EQUIPO NIZKOR
Información

DERECHOS

08ago12


El ex primer ministro sirio se une a la oposición


El ex primer ministro de Siria, Riyad Hijab, ha abandonado el país sumido en la guerra civil y además se ha mostrado dispuesto a unirse a las fuerzas de la oposición.

Esto es muestra clara de que el régimen del presidente Bashar Al-Assad no es estable en absoluto ni exitoso en su lucha contra los rebeldes. Y seguramente ahora aparecerá un gran número de detalles de la historia de Hijab, que ocupó su cargo durante menos de dos meses.

El senador McCain siempre sabe cómo hay que actuar

Todo parece indicar que Riyad Hijab escapó junto con su familia a la vecina Jordania y en estos momentos sería difícil saber si ha abandonado su puesto o ha sido forzado a dimitir. Y en las condiciones actuales le es más conveniente declarar su disposición a apoyar a la oposición siria.

En estos momentos, las noticias más importantes no provienen de la sede del Gobierno nacional sirio, sino de Alepo, la segunda ciudad del país, donde las tropas gubernamentales intentan liberar varios barrios de la ciudad de las fuerzas leales a la oposición. Si lo logran, la situación podría estancarse. De lo contrario, los acontecimientos se desarrollarán con mayor rapidez.

Sin embargo, es evidente que la fuga del ex primer ministro, al igual que la de algunos generales y diplomáticos sirios, confirma a la oposición en su disposición de renunciar a cualquier plan de "arreglo pacífico", por estar segura de triunfar por vía militar en un futuro no demasiado lejano.

La consecuencia de ello es la dimisión del enviado especial de la ONU y de la Liga de Estados Árabes para Siria, Kofi Annan. El diplomático de alto rango y ex secretario general de la ONU parece haberse dado cuenta de que, si solo una de las partes está dispuesta a negociar el arreglo pacífico, nada puede conseguirse.

En este caso, todos los países involucrados, aunque sea de manera indirecta, en el conflicto sirio habrían de plantearse la pregunta de ży ahora, qué hacemos? Las respuestas son múltiples: uno de los comentarios del diario estadounidense Washington Post publicado el pasado lunes estaba titulado 'Los riesgos de la inacción en Siria'. Si uno se fija en los nombres de sus autores, se dará cuenta de que son tres senadores, dos de los cuales habían intentado presentarse o se presentaron a las elecciones presidenciales, John McCain y Joseph Lieberman. El tercer autor es senador por Carolina del Sur, Lindsey Graham. Tampoco son representantes del flanco más derechista de la política estadounidense, pero ya tenemos una idea de las opiniones del senador McCain.

Dejando al margen la "parte informativa" del artículo, en la que se asegura que la oposición en Siria está a mitad del camino a la victoria y puede perfectamente conseguirla sin ayuda por parte de Estados Unidos, uno verá que la receta emitida por los republicanos es muy simple. Se propone ayudar a la oposición con armas, información y formación militar. Es decir, seguir con lo que la Administración del presidente Obama ya está haciendo de manera casi abierta.

Lo que mayor interés suscita en el criterio de los senadores, no son las propuestas ni la argumentación moral de estas, sino la siguiente aseveración: "La falta de ayuda estadounidense a los combatientes responsables dentro de Siria hace que cedan espacio a los extremistas". Algo antes se declara que a Estados Unidos no le conviene que Al Qaeda u otras organizaciones terroristas afiancen sus posiciones en Siria.

De modo que, según dicho sector de la política estadounidense, el objetivo actual es el siguiente: encontrar urgentemente en Siria a "representantes de la oposición responsables" y ayudarles. De lo contrario, éstos lo conseguirán todo sin ayuda de EEUU y ya prescindirán de hacerle caso. żNo se les habrá ocurrido algo tarde?

Los estadounidenses y los europeos en general han empezado últimamente a preocuparse sobre el comportamiento de la oposición siria, sobre todo, después de que fuera lanzado a Internet un vídeo sobre la ejecución en la ciudad de Alepo, según se aseguraba, de partidarios del presidente Al Asad. Por ello se tuvieron que retirar temporalmente las fórmulas del tipo "el pueblo sirio está luchando por su libertad y contra el represivo régimen de Al Asad".

Ayudando a quien ayuda a sí mismo

Podríamos seguir el ejemplo del senador McCain y de sus compañeros de oficio y empezar a discutir los "peligros de la inacción de Rusia", en concreto, sobre la necesidad de que Moscú empiece a prestar ayuda urgente y masiva a las autoridades sirias en su lucha contra los rebeldes. Y también se podría hacer todo lo contrario: explicar por qué Moscú no debería dar ningún paso al respecto.

Veamos la primera variante: en estos momentos apenas quedará ya gente que crea en que en Siria se está luchando "por la democracia". Todo el mundo tiene claro que si en 2011 los sirios tenían serias objeciones en cuanto a los métodos de gobierno del presidente Al Asad, actualmente este problema ha dejado de ser actual, dado que las manifestaciones pacíficas de la oposición fueron aprovechadas por personas muy lejanas a la paz que además no obligatoriamente son sirias.

Da la sensación de que ahora al régimen de Al Asad lo apoya más gente que hace un año, precisamente por ofrecerles resistencia a los rebeldes. Se entienden muy bien los ánimos de los alauitas, de los cristianos y la clase media urbana en general: no simpatizarán demasiado con Bashar Al Asad, pero caos en el país es considerablemente peor que su régimen. Y es evidente que simples habitantes de ciudades, incluso armados, se defenderán sin éxito contra mercenarios que han luchado en Libia, por ejemplo.

Prestar ayuda de cualquier tipo al Gobierno sirio trae ventajas de todo tipo, entre ellas, las morales: se defendería a los civiles contra la agresión de los extremistas, que no son respaldados ni siquiera por el senador McCain.

Pero veamos por qué no habría que hacer nada: ni siquiera porque ya es tarde. Existe una idea muy simple: toda nación ha de asumir su propia responsabilidad por su destino y todo gobierno ha de responder por lo que no ha podido o no ha querido hacer. Merece la pena ayudar a quien se ayuda a sí mismo.

Podría ser que las actuales autoridades sirias se hayan dejado llevar por su papel de país no comprendido, al que le disgustaba cualquier cosa que hiciera EEUU. Deberían escandalizarse menos con las "mentiras sobre la oposición no armada" y trabajar más intensamente en este espacio informativo. Y hacerlo según las reglas del sector, dejando aparte la pose de gente digna que está por encima de las calumnias. También podrían haber incentivado a la oposición a cooperar de manera constructiva.

Mientras tanto, la población civil en Siria debería demostrar a sí mismo y al mundo entero que sabe defenderse. Enseguida ganarían más amigos.

[Fuente: Por Dmitri Kósirev, Ria Novosti, Moscú, 08ago12]

Donaciones Donaciones Radio Nizkor

Syria War
small logoThis document has been published on 09Aug12 by the Equipo Nizkor and Derechos Human Rights. In accordance with Title 17 U.S.C. Section 107, this material is distributed without profit to those who have expressed a prior interest in receiving the included information for research and educational purposes.