Mismo Fin: La Sociedad Comunista", insistiendo en el peligro de la subversión cultural:
"el marxista italiano Antonio Gramsci […] desarrolló una teoría […] antes que la toma del poder político había que adueñarse de las mentes de la sociedad, esto es, dominar su cultura y prepararla para el cambio […] aspiran a un aislacionismo internacional, mientras comienzan a infiltrarse decididamente en el campo de la cultura y los medios de comunicación […] el eurocomunismo […] es una farsa hábilmente urdida, que ha comenzado a tentar a 'estadistas y políticos' occidentales, abriendo una brecha significativa por donde se está infiltrando el peor de los peligros: la contracultura marxista. Es ese eurocomunismo el que ya está presente en las escuelas, las universidades, las iglesias, los sindicatos, los medios de comunicación y los negocios […] Cuando algo tiende a un objetivo común, los peligros no deben medirse por sus prácticas. Lo que importa no es en qué andan, sino adónde van…".
De esta manera, la tarea de limpieza debía realizarse por espacios sociales (adónde van), de manera de que la exclusión del individuo de todos ellos lo redujera a una expresión existencial inerme, o como dijo la víctima VILLAR, un exilio en sus casas.
64. El 22/8/77 completan la saga con "Eurocomunismo y Marxismo (II). La credulidad Occidental y La Hipocresía del Comunismo", y escriben:
"No hay diferencias básicas entre el eurocomunismo y el comunismo soviético, porque los objetivos son los mismos […] es una de las tantas caras que tiene el rostro de la esclavitud […] después se quitarán la etiqueta de eurocomunistas e, inexorablemente, llevarán el marxismo a la práctica.
SI LOS LLAMADOS estadistas y políticos de Occidente no reaccionan ante la amenaza que se cierne sobre la civilización, no habrá oportunidad futura para el rescate. Toda la sociedad podrá sentirse disidente, pero será esclava. Esa es la aterradora realidad".Nuevamente se recurría al método de atemorizar a la población con lo que vendría indefectiblemente, si no asumía cada uno la tarea desde sus propios roles y lugares en la sociedad: la de ser un auténtico y efectivo perseguidor del enemigo, y marginarlo y delatarlo en cada lugar y a cada momento.
La prédica continúa en la sección Momento Político:
"LAS MEDIAS tintas no caben en esta cuestión. Está 'de moda' censurar a los gobiernos militares que han asumido el poder para contrarrestar las influencias de los ideólogos marxistas y las acciones de sus delincuentes subversivos. Chile, Uruguay, Brasil, Argentina son las víctimas de hoy. La moda consiste en poner un árbol que no deje ver el bosque. Después, hablar y distorsionar. CUALQUIERA que visite nuestro país sabe que no hay tanques en las calles, ni metralletas, ni un pueblo oprimido. Si fuera así habría un grave peligro. Pero se sabe que las únicas amenazas que echan sombra sobre la Nación son la subversión armada, la ideológica y la cultural […] que es lo que, precisamente, se está tratando combatir. Esto lo saben todos, menos quienes se dejan 'equivocar' o se niegan a reconocerlo".
Una vez más, el insistente e incansable repudio a las "medias tintas".
El mensaje (el rol asignado al ciudadano) se completaba en la página 6: "SEÑORA, SEÑOR… Manténgase al tanto de lo que aprende su hijo en el colegio y de lo que hace fuera de él".
Sin sospecharlo, sin desearlo y sin advertirlo, ese hijo se había convertido en un informante de lo que acontecía en aquellas sombras: un engranaje necesario para la aplicación del castigo.
65. El 24/8/77 encontramos nuevamente el mensaje infatigable en la página 13: "SEÑORA, SEÑOR… Manténgase al tanto de lo que aprende su hijo en el colegio y de lo que hace fuera de él".
66. El 27/8/77 una vez más se lee: "SEÑORA, SEÑOR… Manténgase al tanto de lo que aprende su hijo en el colegio y de lo que hace fuera de él".
67. El 29/8/77 el editorial titulado "El País en la Encrucijada. Decisiones Vitales que no Deben Seguir Postergándose", comienza reproduciendo las siguientes palabras de un arzobispo de San Juan:
"las nuevas formas de agresión marxista […] embozadamente y por infiltración en distintos niveles de la sociedad […] ya se dan en los jardines de infantes, donde se comienza de manera disimulada a trabajar en la cabeza de los niños".
En otras palabras, concretado el aniquilamiento grueso, y encontrándose en curso la eliminación refinada en los ámbitos universitarios y secundarios, las exigencias del genocidio (el carácter total y definitivo) llevaban a recordar que allí estaban los infantes esperando a ser adoctrinados por el enemigo subversivo.
Esa era la renovada expresión que adquiría el discurso de los MASSOT:
"Es obvio que el arzobispo tiene conciencia del problema de la infiltración marxista en las universidades y en las escuelas, pero su denuncia toca un muy delicado nivel de la educación: la enseñanza en los jardines de infante. Un crimen así no debe tolerarse aunque se manifieste en un solo caso […] De hecho, tales circunstancias proyectan un interrogante insoslayable: ¿qué es lo que se está haciendo en este sentido? […] las maniobras de la penetración marxista continúan ejecutándose, solapada e insidiosamente, mientras la indiferencia pareciera campear entre los responsables de poner fin a esos manejos […] que las autoridades intervengan y comiencen a batallar contra esas células de la guerra ideológica".
Los maestros y maestras de nivel inicial eran "células de la guerra ideológica" contra las que había que "batallar". La solución, para ese enemigo, era bélica, y con los métodos de una guerra sucia.
Continúan:
"YA HA PASADO suficiente tiempo -quizás más del necesario- para que quienes no captaron en profundidad la verdadera naturaleza y dimensión del drama argentino, no hayan podido comprender la urgencia y necesidad que tiene la República de una acción global, completa y coherentemente organizada, que permita su real reorganización".
68. El 17/9/77 publican "Una Lucha Frontal y Decisiva. La Contracultura Impone Algo Más que 'no Bajar la Guardia'", donde elogian los discursos proferidos por MASSERA y HARGUINDEGUY por aquellos días:
"Para el primero, la subversión es una contracultura y para el titular de Interior, frente a ella no hay que 'bajar la guardia'. Es decir, la lucha para enfrentar a la contracultura impone la necesidad de un alerta permanente y de un combate frontal y decisivo que permita neutralizar las fuentes mismas de la subversión".
Luego insistían con la misma exhortación:
"[…] poco o nada se ha hecho en este último sentido […] el terrorismo se ha replegado […] pero todo esto pertenece a la crónica de la lucha específicamente armada.
[…] cada repliegue de la subversión y su acción discriminada constituye parte de un ciclo.
[…] ¿de qué vale abatir a miles de terroristas que enfrentan a las fuerzas legales, si no se atacan a fondo las usinas generadoras de subversivos? […] ahí está la fuente de la disociación ideológica, que trastorna, envilece y fanatiza a la juventud para enviarla a una muerte segura".Continúa el mensaje:
"[…] mientras los ideólogos sigan moviéndose en los mismos niveles donde siempre reclutaron sus fuerzas -particularmente en el campo de la educación y la cultura- los terroristas que caigan, tarde o tempranos, serán reemplazados por otros".
Con nítida claridad, fulminaba el editorial:
"Si aceptamos la existencia de una contracultura, de poco valdrá mantener la guardia en alto: hay que decidirse a atacarla, no importa el terreno donde se presente y las formas asuma…".
El aniquilamiento de la subversión fue el tema prioritario y cotidiano de La Nueva Provincia, pero, dentro del mismo, este editorial transita por el paradigma discursivo de los MASSOT, que -resulta redundante ya decirlo- consistía en el llamado a centrar el ataque precisamente contra las usinas ideológicas o culturales.
69. El 18/9/77 de septiembre de 1977 el editorial se titula "Colegio San Miguel. Un Fallo que Debe Preocupar".
Siendo un tema que no necesita prólogos (el propio editorial lo reconoce: "EL CASO DEL COLEGIO San Miguel es suficientemente conocido por nuestros lectores"), el artículo se escandaliza por una sentencia de justicia que resultó adversa a la pretensión e imputaciones efectuadas por un grupo de padres contra sacerdotes de aquella institución:
"FELIZMENTE QUIENES han sido capaces de luchar como lo han hecho los miembros de la 'Unión de Padres de Familia del Colegio San Miguel´ no se desanimarán por un fallo adverso; aunque cueste trabajo entender, ante tanto discurso oficial convocando a la civilidad para la guerra contra la subversión, por qué se deja solos a quienes toman en serio tales palabras y, mucho más aun, por qué se descuida tanto la contraofensiva cultural sin la cual muy pronto otras manos confundidas por el marxismo empuñarán nuevas metralletas… Pues en esta guerra no se trata sólo de eliminar al enemigo físicamente, sino fundamentalmente, de aniquilarlo ideológicamente, para que mañana las manos argentinas no tiendan a tales metralletas".
El mensaje era directo, sin tapujos, como siempre. No es que no hubiera que eliminar físicamente al "enemigo": había que hacer eso y más. No alcanzaba, para el diario, con desaparecer físicamente a una parte de la población. Había que propiciar una desaparición civil a aquellos que no se eliminara en su entidad biológica.
Con ello, la familia MASSOT (incluido el imputado de esta causa) reclamaba que la empresa represiva recorriera todo el abanico de las prácticas de lesa humanidad: no sólo eliminar, sino perseguir hasta reducir absolutamente la expresión del "otro".
70. El 23/9/77 insisten con el mensaje conocido: "SEÑORA, SEÑOR… Manténgase al tanto de lo que aprende su hijo en el colegio y de lo que hace fuera de él…".
71. El 15 de octubre de 1977, el editorial se titula "Realista y valiente enfoque del Gral. Azpitarte. Se impone la lucha contra las bases y causas de la subversión", donde se brinda un amplísimo espacio para destacar las palabras de quien encabezaba el plan criminal en la Zona 5, las cuales -podrá advertirse fácilmente- no se diferencian de los editoriales cotidianos del diario:
"En momentos en que se reiteran las expresiones dando cuenta de un casi seguro aniquilamiento de las organizaciones extremistas, las palabras del jefe militar adquieren una significación particular, teniendo en cuenta que sus conceptos reflejan una realidad que va más allá de apuradas euforias victoriosas y puntualizan con precisa claridad los riesgos y peligros que aún subsisten en el cuadro de penetración ideológica".
Luego citando al mismo Azpitarte continúa: "Esta delincuencia ha sido prácticamente aniquilada como estructura armada -dijo-, lo que no significa que no pueda todavía producir hecho de relativa magnitud".
Sigue, ahora, el diario:
"De allí en más, el general Azpitarte enumeró las distintas áreas donde la subversión ideológica persiste en su acción disociadora, destacando que en el ámbito político mantiene una tarea psicológica de presiones y críticas y trabaja con similares métodos en el campo gremial. En su mensaje no omitió mencionar la actividad de las organizaciones marxistas-leninistas en los niveles de la cultura, en los medios de difusión y en ciertas corrientes religiosas que, sumadas a otros 'grupos esotéricos', alientan indirectamente a la subversión tratando de confundir a los fieles con la distorsión de los valores morales y espirituales".
Más adelante, dicen:
"Fue obvio que el jefe militar eligió el camino más acertado, realista y valiente para su análisis, al diferenciar los matices de la lucha armada con los de la lucha ideológica… La lucha actual no puede enunciarse bajo el rótulo Fuerzas Armadas versus delincuencia subversiva sino Nación versus subversión, recordando que la acción militar no actúa sobre las bases ni causas de este mal sino sobre sus manifestaciones y es por lo tanto, parcial".
Luego, sigue un párrafo que muestra qué lugar ocupaban tanto LNP como Azpitarte (junto con Suarez Mason y Saint Jean entre otros protagonistas destacados en las páginas del diario):
"Que un hombre de armas exponga la naturaleza de la agresión que soporta el país en esos términos obliga a una reflexión profunda sobre el carácter de la amenaza. Porque si bien es cierto que la aguerrida lucha contra los elementos extremistas, desarrollada con enorme valor y capacidad por los hombres de las Fuerzas Armadas, de seguridad y policiales, se halla en el límite de las últimas consecuencias, no lo es menos que existe un cierto temor, casi una incomprensible abulia, probablemente generada por ese erróneo prejuicio al 'que dirán', cuando se trata de librar la lucha sin armas, frente a los subversivos de la cultura. Es en este terreno donde nuestra marcha hasta las últimas consecuencias se manifiesta lenta, indecisa, carente del vigor necesario que impone la emergencia".
Siguen:
"Lo hemos sostenido en innumerables oportunidades: la victoria militar es apenas una batalla ganada en la gran guerra de la cultura, pero no implica la derrota del enemigo. Es en el mundo de las ideas y en todos los terrenos en que ellas hagan a la formación y orientación de la ciudadanía, donde debe lucharse sin tregua para que el triunfo sea absoluto. De nada servirá que la guerrilla armada sea abatida si en los barrios y villas, en los colegios y universidades, en las fábricas y las empresas, en las instituciones religiosas y en los medios de difusión, en los sindicatos y en la esfera pública, el activismo ideológico sigue deformando conciencias y alentando la conspiración. Como bien lo dijo el general Azpitarte 'todos y cada uno de nosotros debe brindar algo', y al hacerlo, no solo expresar un acto de fe en la Patria y su destino, sino también el valor de aprestarse a defender ese bien fundamental que es la nacionalidad".
No bien se atiende a la enumeración de espacios sociales, pronto se advierte que guarda identidad con las propias de los planes y reglamentos castrenses que fijaban los blancos prioritarios de la actividad de inteligencia sobre el "enemigo subversivo".
Sigue, por si hiciera falta:
"Pero no nos equivoquemos. Lo que puedan hacer todos y cada uno será un esfuerzo estéril si el Estado no contribuye, firme y decididamente, a señalar el camino de la lucha arbitrando los medios para que, en la esfera de sus responsabilidades, no quede un solo activista de la subversión capaz de seguir con su acción disociaciora. Sólo así la victoria será definitiva y total…".
"Queda por último una frase pronunciada por el General Azpitarte que sintetiza la inquietud más responsable del momento: 'la debilidad y la falta de definición no es postura que pueda asumir un hombre digno y que se precie de serlo, consciente que se halla en juego el futuro de la Patria'. Aunque el jefe militar no lo haya precisado así, creemos que ello toca tanto al gobierno de la Nación como a cada uno de los ciudadanos que la integran. Es decir, firmeza y definiciones son en esta emergencia, las armas primarias con que los argentinos debemos encarar al enemigo solapado. Lo contrario es hacerle el juego y si lo dejamos actuar, nuestro destino se perderá en las sombras de la esclavitud".
72. El 6/11/77 en su editorial titulado: "Imposición de la realidad. Es hora de escuchar el lenguaje de la firmeza", profieren un nuevo llamamiento a la dureza a partir de un análisis de la situación sindical, y recordando las huelgas de 1975, dicen:
"[…] la gravedad está dada […] por el precio que ha comenzado a pagar el proceso, debido a su errada decisión de transitar la senda de un gradualismo plagado de 'medias tintas'".
Siguen:
"[…] después de los tres años sufridos bajo el régimen marxo- peronista, sus cómplices y aliados -pasivos o activos- no existe justificativo alguno para que el gobierno nacional no sepa, todavía, quién es quién en nuestro país. Sean militares, sacerdotes, políticos, actores y artistas, gremialistas, catedráticos, industriales, académicos, banqueros, periodistas o maestros".
Luego dicen: "El común pide firmeza, fuerza, fortaleza...".
Hacemos propias las palabras con las que terminan el editorial de ese día: "Las conclusiones huelgan…".
73. El 19/11/77 en editorial (en tapa) leemos algo que señala con absoluta claridad la postura y el lugar que ocupaba LNP en todo el proceso. Lo describen ellos mismos:
"La Argentina en guerra […] Más que hablar de la guerra, hay que hacer la guerra. De entre todas las profesiones le cabe al periodismo un puesto de avanzada en las trincheras de la Patria. Contiguo al de los soldados que, día a día, se lanzan a la cotidiana aventura de defender las raíces fundacionales de la Nación, anejo al de los esforzados agentes de policía, siempre dispuestos a dar su vida en defensa del país, nuestro puesto está cavado en las entrañas ideológicas de la realidad. Nuestro deber, pues, se corresponde con el de las Fuerzas Armadas en toda la línea de combate. Mientras ellas, columna vertebral de la Argentina histórica, asumen la responsabilidad de restaurarla en sus esencias y defenderla de la agresión subversiva en el campo militar, a nosotros, siendo esta una contienda eminentemente axiológica, nos toca, por imperativo de la hora, defenderla en el campo preciso de las ideas…".
74. El 26 y 27/11/77 -a modo del cúmulo insuperable de ejemplos- diremos que la emprenden nuevamente contra la enseñanza en el ámbito del secundario (el 26 con el Colegio "San Miguel" y el 27 con el Colegio "Espíritu Santo").
75. El 17/12/77, el editorial titula "Universidad y Subversión. En la guerra de la cultura la lucha tiene otras armas", y dice ese día:
"La subversión ha fracasado en nuestro país a nivel armado, pero sus fuerzas se mantienen latentes en el plano de la cultura - porque ésta es una guerra de culturas- actuando, no según planes previstos sino de acuerdo a circunstancias y posibilidades contingentes […] Se ha derramado mucha sangre patria en esta tierra, persiguiendo y abatiendo a la delincuencia subversiva, cuya gran mayoría fue empujada a la 'guerra sucia' desde los 'grandes centros de cultura'. Seamos honestos: en lucha frontal y decidida, no hay guerrilla ideológica que pueda con la capacidad, el valor y la organización de Fuerzas Armadas responsables y competentes. Eso ha quedado debidamente demostrado. Pero los libros, las palabras y las ideas disociadoras, no se pueden combatir con las mismas armas. En la guerra de la cultura, la fuerza de una decisión inteligente puede más que los proyectiles; la responsabilidad lúcida y activa mucho más que los grupos, y la firmeza y claridad en cuanto a los objetivos que se persiguen, arrolla a cuanto se le opone. Los riesgos de aquellos estudiantes que pueden volver cadáveres o guerrilleros […] exponen los términos de una realidad crucial que debe superarse ahora, ya, sin dejar que se infiltre y corroa las almas a través de palabras y proyectos. No nos dediquemos a rescatar Montoneros. Rescatemos nuestra cultura y nuestro sentido de tradición, con vigor, inteligencia y capacidad; y así no habrá montoneros. Esa es la verdad. Quien quiera adornarla con timorateces y tolerancias 'de forma', no sólo se está engañando, sino que, en definitiva, sigue de espaldas al país…".
76. El 24/12/77 el editorial titulado "Apenas 15 años. Benignidad asombrosa para los Graiver", utiliza el caso para explicitar las consecuencias que debían recaer sobre los "ideólogos" subversivos:
"Que el proceso de Reorganización Nacional no ha querido sobrepasar los límites jurídicos en virtud de los cuales permanece atado al 'régimen' -dicho así, sin calificativos ulteriores- es de toda evidencia […] Las Fuerzas Armadas no hicieron sino cumplir a rajatabla aquel enunciado, sólo para encontrarse, a poco de andar, cercados por un sistema jurídico, que no se correspondía con el estado de guerra y las necesidades emergentes de su naturaleza subversiva".
Y en aquel contexto de terror generalizado, dicen:
"La disyuntiva, pues, residía en respetar ese orden, quedando sujetas a sus normas, o bien reacomodarlo a las circunstancias críticas -de verdadera excepcionalidad- que se vivían y viven aún en la República".
Luego, tomando por caso la situación de los Graiver, van directo al grano:
"…La naturaleza del pacto entre los Graiver -escrito en plural, pues todos, Juan e Isidoro incluidos, estaban al tanto de las implicancias- y el marxismo, era de tal magnitud y revelaba un grado de tal odio que, descubierto, sólo cabía un actitud para los culpables: la pena de muerte […] Porque sobre ellos […] converge uno de los pecados que no pueden disculparse en esta guerra: el de ser ideólogos y financistas al mismo tiempo".
Frente a la omisión en la aplicación de la eliminación física como castigo, increpan:
"¿Quién tiene la culpa de tamaña benignidad? ¿El Consejo de Guerra Especial? ¿Los códigos vigentes? ¿O el gobierno, que insiste en desestimar la instancia de una justicia revolucionaria para los casos subversivos? La pregunta es dable hacérsela a quien corresponda debido a la gravedad del hecho. A la inaudita gravedad del hecho".
c). Voluntariedad en el aporte delictivo. Participación de Vicente Gonzalo MASSOT
En los apartados precedentes, hemos dado detallada cuenta de una serie de elementos de juicio incorporados a la presente causa, que permiten tener por acreditadas las siguientes premisas:
- Que la acción psicológica era uno de los componentes esenciales para la realización del plan criminal sistemático y general, de acuerdo a lo que establecían los reglamentos castrenses sobre el accionar de las fuerzas armadas, y los planes y directivas específicas para el programa de terrorismo de Estado;
- Que esa especialidad de la acción de las fuerzas, fue particularmente elegida, planificada, organizada y llevada a la práctica por Vilas, como uno de los tres planos que él mismo presentó como los pilares esenciales de su programa represivo trazado para la subzona 51 (junto a la inteligencia y las operaciones), dirigida -según sus palabras- sobre la población, a efectos de establecer los objetivos del accionar de las FFAA y promover la adhesión de la civilidad a la lucha;
- Que dentro de dicho programa, el programa delictivo llevado a cabo sobre los docentes (y estudiantes y empleados) de la U.N.S., fue preconcebida por Vilas, como el hito de realización de la consigna básica de su doctrina "antisubversiva": que el accionar genocida debía orientarse prioritariamente sobre las causas de la subversión y no sobre sus efectos;
- Que tales misiones (el logro de la adhesión de la población; la instalación de los objetivos de las fuerzas armadas; y el establecimiento del caso de la U.N.S. como un testimonio a nivel local y nacional) no podrían haberse logrado sin la intermediación del único medio real de difusión de la región (vía prensa, radio y televisión), que era La Nueva Provincia, y;
- Que esa tarea de acción psicológica y propaganda sobre la población, y de presión sobre sectores políticos del gobierno de facto, fue extensa y efectivamente cumplida por La Nueva Provincia, al punto de que: a). la amplia mayoría de su producción editorial y de opinión estuvo dedicada estrictamente a legitimar e instigar al accionar genocida "antisubversivo"; b). ese discurso se tradujo en una rigurosa recepción y transcripción literal de las consignas del programa represivo según Vilas, para lo cual se utilizaron todos los métodos de propaganda; c). la parte central de esa producción "periodística" estuvo dirigida al llamado de limpieza ideológica sobre la U.N.S. (más de 30 artículos) y al exterminio de la subversión ideológica (más de 70 artículos).
Por otra parte, debe tenerse presente que, al menos parcialmente, tales premisas fueron reconocidas por la Cámara Federal de esta ciudad, en el auto dictado con fecha 25/2/2016 en la causa N° FBB 15000158/2012/6/CA4, más allá del sesgado tratamiento que los jueces brindaron a la imputación y la prueba colectada, conforme expuso esta fiscalía en el recurso de casación interpuesto.
En tal sentido, el fallo reconoció:
- que las operaciones de acción psicológica formaban parte del plan criminal;
- que su procedimiento principal era la propaganda (empleo deliberadamente sistemático de temas, especialmente a través de la sugestión compulsiva y las técnicas sicológicas afines, con miras de alterar y controlar opiniones, ideas, valores y, en última instancia, a cambiar las actitudes manifiestas según líneas predeterminadas) y;
- que se propiciaba el uso de información y propaganda falsa;
- que la distribución de la información y la propaganda se realizaba a través de los medios de comunicación |82|;
- la infungibilidad de La Nueva Provincia en tal plano de la empresa criminal, es decir en las acciones psicológicas.
Al respecto, textualmente expresa el primer voto en cuanto a la ejecución de acciones psicológicas: "[…] resultando La Nueva Provincia ineludible en esta ciudad y alrededores, especialmente por su posición en el mercado local y su enfoque ideológico abiertamente expuesto |83|".
Desarrollados todos aquellos presupuestos de la imputación, en el presente apartado nos detendremos en los elementos de convicción que determinan de manera categórica que esa planificada actividad de acción psicológica fue ejecutada de manera voluntaria por parte del núcleo decisional de La Nueva Provincia, voluntariedad que -como habrá de observarse- se expresa tanto en el discernimiento de la verdadera naturaleza de la acción desplegada, como en la intención de su realización (y de las consecuencias derivadas) y la libertad para llevarla a cabo (o para cesar en la actividad delictiva).
En simultáneo, se apreciará que los elementos de prueba a los que aludimos en el párrafo anterior son los mismos que demuestran la participación de Vicente Gonzalo MASSOT en el mencionado núcleo decisional del órgano de prensa La Nueva Provincia, y en la actividad criminal desarrollada por aquél.
Esta conclusión se desprende de sus premisas que desarrollaremos a continuación:
• Que durante el período en que se ejecutó la operación psicológica, Vicente Gonzalo MASSOT era uno de los responsables de la producción editorial del medio de comunicación, con el cargo de editorialista, además de ser propietario (socio) e hijo de la directora de la empresa.
• Que en ese mismo período, mantenía relaciones directas y personales con miembros de la máxima órbita de poder dentro del aparato organizado de poder.
• Que de los tres integrantes de la familia MASSOT con cuota societaria y cargo dentro de la empresa (Diana JULIO, Federico MASSOT y el imputado), Vicente Gonzalo MASSOT es el único sobre el que se ha acreditado la participación con anterioridad en el tipo de actividad atribuida: una empresa de acción psicológica llevada a cabo entre agentes de inteligencia y órganos periodísticos.
Pasamos a exponer la prueba del caso.
c.1. Relación funcional con Enrique Arancibia Clavel en el marco del esquema "antisubversivo" de inteligencia y acción psicológica, establecida previamente al período de los hechos investigados
Se encuentran incorporados a las causas N° FBB 15000158/2012 y N° 15000165/2013, dos documentos pertenecientes al plexo documental de la causa "Cóndor" (de trámite ante el T.O.C.F n° 1 de Capital Federal), consistente en el conjunto de comunicaciones (memorandos) establecidas entre el agente Enrique Arancibia Clavel y las máximas autoridades del servicio de inteligencia de la República de Chile (DINA), durante el período en que aquél actuó a cargo de la red de inteligencia chilena en el territorio argentino, con el objetivo de eliminar opositores políticos residentes en el país.
Para la época de los documentos (1974-1975), el espía chileno encabezaba la red de inteligencia de la dictadura chilena en la República Argentina, con la misión de perseguir y aniquilar opositores políticos residentes en el país, y coordinar con los medios de comunicación una operación psicológica para presentar los asesinatos como "ajustes de cuenta" internos de las organizaciones opositoras al régimen militar chileno.
Para esta empresa criminal, la DINA estableció lazos con el Servicio de Inteligencia del Ejército argentino (Batallón 601) y la SIDE, ejecutando acciones y operativos conjuntos, como ocurrió con el asesinato de Jean-Yves Claudet, hecho por el que fue condenado José Osvaldo Riveiro por la justicia francesa.
Los documentos -analizados a continuación- demuestran la participación de Vicente Gonzalo MASSOT en este entramado.
i. Memorando N° 5. Carácter de Vicente MASSOT como contacto establecido en el país por parte de la Dirección de Inteligencia Nacional del estado chileno, y relación de amistad con Arancibia Clavel informada por éste a la superioridad
Los documentos en cuestión se tratan, por un lado, del memorando N° 5, del 29 de octubre de 197ª, por el que Arancibia Clavel (bajo el nombre de cobertura "Luis Felipe Alemparte" |84|), informa a "Luis Gutiérrez" (nombre de cobertura del encargado del Departamento Exterior de la Dirección de Inteligencia Nacional), sobre los "contactos establecidos" en el país en el desarrollo de su actividad de inteligencia.
Allí, el agente le habla a la superioridad sobre "Gonzalo Massot, subdirector de la revista CABILDO (nacionalista de derecha y dueño del diario, televisión y radio de Bahia Blanca, [quien] me pidió material informativo sobre el armamentismo peruano para hacer una campaña en los medios que el controla sobre la penetración soviética en America Latina. Tambien con Gonzalo me une una antigua amistad".
Hoja 2° del memorando de N° 5 de fecha 29/10/74
Si bien el documento habla por sí mismo, nos permitiremos enunciar las siguientes derivaciones necesarias:
1. Para dar con una aproximada dimensión de las implicancias del documento, es insoslayable la descripción del rol que desempeñaba Arancibia Clavel en el territorio argentino a la fecha del memorando.
Según la C.S.J.N. en "Arancibia Clavel" (327:3312): "quedó demostrado que Arancibia Clavel formaba parte de una asociación denominada DINA exterior, que dependía directamente de la Dirección de Inteligencia Nacional del Estado chileno, y operaba en el territorio de la República Argentina".
El mismo fallo describe que "Enrique Lautaro Arancibia Clavel tomó parte a partir de marzo de 1974 y hasta el 24 de noviembre de 1978 de una asociación ilícita (la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA exterior), dependiente del gobierno de facto de Chile), que contaba con al menos 10 miembros, y cuya actividad consistía en la persecución de opositores políticos al régimen de Pinochet exiliados en Argentina. Esto incluía secuestros, sometimiento a interrogatorios bajo tormentos, sustracción de sus identificaciones para su reutilización previa falsificación, etc. Dentro de la organización, Arancibia Clavel, tenía por función formar en Buenos Aires una red paralela de informantes que aportaran datos sobre los perseguidos. Asimismo, estuvo presente durante el allanamiento y la aplicación de torturas a la ciudadana chilena Laura Elgueta, fueron encontrados en su poder documentos de identidad utilizados para dificultar la identificación de los asesinados, utilizaba identidades falsas y ocultaba sus actividades de inteligencia aparentando ser empleado del Banco de Estado de Chile".
Como ha quedado establecido en la sentencia de la causa "Cóndor", Arancibia Clavel reportaba directamente a una de las máximas instancias jerárquicas de la inteligencia chilena, y ya desde el período previo al golpe de Estado actuó como uno de los principales conductos entre la DINA y el Batallón de Inteligencia 601, a través de otro de los contactos establecidos, el Oficial de Inteligencia Tte. Cnel.
José Osvaldo RIVEIRO, cuyas reuniones aparecen reiteradamente referidas en los reportes del agente chileno.
Ya en el año 2000, en la causa "Arancibia Clavel", el TOCF N° 6 de Capital Federal sostuvo que "[…] el DEPARTAMENTO EXTERIOR y sus miembros que en total nunca llegaron a superar la treintena de integrantes; respondían de modo inmediato al director de la DINA, coronel MANUEL CONTRERAS, quien a su vez reportaba directamente a su superior jerárquico General AUGUSTO PINOCHET".
A el mismo sentido, el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación de la República de Chile -Informe Rettig- describe a aquel grupo de la DINA del siguiente modo: "Se trata de funciones que a través del Departamento Exterior se realizaron y coordinaron, en especial, pero no únicamente, en la República Argentina, con el objetivo de conocer, controlar, detener y aún eliminar a opositores chilenos asilados o que vivían en el exterior y realizaban allí actividades estimadas peligrosas para el gobierno militar".
2. El segundo aspecto que no se puede pasar por alto, es que Vicente MASSOT no sólo mantenía una amistad en el orden personal con ARANCIBIA CLAVEL, sino que conocía su verdadera identidad y la naturaleza de la actividad criminal de espionaje a la que estaba afectado, detrás del perfil de cobertura.
Respecto a esto último, la sentencia en la causa "Cóndor" señala:
Vale acudir nuevamente a la sentencia emitida por el Tribunal n° 6 del fuero, en los autos n° 259 ya citados, donde se tuvo por probado que el cargo de Gerente que detentaba Enrique Lautaro Arancibia Clavel, en el Banco del Estado de Chile era una 'fachada', que cubría sus reales actividades como agente secreto de la D.I.N.A..
En el mismo orden, el Memorando Nº 3 dirigido por "Luis Gutiérrez" a ARANCIBIA CLAVEL instruía lo siguiente:
"El Cnel. Víctor Barría Barría, ha sido designado Delegado de la Inteligencia Nacional en Buenos Aires, ocupando el puesto de consejero en nuestra Embajada. El coronel Barría Barría es nuestro representante oficial y tú eres un Jefe de Información Clandestino, tus relaciones con él deben ser totalmente encubiertas, no te debes quemar".
Esto significa que incluso dentro de la confidencialidad intrínseca que representa la pertenencia a un servicio de inteligencia, ARANCIBIA CLAVEL correspondía a aquel grupo que se movía en el ámbito más estricto de clandestinidad.
Tales circunstancias no eran óbice para que Vicente MASSOT accediera a ese grado de hermetismo.
Cabe aclarar -por si hiciera falta- que el propio pedido de información en el marco de una campaña de propaganda anticomunista, determina que el trato y la amistad de MASSOT no era con el "banquero" Luis Felipe ALEMPARTE, sino con el agente de información clandestina Enrique Lautaro ARANCIBIA CLAVEL.
Por último, como dato ilustrativo, y más allá del mérito que pueda tener el testimonio, es dable recordar que la propia pareja de ARANCIBIA CLAVEL al momento de los hechos -el bailarín argentino Hugo Zambelli- dijo desconocer la verdadera identidad del espía, hasta su detención en el año 1978.
3. Para la fecha del memorando (octubre de 1974), la misión de ARANCIBIA CLAVEL en el territorio argentino se encuadraba, esencialmente, en el ámbito de la acción psicológica, como se tuvo por reconocido en la causa "Cóndor".
Allí se efectuó la siguiente referencia al operativo de acción psicológica conocido como "Operación Colombo": "cabe citar nuevamente esta obra de Stella Calloni que recoge a la 'Operación Colombo' (1975) como antecedente del 'Plan Cóndor'. En lo que aquí interesa, surge en punto a la 'Operación Colombo' que: '(…) En ese operativo, 119 chilenos fueron detenidos y desaparecidos en su país y sus muertes fueron atribuidas a 'peleas internas de la izquierda' en Argentina o a enfrentamientos diversos que nunca sucedieron. Esa fue la respuesta que recibió la ONU a sus demandas de esclarecer los asesinatos (…)' (Ob. Cit.; pág. 87). Esto es lo que se conoce como 'acciones psicológicas' emprendidas por las fuerzas armadas -en el caso de Chile- para confundir a sus connacionales y a la opinión pública en general -tanto interna como externa-, sobre lo ocurrido a las víctimas de esa operación. De la obra bajo análisis se desprende que: 'Este libro está construido sobre una historia singular y desgarradora ocurrida en Chile en el año 1975, en pleno período de la dictadura militar. Es el caso conocido como la 'lista de los 119' nombres completos, incluso con sus dos apellidos. Hombres y Mujeres que estaban detenidos-desaparecidos. Con el tiempo se ha llegado a saber el nombre que se dio a este plan: Operación Colombo', señala el Codepu en su presentación.' (Ob. Cit.; pág. 88)".
4. Los memorandos que ARANCIBIA CLAVEL remitía periódicamente (y de manera numerada) al Departamento Exterior de la DINA, eran reportes sobre el estado de progreso y situación de esa misión de acción psicológica en nuestro país.
Tal es así que en una de las secciones del memorando, el agente describe un conjunto de publicaciones de prensa (periódicos y revistas), que se enviaban en valija conjuntamente con el documento, a efectos de "que se complete el archivo de prensa. Hasta el momento, incluyendo este memo van 8 diarios y 19 revistas".
Resulta una obviedad marcar entonces que era en el marco de esa misión de acción psicológica, que ARANCIBIA CLAVEL informaba a sus jefes que uno de los dos contactos establecidos era Vicente MASSOT. En otras palabras, se trataba de un contacto relevante para la concreción de esa misión o para obtener colaboración en ese sentido.
Esta necesidad de cooperación se desprende, por ejemplo, del memorando nro. 12 (1/11/77), citado en la sentencia de la causa "Cóndor", donde ARANCIBIA informa: "…tuve la oportunidad de tomar contacto con el FBI en Argentina, el representante también lo es para Chile, es Robert Scherrer. Creo que es un buen elemento dispuesto a colaborar lealmente con nosotros". Queda claro, entonces, que el fin del establecimiento de contactos (y la identificación de los mismos a las máximas autoridades de inteligencia chilena) era obtener colaboración para avanzar en el plan establecido, el que para fines de 1974 consistía en el encubrimiento de la eliminación de opositores chilenos como ajustes de cuenta internos de las organizaciones políticas.
El rol de los contactos fue también analizado en el alegato fiscal transcripto en la sentencia citada, en los siguientes términos: "[e]stos documentos acreditaban la existencia de contactos entre las redes de inteligencia chilenas y argentinas incluso antes de que ocurriera aquí el golpe de estado de marzo de 1976: se trata de los reportes enviados a sus superiores, y recibidos por el agente de inteligencia de la DINA, Enrique Lautaro Arancibia Clavel (bajo el nombre de Luis Alemparte) quien actuó en nuestro país tras la pantalla de funcionario del Banco de Chile […] Estos documentos permitían apreciar incluso con suma claridad cómo los canales 'formales' de inteligencia -que, en realidad, también resultaban ilegales- se desviaban con suma naturalidad hacia otros fines. Estos fines englobaban un sinnúmero de delitos: espionaje, falsificación de documentos, inteligencia financiera, contrabando de armas, financiamiento de agrupaciones totalitarias y mesiánicas. Esta red fue utilizada, también y profusamente, a partir del golpe de estado argentino, en el intercambio de información, secuestro, tortura y eliminación física de opositores políticos de ambas nacionalidades".
Otros ejemplos de cómo operaban los contactos, surgen de los siguientes memorandos citados en el resolutorio traído a colación:
Memorando N° 5, Buenos Aires, 9/8/75
"CONTACTO CON EL SEÑOR HECTOR GARCIA REY. Con el Comisario García Rey me entrevisté el día viernes 1° de Agosto recién pasado […] El segundo punto planteado fue que las listas de chilenos entrados a la Argentina por diferentes pasos (entregadas en su oportunidad por el Sr. Diego Castro), me las entregará con los sellos y timbres, tal como se planteó en su entrega original. Contestó que estas listas estarían el día martes 5 del presente. Las listas las iba a confeccionar su propio hermano (que estaba presente en la entrevista) […] El tercer punto que le planteé fue si me podía conseguir PASAPORTES ARGENTINOS en blanco, a lo cual se comprometió a entregarme 5 de estos documentos el mismo día Martes 5, junto con las listas antes mencionadas…".Memorando 72 "J", 17/11/75
"Por información de Comandante Jorge Osvaldo: Pollo Henriquez ubicado en Baires / se esperan novedades luego. El tal Claudet, podría ser Sotomayor, enviar foto. Claudet es RIP."Memorando N° 58-G, Buenos Aires, 27/8/75
"La mayor información que se tiene sobre este organismo guerrillero fue entregada al Coronel Podesta, Agregado Militar en Paraguay, por el segundo jefe del SIE argentino, Tte. Coronel Jorge Osvaldo Rawson".Memorando N° 58-G, Buenos Aires, 27/8/75
"Sería interesante que se tomara contacto con el Agregado Naval Argentino, en la Embajada Argentina en Chile. Es un elemento que está en un grupo de argentinos de las FFAA, que ESTAN COLABORANDO ACTIVAMENTE CON NUESTRA AGENCIA, habría que hablar de parte de JORGE CAYO (actual segundo del Almirante Peyronnel del SIDE y jefe de una Brigada del mismo organismo). El Tte. Coronel Osvaldo Rawson, que estará en Santiago a partir del 2 de Septiembre, tiene ofrecido la relación completa dada por migraciones argentina de todos los chilenos ingresados a la Argentina después del 11 de Septiembre. Este oficial tiene la idea de formar una central de inteligencia coordinada entre CHILE-ARGENTINA-URUGUAY y PARAGUAY".Memorando N° 8, Buenos Aires, 24/9/75
"El día 19 de Septiembre tomé contacto con Osvaldo Rawson en la recepción que se dio en la Embajada. Me informó sobre sus actividades en ésa en los últimos días de su visita (incluyendo el 11/9). Quedó muy impresionado con los medios que cuenta nuestra agencia (?). Como así también de la respuesta popular al cumplirse el segundo aniversario del pronunciamiento militar. Me he enterado por otros conductos que Osvaldo comentó todo esto en repetidas reuniones con el alto mando militar argentino. Creo que nos favorecerá mucho".Memorando N° 69-I, Buenos Aires, 31/10/75
"Rawson me comentó en su poca confianza en VICENTE debido a la manera de ser de éste último. Solamente se entiende con OSVALDO HERNANDEZ. Creo que debemos darle un poco más de importancia a este contacto"."Memorandum N° 69-I", Buenos Aires, 31/10/75
"Se mantienen abiertos los contactos con los jefes de policía de Mendoza y San Juan, fue una atención del grupo FALANGE DE FE".Memorandum 78-J, 11/12/75
"Ya empiezan a dar frutos estos contactos personales."Resulta singular la referencia al grupo Falange de Fe |85| (cuya gentileza habría habilitado los contactos de la DINA con jefes de policías provinciales), porque demuestra de qué modo y hasta qué punto se insertaban y actuaban -dentro de esta red terrorista "antisubversiva"- distintas agrupaciones políticas de la derecha nacionalista católica en la que militaba Vicente MASSOT, y que convergían en la revista Cabildo fundada por este último.
En efecto, la doctora en historia e investigadora del CONICET Patricia Orbe reconoce a Falange de Fe como una de las organizaciones nacionalistas con mayor aparición en el mencionado pasquín y sus sucesores (Restauración y Fortín) |86|, "debido a una reiterada presencia en el temario de la revista o bien, por la mayor exposición de sus dirigentes" |87|.
Otro de los documentos resulta aún más descriptivo sobre el punto en cuestión. Se trata del memorando N° 019 del 23/12/75, dirigido por el Jefe del Departamento Exterior de la DINA, Raúl Eduardo Iturriaga Neumann -"Luis Gutiérrez"- a Arancibia, con la siguiente instrucción:
"Se le ha indicado a Vicente que no debe tomar contacto con Osvaldo, y que debe compartimentar su trabajo con el tuyo. Esta última recomendación también debes observarla tú. Debe quedar claro que ambos trabajan redes diferentes, y deben formarse redes distintas de informantes (Vicente debe quedarse con los contactos oficiales con los servicios amigos, con las autoridades, con los jefes de servicios públicos, con los oficiales superiores de las FF.AA., con los miembros del cuerpo diplomático, etc.; él debe ser la cara pública)...".
El pasaje transcripto en la sentencia citada concluye con un dato fundamental para nuestro tema: "De tal texto, se colige que Arancibia, el destinatario de la instrucción era la faz no pública, secreta e ilegal de la D.I.N.A. en Argentina -como se verá posteriormente-".
Insistimos entonces en que no había forma de conocer la verdadera identidad y actividad de ARANCIBIA CLAVEL, porque incluso dentro de la organización de la estructura de inteligencia estaba previsto que así debía ser. Sin embargo, ya en 1974 Vicente MASSOT conocía ese dato, y consultaba por información administrada por dicha calidad, esto es, como agente de inteligencia (y no como "empleado bancario").
En este punto, también resulta pertinente el Informe Rettig:
"La DINA también buscó y logró establecer formas de coordinación con otros organismos y grupos en el exterior, tanto con servicios con similares funciones de seguridad interior en sus respectivos países, como con grupos políticos que podían prestarle utilidad en términos generales o para operaciones específicas. Dicha coordinación respondía a necesidades operativas y guardaba, además, consonancia con el carácter del enemigo, tal como había sido definido: el enemigo era la subversión marxista, la cual, aunque tuviera una expresión nacional, respondía a una causa de carácter internacional y establecía alianzas de carácter subversivo, regionales e internacionales.".
Se explica, entonces, que el establecimiento de contactos, y la explotación de los mismos, era parte del plan criminal a cargo del Departamento Exterior de la DINA en el país, y en el marco de un entramado inter-orgánico coordinado entre los Estados argentino y chileno, a través de sus estructuras de inteligencia (DINA en el caso chileno, y SIDE y SIE en nuestro caso).
Esta circunstancia comprobada coloca a Vicente MASSOT formando parte del esquema represivo-criminal desde los inicios del plan de terrorismo de Estado (pre-cóndor, en los términos de la sentencia del TOCF 1 de Capital Federal), y en el propio orden de actividades por las que se encuentra imputado en esta causa, descriptas detalladamente en las copiosas páginas que preceden (cumplimiento de los requerimientos de la acción psicológica).
5. El pedido que realiza Vicente MASSOT al agente chileno, también se encuadra en la especialidad de la acción psicológica, y reúne una relevancia tal que el propio ARANCIBIA CLAVEL considera pertinente informarlo a la superioridad, como dato significativo para caracterizar un contacto establecido en el marco de su misión en el país.
En efecto, retomando la cita ("me pidió material informativo sobre el armamentismo peruano para hacer una campaña en los medios que el controla sobre la penetración soviética en America Latina"), encontramos que MASSOT -en persona- acudía ante los servicios de inteligencia (el jefe de información clandestino chileno) para la confección de los artículos que se publicaban en sus medios periodísticos (el memorando menciona a La Nueva Provincia y a Cabildo), sobre la misma temática que recorre de largo a largo el universo de editoriales citados en esta presentación, como eje de la empresa de acción psicológica: la denuncia de una maniobra de penetración subversiva en todos los campos de la sociedad.
Por otra parte, la veracidad del dato descripto por ARANCIBIA CLAVEL se encuentra reforzada por la circunstancia de que, de manera contemporánea al memorando (noviembre de 1974), aparecieron en La Nueva Provincia, un editorial y una columna sobre el tema, mientras que en la edición de marzo de 1975 de la revista El Fortín (que para entonces tenía a Vicente Massot como jefe de redacción) se dedicó un extenso artículo a la cuestión del marxismo en Perú.
Así, en el editorial del 4 de noviembre de 1974 (seis días luego de la fecha del memorando) se tituló "El Pez por la Boca Muere… En Perú la Prensa 'Liberada' Comienza a Comprender". Allí, en relación al supuesto proceso de penetración marxista, se lee:
"al gobierno le resultó imposible disimular otros hechos que denunciaban el carácter de la maniobra: la prensa de Perú era seria e independiente desde tiempo inmemorial, y las organizaciones sociales a las que se les entregaron las empresas periodísticas, están manejadas por camarillas marxistas o radicalizados progresistas que responden al mismo esquema. NADIE IGNORABA dicha situación. Pero los bien organizados activistas de izquierda treparon por los andamiajes de las entidades sindicales, universitarias, culturales y periodísticas".
Como se aprecia, ya para ese entonces la instalación de la "subversión cultural" como el enemigo en penetración era una consigna asumida por Vicente Gonzalo MASSOT.
El caso permite zanjar otra de las cuestiones que han sido esgrimidas para desincriminar al imputado consistente en el anonimato de los editoriales, y nos permite practicar el siguiente interrogante: frente a la comprobada inserción de Vicente MASSOT en los más encumbrados círculos clandestinos de la estructura criminal, y específicamente estableciendo los términos de un plan de acción psicológica ¿qué importancia puede tener que los artículos de prensa se publiquen sin firma?
A mediados de noviembre, La Nueva Provincia insistía con el tema, en su columna de "Enfoque Internacional", con el título "Nuevo Atropello en Perú. Velasco Alvarado no Quiere 'Prensa Adulona', Pero…":
"Los ocho diarios expropiados fueron cedidos a distintas organizaciones sociales -todas manejadas por 'camaradas de ruta' del marxismo […] Ahora hablemos de la 'peruanidad'. Es un sentimiento que , como en cualquier país del mundo, expresa el culto de los valores de un pueblo. Es esencialmente nacional. Nadie puede atacarlo a menos que actúe en función de ideas internacionalistas -tipo marxistas- que respondan a esquemas sin frontera. Y este es el caso del actual gobierno peruano, encasillado por algunos como 'titoísta' y por otros como 'socialismo latinoamericano' pero de cualquier forma, decididamente, de contenido marxista […] lo que se pretende es la difusión masiva del panfleto oficial ¿Acaso no es eso lo que ocurre en todos los países del bloque comunista? ¿No lo hizo Fidel Castro en Cuba? ¿No lo estaba haciendo Allende en Chile?[…]
Lo curioso […] es que el organismo de las Naciones Unidas, tan 'preocupado' como está por lo que sucede en Chile, donde sus autoridades mantienen encarcelados a aquellos 'tirabombas' que atentan contra el Estado, no haya dicho una sola palabra sobre el atropello del gobierno peruano […] si el general Pinochet decidiera expropiar 'El Mercurio', se armaría la de San Quintín […]".Como se observa, la nota no sólo consuma lo que es un anuncio en el memorando de ARANCIBIA CLAVEL, sino que se permite la emisión de un alegato en favor del régimen de terrorismo de Estado chileno.
Como se dijo, el tema también se abordó en el número 1 de la revista El Fortín (20 de marzo de 1975), en cuyo editorial -por otra parte- se presentaba el exterminio por parte de Vilas en Tucumán como un acto necesario. En páginas 16/21, con el título "La Revolución Peruana", en un artículo sin firma se ofrece un amplio tratamiento de la cuestión, con una marcada identidad a los artículos de La Nueva Provincia (v.g. en el epígrafe que expresa "TITO: La exportación del modelo yugolsavo" o el título secundario "Titoísmo 100 %").
Rindiendo culto a la virtud profética de ARANCIBIA CLAVEL, el texto expresa:
"La Unión Soviética y los satélites, el castrismo, el maoísmo, el titoísmo yugoslavo, el trotskismo por intermedio de ideólogos franceses, se precipitaron en avalancha sobre el gobierno de los generales, con la finalidad de penetrarlo, de manipularlo y de controlarlo".
El siguiente título secundario nos remite a la consigna de la empresa de persecución reseñada en estas páginas: "Militares e ideólogos socialistas"
De esta forma, queda documentada la secuencia completa de una campaña de acción psicológica llevada a cabo por Vicente MASSOT, desde la coordinación con los organismos de inteligencia para la obtención de la información necesaria, hasta su concreción en todos los medios a disposición y bajo su control.
Artículos publicados en La Nueva Provincia en el mes de noviembre de 1974
Artículo publicado en El Fortín en marzo de 1975
ii. Memorando N° 5. Carácter de Vicente MASSOT como contacto establecido en el país por parte de la Dirección de Inteligencia Nacional del estado chileno, y relación de amistad con Arancibia Clavel informada por éste a la superioridad
El segundo memorando que involucra a Vicente MASSOT lleva el número 9-A y fecha 3 de diciembre de 1974. Nuevamente está dirigido por ARANCIBIA CLAVEL ("Luis Felipe Alemparte") desde Buenos Aires, al jefe del Departamento Exterior de la DINA ("Luis Gutiérrez") en Santiago de Chile.
El mensaje refiere a una serie de recortes de publicaciones de prensa, entre las que figura el "último número correspondiente a Noviembre" de la revista Cabildo.
Junto al envío, ARANCIBIA CLAVEL realiza una referencia sobre aquel órgano periodístico, en los siguientes términos:
"CABILDO, revista mensual, nacionalista de derecha, antiperonista, normalmente tiene artículos sobre geopolítica en que atacan a Chile por problemas limítrofes, en el aspecto ideológico son defensores de la Junta. Mi relación con su equipo de redacción son muy buenas y mantengo una reunión semanal con ellos" (el resaltado nos pertenece).
El documento ofrece las siguientes derivaciones.
1. Valorados conjuntamente ambos documentos, no es posible desvincular a Vicente MASSOT de la referencia que realiza ARANCIBIA CLAVEL sobre el carácter de las relaciones ("muy buenas") y la periodicidad de las reuniones (semanales).
Esto es así, no sólo porque la caracterización reproduce los términos vertidos en el mensaje anterior (la "antigua amistad" con el imputado), sino porque para dicho entonces Vicente MASSOT era nada menos que el Secretario de Redacción de Cabildo y -lógicamente- escribía notas para la revista.
De esta forma, si quisiese interpretarse la referencia del agente chileno como no necesariamente abarcativa de la totalidad de los integrantes del equipo de redacción (aun cuando el memorando aluda a ellos colectivamente), nunca podría excluirse al Jefe de dicho grupo, único que -por otra parte- fue individualizado como "contacto establecido" en la serie de epístolas internas de la DINA.
Ejemplar de la revista Cabildo de noviembre de 1974, donde figura Vicente Gonzalo Massot como Secretario de Redacción. Ya por entonces se pretendía instalar en la sociedad la existencia de un estado de guerra.
Nota publicada por Vicente Gonzalo María MASSOT en la edición de la revista Cabildo de septiembre de 1974
2. Resulta una consecuencia acreditada la premisa de que el contacto con Vicente MASSOT informado en el primer memorando no respondía a un encuentro casual, circunstancial y/o aislado, sino que se mantuvo en el tiempo en el orden de una relación, con las siguientes implicancias:
- esa relación permanente no se inició recién en octubre de 1974, si se considera que para entonces se había entablado una amistad, definida por el agente chileno como antigua.
- la relación presentaba un carácter organizado o al menos coordinado, en tanto existía una periodicidad regular en los encuentros (semanales).
- más allá de la relación de amistad, las reuniones aludidas en el presente memorando interrelacionan a un agente de inteligencia de un lado, y a un equipo de redacción del otro; es decir que tales cónclaves gravitaban en el orden de actividad de cada parte (inteligencia y comunicación social), es decir, el intercambio de información y la concertación de las operaciones de acción psicológica.
3. Frente a la reiterada referencia a Vicente MASSOT en sus reportes, y el hecho de que el imputado efectivamente realizó las campañas mediáticas que adelante ARANCIBIA CLAVEL a sus superiores, no existen motivos atendibles para dudar de la veracidad de los extremos fácticos enunciados: que Massot era un contacto establecido de la DINA exterior y se reunía semanalmente con el jefe de información clandestino de dicho órgano de inteligencia, en el marco del plan pre-cóndor.
Más aún: esa veracidad viene robustecida por el modo en que se obtuvieron los documentos, que no fueron previamente preparados y entregados de forma voluntaria por el agente chileno, sino que le fueron secuestrados como fruto de un allanamiento.
A la misma conclusión converge el hecho de tratarse de documentos confeccionados y destinados a fluir en los circuitos internos de un servicio de inteligencia (donde, resulta obvio remarcarlo, un funcionamiento eficiente viene ligado a efectivo control de la información) y dirigido a las máximas instancias jerárquicas del mismo.
4. Con la inserción de Vicente MASSOT en un contexto definido, como subdirector de Cabildo, nacionalista de derecha, dueño del diario, radio y televisión de Bahía Blanca, o bien como equipo de redacción de Cabildo, ARANCIBIA CLAVEL se encarga de precisar todos los aspectos características que le interesaban a la inteligencia chilena para la concreción del plan regional de exterminio (coordinado -como se sabe- con la inteligencia argentina).
En ese marco, volvemos a insistir en que uno de los componentes de la red de contactos que la DINA exterior trazó en el país, al margen de los órganos oficiales (SIDE, SIE, oficialidad de las fuerzas, funcionarios públicos, etc.), consistió en la conformación de un grupo de informantes y colaboradores no oficiales:
- como citamos más arriba, la C.S.J.N. concluyó que el rol interno de Arancibia Clavel en la organización, era la formación en Buenos Aires una red paralela de informantes que aportaran datos sobre los perseguidos;
- según los propios reportes, ARANCIBIA CLAVEL era el representante no oficial de la inteligencia chilena (mientras que "Vicente" era el delegado oficial -memorando Nº 3-) y, refiriendo a la existencia de "redes distintas de informantes", las instrucciones del departamento exterior de la DINA disponían que ARANCIBIA CLAVEL debía tratar con los que no revestían un carácter oficial ("Vicente debe quedarse con los contactos oficiales" -memorando N° 019 del 23/12/75-);
- también el alegato del Ministerio Público Fiscal en la causa "Cóndor" se detuvo en la existencia de canales formales y no formales de inteligencia;
- en tono aún más categórico, el TOCF 1 señaló que ARANCIBIA CLAVEL era la faz no pública, secreta e ilegal de la D.I.N.A. en Argentina.
Avanzando un paso más en la caracterización de este plano "no formal" de la red de contactos, ya vimos que el Informe Rettig explica que la DINA exterior estableció formas de coordinación tanto con servicios de inteligencia "como con grupos políticos que podían prestarle utilidad en términos generales o para operaciones específicas".
Tales precisiones dan cuenta de la verdadera naturaleza que debe imprimírsele a las reuniones con el equipo de redacción de un órgano de propaganda que realizaba acción psicológica, fundado por un militante del nacionalismo católico argentino -el propio MASSOT-, y donde convergían todas las expresiones de dicha bandera política de extrema derecha |88|, incluida la Falange de Fe a la que -como vimos- hacen mención los reportes del agente chileno, y por cuyo intermediario se forjaron relaciones con jefes policiales.
Esta interacción ya ha sido advertida por la investigadora Patricia ORBE:
"Nuestros primeros pasos en el estudio de estas publicaciones nos permiten afirmar que Cabildo, El Fortín y Restauración asumieron la condición de actores políticos que se encontraban en permanente intercambio con otros actores sociales, dentro de una red de relaciones de poder. En este sentido, resulta imprescindible entender a estas revistas como el esfuerzo conjunto de jóvenes y veteranos militantes en su intento por afectar el proceso de toma de decisiones desde el ámbito de la influencia, es decir, guiados por el objetivo de influir sobre el gobierno, las corporaciones, las instituciones partidarias y no partidarias, los movimientos sociales y demás componentes de su público a favor de su propuesta nacionalista católica y tradicionalista" |89|.
Los documentos de ARANCIBIA CLAVEL demuestran hasta qué punto, y con qué grado de penetración, las observaciones de ORBE se ajustan a la realidad.
c.2. Incidencia del nuevo elemento de prueba en el estado probatorio de la imputación
• Los documentos analizados en el apartado anterior, incorporados recientemente a la instrucción, no forman parte del plexo probatorio vigente al momento de emitirse los anteriores pronunciamientos de mérito (auto de mérito y revisión de la alzada), sobre la imputación penal que pesa sobre Vicente Gonzalo MASSOT.
En consecuencia, las nuevas constancias de juicio no deben reducirse en su examen a su propia singularidad (como se hizo en los párrafos precedentes), sino que imponen una valoración global del cuadro probatorio, para determinar la responsabilidad del imputado, de acuerdo a los siguientes lineamientos:
• En primer lugar, no pueden dejar de advertirse las líneas de continuidad existentes entre las circunstancias conglobadas en los dos reportes de ARABCIBIA CLAVEL y el conjunto de hechos que conforman el presente requerimiento.
En efecto, vemos cómo el tipo de actividad (campaña de acción psicológica sobre penetración subversiva en Latinoamérica), para 1976 adquiere plena expresión en las páginas de La Nueva Provincia, con una mayor concreción en la identificación del blanco, enfatizado en el aniquilamiento de los ideólogos subversivos infiltrados en la Universidad del Sur.
Esa continuidad también se expresa en la relación con las máximas jerarquías y principales protagonistas del plan criminal de exterminio: los documentos exhiben a Vicente MASSOT como contacto establecido de la DINA, y reuniéndose semanalmente con el principal responsable de la aniquilación de "subversivos" chilenos en el país, y de la organización de la estructura represiva entre ambos países que luego adquirió la denominación de "Plan Cóndor".
Esta relación directa, estrecha y no oficial (ajena a los quehaceres periodísticos propios) vuelve a manifestarse en la reunión de Vicente MASSOT con el Comandante del 1er. Cuerpo Guillermo SUÁREZ MASSON y en la íntima vinculación y coordinación de La Nueva Provincia y Cabildo con el Gral. Acdel VILAS (constatada a lo largo del presente capítulo).
• En cuanto al episodio con SUÁREZ MASSON, es claro que la prueba incorporada exige una nueva valoración del hecho probatorio, el cual fue omitido en las sentencias dictadas a la presente fecha sobre el imputado de autos, limitándose el pronunciamiento de alzada a negar relevancia penal -en términos generales- al vínculo que pudiera existir entre la familia MASSOT y los Comandantes de Cuerpo |90|.
Así, partiendo de la imposibilidad de encuadrar la relación entre MASSOT y ARANCIBIA CLAVEL en el acotado marco del trato entre un periodista y los altos funcionarios públicos, los documentos del agente chileno terminan de desanudar la línea que nos devela la verdadera naturaleza de las relaciones de Vicente MASSOT con los principales actores del plan criminal, sea VILAS (quien escribía en Cabildo), sea SUAREZ MASON (Jefe nada menos que de la Zona 1, del circuito Camps y luego responsable del Grupo de Tareas Exterior que operó en Centroamérica) o sea ARANCIBIA CLAVEL (principal responsable operativo del Departamento Exterior de la DINA en nuestro país).
Ello máxime cuando se atiende al tenor del encuentro entre MASSOT y SUÁREZ MASSON, que -rebasando cualquier marco de vinculación profesional- se tradujo en la actuación del primero como mensajero privado y secreto entre dos Comandantes de Cuerpo representantes del ala dura del Ejército, en el marco de las maniobras desarrolladas en uno y otro bando de los espacios de poder disputado al interior de las fuerzas armadas y del gobierno de facto, y operando concretamente dentro de aquellos esquemas de poder en cuyo trazado el plan de exterminio estaba lejos de ser tema menor |91|.
Si alguna duda pudiera albergarse sobre el carácter de los nexos entre Vicente MASSOT y los máximos responsables del accionar genocida en el país y en la región, la calidad de "contacto establecido" con un servicio de inteligencia termina por despejarla.
• En lo atinente a la relación con VILAS, la sorprendente literalidad con que las páginas del diario recogían, en su máxima expresión, las consignas de su programa criminal para la Subzona 51 -conforme ha quedado documentado en el presente requerimiento- encuentra explicación en la coordinación y el intercambio de información con otro de los agentes vinculados a la "lucha antisubversiva".
Como se advierte con facilidad, si con tan sólo confrontar el discurso del diario con la descripción que hace VILAS del programa represivo ya se advierte una patente concertación de conceptos y propósitos, y una coordinación manifiesta entre las fases operativas y de acción psicológicas, no hay modo de restar relevancia a la circunstancia de que tales prácticas ya existían desde dos años antes, entre Vicente MASSOT y otro represor, y con idéntica finalidad.
A ello, deben adunarse aquellos elementos de prueba que establecen que, del mismo modo en que MASSOT y el resto del equipo de redacción de CABILDO se reunía semanalmente con ARANCIBIA CLAVEL, existieron reuniones entre VILAS y directivos de La Nueva Provincia, también éstas con el fin de concertar tópicos directamente relacionados con la "lucha contra la subversión".
Ya referimos más arriba las palabras de VILAS, sobre el pedido a la dirección de La Nueva Provincia formulado por él mismo, a fin de que se publicaran permanentemente los distintos teléfonos del Comando en canal 9. También probamos que, según VILAS, una de las dos primeras medidas adoptadas al llegar a la jurisdicción, fue el establecimiento de un sistema fluido de relaciones con la civilidad, y que uno de los factores que destacó como fundamentales para el éxito del plan trazado fueron los "numerosos civiles consustanciados" (según expresa el documento comentado).
En ese tenor, observamos que el 2do. Comandante, en su declaración indagatoria, describió los cónclaves realizados en el domicilio del Comandante AZPITARTE, entre los dos mencionados y el Juez Federal MADUEÑO, para charlar sobre los temas relacionados con la subversión.
Tales reuniones resultan de singular interés en torno a la cuestión analizada, no sólo porque demuestran de qué modo se concertaba ese sistema de relaciones con la civilidad (es decir, mediante reuniones privadas y secretas entre los jefes militares y las expresiones civiles), sino porque en estas reuniones con el Juez Federal el tema tratado era -como en el caso de La Nueva Provincia- la limpieza ideológica de la Universidad del Sur. En este punto, vuelve a resultar gráfico el relato de VILAS, sobre un diálogo mantenido con MADUEÑO: "le dije cuándo se va a integrar, y me respondió que ya estaba integrado, y que menuda trabajo tenía con la investigación en la UNS".
Son tales observaciones las que exigen una nueva valoración de los hechos narrados por el testigo Mauricio Gutiérrez en relación la reunión entre Diana JULIO de MASSOT -madre del imputado-, VILAS y AZPITARTE, donde pidió el aniquilamiento de los obreros gráficos HÉINRICH y LOYOLA.
• Finalmente, con todo lo dicho, poco resta agregar en torno a la voluntariedad del aporte criminal, máxime frente a los términos precisos de los reportes de ARANCIBIA CLAVEL.
La realización -por parte de Vicente Gonzalo MASSOT- de un pedido espontáneo a un agente de inteligencia que actuaba bajo la más estricta confidencialidad y cobertura, de información propia de los servicios de inteligencia para la realización de una campaña "antisubversiva", deja nulo espacio a la conclusión -de los camaristas federales- sobre que las publicaciones efectuadas en tal sentido implicaban que las autoridades militares se valían de aquellos elementos que le puedan resultar útiles en su planificación, resultando La Nueva Provincia ineludible en esta ciudad y alrededores, especialmente por su posición en el mercado local y su enfoque ideológico abiertamente expuesto.
Similares fundamentos dejan sin sustento otras de las aseveraciones realizadas en el fallo citado, en cuanto a que el control y fiscalización gubernamental de los medios de comunicación en la lucha contra la subversión también estaba consagrado reglamentariamente.
6.- FÓRMULA DE IMPUTACIÓN
De acuerdo a los fundamentos desarrollados en el presente escrito, y en razón de la posición ocupada dentro de la estructura criminal, de acuerdo a los fundamentos expuestos por este Ministerio Público Fiscal en reiterados dictámenes -a los que cabe remitir en honor a la brevedad |92|- se amplía la imputación penal contra los siguientes acusados, quienes en oportunidad de ser indagados deberán ser intimados en los términos de la fórmula de imputación indicada:
6.1. Osvaldo Bernardino PÁEZ
En el marco de su desempeño como Jefe de División en el Departamento III - Operaciones del Estado Mayor del Comando Vto. Cuerpo de Ejército, en calidad de coautor mediato, haber intervenido en:
- la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Sergio Gustavo CUSTODIO, Rodolfo Humberto CASANOVA, Eduardo Alfredo VILLAMIL, Dolio Heraldo SFASCIA, Héctor PISTONESI, Miguel Angel ARIAS, Anahí Silvia RODRÍGUEZ, Heber Nazareno TAPPATÁ, Victorio Manuel SCHILLIZZI, Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA, Mario Carlos AGGIO, Luis Alberto RODRÍGUEZ, Alberto Constante BARBEITO, Horacio CIAFARDINI, Mario Arnaldo USABIAGA, Carlos Alberto CRISTIÁ, Juan Pedro DRISALDI, Hugo Reinaldo SARTISON, Hugo Osvaldo DEL CAMPO, Ana María Francisca PUCCIARELLI, Edgardo Arturo TRIGO, Carlos Bernardo DARTIGUELONGUE, Félix Gustavo SCHUSTER, Marta Natividad PANTANO de BOSCO, Daniel VILLAR, Marcos Luís ISABAL, Walter Enrique DAUB y Oscar Julio GALFRE;
- el secuestro, privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de las víctimas, como parte de la empresa de persecución política referida.
6.2. Osvaldo Lucio SIERRA
En el marco de su actuación en el Destacamento de Inteligencia 181 y Departamento II - Inteligencia del Estado Mayor del Comando Vto Cuerpo de Ejército, haber intervenido, en calidad de coautor mediato, en:
- la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Sergio Gustavo CUSTODIO, Rodolfo Humberto CASANOVA, Eduardo Alfredo VILLAMIL, Dolio Heraldo SFASCIA, Héctor PISTONESI, Miguel Angel ARIAS, Anahí Silvia RODRÍGUEZ, Heber Nazareno TAPPATÁ, Victorio Manuel SCHILLIZZI, Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA, Mario Carlos AGGIO, Luis Alberto RODRÍGUEZ, Alberto Constante BARBEITO, Horacio CIAFARDINI, Mario Arnaldo USABIAGA, Carlos Alberto CRISTIÁ, Juan Pedro DRISALDI, Hugo Reinaldo SARTISON, Hugo Osvaldo DEL CAMPO, Ana María Francisca PUCCIARELLI, Edgardo Arturo TRIGO, Carlos Bernardo DARTIGUELONGUE, Félix Gustavo SCHUSTER, Marta Natividad PANTANO de BOSCO, Daniel VILLAR, Marcos Luís ISABAL, Walter Enrique DAUB, Oscar Julio GALFRE y María Gabriela SARTORI.
- el secuestro, la privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de las víctimas, como parte de la empresa de persecución política referida.
6.3. Enrique José DEL PINO
En el marco de su actuación en comisión en el Comando Vto. Cuerpo de Ejército, como Oficial de Infantería con Aptitud Especial en Inteligencia, perteneciente al Batallón de Inteligencia 601, en calidad de coautor, haber intervenido en:
- la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Sergio Gustavo CUSTODIO, Rodolfo Humberto CASANOVA, Eduardo Alfredo VILLAMIL, Dolio Heraldo SFASCIA, Héctor PISTONESI, Miguel Angel ARIAS, Anahí Silvia RODRÍGUEZ, Heber Nazareno TAPPATÁ, Victorio Manuel SCHILLIZZI, Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA, Mario Carlos AGGIO, Luis Alberto RODRÍGUEZ, Alberto Constante BARBEITO, Horacio CIAFARDINI, Mario Arnaldo USABIAGA, Carlos Alberto CRISTIÁ, Juan Pedro DRISALDI, Hugo Reinaldo SARTISON y Edgardo Arturo TRIGO.
- el secuestro, privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de las víctimas, como parte de la empresa de persecución política referida.
6.4. Jorge Horacio GRANADA
En el marco de su desempeño como Jefe de la 1ra. Sección Ejecución del Destacamento de Inteligencia 181, haber intervenido, en calidad de coautor mediato, en:
- la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Sergio Gustavo CUSTODIO, Rodolfo Humberto CASANOVA, Eduardo Alfredo VILLAMIL, Dolio Heraldo SFASCIA, Héctor PISTONESI, Miguel Angel ARIAS, Anahí Silvia RODRÍGUEZ, Heber Nazareno TAPPATÁ, Victorio Manuel SCHILLIZZI, Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA, Mario Carlos AGGIO, Luis Alberto RODRÍGUEZ, Alberto Constante BARBEITO, Horacio CIAFARDINI, Mario Arnaldo USABIAGA, Carlos Alberto CRISTIÁ, Juan Pedro DRISALDI, Hugo Reinaldo SARTISON, Hugo Osvaldo DEL CAMPO, Ana María Francisca PUCCIARELLI, Edgardo Arturo TRIGO, Carlos Bernardo DARTIGUELONGUE, Félix Gustavo SCHUSTER, Marta Natividad PANTANO de BOSCO, Daniel VILLAR, Marcos Luís ISABAL, Walter Enrique DAUB, Oscar Julio GALFRE y María Gabriela SARTORI.
- el secuestro, la privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de las víctimas, como parte de la empresa de persecución política referida.
6.5. Carlos Alberto TAFFAREL
En el marco de su desempeño como Jefe de la Sección Actividades Sicológicas Secretas del Destacamento de Inteligencia 181, en calidad de coautor mediato, haber intervenido en:
- la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Sergio Gustavo CUSTODIO, Rodolfo Humberto CASANOVA, Eduardo Alfredo VILLAMIL, Dolio Heraldo SFASCIA, Héctor PISTONESI, Miguel Angel ARIAS, Anahí Silvia RODRÍGUEZ, Heber Nazareno TAPPATÁ, Victorio Manuel SCHILLIZZI, Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA, Mario Carlos AGGIO, Luis Alberto RODRÍGUEZ, Alberto Constante BARBEITO, Horacio CIAFARDINI, Mario Arnaldo USABIAGA, Carlos Alberto CRISTIÁ, Juan Pedro DRISALDI, Hugo Reinaldo SARTISON, Hugo Osvaldo DEL CAMPO, Ana María Francisca PUCCIARELLI, Edgardo Arturo TRIGO, Carlos Bernardo DARTIGUELONGUE, Félix Gustavo SCHUSTER, Marta Natividad PANTANO de BOSCO, Daniel VILLAR, Marcos Luís ISABAL, Walter Enrique DAUB, Oscar Julio GALFRE y María Gabriela SARTORI.
- el secuestro, la privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de las víctimas, como parte de la empresa de persecución política referida.
6.6. Norberto Eduardo CONDAL
En el marco de su desempeño como oficial de la 1ra. Sección Ejecución del Destacamento de Inteligencia 181, y su posterior actuación en comisión en el Departamento II Inteligencia del Comando Vto. Cuerpo de Ejército, haber intervenido, en calidad de coautor mediato, en:
- la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Sergio Gustavo CUSTODIO, Rodolfo Humberto CASANOVA, Eduardo Alfredo VILLAMIL, Dolio Heraldo SFASCIA, Héctor PISTONESI, Miguel Angel ARIAS, Anahí Silvia RODRÍGUEZ, Heber Nazareno TAPPATÁ, Victorio Manuel SCHILLIZZI, Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA, Mario Carlos AGGIO, Luis Alberto RODRÍGUEZ, Alberto Constante BARBEITO, Horacio CIAFARDINI, Mario Arnaldo USABIAGA, Carlos Alberto CRISTIÁ, Juan Pedro DRISALDI, Hugo Reinaldo SARTISON, Hugo Osvaldo DEL CAMPO, Ana María Francisca PUCCIARELLI, Edgardo Arturo TRIGO, Carlos Bernardo DARTIGUELONGUE, Félix Gustavo SCHUSTER, Marta Natividad PANTANO de BOSCO, Daniel VILLAR, Marcos Luís ISABAL, Walter Enrique DAUB, Oscar Julio GALFRE y María Gabriela SARTORI.
- el secuestro, la privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de las víctimas, como parte de la empresa de persecución política referida.
6.7. Víctor Raúl AGUIRRE
En el marco de su actuación como Suboficial de la Sección Actividades Sicológicas Secretas del Destacamento de Inteligencia 181, en calidad de coautor mediato, haber intervenido en:
- la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Sergio Gustavo CUSTODIO, Rodolfo Humberto CASANOVA, Eduardo Alfredo VILLAMIL, Dolio Heraldo SFASCIA, Héctor PISTONESI, Miguel Angel ARIAS, Anahí Silvia RODRÍGUEZ, Heber Nazareno TAPPATÁ, Victorio Manuel SCHILLIZZI, Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA, Mario Carlos AGGIO, Luis Alberto RODRÍGUEZ, Alberto Constante BARBEITO, Horacio CIAFARDINI, Mario Arnaldo USABIAGA, Carlos Alberto CRISTIÁ, Juan Pedro DRISALDI, Hugo Reinaldo SARTISON, Hugo Osvaldo DEL CAMPO, Ana María Francisca PUCCIARELLI, Edgardo Arturo TRIGO, Carlos Bernardo DARTIGUELONGUE, Félix Gustavo SCHUSTER, Marta Natividad PANTANO de BOSCO, Daniel VILLAR, Marcos Luís ISABAL, Walter Enrique DAUB, Oscar Julio GALFRE y María Gabriela SARTORI.
- el secuestro, la privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de las víctimas, como parte de la empresa de persecución política referida.
6.8. Antonio Miguel SEGHIGHI
Como integrante del núcleo decisional del Batallón de Comunicaciones 181, en su carácter de miembro de la Plana Mayor en calidad de Oficial de Personal (S1) y Ayudante del Jefe de la unidad, en calidad de coautor mediato, haber intervenido en:
- la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Dolio Heraldo SFACIA, Luis Alberto RODRÍGUEZ, Miguel Angel ARIAS y Juan Pedro DRISALDI.
- el secuestro, la privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de las víctimas, como parte de la empresa de persecución política referida.
6.9. Roberto Carlos BRUNELLO
En el marco de su desempeño como Jefe de la Compañía Combate "My Keller", y posteriormente en la doble calidad de Oficial de Inteligencia (S2) y Oficial de Personal (S1) y Ayudante del Jefe del Batallón de Comunicaciones 181, en calidad de coautor mediato, haber intervenido en:
- la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Dolio Heraldo SFACIA, Luis Alberto RODRÍGUEZ y Miguel Angel ARIAS.
- el secuestro, la privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de las víctimas, como parte de la empresa de persecución política referida.
6.10. Raúl Esteban ANDRÉS
En el marco de su desempeño como Jefe de Sección de la Compañía Combate "Mayor Keller" del Batallón de Comunicaciones 181, y encontrándose al momento de los hechos a cargo -en carácter de Jefe- de dicha compañía, en calidad de coautor mediato, haber intervenido en
- la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Dolio Heraldo SFACIA, Luis Alberto RODRÍGUEZ y Miguel Angel ARIAS.
- el secuestro, la privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de las víctimas, como parte de la empresa de persecución política referida.
6.11. Alejandro LAWLESS
En el marco de su desempeño como Jefe de la Compañía Comunicaciones y Comando del Batallón de Comunicaciones 181, en calidad de coautor mediato, haber intervenido en:
- la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Dolio Heraldo SFACIA, Luis Alberto RODRÍGUEZ, Miguel Angel ARIAS y Juan Pedro DRISALDI.
- el secuestro, la privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de las víctimas, como parte de la empresa de persecución política referida.
6.12. José Antonio MAIDANA
En su calidad de Jefe de la Compañía Combate "My Keller", del Batallón de Comunicaciones 181, en calidad de coautor mediato, haber intervenido en la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Juan Pedro DRISALDI, y -en ese marco- en el secuestro, privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de la víctima.
6.13. Héctor Luis SELAYA
En el marco de su desempeño como de Jefe de la Unidad Penitenciaria N° 4 de Villa Floresta, haber intervenido, en calidad de coautor mediato, en:
- la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Eduardo Alfredo VILLAMIL, Dolio Heraldo SFASCIA, Héctor PISTONESI, Miguel Angel ARIAS, Anahí Silvia RODRÍGUEZ, Heber Nazareno TAPPATÁ, Victorio Manuel SCHILLIZZI, Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA, Mario Carlos AGGIO, Luis Alberto RODRÍGUEZ, Alberto Constante BARBEITO, Horacio CIAFARDINI, Mario Arnaldo USABIAGA, Carlos Alberto CRISTIÁ, Juan Pedro DRISALDI, Hugo Reinaldo SARTISON, Hugo Osvaldo DEL CAMPO, Edgardo Arturo TRIGO, Félix Gustavo SCHUSTER, Marta Natividad PANTANO de BOSCO, Daniel VILLAR, Marcos Luís ISABAL y Walter Enrique DAUB.
- el secuestro, privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de las víctimas, como parte de la empresa de persecución política referida.
6.14. Hugo Mario SIERRA
En abuso del ejercicio de la función de Secretario Federal a cargo de la Secretaría Penal del Juzgado Federal de 1ra. Instancia de Bahía Blanca, y a través de su actuación personal en las causas judiciales n° 612/76 caratulada "Ramírez Stella Maris y otros s/ infracción a la ley 20.840" y n° 1016/76 caratulada "DEL CAMPO, Hugo Osvaldo y otros s/Inf. Ley 20.840":
a) haber realizado aportes esenciales al iter criminis para la concreción de:
- la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Sergio Gustavo CUSTODIO, Rodolfo Humberto CASANOVA, Eduardo Alfredo VILLAMIL, Dolio Heraldo SFASCIA, Héctor PISTONESI, Miguel Angel ARIAS, Anahí Silvia RODRÍGUEZ, Heber Nazareno TAPPATÁ, Victorio Manuel SCHILLIZZI, Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA, Mario Carlos AGGIO, Luis Alberto RODRÍGUEZ, Alberto Constante BARBEITO, Horacio CIAFARDINI, Mario Arnaldo USABIAGA, Carlos Alberto CRISTIÁ, Juan Pedro DRISALDI, Hugo Reinaldo SARTISON, Hugo Osvaldo DEL CAMPO, Ana María Francisca PUCCIARELLI, Edgardo Arturo TRIGO, Carlos Bernardo DARTIGUELONGUE, Félix Gustavo SCHUSTER, Marta Natividad PANTANO de BOSCO, Daniel VILLAR, Marcos Luís ISABAL, Walter Enrique DAUB, Oscar Julio GALFRE y María Gabriela SARTORI.
- el secuestro, la privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de las víctimas, como parte de la empresa de persecución política referida.
b). en función a la intervención criminal en los hechos reseñados, y en CONCURSO REAL (art. 55 CP) con los delitos precedentemente indicados, haber incurrido, en calidad de AUTOR, en el abuso de autoridad y la violación de los deberes de funcionario público.
6.15. Vicente Gonzalo MASSOT
Como propietario, apoderado y editorialista del órgano de prensa a través del cual se llevó a cabo la operación psicológica contra las víctimas (en su fase de difusión y diseminación), haber realizado aportes esenciales al iter criminis para la concreción de:
- la empresa de persecución política llevada a cabo en perjuicio de Stella Maris RAMÍREZ, Eduardo Alfredo VILLAMIL, Dolio Heraldo SFASCIA, Héctor PISTONESI, Miguel Angel ARIAS, Anahí Silvia RODRÍGUEZ, Heber Nazareno TAPPATÁ, Victorio Manuel SCHILLIZZI, Rafael Luis LAPLAZA, Carlos Adolfo BARRERA, Mario Carlos AGGIO, Luis Alberto RODRÍGUEZ, Alberto Constante BARBEITO, Horacio CIAFARDINI, Mario Arnaldo USABIAGA, Carlos Alberto CRISTIÁ, Juan Pedro DRISALDI, Hugo Reinaldo SARTISON, Hugo Osvaldo DEL CAMPO, Ana María Francisca PUCCIARELLI, Edgardo Arturo TRIGO, Félix Gustavo SCHUSTER, Marta Natividad PANTANO de BOSCO, Daniel VILLAR y Marcos Luís ISABAL.
- el secuestro, la privación ilegítima de la libertad y la aplicación de torturas en perjuicio de las víctimas, como parte de la empresa de persecución política referida.
7.- RESERVA DE LAS ACTUACIONES
En atención a la ampliación de imputaciones penales formuladas mediante el presente, se solicita se mantengan en reserva las actuaciones hasta que se resuelva al respecto.8.- PETITORIO
Por los fundamentos expuestos, se solicita:
1. Se tengan por requeridos los hechos descriptos.
2. Se tengan por ampliada la imputación penal, y se cite a los imputados a prestar declaración indagatoria, a efectos de que sean intimados en los términos indicados en el presente.
Unidad Fiscal, 20 de septiembre de 2022.Firmado digitalmente
por PALAZZANI
Miguel Angel
Fecha:2022.09.20
11:53:41 -03'00'[Sello parcialmente ilegible]
[Firma]
PABLO VICENTE FERMENTO
AUXILIAR FISCAL
Notas:
|1| Como correlato de la previa concertación entre las instancias militares, policiales y judiciales, la puesta en escena que habilitó el inicio de la causa judicial devela su carácter de tal con sólo un repaso de la versión que se plasmó en el expediente. Con sorprendente fugacidad, en un lapso de apenas tres horas y media, se pasó de la supuesta recepción de la notitia criminis, a las primeras privaciones de la libertad: a las 21hs. del 29 de junio de 1976, consta la recepción de una denuncia, en la que se vinculaba a los menores -de 14 años- Rodolfo Humberto CASANOVA y Sergio Gustavo CUSTODIO (hijo de Stella Maris RAMÍREZ) con la posesión y distribución de estupefacientes en el ámbito estudiantil; a las 00:10hs. del 30 de junio, personal de la Policía Federal irrumpió en el domicilio de CASANOVA, allanó el lugar (sin hallar elementos en infracción) y detuvo al menor; a las 01:30 hs. de la misma noche, miembros de esa dependencia policial realizaron idéntico procedimiento en el domicilio de CUSTODIO. En lo que respecta al motivo del procedimiento (la búsqueda de drogas), en el lugar se incautaron algunos cigarrillos y una bolsa con polvo blanco. Luego se determinó que los cigarrillos no contenían sustancias ilícitas, y que el polvo era bicarbonato de sodio. [Volver]
|2| El salto en la persecución de una institución educativa a la otra se efectuó mediante la siguiente maniobra: en primer lugar, se señaló en el expediente que parte del material "subversivo" utilizado en la carrera de Asistencia Social, era impreso en la imprenta de Hugo Reinaldo SARTISON; y a continuación, se advirtió que ese comercio recibía encargos de impresiones de material de igual índole, por docentes del departamento de Economía de la UNS. [Volver]
|3| En el despacho, MADUEÑO "consciente de la ardua tarea que su pedido demandará, pone a disposición del señor Rector, para que se secunde al personal de esa Universidad a quien encomiende la misma, a un oficial de la Policía Federal y un empleado del Juzgado a su cargo, teniendo en cuenta además, la celeridad que debe imprimirse a tal requerimiento". [Volver]
|4| Conf. hojas sub 1/98 del expediente FBB 15000005/2007/37 caratulado "Legajo N° 37 - QUERELLANTE: LARREA CZERNIECKI FUSTER, ADPH Y OTROS IMPUTADO: DEL PINO, ENQIRQUE JOSÉ Y OTROS s/ LEGAJO DE INVESTIGACIÓN". [Volver]
|5| Conf. hojas sub 2/18 del incidente N° FBB 15000005/2007/38. [Volver]
|6| Conf. hojas sub. 442/488 del incidente N° FBB 15000005/2007/37. [Volver]
|7| El hecho del que resultara víctima BENAMO ha sido tratado en diferentes presentaciones realizadas por esta parte. Incluso, varios imputados resultaron condenados en sucesivos tramos derivados de esta investigación en las causas resueltas por el TOCF de esta ciudad en Exptes. FBB 93000982/2009, FBB 93001067/2011 y FBB 93000001/2012, responsables de los delitos de privación ilegítima de la libertad y tormentos sufridos por la vícitma. [Volver]
|8| Orbe, Patricia A., "De la radicalización política a la partidización de los claustros: El caso de la comunidad universitaria de Bahía Blanca a comienzos de la década de los setenta", en e-l@tina. Revista electrónica de estudios latinoamericanos, Volumen y número, Buenos Aires, fecha, página(s), disponible en línea en <http://www.iigg.fsoc.uba.ar/elatina.htm>. Fecha de visita: 19/08/2016. [Volver]
|9| Orbe, Patricia A, op. cit. [Volver]
|10| Orbe, Patricia A, op. cit. [Volver]
|11| El 29 de julio de 1966, Onganía desarticuló, mediante el decreto-ley 16.912, el esquema de gobierno tripartito vigente en las universidades, y los decanos pasaron a depender directamente del Ministerio de Educación, transformándolos en una suerte de interventores. Tales circunstancias han sido descriptas del siguiente modo: "el sistema universitario fue cerrándose sobre un esquema de control y disciplinamiento que deparó consecuencias demasiado negativas para el desarrollo del país. La supresión de las autonomías universitarias llevó a la discrecionalidad de sus interventores, restricciones a la libertad académica y de investigación, emigración masiva de científicos y cruentas persecuciones ideológicas" (Rodríguez Zoya, Leonardo G. y Salinas, Yamil S., "Universidad y dictadura. La Educación universitaria argentina en el período 1976-1983", pág. 17). [Volver]
|12| la experiencia del Departamento de Economía de la Universidad del Sur en la década del '70. "Lo que la represión se llevó", diario Página 12, edición del 2 de marzo de 2015, disponible en: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-8317-2015-03-02.html [Volver]
|13| Se trata de Alberto Barbeito (UBA); Carlos Barrera (Université de Grenoble); Oscar Braun (Universidad de Cambridge, UK); Horacio Ciafardini (Universidad de Varsovia); José Luis Coraggio (Universidad de Pennsylvania); Carlos Cristiá (Universidad de Santa Fe); José Carlos Chiaramonte (UBA); Cristian Dimitriu (Université de Lausanne); Alberto Federico (UBA); Héctor Gambarota (Universidad de Harvard); Pablo Gerchunoff (UBA); Ernesto Libolerio (Universidad de Chicago); Enrique Melchior (UBA); Héctor Pistonesi (Ecolatina, Chile); Roberto Salas (Universidad de Moscú); Dolio Sfaccia (Université de París IX Dauphine); Miguel Teubal (Universidad de California). [Volver]
|14| En su art. 5 expresa: "Queda prohibido en el ámbito de la universidad el proselitismo político partidario o de ideas contrarias al sistema democrático que es propio de nuestra organización nacional". [Volver]
|15| Oficio BNPB, CRH N° 172 "ESC"/975 dirigido al SIN, del 8 de marzo de 1975. [Volver]
|16| Oficio BNPB, CRH N° 189 "ESC"/975 al S.I.N. del 14/3/1975. [Volver]
|17| Memorandum 8687-IFI-N° 43/975 del 10 de abril de 1975. [Volver]
|18| Oficio BNPB, CHR N° 189 'ESC'/975 al S.I.N. del 14-3-75. [Volver]
|19| Oficio BNPB, CRH N° 215 "ESC"/975 dirigido al SIN del 4/4/1975. [Volver]
|20| Los alumnos expulsados fueron José Dante Patrignani, Graciela Lusky, Alberto Daniel Berstein, Marta Noemí Resnicof, José Pietrángelo, Zenobbe Marcos Lucio Cánova, Aurelio Enrique Sandoval, Rodolfo Reinaldo Vega, Leonardo Ariel Romanos, Silvia Mónica Valiota, María Graciela Palihes, Roberto Daniel de Iorio, Silvia Beatriz Oyhamburo, Graciela Haydeé Leiva, Evelio César Jiménez, José Luis Santagada, Alberto Manuel Rodríguez, Jorge Eduardo Fernández, Aldo Altomare, Juana Servidio, Carlos Alberto Ferrari, Graciela Esther Montaña y Sigisfredo Alvarado Soto. [Volver]
|21| Informe correspondiente al memorándum 8687-IFI-N° 12/975. [Volver]
|22| Informe correspondiente al memorándum 8687-IFI-N 13 "C"/1975. [Volver]
|23| Tales premisas demuestran hasta qué punto -desde la propia confección del plan criminal- fueron necesarios, no sólo un aparato operativo armado para concretar los hechos planificados en un sentido propio, sino además un aparato de acción psicológica para que la actividad materializada cumpliera su función ejemplificativa. Más abajo, al abordar el rol del diario La Nueva Provincia, retomaremos este orden de ideas, exponiendo el modo en que los objetivos de Vilas fueron las consignas fundamentales en el discurso editorial del medio (recogidas con una pasmosa literalidad), a los cuales destinó todos los recursos, espacios y esfuerzos de su monopolio multimedio, durante la totalidad del período investigado. [Volver]
|24| Conf. TIPY, Prosecutor v. Kupreskic, p. 615 y 622. [Volver]
|25| Conf. TIPY, Prosecutor v. Kupreskic, p. 631. [Volver]
|26| Por citar sólo algunos ejemplos: TIPY, Prosecutor v. Zdravko Tolimir, p. 848; Tribunal Internacional para Ruanda, Prosecutor v. Georges Ruggiu y Prosecutor v. Nahimana, p. 1072. [Volver]
|27| C.F.C.P., sala IV, resolución del 27 de diciembre de 2012 en la causa n° 13.968 caratulada "RICCHIUTI, Luis José…", coto del juez Gustavo M. Hornos, al que adhirieron los otros magistrados.[Volver]
|28| Causa nº 13.968 caratulada "RICCHIUTI, Luis José y HERMANN, Elida Renée s/ recurso de Casación", resolución del 27/12/2012. [Volver]
|29| Conf. declaración referenciada en la prueba del caso. En adelante, las citas corresponden a las declaraciones individualizadas al describirse cada hecho. [Volver]
|30| Zaffaroni, Raul. E., Manual de Derecho Penal. Parte General, 1ra. edición, Ediar, Buenos Aires, 2005, pp. 113/14. [Volver]
|31| Cabe referir que a pedido del Juez Federal intervino en la revisión de la víctima (entonces imputado) un médico enviado por el Comando Vto Cuerpo (hojas 920 y 924). [Volver]
|32| El destacado no es del original. [Volver]
|33| Los destacados no son del original. [Volver]
|34| Zaffaroni, Raul. E., Manual de Derecho Penal. Parte General, 1ra. edición, Ediar, Buenos Aires, 2005, pp. 112. [Volver]
|35| Fontan Balestra, Carlos, Tratado de Derecho Penal, Abeledo Perrot, 2da. Edición, 2004, consultado en AbeledoPerrot online: AP/DOC/18/2011. [Volver]
|36| En tal sentido, la CorteIDH habla del "espectro de la persistente denegación de la capacidad procesal del individuo peticionario" como una "verdadera capitis diminutio" (entre otros, Caso Castillo Páez vs. Perú, 30/1/1996, voto del juez A.A. Cançado Trindade, p. 16). [Volver]
|37| Causa n° 11/86 caratulada "Causa artículo 10, Ley 23.049, por hechos acaecidos en Provincias de Buenos Aires, Río Negro y Neuquén, bajo control operacional que habría correspondido al V Cuerpo de Ejército", hoja 849. [Volver]
|38| Causa n° 11/86, hoja 898 vta. [Volver]
|39| Causa n° 11/86, hoja 875. [Volver]
|40| Conforme declaración obrante en hoja 20.055 de la causa 15000005/2007 y declaración brindada en sede de esta Unidad Fiscal el 11 de septiembre de 2014, que en copia certificada se acompaña. [Volver]
|41| Los resaltados nos pertenecen. [Volver]
|42| Los resaltados nos pertenecen. [Volver]
|43| Los resaltados nos pertenecen. [Volver]
|44| Conf. causa N° 15000005/2012/2, caratulada "Legajo N° 2 - IMPUTADO: SIERRA, HUGO MARIO s/LEGAJO DE INVESTIGACIÓN", de trámite ante ese Juzgado Federal N° 1. [Volver]
|45| Cuya acta también contaba con la firma -puesta con posterioridad a la del secretario- del juez Madueño. [Volver]
|46| Declaración testimonial obrante en copia a hojas 25/29 de la causa 15000005/2012/2. [Volver]
|47| Declaración testimonial obrante a hoja 1 de la causa 15000005/2012/2. [Volver]
|48| Cabe aclarar que sin perjuicio del señalamiento sobre la manera en que el caso se ajusta a las pautas de valoración de la alzada, la estrechez de dicho criterio -que transfiere absolutamente al juez la responsabilidad del secretario frente al incumplimiento de deberes de su propia órbita- fue impugnado por esta fiscalía mediante recurso de casación. [Volver]
|49| Declaración indagatoria de Hugo Mario SIERRA del 13/11/2013 en la causa antes citada. [Volver]
|50| Los destacados nos pertenecen. [Volver]
|51| Declaración testimonial prestada el 26/10/ 2013 y acompañada con el requerimiento de instrucción presentado con fecha 25/10/2013 en la causa N° FBB 15000005/2007. [Volver]
|52| Los resaltados nos pertenecen. [Volver]
|53| De trámite ante ese Juzgado Federal Nº 1 [Volver]
|54| Sostuvo "…en ningún momento me ofrecieron la posibilidad de que pudiera estar presente…", refiriéndose al Dr. BERTONCELLO, que era su defensor. [Volver]
|55| "Quiero declarar que cuando me tomaron declaración indagatoria omitieron la posibilidad de tener un asesoramiento jurídico y la de poder negarme a declarar", [Volver]
|56| "PREGUNTADO si antes de la audiencia, durante el desarrollo de ésta o al finalizar fue asistido por un letrado CONTESTA que no, ni un defensor designado ni el defensor oficial". [Volver]
|57| Obrante a hoja 403/405 de la Causa N° 612/76. [Volver]
|58| Obrante a hojas 2832/2844 de la Causa N° 612/76. [Volver]
|59| Su cese de la disposición al Poder Ejecutivo Nacional está en el mismo Decreto 208. [Volver]
|60| CFCP, Sala IV, causa N° 14.536 caratulada "LIENDO ROCA, Arturo y otro s/ recurso de casación", resolución del 1° de agosto de 2012. [Volver]
|61| En la audiencia indagatoria del 21 de diciembre de 2011, el acusado expuso que adoptó la decisión de "preparar mi retiro de la Justicia Federal y dedicarme al ejercicio de la profesión de Abogado. Lamentablemente no pude materializarla de inmediato a esa decisión, por cuanto mi madre tenía unas oficinas de su propiedad que había comprado para que yo me instalara como abogado y lo había hecho en el año 1970. En 1976 en el momento que yo tomo esa decisión esas oficinas estaban recién alquiladas […] y mas alla de la decisión tomada, la idea fue materializarla al concluir el vencimiento del contrato. Cuando ello ocurrió, las oficinas quedaron desalquiladas […] Dilató mi ida y retiro del juzgado la circunstancias de que en los años 1978 y 1979 realice un curso de Doctorado en Derecho Penal en la Universidad de El Salvador, y concluido esto a fines de 1979, presenté la renuncia yo diria a principios de 1980". [Volver]
|62| CFA de Mendoza, causa N° 91.819-F-22.609, caratulada "Compulsa en As. 636-F (F. c/ Guzzo...)", resolución del 18/05/2011. [Volver]
|63| Seguimos aquí la definición de la Real Academia Española, que describe el verbo pronominal como «Ofrecerse, allanarse, avenirse a algo». [Volver]
|64| Roxin Claus, El dominio de organización como forma independiente de autoría mediata, Conferencia pronunciada el 23 de marzo de 2006 en la Clausura del Curso de Doctorado "Problemas fundamentales del Derecho penal y la Criminología", de la Universidad Pablo de Olavide, Sevilla. Traducción del original "Organisationsherrschaft als eigenständige Form mittelbarer Täterschaft" por la Dra. Justa Gómez Navajas (Universidad de Granada); publicado en "Revista Penal", disponible en el siguiente sitio web: http://www.defensesociale.org/xvicongreso/usb%20congreso/2%C2%AA%20Jornada/02.%20Panel%207/3.%20Roxin,%20C.Dominio%20de%20organizacion.pdf [Volver]
|65| Ibídem. [Volver]
|66| FALCONE, Roberto A. y FALCONE, Andrés, Elevada disposición al hecho e infracción de deberes especiales en el marco del terrorismo de Estado argentino, disponible en el aula virtual de Derecho Procesal Penal, de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Mar del Plata: https://procesalpenal.wordpress.com/2013/08/30/doctrina/ [Volver]
|67| Es por lo dicho que no resulta aplicable a los casos requeridos en el presente, el criterio de la C.F.A.B.B. en cuanto a que "la actuación acreditada tanto por él como por la coimputada GIROTTI en dichos trámites judiciales y en otros, es la correspondiente al cargo y función, resultando […] ejemplos de la actividad propia de cualquier secretario penal". [Volver]
|68| En tal sentido, la cámara confirmó la falta de mérito de algunos imputados, sosteniendo que "no puede inferirse que tuviera conocimiento de que el Consejo de Guerra frente al cual actuaba como defensor estuviera simulado" (causa n° 66.102, caratulada "BOTTA, Alberto Ramón…", resolución del 11 de mayo de 2010). [Volver]
|69| Tiene dicho la alzada: "[s]i bien se utilizó el instituto del Consejo de Guerra como pantalla para legalizar una detención ilegal, a la vez, y especialmente, se lo usó con fines de propaganda, con el objeto de influir sobre los distintos sectores de la sociedad mostrando una imagen positiva del régimen de facto que motivara a la opinión pública favorablemente (v. RC-5-1, arts. 2.003 y 2.010, incs. 2 y 6-b); e influenciando también a las propias tropas al exhibir una imagen exitosa y políticamente correcta de los resultados de la lucha contra la subversión que aún alegaban estar llevando a cabo" (causa n° 66.024, caratulada "FIDALGO, José Héctor…", resolución del 13 de agosto de 2010). 'Inv. delitos de Lesa Humanidad...'", venido del Juzgado Federal nro. 1 de la sede para resolver el recurso de apelación interpuesto a fs. sub 74/76 vta. contra la resolución de fs. sub 30/64; y CONSIDERANDO:). [Volver]
|70| Conf. causa n° FBB 15000005/2012/CA1 (Origen CFABB 67.573), caratulado: "SIERRA, Hugo Mario y GIROTTI, Gloria…", resolución del 30 de diciembre de 2013. [Volver]
|71| Hjs. 531/631, 763/770 y 1123/1448. [Volver]
|72| El informe de inteligencia de la PZAN, recirculado con fecha 22 de marzo de 1976, titulado "Estudio realizado sobre el diario 'La Nueva Provincia' de esta ciudad (Guerrilla Sindical)", presenta una nómina definida literalmente como el "PERSONAL A SER RALEADO DE UN MEDIO DE DIFUSIÓN FUNDAMENTAL" (mayúsculas en el original), encabezada por "HENRICH, Enrique: Secretario General del Sindicato y Delegado titular", y "LOYOLA, Miguel. A.: Secretario de Actas del Sindicato y Delegado Suplente", con la indicación de los domicilios de ambos, y la descripción de episodios concretos atribuidos a los dos en el contexto del mencionado conflicto laboral (Documentación de inteligencia de la Prefectura de Zona Atlántico Norte agregada a la causa, DVD 1 carpeta "Informes Inteligencia - Memos", pp. 339-350). [Volver]
|73| En concreto, en su declaración indagatoria en la causa N° 11/86, Vilas declaró que "el declarante venía de Tucumán y no conocía el medio (Bahía Blanca) y que los hechos narrados con anterioridad surgen de los medios oficiales que proporcionan información a inteligencia y que estos hechos están narrados en el diario, 'La Nueva Provincia' con todo detalle […] de lo que sucedió el 1975 en que el dicente no se encontraba en esta ciudad, y de lo que sucedía hasta marzo de 1976 y que están consignados en, el diario 'La Nueva Provincia' y que eso constituyó también un complemento a la Inteligencia, es decir, estar informado de lo que se publica diariamente en los diarios, y en particular del diario local de esta ciudad". [Volver]
|74| Agrega Vilas en su declaración: "Que la contribución de la mujer bahiense fue fundamental dado que en principio cuando desempeña funciones de ama de casa conoce por mayor capacidad de observación todo lo que sucede no solamente en su cuadra sino en el vecindario […] las dos fuentes de información eran concentradas en su persona, la que evaluada como un hecho cierto, el dicente le proponía al Comandante del Vto. Cuerpo para la ejecución del operativo, previo el cumplimiento de los cuatro pasos a que ya ha hecho referencia". [Volver]
|75| Hjs. 531/631 y 1123/1448. [Volver]
|76| Reservado en Secretaria en la causa 05/07. [Volver]
|77| Ediciones del año 1976: 02/01; 08/01; 12/01; 14/01; 16/01; 17/01; 26/01; 03/02; 05/02; 06/02; 09/02; 15/02; 22/02; 29/02; 02/03; 04/03; 18/03; 28/03; 29/03; 30/03; 01/04; 06/04; 11/04; 13/04; 15/04; 17/04; 23/04; 24/04; 25/04; 26/04; 28/04; 02/05; 04/05; 06/05; 08/05; 13/05; 15/05; 16/05; 26/05; 04/06; 07/06; 10/06; 20/06; 23/06; 27/06; 28/06; 03/07; 06/07; 10/07; 11/07; 12/07; 20/07; 21/07; 22/07; 23/07; 26/07; 05/08; 06/08; 12/08; 13/08; 15/08; 16/08; 23/08; 25/08; 02/09; 05/09; 09/09; 12/09; 14/09; 19/09; 20/09; 22/09; 24/09; 25/09; 27/09; 02/10; 03/10; 04/10; 06/10; 08/10; 09/10; 10/10; 11/10; 13/10; 14/10; 17/10; 18/10; 21/10; 22/10; 23/10; 24/10; 27/10; 29/10; 30/10; 02/11; 12/11; 13/11; 14/11; 17/11; 18/11; 20/11; 22/11; 23/11; 24/11; 25/11; 27/11; 28/11; 29/11; 30/11; 02/12; 04/12; 05/12; 06/12; 07/12; 08/12; 09/12; 10/12; 11/12; 12/12; 13/12; 15/12; 16/12; 17/12; 18/12; 19/12; 20/12; 21/12; 22/12; 23/12; 24/12; y 31/12. Año 1977: 02/01; 03/01; 05/01; 07/01; 16/01; 23/01; 30/01; 02/02; 05/02; 06/02; 07/02; 10/02; 11/02; 12/02; 17/02; 20/02; 21/02; 22/02; 27/02; 28/02; 01/03; 06/03; 10/03; 11/03; 20/03; 21/03; 28/03; 31/03; 01/04; 02/04; 03/04; 04/04; 05/04; 06/04; 09/04; 10/04; 11/04; 14/04; 15/04; 16/04; 17/04; 18/04; 19/04; 20/04; 21/04; 23/04; 25/04; 27/04; 28/04; 05/05; 12/05; 23/05; 24/05; 25/05; 30/05; 31/05; 01/06; 03/06; 04/06; 05/06; 06/06; 07/06; 08/06; 11/06; 19/06; 23/06; 26/06; 30/06; 02/07; 05/7; 11/07; 14/07; 18/07; 21/07; 24/07; 05/08; 07/08; 08/08; 09/08; 10/08; 11/08; 13/08; 14/08; 15/08; 18/08; 21/08; 22/08; 26/08; 31/08; 01/09; 02/09; 04/09; 08/09; 10/09; 14/09; 15/09; 17/09; 18/09; 21/09; 25/09; 15/10; 30/10; 19/11; 20/11; 17/12; 24/12. [Volver]
|78| Ediciones del año 1976: 02/01; 26/01; 06/02; 09/02; 15/02; 02/03; 18/03; 25/03; 28/03; 04/04; 06/04; 24/04; 25/04; 26/04, 06/05; 13/05; 15/05; 20/05; 23/05; 26/05; 03/06; 14/06; 20/06; 21/06; 23/06; 27/06; 03/07; 06/07; 10/07; 12/07; 20/07; 21/07; 22/07; 26/07; 05/08; 06/08; 12/08; 16/08; 21/08; 23/08; 25/08; 02/09; 08/09; 09/09; 14/09; 19/09; 22/09; 27/09; 02/10; 03/10; 04/10; 07/10; 09/10; 10/10; 11/10; 12/10; 13/10; 14/10; 18/10; 21/10; 23/10; 24/10; 27/10; 29/10; 02/11; 03/11; 11/11; 12/11; 13/11; 14/11; 17/11; 18/11; 20/11; 21/11; 22/11; 23/11; 24/11; 25/11; 27/11; 28/11; 30/11; 01/12; 02/12; 06/12; 07/12; 08/12; 09/12; 13/12; 15/12; 16/12; 18/12; 19/12; 20/12; 21/12; 22/12; 27/12; y 31/12. Año 1977: 02/01; 03/01; 05/01; 23/01; 30/01; 06/02; 10/02; 11/02; 17/02; 20/02; 21/02; 22/02; 28/02; 06/03; 10/03; 20/03; 21/03; 27/03; 31/03; 01/04; 03/04; 04/04; 05/04; 06/04; 09/04; 10/04; 11/04; 16/04; 17/04; 18/04; 19/04; 20/04; 21/04; 23/04; 25/04; 27/04; 30/04; 12/05; 21/05; 28/05; 03/06; 04/06; 06/06; 07/06; 19/06; 26/06; 30/06; 02/07; 11/07; 14/07; 21/07; 05/08; 07/08; 08/08; 09/08; 11/08; 12/08; 15/08; 18/08; 21/08; 22/08; 26/08; 27/08; 29/08; 31/08; 02/09; 04/09; 05/09; 10/09; 14/09; 17/09; 18/09; 21/09; 25/09; 15/10; 30/10; 19/11; 20/11; 01/12; 17/12 y 24/12. [Volver]
|79| Editoriales y columnas de opinión en ediciones del 3/1/76, 18/3/76, 25/3/76, 17/4/76, 24/5/76, 10/6/76, 19/6/76, 9/8/76, 12/8/76, 15/8/76, 23/8/76, 12/9/1976, 14/9/76, 17/9/76, 19/9/76, 20/9/76, 22/9/76, 27/9/76, 27/9/76, 11/10/76, 18/10/76, 24/11/76, 1/12/1976, 2/12/76, 6/12/76, 9/12/76, 13/12/76, 19/12/76, 2/1/77, 4/1/77, 23/1/77, 30/1/77, 20/2/77, 25/2/77, 28/2/77, 5/3/77, 7/3/77, 10/3/77, 20/3/77, 28/3/77, 3/4/77, 4/4/77, 6/4/77, 7/4/77, 17/4/77, 18/4/77, 21/4/77, 23/4/77, 24/4/77, 27/4/77, 12/5/77, 23/5/77, 24/5/77, 25/5/77, 28/5/77, 30/5/77, 31/5/77, 1/6/77, 4/6/77, 20/6/77, 30/6/77, 11/7/77, 24/7/77, 1/8/77, 7/8/77, 10/8/77, 12/8/77, 14/8/77, 15/8/77, 18/8/77, 20/8/77, 21/8/77, 22/8/77, 29/8/77, 1/9/77, 17/9/77, 18/9/77, 15/10/77, 6/11/77, 19/11/77, 26/11/77, 27/11/77, 17/12/77 y 24/12/77. [Volver]
|80| La inmediatez entre los hechos -la exhortación del editorial y los secuestros de los alumnos y el profesor de la E.N.E.T.- no es casual. En efecto, Renato Salvador ZOCCALI fue secuestrado durante la primera mitad de ese mes. El resto de sus compañeros fueron privados de su libertad mediante operativos militares concretados, en la mayoría de los casos, entre la noche del 20 y la madrugada del 21 de diciembre. Recordemos que el editorial lleva fecha del día 12 de diciembre. Los estudiantes secundarios tenían entre 16 y 18 años. [Volver]
|81| Conf. el siguiente sitio web: http://es.scribd.com/doc/130167220/Revista-Cabildo-recopilacion-09 [Volver]
|82| En tal sentido, se citó el Reglamento RC-5-1 Acción Sicológica (ex RC-5-2 Operaciones Sicológicas), específicamente su Capítulo V (puntos 1, 2, 6, 15, 16 y 18) y arts. 7.004 y 2.010. [Volver]
|83| El subrayado no es del original. [Volver]
|84| Conf. fundamentos de la sentencia definitiva en las causas n° 1.504, 1.951, 2.054 y 1.976 -conocidas como "Cóndor"-, dados a conocer por el TOCF 1 de Capital Federal con fecha 9/8/2016. [Volver]
|85| Dicha organización nacionalista católica vuelve a ser mencionada en el memo 88-k del 4/2/76, donde se hace referencia al "material de Falange de Fe sobre el Operativo Cóndor Azul". [Volver]
|86| Conf. Revista Restauración, año I, nro. 4, 23 de octubre de 1975, p. 2. Revista Restauración, año I, nro. 5, 14 de noviembre de 1975, p. 21. [Volver]
|87| Orbe, Patricia, Entre mitines y misas: La revista Cabildo y la red de sociabilidad nacionalista católica (1973-1976), ponencia presentada en las IV Jornadas De Historia Política, Bahía Blanca, 30 de septiembre y 1-2 de octubre de 2009, Casa de la Cultura de la Universidad Nacional del Sur, Programa Buenos Aires de Historia Política del Siglo XX, disponible en: http://www.historiapolitica.com/datos/biblioteca/orbe_jiv.pdf [Volver]
|88| Orbe, Patricia, Op Cit. La investigadora hace expresa mención a este fenómeno de convergencia de las distintas expresiones del nacionalismo en el pasquín, aludiendo a "la red de interacción de agrupaciones de sensibilidad nacionalista católica, visible a través de las columnas de las revistas anteriormente mencionadas [Cabildo, El Fortín y Restauración] desde el retorno del peronismo al gobierno en 1973 hasta las vísperas del último golpe militar". [Volver]
|89| Idem. [Volver]
|90| Para mayor precisión, cabe aclarar que el elemento probatorio fue directamente omitido en el segundo de los votos, y que tampoco fue tratado por el magistrado preopinante, quien -como se señaló- se limitó a marcar la ausencia de relevancia penal del "vínculo que pudiera haber por parte de la familia MASSOT con los Generales SUAREZ MASON y AZPITARTE". En tal sentido, este voto -sin hacer mención a la reunión entre Suarez Mason y el imputado- indirectamente hizo una referencia -sesgada- a uno de los aspectos del hecho probatorio (el trato con un comandante de cuerpo), pero nada puede extraerse de los considerando que pueda interpretarse como una toma de posición sobre el tipo de actividad encargada a Vicente MASSOT y ejecutada por él mismo, según nos confiesa. Así las cosas, consideramos que la omisión de valoración por parte de los camaristas sobre las implicancias de la reunión en cuestión debe atribuirse a aquella aclaración inicial en la sentencia donde invocan el precedente de la CSJN (Fallos 303:1303) que los exime de tratar los argumentos y la prueba que no consideren conducentes. [Volver]
|91| En ese contexto, el relato lo coloca a Vicente MASSOT insertándose en el seno de aquel grupo que reclamaba continuar con el programa de genocidio hasta las últimas consecuencias y evitar cualquier insinuación de apertura política y de salida democrática. Nadie puede obviar que no se trataba de internas institucionales sino del propio aparato de poder organizado enquistado en el Estado. El mismo imputado se hace eco de la relevancia del asunto y de los actores, para expresar: "a mí nadie me lo contó". [Volver]
|92| Requisitorias de elevación a etapa de juicio obrantes a hojas 11.296/11.528, 14.396/14.627, 15.897/16.096, 17.976/18.154, 21.647/21.813, 22.098/22.130, 22.865/23.016, 24.625/24.831, 26.299/26.526, 27.554/27.680, 31.461/31.570, 34.814/34.878, 36.615/36.716, 39.639/39.703, 40.602/40.668, 41.298/41.335 y 41.906/42.068 de la presente causa; dictámenes obrantes a hojas 531/631 y 1123/1448 de la causa n° 15000158/2012; dictamen obrante a hjs. sub 1/15 del incidente n° 05/07/inc.273; y dictamen obrante a hjs. sub 2/18 del incidente n° FBB 15000005/2007/38. [Volver]
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